Uno de los trastornos más comunes durante los primeros meses de vida del bebé son los cólicos del lactante. Comúnmente se define como un llanto incontrolable, paroxístico, sin causa identificable, más frecuente a últimas horas de la tarde, en un lactante sano entre las dos semanas y los cuatro meses de edad. Éstos pueden ser muy intensos y provocarle dolor espasmódico abdominal, gases, diarreas, vómitos ácidos, hipo y dificultadas para dormir. Pueden empezar en torno a las dos semanas de vida y prolongarse durante algunos meses. Sin embargo, no es nada grave, aunque tampoco se sabe muy bien qué los causa.
El cólico del lactante se define como una situación en la que un bebé sano llora durante más de tres horas al día, más de tres días a la semana y durante al menos tres semanas sin una causa clara y es difícil de consolar. Aunque puede ser preocupante, estos episodios son frecuentes y pueden formar parte de su desarrollo normal en las primeras semanas de vida.
El cólico del lactante es una condición común en los primeros meses de vida de un bebé.
¿Qué es el Cólico del Lactante?
Un cólico es un dolor en el abdomen agudo, intermitente y espasmódico, debido a las contracciones involuntarias de los músculos que rodean un órgano. El cólico del lactante es un trastorno muy frecuente que padecen entre un 15% y un 40% de los bebés.
Causas del Cólico del Lactante
Se barajan diferentes opciones, aunque no se ha demostrado ninguna de ellas: demasiados gases intestinales causados por ingerir demasiado aire al mamar o al tomar el biberón, una posible y normal intolerancia inicial a la lactosa, una cuestión de temperamento, etc. Se han barajado varias posibles causas del cólico, pero más bien se trata de un síndrome que incluye un grupo de alteraciones.
Su causa es desconocida pero hay varios factores que pueden estar relacionados con su aparición:
- Inmadurez del aparato digestivo
- Tragar bastante aire durante la alimentación
- Acumulación de gases debido a la fermentación de la lactosa en el intestino
- Intolerancia a la lactosa o a la proteína de la leche de vaca
- Alteración de la microflora intestinal
- Estreñimiento
- Factores hormonales
Entre las posibles causas de los cólicos en bebés se encuentran:
- Gases intestinales: Muchos bebés con cólicos presentan gases, pero estos pueden ser consecuencia de tragar aire durante el llanto o la toma.
- Problemas digestivos: El cólico del lactante puede estar relacionado con la inmadurez del sistema digestivo o un desequilibrio de la flora intestinal.
- Temperamento del bebé: Algunos bebés tienen un carácter más sensible o son más irritables, lo que puede contribuir a los cólicos.
- Sensibilidad a los estímulos: Si el sistema nervioso de tu bebé aún es inmaduro, puede reaccionar con mayor sensibilidad frente a ruidos, luces o nuevas experiencias.
- Reflujo gastroesofágico: Como el esfínter que separa el estómago y el esófago todavía está en proceso de desarrollo, algunos bebés pueden tener episodios de reflujo, es decir, el líquido del estómago vuelve a la garganta, lo que provoca incomodidad y llanto.
- Hambre o alimentación excesiva: Tanto el hambre como comer en exceso pueden provocar molestias y traducirse en llanto.
- Escasez de eructos: Eructar ayuda a liberar el aire que el bebé se traga al comer o al llorar.
- Alergias alimentarias o intolerancia a la leche: Si le das el pecho, puede que tu bebé tenga sensibilidad a algún alimento de tu dieta. En el caso de los bebés que toman leche de fórmula, puede tratarse de sensibilidad a algún componente de la leche.
- Exposición al humo del tabaco: Fumar durante el embarazo o la exposición del bebé a entornos con humo puede afectar al funcionamiento de su sistema digestivo y aumentar el riesgo de cólicos.
Síntomas de los Cólicos
Es cierto que todos los bebés lloran, pero no todos los llantos del bebé suelen ser por cólicos. Algunos de los síntomas que presentan los cólicos son:
- Llanto repentino
- Al llorar, el bebé se pone rojo, aprieta los puños y encoge las rodillas sobre la barriguita
- Rigidez en el tronco y extremidades
- Suelen ocurrir por la tarde o noche
- No se consuela con nada, ni cogiéndolo en brazos, ni dándole de comer
- Ocurre en los primeros 3-4 meses de vida
- El llanto puede durar varias horas y ocurrir más de 3 veces por semana
Si sospechas que tu bebé puede tener cólicos del lactante, fíjate si manifiesta alguno de los siguientes síntomas:
- Llanto inconsolable
- Gritos
- Extensión o elevación de las piernas hacia el abdomen
- Expulsión de gases
- Barriga hinchada o distendida
- Arqueo de la espalda
- Puños cerrados
- Cara enrojecida tras largos episodios de llanto
Masajes para favorecer la expulsión de gases del bebé.
Remedios Naturales y Tratamientos para Aliviar los Cólicos
Los cólicos del lactante acaban desapareciendo por sí solos, sin que haya un tratamiento específico para ellos. Lo mejor, tratar de calmarlo y consolarle. Pero, ¿cómo? Mantener la calma.
Masajes, infusiones y otras técnicas pueden ayudar a aliviar los cólicos.
A continuación, te dejamos algunas de las medidas que pueden ayudar a tu bebé a reducir el llanto y los cólicos:
- Fórmulas anticólico (AC): son una buena opción si se le está dando leche de fórmula, ya que son más fáciles de digerir y son reducidas en lactosa, con esto se disminuye la formación de gases.
- Probióticos: son totalmente seguros ya que son naturales y su administración puede ayudar a disminuir los cólicos y el llanto del bebé. Algunas de las cepas utilizadas son: Lactobacillus Reuteri, Lactobacillus GG, Lactobacillus acidophilus, Bifidobacterium longum y Pediococcus pentosaceus.
- Masajes en la barriguita: realizar masajes al bebé en la zona del abdomen les ayuda a relajarse y facilita la expulsión de los gases.
- Infusiones: podemos encontrar infusiones específicas para bebés que contienen, manzanilla, anís, hinojo, melisa o hierba luisa, que favorecen la expulsión de los gases, son antiespasmódicas y favorecen la digestión.
- Tratamiento farmacológico: si ninguno de los anteriores remedios ha funcionado y no observas ningún cambio a mejor, consulta con el pediatra, él será el que recete el tratamiento más adecuado.
Aquí encontrarás algunas estrategias para aliviar el cólico en bebés, incluso antes de que empiece el llanto:
- Mecer al bebé en brazos o en una mecedora puede ayudarle a sentirse mejor.
- La succión puede calmar al bebé.
- Coloca al bebé boca abajo sobre tus piernas y realízale movimientos circulares en la espalda.
- El sonido constante de un ventilador, el aspirador, una máquina de ruido blanco o la secadora pueden tener un efecto calmante.
- Si a tu bebé le gusta estar en el agua, puedes darle un baño en agua templada para que se relaje.
Puedes probar diferentes posturas para sostener al bebé y ver cuál le resulta más reconfortante. Muchos bebés se calman al estar en contacto directo con el pecho de la persona que lo cuida. Sostenerlo en posición vertical, por ejemplo después de comer, puede facilitar la expulsión de gases y aliviar el reflujo.
Remedios Naturales Contra los Cólicos
Para prevenir los cólicos infantiles existen remedios naturales que facilitan la eliminación de los gases. Las infusiones destinadas a los bebés deben ser ligeras y, preferiblemente, a temperatura tibia.
- Hinojo: Consigue influir sobre las flatulencias y los gases.
- Manzanilla: Esta planta tiene propiedades digestivas, carminativas y antiinflamatorias. Su poder calmante y relajante ayudará al bebé a tranquilizarse.
- Hojas de menta: Especialmente indicadas para aliviar los cólicos.
- Eneldo y anís: El eneldo facilita la digestión y actúa contra las flatulencias.
Aplicar el aceite masajeando el vientre en sentido de las agujas del reloj formando una espiral desde el ombligo hacia fuera.
Masajear suavemente la tripita con movimientos circulares.
Otras Recomendaciones
- Masajear suavemente la tripita con movimientos circulares.
- Colocarlo sobre el antebrazo, apoyando la cabeza en él y pasando la mano por debajo de la rodilla para evitar ejercer presión alguna sobre la tripa. Si se prefiere hacerlo estando sentado, se puede apoyar sobre las piernas.
- Tratar de evitar que ingiera demasiados gases al alimentarse. Si se utiliza el biberón se puede probar con una tetina que tenga el agujero más pequeño y colocar el biberón siempre en posición completamente vertical.
- En niños con llanto inconsolable que no responden a ninguna medida, con deposiciones poco frecuentes, heces duras, explosivas, o gran esfuerzo con la defecación, puede introducirse en la dieta leche sin lactosa.
- En caso de lactancia materna, se aconseja a la madre no tomar café, bebidas a base de cola u otros estimulantes. Evite la fatiga y el agotamiento. Realice una siesta diaria si no descansa por la noche. Pida ayuda. Salga de casa para despejar la mente.
¿Cuándo Desaparecen los Cólicos del Lactante?
Los cólicos del lactante acaban desapareciendo por sí solos, sin que haya un tratamiento específico para ellos. Normalmente, los síntomas alcanzan su punto máximo entre la cuarta y la sexta semana. Lo más habitual es que desaparezcan en torno a los 4 meses, aunque en algunos casos pueden prolongarse hasta los 6 meses.
Asistencia para la Madre
Cuando tenemos un bebé, solemos oír comentarios como “se te acabó el dormir”, “ya verás como tenga cólicos”, “prepárate para los llantos”, etc...Los primeros 3-4 meses suelen ser los más duros, ya que en este periodo nuestro bebé puede sufrir los temidos cólicos.
Cuidar de un bebé con cólicos puede ser agotador y generar ansiedad o sentimientos de inseguridad e impotencia en madres, padres y cuidadores. Es fundamental prestar atención también al propio bienestar emocional.
Recuerda:
- Jamás sacudas a tu bebé, por mucho que la situación te supere. El síndrome del bebé sacudido puede causar graves daños cerebrales e incluso la muerte.
- Si sientes que no puedes más o que la situación te desborda, pon en práctica alguna de estas estrategias:
- Respira hondo y cuenta hasta diez.
- Deja al bebé en su cuna o en un lugar seguro y sal unos minutos de la habitación para tranquilizarte.
- Pide ayuda o apoyo emocional a familiares o amigos.
- Llama al médico para comprobar que no exista otra causa médica.
- Acepta ayuda de personas de confianza para que cuiden al bebé y puedas descansar.
- No te sientas culpable por tratar de calmar al bebé. No le vas a malcriar. Con tus mimos y tu compañía, le estarás ayudando a sentirse mejor y los cólicos acabarán pasando.
CONSULTE CON SU PEDIATRA ANTES DE ADMINISTRAR CUALQUIER MEDICAMENTO o REALIZAR CUALQUIER CAMBIO DE LECHE.
