Alimentos a Evitar Durante el Embarazo: Guía Completa para una Dieta Segura

Durante el embarazo, es fundamental prestar especial atención a la dieta para asegurar tanto la salud de la madre como el desarrollo óptimo del bebé. Tu cuerpo está perfectamente equipado para el desarrollo de tu bebé, pero llevar una dieta saludable (y evitar algunos alimentos prohibidos en el embarazo) ayudará a la madre naturaleza a hacer aún mejor su trabajo. Hay muchos mitos acerca de la cuestión y a veces es complicado orientarse entre la información online y los consejos de amigos y familiares. En este artículo, te ofrecemos una guía detallada sobre los alimentos que debes evitar y las razones detrás de estas recomendaciones. Lo ideal es confiar en tu ginecólogo o preguntar a expertos del sector.

¿Qué Alimentos Están Prohibidos Durante el Embarazo?

Muchas mujeres que esperan un bebé también se preguntan qué alimentos están prohibidos en el embarazo o cuáles son mejor evitar. La buena noticia es que la dieta en el embarazo es bastante similar a cualquier dieta saludable. Lo primero que debe plantearse como objetivo una mujer embarazada es comer con regularidad y concentrarse en los alimentos completos como verduras, frutas y cereales integrales. Trata de mantener los alimentos con alto contenido de azúcar o procesados al mínimo.

La lista de alimentos que se deben evitar durante el embarazo, por razones de seguridad alimentaria, se compone de las carnes crudas, el hígado, el sushi, los huevos crudos, los quesos y la leche sin pasteurizar, así como los zumos no pasteurizados. Todos ellos son alimentos que no deben consumir una embarazada y deben eliminarse de la dieta. A continuación, te contamos más detalles sobre alimentos prohibidos en el embarazo.

Pescado con Mercurio, Pescado Crudo y Mariscos

Las embarazadas no pueden comer pescado con alto contenido de mercurio, como el pez espada, la caballa, el atún y el bacalao. Se puede consumir solo lomos de atún, y siempre con moderación. Por desgracia para todas las amantes del sushi, el pescado crudo y los mariscos también se encuentran en la lista de los alimentos prohibidos durante el embarazo, ya que pueden contener bacterias o parásitos. Respecto a los ahumados, también deben ser excluidos de la dieta de una embarazada.

El pescado es un alimento muy recomendable durante el embarazo: aporta proteínas de calidad, ácidos grasos omega-3 (fundamentales para el desarrollo cerebral y ocular del bebé), yodo y vitamina D. En definitiva, no se trata de tenerle miedo al pescado, sino de saber elegir el tipo más adecuado para esta etapa.

Si eres una apasionada de este plato japonés, tendrás que tener paciencia y esperar hasta que tu bebé haya nacido para volver a darte este capricho. El pescado crudo o marinado (boquerones, ceviche, etc.) puede contener anisakis, un parásito que no tiene consecuencias para el feto, pero puede dar problemas muy molestos a la madre.

Precauciones con el Anisakis: Si te ponen una tapa de boquerones mientras tomas el aperitivo con tus compañeros de trabajo, asegúrate bien que antes se han congelado durante cinco días a -20ºC (y para alcanzar esta temperatura se necesita un frigorífico de al menos tres estrellas). Los pescados crudos pueden contener un parásito llamado anisakis y cuando alguien ingiere uno de esos animales infectados crudos puede provocar fuertes dolores estomacales, vómitos… El anisakis directamente no causa ningún daño ni al embarazo ni al feto, pero sus síntomas pueden ser verdaderamente molestos e impedir que te alimentes y te nutras bien.

En ese caso, sentimos darte malas noticias porque en los nueve meses de embarazo conviene que elijas pescado ya cocinado. "No es recomendable consumir ningún pescado crudo ya que puede alojar parásitos como el anisakis", afirma la nutricionista Marta González Caballero.

Quesos a Base de Leche Sin Pasteurizar

Los quesos blandos y suaves, como el queso feta, el brie o el camembert, también forman parte de los alimentos que no puede comer una embarazada. La razón es que están hechos con leche cruda y con ello pueden estar contaminados con bacterias de la listeria. ¿Estás embarazada y quieres saber si puedes comer algún tipo de queso? La regla de oro es: mira en la etiqueta si dice que es pasteurizado.

En el embarazo no conviene comer quesos brie, cammembert, feta, queso azul o queso fresco sin pasteurizar, a menos que te digan que sí han sufrido este proceso. "Pueden contener bacterias peligrosas como Listeria, responsable de causar listeriosis.

Precauciones con la Listeria: En los quesos producidos con leche cruda (quesos tipo brie o artesanales) puede esconderse la listeria. El motivo es simple: estos productos pueden contener Listeria monocytogenes, una bacteria que puede sobrevivir incluso en el frigorífico y que, aunque rara, puede atravesar la placenta y provocar listeriosis. Ahora bien, esto no significa que tengas que eliminar los lácteos de tu dieta. Al contrario: son una fuente excelente de calcio, proteínas y vitaminas como la B12 y la D.

Especialmente, los quesos blandos, porque son los que tienen más posibilidades de estar elaborados con leche sin pasteurizar (leche cruda). El parmesano es un queso elaborado con leche sin pasteurizar (es decir, leche cruda). Pero, al mismo tiempo, es un queso curado, es decir, prácticamente sin agua o humedad, por lo que la presencia de bacterias es bastante remota. Entonces, ¿por qué no prohiben comer parmesano durante el embarazo? El queso tipo mozzarella es un muy buen ejemplo. El queso tipo camembert, brie, azul... Además de que la leche usada para su elaboración puede ser cruda (lo que se indicará debidamente en la etiqueta), su corteza de moho (levaduras naturales) constituye un foco de riesgo durante la gestación.

Consejo práctico: Si estás en un restaurante o no estás segura de cómo se ha elaborado un queso, pregunta sin miedo.

Leche y Zumos Sin Pasteurizar

La misma regla se aplica para los zumos y la leche. El zumo recién exprimido o cualquier tipo de zumo no pasteurizado puede contener bacterias dañinas (E.coli, listeria, salmonela) y no debe consumirse durante el embarazo.

Huevos Crudos

Los huevos crudos o poco hechos también están en la lista de alimentos que no debe consumir una embarazada, o bien aquellos alimentos que contengan huevos poco cocidos, como la masa para pasteles, la masa para galletas, los huevos pasados por agua o revueltos. Hay que tener especial cuidado con las comidas que puedan incluir huevos poco cocinados, como algunas ensaladas, aderezos y aliños, postres y helados. Durante el embarazo, solo se deben comer huevos pasteurizados completamente cocidos.

Los huevos crudos no representan un riesgo para el feto, pero podrían contener la salmonela. Los huevos pueden contener salmonela, así que no deben consumirse durante el embarazo.

No lo vamos a discutir: la mayonesa casera está mucho más rica que la industrial, pero en el embarazo, no es la más indicada. Los huevos crudos pueden contener una bacteria llamada salmonella. Aunque en general no afecta directamente a la gestación ni pone en peligro al feto,los síntomas de la salmonelosis (fiebre alta, vómitos, diarrea) pueden ser muy molestos, sobre todo en el embarazo.

En muchos postres caseros se utiliza huevos crudos, como las cremas para el relleno o el tiramisú, lo que conlleva riesgo de contraer salmonelosis.

Precauciones con la Salmonella: “Existen estudios de casos de bacteria Salmonella que causan una infección del líquido amniótico (el líquido que rodea al bebé durante el embarazo). Si bien es raro, esto puede conducir a un aborto espontáneo”, se afirma en un documento publicado en la Natrional Librery of Medicine. Los huevos y los productos que contienen huevo crudo, como la salsa holandesa o el aderezo para la ensalada César, se encuentran entre las categorías de alimentos que pueden causar mayor riesgo de salmonelosis.

Carnes y Aves Crudas o Poco Cocidas

La carne cruda o poco hecha también está considerada uno de los alimentos que no debe consumir una embarazada porque puede albergar también la bacteria de la listeria. Si estás embarazada, evita la carne poco hecha o vuelve a calentarla hasta que se cocine bien por dentro. Los patés refrigerados, así como todo tipo de embutidos, están prohibidos, a excepción de aquellos que son cocidos. En cuanto a los cortes enteros de carne, como un solomillo o entrecot, asegúrate de que esté bien cocinados antes de consumirlos.

Aprende a pedirla bien hecha puesto que la carne cruda puede contener listeria, una bacteria muy peligrosa para las embarazadas.

Precauciones con la Toxoplasmosis: La carne cruda o poco cocinada puede producir toxoplasmosis. Si la infección de toxoplasmosis tiene lugar por primera vez durante la gestación, puede transmitirla al feto a través de la placenta, poniendo en peligro su salud, e incluso su vida", afirma la especialista en Nutrición Marta González Caballero.

La investigación Exposure to Toxoplasma gondii Through Consumption of Raw or Undercooked Meat: A Systematic Review and Meta-Analysis, publicada en Vector-Borne and Zoonotic Diseases en 2020 señala que cocinar adecuadamente la carne inactiva el parásito toxoplasma gondii y disminuye el riesgo de transmisión. Afirma que las personas que comen carne cruda o poco cocida tienen, más riesgo de infección en comparación con aquellos que cocinan bien la carne, independientemente de la especie animal que consuman.

Embutidos y Jamón: Si hay un tema que genera dudas (y algún que otro disgusto gastronómico) en el embarazo, es el de los embutidos. ¿Jamón serrano? ¿Chorizo? ¿Salchichón? La recomendación general es evitar los embutidos curados en frío que no hayan sido cocinados ni congelados previamente.

Los embutidos elaborados a partir de carne cruda pueden contener el parásito toxoplasma gondii. Además el cerdo es el animal que más lo trasmite.

En resumen: si los embutidos se han cocinado, o si se han congelado previamente al menos 48 horas a -20 °C, pueden consumirse sin problema durante el embarazo.

Truco Fertinotas: si echas de menos el bocata de jamón serrano, congelarlo en casa o comprarlo ya tratado es una opción práctica y sabrosa. No se trata de renunciar a tus costumbres, sino de adaptar algunas durante un tiempo.

Brotes Crudos o Poco Cocidos

Los brotes crudos comunes en ensaladas, como los de la alfalfa, rábano, trébol, judías, o cualquier otro brote, conllevan un riesgo de enfermedades, por lo que deben cocinarse bien para reducir el riesgo de crecimiento bacteriano. Lo mismo ocurre con las frutas y verduras sin lavar.

Los brotes germinados crudos son una gran fuente de nutrientes… y de bacterias que no se eliminan con el lavado, como E. Colli y Salmonella. Durante el embarazo debes tener ciertas precauciones y cocinarlos para consumirlos.

Precauciones con Verduras Crudas: A pesar de lo saludable que son las verduras crudas y las frutas, es recomendable consumirlas solo si estás segura de que han sido lavadas correctamente con el uso de desinfectantes para alimentos. En las verduras y las frutas pueden esconderse varios tipos de bacterias y es mejor no arriesgarse.

Las verduras son sanísimas en el embarazo y crudas mantienen todas sus vitaminas. Pero también pueden "contener virus como la hepatitis, bacterias como la Listeria, salmonella o E. Coli o parásitos como el toxoplasma", como afirma la nutricionista Marta González Caballero. Así que si optas por una buena ensalada, asegúrate de que las hortalizas se han lavado con algún desinfectante para uso alimentario. Como este punto es difícil de averiguar en algunos restaurantes, mejor opta por un plato de verdura cocida.

Alimentos a Evitar Durante el Embarazo (Con Moderación)

Aunque no son alimentos totalmente prohibidos durante el embarazo, es conveniente reducir o evitar ciertas comidas para mantener un mejor estado de salud:

Productos Preparados Cárnicos

Debes tener especial cuidado con los preparados cárnicos, como por ejemplo, el pollo relleno. Si decides comprar aves enteras con relleno, asegúrate de comprarlas y cocinarlas directamente después de congelarlas, ya que la carne fresca y el relleno pueden albergar algún tipo de crecimiento bacteriano.

Dulces, Carbohidratos y Comida Rápida

Si bien no hay ninguna evidencia científica concluyente, los dulces, la comida rápida y los alimentos con alto contenido en grasa, generalmente, forman parte de la lista de los antojos de las futuras mamás. Si eres de esas embarazadas que tienen antojos, te recomendamos que descubras opciones más saludables.

¿Te apetecen patatas fritas en cada comida? Para un menor impacto en tu dieta de embarazada, puedes freír la comida usando muy poco (o nada) de aceite con Airfryer, una alternativa saludable que permite disfrutar de unos fritos deliciosos con hasta un 90 % menos de grasa*.

Recuerda siempre que la dieta para embarazadas ha de ser equilibrada y saludable para la seguridad tanto de la madre como del bebé.

Exceso de Cafeína

Durante el embarazo, las recomendaciones de salud sobre lo que no se debe comer también se extiende a lo que no se debe beber, y la cafeína se encuentra dentro de esta categoría. La Organización Mundial de la Salud recomienda a las mujeres con una alta ingesta diaria de cafeína (más de 300 mg al día), que reduzcan su consumo diario de cafeína durante el embarazo, para reducir el riesgo de daños en el feto y recién nacidos con bajo peso.

La cafeína, en cambio, no está prohibida, pero sí conviene moderarla. Las recomendaciones de organismos como la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) y la OMS señalan que un consumo diario inferior a 200 miligramos de cafeína es seguro durante el embarazo. Esto equivale, aproximadamente, a una taza grande de café de filtro, dos cafés solos tipo espresso, tres tazas de té negro o dos latas de refresco con cafeína.

Muchos estudios afirman que el café tomado con moderación no es perjudicial durante el embarazo. Puedes tomar 200 mg de cafeína diarios, que equivale a dos tazas de café al día, Pero debes tener en cuenta que otras bebidas también lo contienen, como los refrescos de cola, el té, el chocolate… Abusar de la cafeína puede provocar aborto y bebés de bajo peso.

Consejo Fertinotas: si el café forma parte de tu día a día, puedes pasarte al descafeinado, al café de cereales o al rooibos.

Alcohol

Las bebidas alcohólicas son muy peligrosas para el feto, alteran los mecanismos de absorción de los nutrientes y pueden causar tanto desequilibrios en el desarrollo fetal (síndrome de alcoholismo fetal), como problemas de salud al bebé. Durante el embarazo, se desaconseja totalmente. La razón es clara: el alcohol atraviesa la placenta y puede interferir en el desarrollo del sistema nervioso del bebé. Por eso, tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) recomiendan evitarlo por completo.

Durante el embarazo es recomendable abstenerse de tomar alcohol. Las investigaciones demuestran que tomar alcohol durante el embarazo causa daño al bebé dentro del útero y puede llevar a problemas médicos prolongados en el niño después de su nacimiento", explica la nutricionista Marta González Caballero. ¿Ni una copa? Ni tan siquiera eso. Se sabe que el alcohol afecta a la absorción, metabolismo y excreción de nutrientes como el zinc, el magnesio, el cobre o el hierro, por lo que su consumo puede afectar los niveles de esos elementos en la gestación.

Consejos Clave de Dieta para Embarazadas

El embarazo es una época de intenso crecimiento y desarrollo para el bebé, a la par que se producen muchos cambios fisiológicos en el cuerpo de la madre. Por ello, una correcta nutrición debería ayudarte en ese viaje. Siempre es útil hablar con un profesional sanitario para asegurarte de que estás ingiriendo los nutrientes adecuados, en su justa medida.

Estos son algunos consejos clave sobre lo que puede comer una embarazada para tener una dieta saludable y equilibrada:

  • Come cereales integrales, toma, por ejemplo, la pasta y el pan integral, opta por carnes magras o carne de ave e intenta comer entre 225 y 330 gramos de pescado hervido a la semana (recuerda elegir pescado con bajo contenido de mercurio).
  • Elige para tus comidas una combinación de los cinco grupos de alimentos: cereales, frutas, verduras, alimentos con proteínas y productos lácteos.
  • Los vegetales deben ocupar la mitad del plato, ya que son de las mejores comidas para embarazadas, y la otra mitad, cereales integrales o proteínas.
  • Consulta con tu médico sobre tu plan de nutrición e infórmate sobre las vitaminas prenatales, como el ácido fólico y el hierro. Durante el embarazo, tienes una mayor necesidad de algunas de estas vitaminas y minerales, y es más difícil obtener todo lo que necesitas de los alimentos.
  • Opta por grasas monoinsaturadas o poliinsaturadas como el aceite de oliva y los aguacates, y limita las grasas saturadas y los alimentos con "calorías vacías”, como dulces o bebidas azucaradas.

¿Qué Hacer Ante Dudas o "Despistes"?

No porque sean “malos” en general, sino porque tu cuerpo -y el del bebé- funcionan ahora de otra manera. Si estás embarazada y te han dicho que te olvides del sushi o del filete poco hecho, no es por fastidiar. Es simplemente una medida de precaución, pensada para protegerte a ti y al bebé.

Te enteras de que no se recomienda comer embutido crudo… justo después de haberte comido un bocata de jamón serrano. O descubres que la mousse del postre llevaba huevo sin pasteurizar. Y entonces aparece esa sensación incómoda en el estómago (y no es hambre): ¿he hecho algo mal? Respira. Aun así, es natural que te preocupe.

No te alarmes. Observa cómo te sientes. Coméntalo en tu próxima consulta. Y sobre todo, no te sientas culpable. El embarazo es una etapa de aprendizaje continuo. Casi todas cometemos algún “despiste” en el camino, y eso no te convierte en una mala madre.

Tabla Resumen de Alimentos a Evitar

Alimento Razón para Evitar
Pescado con alto contenido de mercurio (pez espada, caballa, atún) Puede afectar el sistema nervioso del bebé.
Pescado crudo y mariscos (sushi, ostras) Riesgo de bacterias y parásitos (anisakis).
Quesos no pasteurizados (brie, feta, camembert) Riesgo de listeria.
Leche y zumos no pasteurizados Riesgo de E. coli, listeria, salmonela.
Huevos crudos o poco cocidos Riesgo de salmonela.
Carne cruda o poco cocida (embutidos curados) Riesgo de toxoplasmosis y listeria.
Brotes crudos (alfalfa, rábano, trébol) Riesgo de bacterias (E. coli, salmonela).
Alcohol Interfiere con el desarrollo del sistema nervioso del bebé.
Exceso de cafeína Riesgo de aborto y bajo peso al nacer.

Comer bien durante el embarazo no debería convertirse en una fuente de ansiedad. Se trata, simplemente, de informarte, adaptar algunas costumbres y cuidar lo que comes con un poco más de intención. Algunos alimentos, como las carnes crudas, ciertos embutidos o los quesos sin pasteurizar, pueden suponer riesgos evitables. Pero eso no significa que tengas que vivir con un listado rígido en la cabeza ni que cada comida se convierta en una preocupación.

El embarazo es un viaje único. Llénalo de calma, de pequeños gestos que suman y de decisiones que te hagan sentir bien.

10 Alimentos PROHIBIDOS en el embarazo

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