Cuando se trata de la alimentación de tu bebé, elegir el agua adecuada es crucial. El sistema inmunológico de los más pequeños aún está en desarrollo, por lo que es fundamental garantizar que el agua utilizada sea segura y libre de contaminantes. Si te preguntas cuál es la mejor agua para bebés y niños, debes saber que no hay una marca o manantial en concreto, pero sí es conveniente que sea de mineralización débil.
A continuación, te ofrecemos una guía completa para ayudarte a tomar la mejor decisión.
El Agua Según la Edad del Bebé
Es importante considerar la edad del bebé al elegir el tipo de agua:
- Bebés de 0 a 6 meses: Si los bebés se encuentran en la etapa de lactancia exclusiva, es decir, desde su nacimiento hasta los 6 meses, no deben beber agua. La leche materna o de fórmula proporciona toda la hidratación necesaria.
- Bebés mayores de 6 meses: A partir de los 6 meses, los bebés ya podrían beber agua, siempre que cumpla unas condiciones mínimas de salubridad. Es importante ofrecerles agua cada cierto tiempo, y ellos mismos la aceptarán y beberán si sienten la necesidad.
Recuerda que el 70% del peso corporal de un bebé es agua, y para mantener esta proporción, deben consumir más líquido durante el día.
¿Todos los Tipos de Agua son Iguales?
No, no todos los tipos de agua son iguales. Algunas aguas ricas en minerales, como la cal, pueden ser perjudiciales para los bebés. Se entiende por agua de mineralización débil aquella que posee entre 51 y 500 mg de residuo seco por litro.
Dentro de las aguas embotelladas, podemos diferenciar las siguientes:
- Aguas minerales naturales: Son de origen subterráneo, aisladas de cualquier tipo de contaminación y mantienen una composición de minerales estable y bacteriológicamente sana.
- Aguas de manantial: También de origen subterráneo, pero han surgido en la superficie o se han realizado trabajos para que salgan a la superficie. Necesitan tratamientos físicos para asegurar la separación de elementos materiales inestables.
- Aguas preparadas: Necesitan ser sometidas a un tratamiento fisicoquímico para su potabilidad.
- Potables preparadas: Originalmente de un manantial, pero tratadas para cumplir los requisitos de potabilidad.
- De abastecimiento público preparadas: Conocida como "agua del grifo".
¿Cuándo empezar a darle agua a mi bebé?
Opciones para Preparar el Biberón
Existen varias opciones para preparar un biberón, pero no todas son igual de seguras para los lactantes:
- Agua mineral embotellada: Es una de las alternativas más utilizadas por su practicidad y pureza. Sin embargo, no todas las aguas minerales son aptas para bebés.
- Agua del grifo hervida: Si vives en una zona donde el agua del grifo es de buena calidad, puedes utilizarla, siempre y cuando la hiervas durante al menos un minuto y la dejes enfriar hasta alcanzar la temperatura adecuada. No obstante, si el agua contiene niveles altos de nitratos, plomo u otros minerales, su uso podría no ser recomendable.
- Agua filtrada y hervida: El uso de jarras o sistemas de filtrado puede ser una opción segura, siempre y cuando el filtro esté bien mantenido y se complemente con la ebullición del agua antes de preparar el biberón.
Consideraciones Adicionales
- Agua de mineralización débil: Los bebés necesitan que el agua del biberón sea de mineralización débil, tal y como lo demuestran varios estudios y lo recomienda la OMS y UNICEF.
- Sodio, flúor y nitratos: Según los expertos, para valorar el tipo y calidad de agua que debemos darle a nuestro bebé, tenemos que tener en cuenta el sodio, el flúor y los nitratos.
- Agua del grifo: En las zonas costeras, el agua de grifo puede contener metales pesados. En esos escenarios se recomienda continuar con el agua embotellada hasta que el bebé crezca un poco más.
- Hervir el agua: Si únicamente hervimos el agua que le vamos a dar a nuestro bebé solo eliminaremos los virus y bacterias, pero no la mineralización.
Aquí tienes una tabla comparativa de los componentes minerales ideales para el agua de tu bebé:
| Componente | Cantidad Recomendada |
|---|---|
| Residuo Seco | 51 - 500 mg/litro |
| Sodio | Bajo |
| Flúor | Bajo |
| Nitrato | Bajo |
Consejos Prácticos
- Ofrece agua en un vaso de transición: Utiliza un vasito de transición para que se acostumbre a su sabor insípido y la acepte bien.
- Evita los zumos industriales: Están saturados de azúcar, conservantes y colorantes artificiales.
- No fuerces al bebé a beber: Pese a lo anteriormente dicho, no es conveniente forzar al bebé a que tome líquidos si no tiene sed (salvo que el pequeño o la pequeña pase por un periodo de enfermedad como antes comentábamos).
- El agua mineral natural no necesita ser hervida: El agua mineral natural no necesita ser hervida para la preparación de alimentos infantiles.
Elegir el agua adecuada para preparar el biberón de tu bebé es clave para garantizar su salud y bienestar. Ya sea que optes por agua embotellada apta para lactantes o agua del grifo hervida, lo importante es seguir siempre las recomendaciones de seguridad para proteger a tu pequeño desde el primer día.
Si tu bebé se enferma o no se siente bien, aumenta la toma de leche materna y agua. Infórmate sobre los vasos antivuelco o botellitas de agua para bebés, así ellos podrán ser más “autónomos” y si les apetece pueden intentar ir bebiendo ellos.
