El embarazo es una etapa de cambios significativos en la vida de una mujer, durante la cual la salud y la seguridad se convierten en prioridades máximas. Los baños calientes suelen resultar relajantes y reconfortantes durante el embarazo, pero ¿sabes qué hay que tener en cuenta para que también resulten saludables? La mayoría de las mujeres toma baños calientes durante el embarazo; no obstante, los hábitos pueden estar asociados con algunos riesgos. Variables como la frecuencia y la duración de los mismos o las duchas pueden ser los grandes determinantes.
En términos generales, si es posible tomar baños calientes durante el embarazo, de hecho, aportan algunos beneficios. Tan solo será necesario tomar ciertas medidas preventivas para evitar que esta relajante práctica sea perjudicial para el bebé.
¿Son seguros los baños calientes durante el embarazo?
Los baños calientes durante el embarazo no son 100 % seguros. De hecho, la principal preocupación de estas prácticas radica en el riesgo que conlleva aumentar la temperatura corporal. No se recomienda el uso de aceites especiales para el momento del baño (salvo los baños de avena o las sales de Epsom).
Cualquiera de las dos opciones son perfectamente seguras durante el embarazo, salvo en las últimas semanas donde sí se recomienda evitar los baños de inmersión y preferir las duchas. Esto se debe a que si ya has expulsado el tapón mucoso corres riesgo de infección al sumergirte en el agua.
Temperatura ideal del agua
La temperatura interna del organismo de una mujer embarazada saludable es de alrededor de 37 °C. Se debe mantener el agua tibia, no caliente, una temperatura ideal ronda entre los 36,6 y los 37,7 °C.
Cuando te bañes estando embarazada recuerda que el agua debe estar a una temperatura agradable, entre 30 y 35º C. Si tomas baños o duchas de agua fría podrías provocarte calambres. Por eso, no te sumerjas en la bañera si al colocar el pie sientes demasiado calor. La temperatura del agua debe ser la temperatura del cuerpo.
Por lo tanto, no se recomiendan los baños con altas temperaturas durante el embarazo debido al aumento del riesgo de infección vinculado con el agua estancada. Existen termómetros de bañera para niños que se pueden utilizar para medir la temperatura del agua. En caso de no tener un termómetro a la mano, puedes usar un pie para saber si la temperatura del agua es muy alta. La idea es meter el pie en la bañera, la temperatura estará elevada si es necesario introducirlo paulatinamente.
Precauciones adicionales
Cuidado con los resbalones
Es importante ser cuidadosa y tener precaución con los resbalones o las caídas al entrar y salir de los baños, sobre todo una vez hayan avanzado los trimestres, cuando la mujer quizás se encuentre más inestable por el embarazo.
Las alfombras antideslizantes de silicona brindan seguridad y estabilidad en el momento del baño. De hecho, se pueden utilizar tanto para el interior de la bañera como para el exterior de la misma.
Desde el primer día que sepas que estás embarazada deberías utilizar toallas, alfombrillas y antideslizantes en el baño y en la ducha, para evitar una posible caída. A medida que avance tu gestación y te pongas más grande, pide ayuda tanto para entrar como para salir de la bañera. Recuerda que tu centro de gravedad ha cambiado y que es fácil perder el equilibrio, especialmente si estás sobre una superficie mojada y resbaladiza.
Tiempo en el agua
No solo es importante la temperatura a la que se encuentra el agua de los baños, sino también la duración de los mismos. Sumergirse en agua caliente puede elevar la temperatura del cuerpo y reducir el flujo sanguíneo al bebé y ocasionarle estrés.
No permanezcas sumergida por más de 20 minutos para evitar que la piel se deshidrate (cuando aparecen las conocidas arrugas en las yemas de los dedos). Por ende, si se consideran y respetan todas las medidas de cuidado, no es contraproducente realizar baños calientes durante el embarazo.
Si la piel se encuentra demasiado seca después del baño, utiliza lociones o cremas para retener la humedad. Además, se aconseja no permanecer demasiado tiempo; 15 minutos como máximo.
Uno de los síntomas de embarazo es que tu piel está tirante y muy sensible. Procura utilizar jabones, geles y productos para el cabello que sean neutros e hipoalergénicos.
Jacuzzis y saunas
La permanencia en los jacuzzis o saunas durante más de 10 minutos puede aumentar de manera considerable la temperatura corporal. Si bien se requieren más pruebas, algunos estudios que sugieren que los bebés nacidos de mujeres que tuvieron fiebre poseen mayor probabilidad de anomalías de la médula espinal, del cerebro y de la atención.
Las sales de baño tienden a alterar el pH de la vagina y generar un desequilibrio de los niveles, con la consecuente disminución de las bacterias favorables de la región. En este sentido, aumentaría la probabilidad de padecer infecciones vaginales.
El aumento de temperatura puede aumentar el riesgo de desarrollar abortos espontáneos. De hecho, el riesgo es 2 veces mayor al usar los hidromasajes según algunos estudios.
Las bañeras de los jacuzzis o los hidromasajes tienen un mayor riesgo de gérmenes que las bañeras por tratarse de agua estancada que se recicla de manera constante para mantener una temperatura más alta. Además, el uso continuo y prolongado de jacuzzis durante el embarazo temprano está asociado con ciertas malformaciones congénitas como la gastrosquisis y la anencefalia.
Por ello, los baños en temperaturas mayores a 37º o los baños turcos o saunas deberían de evitarse en el primer trimestre de gestación. En el segundo trimestre de embarazo, este riesgo deletéreo de la temperatura desaparece, por lo que podríamos considerar que acudir a un "spa" sería seguro. Pero siempre teniendo en cuenta que estamos ante un embarazo de bajo riesgo. En el caso de que exista alguna complicación del embarazo habría que consultar de forma específica al obstetra responsable.
Quedaría completamente prohibido el empleo o la entrada a la sauna o baño turco ya que las temperaturas son muy elevadas. De igual modo, la inmersión en temperaturas altas, debe ser también moderado y cuando hablamos de modelado es evitar estancias muy largas y prolongadas en el agua muy caliente: no deberían de sobrepasarse los 10 minutos.
En resumen, cuando una embarazada entra en una bañera jacuzzi corre riesgos, pero también corre riesgos al caminar sobre una superficie pulida, conducir un vehículo, bajar o subir escaleras, o incluso al vestir ropa más ajustada de lo necesario. Este es el paso previo. Un chequeo a fondo con el médico obstetra determinará si la embarazada está en condiciones, o no, de tomar baños en una bañera jacuzzi.
En las bañeras la circunstancia es similar, solo que dentro del agua. En este caso, la mejor recomendación es aplicar un lavado desinfectante extra a la bañera, cambiar los filtros (si procede) y mantener extremo cuidado con las tuberías haciendo un mantenimiento preventivo a fondo. Es muy importante no estar de frente a los chorros para que la presión del agua no golpee el vientre y en todo caso a nivel de la parte trasera de la cintura para mantener relajada la espalda. Una vez que todas estas precauciones y advertencias se hayan aplicado, lo único que resta es disfrutar de la bañera jacuzzi.
Beneficios de los baños calientes durante el embarazo
Existen varios efectos beneficiosos de los baños calientes durante el embarazo. No obstante, se deben tener en cuenta determinados recaudos para evitar complicaciones o cuadros clínicos posteriores.
- Reducen el estrés
Algunas mujeres pueden utilizar los baños calientes durante el embarazo como método de relajación y alivio del dolor. En estos momentos también debe controlarse la temperatura del agua.
Los signos de sobrecalentamiento incluyen sudoración, sensación de calor, enrojecimiento de la piel. A su vez, los signos más graves pueden ser náuseas, mareos, desmayos y caídas.
- Alivian el dolor de espalda
La relajación y el alivio del dolor de espalda son las razones que las mujeres expresan al disfrutar los baños calientes durante el embarazo. La misma presión del agua o la flotabilidad relajan las articulaciones y disminuyen el dolor que puedan concentrar.
Sin embargo, el calor puede provocar deshidratación en el organismo; por lo tanto, hay que asegurarse de beber suficiente líquido antes y después del baño.
- Preparan al cuerpo para el parto
No se requiere de ningún tipo de producto adicional para poder relajar el cuerpo y encontrar tranquilidad. Tan solo con encender una vela o escuchar música puede generar un clima que prepara al cuerpo para el día del parto.
Como se dijo con anterioridad, las sales de baño no están recomendadas debido al aumento en las probabilidades de generar una infección. Además, sus ingredientes pueden provocar irritación o prurito.
- Ayudan durante el trabajo de parto
Por su parte, un estudio reciente demostró que los baños con agua tibia son beneficiosos durante el trabajo de parto y no solo durante el embarazo. Esta práctica ayuda a disminuir la ansiedad, aumentar las contracciones y mejorar la adaptación del cuerpo de la madre al proceso.
El estudio citado también demostró que tomar baños calientes aumenta la dilatación cervical y reduce la duración del trabajo de parto. No obstante, las mujeres siempre deben estar acompañadas durante estos baños para evitar las caídas.
Otros consejos importantes
- Mantente bien hidratada: Beber suficiente agua antes y después del baño ayuda a prevenir la deshidratación.
- Evita cambios bruscos de temperatura: Pueden causar hipotensión y mareos.
- Masajes relajantes: Son beneficiosos siempre que sean realizados por profesionales formados y utilicen productos aptos para embarazadas.
- Beneficios adicionales del "spa": Mejora la relajación muscular, la calidad del sueño, alivia la tensión lumbar y disminuye los edemas en miembros inferiores.
El embarazo no debe ser una excusa para que desatiendas ni tu higiene ni tus cuidados personales. Cuanto más se acerca la fecha probable del parto (FPP), más larga se hace la espera.
Es seguro nadar en la playa durante todos los trimestres del embarazo, siempre y cuando no existan complicaciones médicas y se tenga la aprobación del médico tratante. Se recomienda usar trajes de baño que ofrezcan buen soporte y comodidad. Los trajes de baño de maternidad están diseñados específicamente para adaptarse a los cambios en el cuerpo y suelen ofrecer soporte adicional en el abdomen y el busto.
Sí, es recomendable ajustar la intensidad de la natación a medida que avanza el embarazo. Aunque la natación es un ejercicio de bajo impacto, hay que escuchar al cuerpo para evitar el agotamiento. Las precauciones principales incluyen evitar nadar en áreas con corrientes fuertes o un oleaje alto, no exponerse al sol durante períodos prolongados para evitar el golpe de calor y mantenerse hidratada bebiendo agua frecuentemente.
