Alimentos para Subir la Tensión en el Embarazo: Guía Completa

Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta numerosos cambios hormonales y fisiológicos que pueden afectar la presión arterial. Es crucial llevar una alimentación sana y mantenerse bien hidratada para asegurar el bienestar tanto de la madre como del bebé.

¿Qué es la Tensión Baja (Hipotensión)?

Es importante explicar previamente que la presión arterial es la fuerza que la sangre ejerce sobre las paredes de los vasos sanguíneos. En ocasiones, esta tensión puede bajar bruscamente y también hay quienes, de manera habitual, tienen la tensión baja.

Los valores que debemos tener siempre en mente son 120/80 mmHg. Esa es la cifra de referencia. Por encima, se considera hipertensión, y por debajo… hay matices, ya que una persona puede tener 110/70 mmHg, 100/60 mmHg o, incluso, algo menos, y estar en perfectas condiciones. Según los especialistas, cuando los valores están por debajo de 90/60 mmHg se considera hipotensión.

Síntomas de la Tensión Baja

La tensión baja puede provocar:

  • Sensación de debilidad
  • Visión borrosa
  • Confusión
  • Náuseas
  • Mareos
  • Desmayos

Si la bajada de tensión es muy acusada, puede provocar daño cardiaco y afectar al cerebro y otros órganos por falta de riego sanguíneo y oxígeno.

Causas de la Tensión Baja en el Embarazo

Durante el embarazo los vasos sanguíneos se expanden rápidamente. Esto puede causar una bajada de la presión arterial, sobre todo durante las primeras 24 semanas de embarazo.

Existen diversas causas de bajada de tensión:

  • Exceso de calor: Con las altas temperaturas nuestros vasos sanguíneos suelen ensancharse y la sangre tiende a circular con menor fuerza.
  • Una nutrición defectuosa: En ocasiones, los niveles bajos de vitamina B12, folato y hierro son los causantes de que el cuerpo no produzca suficientes glóbulos rojos.
  • Falta de agua: Ten presente que cuando nuestro organismo se deshidrata, disminuye la cantidad de sangre en el cuerpo.

Recomendaciones Generales para Mantener una Presión Arterial Saludable

Una alimentación adecuada, así como tener unos hábitos de vida saludables, puede contribuir de forma decisiva a mantener la presión arterial dentro de unos niveles de seguridad.

Además de tomar mucho líquido, que ayuda a mejorar la capacidad de adaptación de las arterias, se recomienda a las personas hipotensas mantener una serie de medidas higiénico-dietéticas.

Recomendaciones generales de alimentación si tienes la tensión baja:

  • Hidratación: Beber más agua como la primera opción, y no hacerlo de golpe, sino poco a poco.
  • Ingerir un poco de sal: El sodio sube la tensión.

¿Por qué te sube la presión arterial durante el embarazo? | Reina Madre

Alimentos que Ayudan a Subir la Tensión Rápidamente

Si sufres una bajada de tensión, algunos alimentos pueden ayudarte a corregirlo con cierta rapidez. Toma nota.

  1. Agua, té y café: El té y el café son dos infusiones que nos pueden ayudar a subir la presión arterial. Ambas bebidas contienen cafeína.
  2. Regaliz: El regaliz contiene glicirrina, un principio activo que ejerce un efecto antiagregante plaquetario y que es capaz de subir la tensión. Puede utilizarse como alimento de emergencia, pero no conviene adoptarlo como solución cotidiana.
  3. Alimentos ricos en sodio: Desde el jamón y las anchoas hasta las aceitunas y las patatas fritas de bolsa. Es preferible ser previsores y tener a mano alternativas con el mejor perfil nutricional posible.
  4. Queso: Cuanto más curados, más cantidad de sal suelen contener. Una cuña de queso puede ser un buen recurso para subir la tensión arterial.
  5. Chocolate negro: Contiene cafeína y por eso puede resultar un alimento interesante para quienes tienen la tensión baja.
  6. Frutos secos: Nueces, almendras, avellanas, pistachos… son ricos en vitamina B.

¿Qué No Debes Comer?

Es importante que, si tienes la tensión baja, tomes menos bebidas diuréticas (como té verde, menta-poleo…), que favorecen la eliminación de líquidos del organismo.

¿Qué es Mejor, Dulce o Salado?

Un alto consumo de azúcar demostró que aumentaba significativamente la tensión sistólica y la presión arterial diastólica. Eso sí, los excesos (tanto de sal como de azúcar) suponen un aumento de riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular.

Otras Medidas para Elevar la Presión Arterial

Además de consumir determinados alimentos puedes recurrir a otros remedios:

  • Elevar o cruzar las piernas: Cruzar las piernas al sentarte, se ha demostrado que sube la tensión.
  • No pasar mucho tiempo al sol: El calor produce una vasodilatación que disminuye la temperatura del cuerpo.

Hipertensión Gestacional

La hipertensión gestacional se define como el desarrollo de alta presión arterial en una mujer que previamente no tenía hipertensión, y que ocurre después de la semana 20 de embarazo.

Factores de Riesgo

Existen varios factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar hipertensión durante el embarazo:

  • Edad materna avanzada
  • Obesidad
  • Embarazo múltiple
  • Antecedentes familiares de hipertensión gestacional
  • Enfermedades preexistentes como diabetes o enfermedad renal

Recomendaciones Dietéticas para Hipertensión Gestacional

La alimentación juega un papel crucial en el manejo de la hipertensión gestacional. Una dieta equilibrada y saludable puede ayudar a controlar la presión arterial, prevenir complicaciones y asegurar el bienestar tanto de la madre como del bebé.

  • Limitar el sodio
  • Incorporar alimentos ricos en potasio
  • Aumentar la ingesta de proteínas
  • Consumir alimentos ricos en fibra
  • Controlar el peso

Tabla de Alimentos Recomendados y No Recomendados

Alimentos Recomendados Alimentos No Recomendados
Agua Bebidas diuréticas (té verde, menta-poleo)
Té y café (con moderación) Alimentos ultraprocesados
Regaliz (con moderación) Exceso de sal
Alimentos ricos en sodio (aceitunas, anchoas) Exceso de azúcar
Queso (con moderación)
Chocolate negro (con moderación)
Frutos secos

Es importante recordar que cada embarazo es único y que estas recomendaciones pueden necesitar ser ajustadas según las necesidades individuales. Siempre es mejor discutir cualquier cambio en la dieta con un profesional de la salud para asegurarse de que se están satisfaciendo las necesidades nutricionales tanto de la madre como del bebé.

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