Yoga con bebés: Beneficios para madres e hijos

El yoga es una actividad que se practica desde hace mucho tiempo y en la actualidad tiene un papel clave en la salud general. Uno de los mayores beneficios de esta práctica es que es apta para todos. Estos beneficios alcanzan a personas de todas las edades. También a bebés y niños, más aún si practican yoga en compañía de sus padres.

Una vez pasada la cuarentena puede que te plantees recuperar tu práctica habitual o iniciar una actividad que puedas compartir con tu bebé, hoy desde Mamayoga te explicamos cuáles son los principales beneficios de hacer yoga con tu bebé. En pocas palabras estaríamos hablando de cuidarte, establecer un vínculo entre ambos, retomar las riendas y hacer tribu.

Beneficios del yoga con bebés

A continuación, exploraremos los principales beneficios de practicar yoga con tu bebé:

1. Favorece un vínculo de apego seguro

Practicando yoga, madre e hijo están en constante contacto, cuerpo con cuerpo. Lo hacen de manera tranquila, conectando en el aquí y el ahora. El bebé se siente protegido y ambos pueden sentir confianza mutua. El vínculo se fortalece, más aún si también el padre se anima a participar y compartir con ellos ese tiempo. Aprovechar la oportunidad de disfrutar de actividades variadas, sin necesidad de separarnos del bebé, es una fantástica manera de afianzar nuestra relación con él.

2. Contribuye a la recuperación postparto

Dedicar tiempo y energía a la recuperación postparto tiene gran importancia. Desafortunadamente, esta tarea queda desatendida con frecuencia. Las mamás se concentran tanto en su bebé que no encuentran momentos para el autocuidado. Practicar yoga con él es una forma de encontrar equilibrio. Con esta actividad fortalecemos pelvis y abdomen, además de liberar la tensión muscular general, en especial en la zona lumbar. Además, el yoga favorece la recuperación psicológica. Te ayudará a recobrar las fuerzas y el vigor que tenías antes de la llegada de tu hijo.

3. Estimulación y relajación para tu bebé

Las caricias, los juegos, los movimientos suaves... practicar yoga en compañía de mamá y papá es para un bebé la proporción perfecta de estímulos y tranquilidad, de actividad y calma. Por un lado, estaremos impulsando el desarrollo de sus sentidos, su tono muscular, su coordinación, el conocimiento de su cuerpo... Por el otro, le enseñamos a relajarse. Poco a poco aprenderá a regular su respiración y disfrutar de esos momentos de reposo. Con el yoga les ayudamos a canalizar sus energías mientras adoptan un hábito saludable, que en el futuro conservarán tanto tiempo como deseen.

4. Una oportunidad para socializar y tomarnos un respiro

Una sesión de yoga con bebés es una magnífica ocasión para reunirnos con amigos y familiares que también tengan hijos. Así, ese tiempo se convierte en un pequeño oasis de libertad y descanso. Porque el tiempo libre y las relaciones con otras personas son una parte fundamental de una maternidad saludable. Cuida de ti misma para estar en las mejores condiciones a la hora de cuidar a los tuyos.

5. Aprendemos a estar relajados y tranquilos en compañía

¡Cuántas veces nos olvidamos de algo tan importante como disfrutar! Llegamos a estar tan pendientes de las necesidades del bebé, tan enfocados en responder deprisa a sus demandas, que entramos en un bucle de estrés del que puede ser complicado salir. Nada como el yoga para encontrar la pausa. Apartamos las urgencias y nos acostumbramos a los ratos de paz, a disfrutar de la compañía mutua. El objetivo de las prácticas de yoga para bebés es que conecten con sus padres, permitiéndole a ambos relajarse y disfrutar de forma divertida.

El Yin Yoga para bebés

Aunque tradicionalmente se asocia con adultos, el Yin Yoga también puede ser beneficioso para bebés, siempre y cuando se realice con cuidado. Los padres y cuidadores pueden incorporar elementos de esta práctica para ayudar a los bebés a relajarse y conectarse emocionalmente, promoviendo un ambiente de calma y tranquilidad.

El Yin Yoga para bebés no se trata solo de posturas físicas, sino de crear un ambiente sereno que fomente la conexión entre el cuidador y el bebé. Los movimientos suaves, acompañados de respiración consciente, pueden calmar al bebé y reducir el estrés tanto para el niño como para el cuidador. Este tipo de práctica fortalece el vínculo afectivo y ayuda a crear momentos de relajación compartida.

Beneficios del Yin Yoga para el desarrollo emocional y físico del bebé

  • Relajación profunda: Los movimientos suaves y la respiración ayudan a calmar el sistema nervioso del bebé.
  • Conexión emocional: El contacto cercano durante las posturas promueve el vínculo afectivo entre el bebé y su cuidador.
  • Desarrollo sensorial: Integrar elementos táctiles como mantas suaves o juguetes adecuados estimula los sentidos del bebé.
  • Mejora de la flexibilidad: Las posturas suaves, como la Mariposa Yin, ayudan a la flexibilidad de las caderas.
  • Estimulación del desarrollo emocional: El contacto piel con piel y la interacción visual refuerzan la seguridad y confianza del bebé.

Posturas de Yin Yoga adaptadas para bebés

En lugar de seguir una secuencia estándar, el Yin Yoga para bebés se basa en posturas sencillas y suaves que fomentan la relajación y la conexión:

  • Abrazadera Yin: El cuidador sostiene al bebé en posición vertical, apoyando su cabeza y espalda, mientras ambos se relajan. Esta postura no solo promueve el apego, sino que también transmite calma al bebé.
  • Mariposa Yin: El cuidador se sienta con las piernas cruzadas, colocando al bebé en su regazo con las piernas abiertas suavemente. Esta postura ayuda a la flexibilidad de las caderas y promueve la relajación.
  • Cuna Yin: Con el bebé recostado en el regazo, el cuidador lo acuna suavemente, proporcionando seguridad y bienestar físico y emocional.
  • Ola Yin: El cuidador mece suavemente al bebé de lado a lado, imitando el movimiento rítmico de las olas. Este balanceo suave ayuda a calmar al bebé y promueve un suave estiramiento.
  • Flor Yin: Al colocar los pies del bebé juntos mientras está acostado, se fomenta la flexibilidad de las caderas y una relajación profunda.

Cómo practicar Yin Yoga para bebés de manera segura

Es crucial practicar Yin Yoga para bebés con precaución, adaptando las posturas según las señales del bebé. La práctica debe ser suave, breve y acorde al estado emocional y físico del bebé en ese momento. Aquí algunos consejos para garantizar la seguridad:

  • Escucha al bebé: Si el bebé muestra signos de inquietud, es importante detenerse y ofrecer otras formas de confort.
  • Consultas médicas: Antes de incorporar cualquier actividad, asegúrate de consultar con el pediatra, especialmente si el bebé tiene alguna condición médica.
  • Duración de las sesiones: Las sesiones deben ser cortas, no más de 5 a 10 minutos, para no sobreestimular al bebé.

El contacto piel con piel es fundamental en las sesiones de Yin Yoga para bebés. Esta práctica no solo favorece el bienestar físico, sino que también tiene beneficios emocionales, como la regulación del ritmo cardíaco del bebé. Sostener al bebé en el pecho durante las posturas fomenta una profunda conexión emocional y física.

Yoga infantil: Desarrollo integral para los más pequeños

En Escola Infantil Os Pitufiños, creemos que un desarrollo saludable de los más peques de la casa no solo depende del aspecto académico, sino también del físico, emocional y social. Estamos plenamente comprometidos con lograr el mejor de los crecimientos para nuestros alumnos, por lo que, en nuestra constante búsqueda de métodos que promuevan el bienestar integral de los niños, hemos incorporado el yoga infantil como parte fundamental de nuestra propuesta pedagógica.

El yoga para niños es algo distinto al que practican los adultos, ya que aunque se mantiene la misma atmósfera relajada y positiva, donde se fomenta la no competitividad, las clases resultan más activas y divertidas y en ella el profesor puede combinar juegos con posturas, viajes imaginarios e incluso canciones. Para conseguir el ambiente tranquilo y silencioso que esta actividad precisa, las clases para niños deben ser reducidas. Además, los niños tienen que acudir con ropa ancha y ligera y para practicarlo es necesario ir sin calzado. Todo ello hace posible que iniciarse en el yoga sea sencillo y se pueda practicar incluso en casa.

El yoga infantil debe ser, ante todo, una actividad lúdica en la que los niños realizan talleres, juegos y actividades como cuenta cuentos o canciones. Las clases de yoga para niños se adaptan cada día para que estar juntos sea divertido y relajante. En estas sesiones siempre hay una parte de asana (posturas de Yoga), pranayama (ejercicios de respiración), meditación y relajación. Trabajar con los sentidos, las experiencias vividas, sus miedos o la magia ayuda a los niños a tomar conciencia de su cuerpo, de la respiración y de sus emociones. En general, están relacionadas con la naturaleza y con los animales.

Beneficios del Yoga Infantil:

  • Los ejercicios que enseñamos a los más peques fortalecen la musculatura, mejoran la coordinación motora y aumentan la flexibilidad.
  • La infancia es una etapa crucial para el desarrollo emocional, y el yoga infantil que impartimos en Escola Infantil Os Pitufiños ofrece herramientas para ayudar a los niños a reconocer y manejar el estrés, la ansiedad y la frustración.
  • La práctica regular del yoga infantil mejora la concentración y la atención en actividades cotidianas.
  • Nuestras sesiones de yoga infantil son grupales, fomentando la socialización y el trabajo en equipo.

En definitiva, el yoga infantil se ha convertido en una valiosa adición a nuestra propuesta educativa, potenciando el desarrollo físico, emocional y social de los niños que forman parte de nuestra comunidad.

Edades y tipos de yoga recomendados

La inclusión de clases de yoga desde los primeros años de vida fomenta el desarrollo de destrezas esenciales para la vida. Uno de las mayores interrogantes de los padres al momento de considerar el yoga para niños es, justamente, desde qué edad se recomienda. Los expertos aconsejan que la mejor edad para que un niño practique yoga es desde los 3 años en adelante. Sin embargo, desde el nacimiento el bebé puede asistir a clases de yoga, aunque las sesiones se enfocan en el acompañamiento de los padres y la estimulación.

La efectividad del yoga para niños o personas de cualquier edad, depende muchísimos de la selección correcta.

Edad Enfoque Tipo de Yoga
0 a 3 meses Establecer un vínculo entre el bebé y sus padres. Práctica con el bebé entre brazos.
3 a 5 años Yoga dinámico con sesiones de respiración consciente. Hatha Yoga.
6 a 12 años Diversas posturas según las necesidades del niño. Hatha Yoga y Vinyasa Yoga.
Adolescentes Trabajar cuerpo y mente, terapia para problemas emocionales. Postura de la montaña, flexiones hacia adelante.

Recomendaciones adicionales

  • Vestimenta: Tanto los padres como el bebé deben estar vestidos con ropa cómoda y ligera, que les permitan movilizarse fácilmente.
  • Horario: Lo más recomendable es realizar las prácticas en la mañana, para darle movilidad bien temprano a los músculos de nuestro pequeño. Sin embargo debes cuadrar muy bien las horas de comida con la de las prácticas.
  • Asesoramiento: Se recomienda antes de iniciar las asanas en casa asesorarse con un experto en el área, lo más recomendable es que visite tu hogar.

YOGA ayuda a tus hijo a reconocer sus emociones -Yoga International en Español

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