La progesterona es una hormona esteroidea que pertenece al grupo de los progestágenos. Es crucial en el ciclo menstrual, el embarazo y otros procesos fisiológicos femeninos. Se produce principalmente en los ovarios, aunque también en las glándulas suprarrenales de ambos sexos y, en menor medida, en los testículos masculinos.
El nombre «progesterona» deriva de su función principal: preparar el útero para acoger al futuro bebé. Proviene de las palabras en latín: «Pro-», que significa «adelante» o «a favor», y «-gesterona», del latín «gestare», en referencia al embarazo.
Durante el ciclo menstrual, la progesterona prepara el revestimiento del útero (endometrio) para la posible implantación del óvulo fecundado. Si no ocurre la fecundación, los niveles de progesterona disminuyen, indicando al cuerpo que elimine ese revestimiento, lo que resulta en la menstruación y el inicio de un nuevo ciclo.
Durante el embarazo, la progesterona es esencial para mantener el endometrio y prevenir las contracciones uterinas, lo que podría provocar un aborto involuntario. También favorece el desarrollo de las glándulas mamarias para la lactancia.
En la menopausia, los niveles de progesterona disminuyen junto con los de los estrógenos, generando síntomas típicos como sofocos, sequedad vaginal y alteraciones del estado de ánimo. Los tratamientos de reemplazo hormonal, que pueden incluir progesterona, estrógeno o ambos, pueden aliviar estos síntomas y mejorar la calidad de vida durante la perimenopausia.
CÁNCER DE MAMA - Estrógenos y Progesterona ¿Alguna relación? ¿Aumentan el riesgo? - CÁNCER #26
¿Qué es la hipersensibilidad a la progesterona?
La hipersensibilidad a la progesterona es una enfermedad autoinmune muy poco frecuente. El sistema inmunitario de las mujeres que la padecen produce una reacción atípica al aumento de los niveles de progesterona que se observa durante la fase lútea del ciclo menstrual.
La fase lútea es el periodo que transcurre desde la ovulación hasta la llegada de la menstruación o, en caso de embarazo, hasta su consolidación. En los tratamientos de reproducción asistida, asegurar niveles óptimos de progesterona durante este intervalo es esencial para preparar el endometrio, facilitar la implantación embrionaria y reducir el riesgo de aborto precoz.
Síntomas de la alergia a la progesterona
El síntoma más frecuente es una erupción cutánea que aparece unos días antes del inicio de la menstruación y desaparece uno o dos días después. Otros síntomas incluyen:
- Dermatitis
- Angioedema
- Eritema multiforme
- Erupción fija por medicamentos
Aunque poco frecuente, la hipersensibilidad a la progesterona o dermatitis autoinmune por progesterona, al ser cíclica, puede afectar considerablemente la calidad de vida de las personas afectadas.
Variaciones hormonales durante el ciclo menstrual.
Diagnóstico de la alergia a la progesterona
El diagnóstico de la alergia a la progesterona puede ser un desafío. Yaiza Rasines, una joven de 23 años, relata que pasó gran parte de su adolescencia escuchando que sus síntomas eran psicológicos antes de recibir un diagnóstico certero a los 22 años.
Los primeros síntomas que experimentó Yaiza fueron infecciones de orina frecuentes desde los 11 años. A los 13 años, comenzó a notar hinchazón en los labios vaginales cada vez que tenía la menstruación, lo que inicialmente se atribuyó a una alergia de contacto con el algodón de las compresas. Sin embargo, el problema fue a más, con inflamación de los labios de la boca, los párpados, reacciones cutáneas e incluso un shock anafiláctico.
A nivel psicológico, Yaiza confiesa que fue muy duro estar tanto tiempo sin un diagnóstico. La sintomatología era similar a la de una cistitis crónica, lo que la obligaba a ir al baño cada quince minutos, afectando su vida diaria y obligándola a pasar días enteros en la cama.
Tratamiento de la alergia a la progesterona
En cuanto al tratamiento, dependerá de la gravedad y frecuencia de la afección. Inicialmente, puede ser suficiente el uso de antihistamínicos, junto con un tratamiento tópico para la erupción.
Opciones de tratamiento
- Antihistamínicos: Para aliviar los síntomas leves.
- Tratamientos tópicos: Cremas y lociones para reducir la erupción cutánea.
- Tratamientos intervencionistas: Para reducir la producción de progesterona en el organismo.
- Desensibilización: Administración de dosis crecientes de progesterona bajo supervisión médica para enseñar al sistema inmunológico a tolerarla.
La desensibilización es un tratamiento médico que consiste en administrar dosis crecientes de un alérgeno bajo supervisión médica para «enseñar» al sistema inmunológico a tolerarlo, reduciendo o eliminando reacciones alérgicas. Es el tratamiento al que quieren someter a Yaiza. «Darme progesterona hasta que la tolere, digamos». Pero el primer intento no salió bien. «Me han tenido que inducir una menopausia, porque para que funcione, tengo que estar sin segregar hormonas.
De momento, sigue con la menopausia, «que me ha devuelto calidad de vida», aunque el objetivo es «devolverme mi menstruación normal, porque es peligroso que tenga una menopausia tan joven para toda la vida».
Precauciones con la progesterona vaginal
Algunas formulaciones de progesterona vaginal utilizan aceite de cacahuete (arachis oil) como excipiente para mejorar la absorción. Si tienes alergia al cacahuete, podrías experimentar desde irritación local hasta una reacción alérgica mayor.
Revisa siempre el prospecto: busca excipientes como “arachis oil” o “aceite de cacahuete”.
Informa a tu especialista: pide formulaciones libres de frutos secos o cambia la vía de administración.
Vías alternativas:
- Intramuscular con aceite de semilla de girasol o formulación acuosa.
- Oral en cápsulas blandas sin excipientes de frutos secos.
- Geles o parches transdérmicos con otros vehículos.
Prueba inicial: solicita un test de parche o la primera dosis bajo supervisión para descartar sensibilidad.
¿Son seguros los tratamientos con progesterona?
El tratamiento con progesterona es seguro si se prescribe y se usa bajo la supervisión de un médico. Es fundamental seguir sus indicaciones en cuanto a dosis, frecuencia y duración, así como informar al profesional sanitario de cualquier fármaco, suplemento o hierba que se tome, puesto que podría haber interacción con la progesterona.
Aunque sea seguro, como cualquier tratamiento, no está exento de efectos secundarios, que suelen ser temporales y se eliminan cuando se suspende el tratamiento.
Los efectos secundarios de tomar progesterona en el embarazo pueden incluir:
- Irritación en el lugar de la inyección.
- Retención de líquidos.
- Cambios en el estado de ánimo.
La duración del efecto de los tratamientos de progesterona depende de dos cosas: la dosis y la forma de administrarla. Podemos administrar progesterona en forma de óvulos vaginales, pastillas inyecciones, dispositivos intrauterinos. En algunos casos, por lo tanto, el efecto puede durar solo unos días, mientras que en otros puede mantenerse durante semanas o meses después de suspender el tratamiento.
Prurito y embarazo
El prurito, o picazón, es un síntoma frecuente durante el embarazo, afectando aproximadamente entre el 3 y el 15% de las gestantes. Las causas pueden dividirse en enfermedades propias del embarazo y enfermedades coexistentes.
Durante el embarazo, las zonas donde suele aparecer la dermatitis son los pliegues de las extremidades y el tronco. Nocisens® INTENSE es una crema apta para el embarazo adecuada para estas zonas de brotes recurrentes. Para el cuidado diario de pieles sensibles y atópicas durante todo el embarazo, Nocisens® OIL es un aceite para el embarazo que combina ingredientes neurodermatológicos, aceite de aguacate y extracto de avena.
Es fundamental destacar que el eczema y el embarazo no representan un riesgo directo para el feto. Sin embargo, los síntomas pueden afectar la calidad de vida de la madre, causando incomodidad y estrés.
Además de la erupción atópica del embarazo, existen otras condiciones que pueden generar picor intenso y sarpullido en la piel durante esta etapa:
- Erupción polimorfa del embarazo: aparece en el tercer trimestre o inmediatamente en el posparto.
- Penfigoide o herpes gestacional: enfermedad cutánea autoinmune que suele aparecer al final del tercer trimestre.
- Colestasis intrahepática del embarazo: afección hepática que se presenta con picazón intensa, especialmente en palmas y plantas, sin lesiones visibles en la piel.
El manejo de la dermatitis en el embarazo debe enfocarse en aliviar los síntomas sin comprometer la seguridad del feto, y un paso clave para ello es mantener la piel bien hidratada. Se recomienda el uso de emolientes y humectantes sin fragancias ni conservantes que puedan irritar la piel.
