La expresión "Aleluya, ha nacido el Salvador" resuena con fuerza en la liturgia cristiana, especialmente durante la época navideña. Esta frase, cargada de significado, nos invita a reflexionar sobre el nacimiento de Jesucristo y su impacto en la humanidad. Exploremos el trasfondo histórico y espiritual de esta poderosa declaración de fe.
La tradición de celebrar la Navidad el 25 de diciembre tiene un significado especial para los cristianos. En la antigüedad, este día se correspondía con la fiesta del Sol Invictus en Roma y con el solsticio de invierno en otras culturas como la céltica. La conmemoración y celebración del nacimiento de Cristo el 25 de diciembre se instauró en Roma y pasó enseguida a Milán a través de San Ambrosio y poco a poco extendiéndose al resto del orbe cristiano.
El Niño Jesús llenó de luz la iglesia de San Agustín en la Misa de Gallo. La Misa de Gallo se celebró en el altar preparado meticulosamente para la ocasión. Cipreses que subían al cielo con decoración navideña, un belén con espectaculares figuras… El Niño Jesús presidiendo en su pesebre y todo supervisado por el patrón San Agustín vestido con capa pluvial de brocado amarillo.
¿Qué Significa Aleluya? 🌟 | @alarconnelson
El Significado de "Aleluya"
D. (Del hebr. interj.
El recorrido se inicia con el profeta Isaías, que anuncia jubiloso el fin de la dominación enemiga gracias al nacimiento del “príncipe de la paz”. La segunda lectura proclama esperanzada una salvación universal y señala a Jesús como aquel que ha venido a mostrarnos el camino del bien. Por último, el evangelio según san Lucas narra en clave teológica el nacimiento del salvador esperado, del príncipe de la paz anunciado, nos relata cómo se celebró la primera navidad, pero, sobre todo, expresa el profundo significado que tiene el nacimiento de Jesús para toda la humanidad.
El evangelio de hoy está tomado del relato de la infancia de Jesús según san Lucas (1-2). Mateo tiene también un relato que narra el nacimiento de Jesús. Aunque estos relatos se encuentran ahora en el comienzo de ambos evangelios, fueron compuestos más tarde que el resto de los relatos evangélicos. En ellos encontramos sobre todo la fe de las comunidades cristianas que veían en el niño nacido en Belén al Señor resucitado a quien ellos adoraban.
Lucas, en los dos primeros capítulos de su evangelio, relata en paralelo las infancias de Juan Bautista y de Jesús. Es fácil identificar algunos elementos comunes: anuncio del nacimiento de Juan y también de Jesús, nacimiento de ambos…; de este modo, el evangelista intenta mostrar que Jesús es superior a los profetas del Antiguo Testamento, representados por el Bautista.
Además, con Jesús se inaugura el tiempo del Reinado de Dios. El relato del nacimiento de Jesús está contado en tres escenas. Lucas dice que el censo de Quirino se realizó en todo el imperio romano. Al colocar este hecho en relación con el nacimiento de Jesús está dando a entender que su venida al mundo es un acontecimiento que también afecta a todo el Imperio.
Subraya también que Jesús nació en Belén, “la ciudad de David”. En ella había nacido el rey más grande de Israel, y por eso muchos judíos esperaban que el Mesías naciera de la familia de David y en su mismo pueblo. La segunda escena (Lc 2,8-14) dice que un ángel, un mensajero de Dios, anuncia este nacimiento a unos pastores. Pero si nos fijamos bien, descubriremos que lo importante no es esto. Lo que al evangelista le interesa es decir quién es el nacido y cuál es el sentido de su nacimiento. Esto se expresa en los títulos que el ángel da al niño.
Este relato del nacimiento de Jesús no es sólo un recuerdo entrañable, sino que encierra un mensaje de fe para nosotros. Este mensaje puede ayudarnos a celebrar la Navidad con la misma actitud de los pastores y a entenderla como una realidad que se actualiza cada día si tenemos los ojos abiertos y el corazón atento. Dios se ha hecho carne, ha aceptado envolverse en la fragilidad e impotencia de un recién nacido. Es un acontecimiento que no puede dejarnos indiferentes.
¿Creo y veo hoy, ahora, la liberación de Dios? ¿Dónde?
Os anuncio una buena noticia: hoy nos ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor. Este primer empadronamiento se hizo siendo Cirino gobernador de Siria. También José, por ser de la casa y familia de David, subió desde la ciudad de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, que se llama Belén, en Judea, para empadronarse con su esposa María, que estaba encinta. El ángel les dijo: «No temáis, os anuncio una buena noticia que será de gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor.
En su homilía Don Jerónimo destacó como Dios se hizo Niño, para dejarse abrazar por nosotros.
Actividad: Actualmente fuera de programa
Año última interpretación: Salmo 95, 1-2a. 2b-3. 11-12. Cantad al Señor un cántico nuevo, cantad al Señor, toda la tierra; cantad al Señor, bendecid su nombre.
Proclamad día tras día su victoria. Contad a los pueblos su gloria, sus maravillas a todas las naciones. Alégrese el cielo, goce la tierra, retumbe el mar y cuanto lo llena; vitoreen los campos y cuanto hay en ellos, aclamen los árboles del bosque.
Delante del Señor, que ya llega, ya llega a regir la tierra: regirá el orbe con justiciay los pueblos con fidelidad. ALELUYA. Cf.
Hodie Christus Natus Est: Un Canto de Alegría
Hodie Christus natus est es la antífona del Magnificat, que se canta en la Misa del día anterior a Navidad.
- Letra Original: Hodie Christus natus est, hodie salvator apparuit. Hodie in terra canunt angeli, laetantur Archángeli. Hodie exsultant justi dicentes. Gloria in excelis Deo, alleluia.
- Traducción: Hoy, Cristo ha nacido; hoy, el Salvador ha aparecido; hoy, en la tierra, cantan los ángeles; hoy, se alegran los arcángeles; hoy se alegran los justos diciendo: Gloria a Dios en las alturas, Aleluya.
En resumen, la expresión "Aleluya, ha nacido el Salvador" es mucho más que una simple frase. Es una proclamación de fe, una celebración de la esperanza y un recordatorio del amor incondicional de Dios manifestado en el nacimiento de Jesucristo.
