Aftas Bucales en el Embarazo: Causas, Tratamiento y Prevención

¿Alguna vez has tenido una afta bucal o llagas en la boca? Si es así, sabes lo incómodas y dolorosas que pueden llegar a ser. Las aftas son llagas o lesiones que aparecen en el interior de la cavidad bucal. Suelen ser ovaladas, blanquecinas, poco profundas y pueden provocar un dolor muy intenso.

Aunque no es un problema tan extendido como otros, no son pocas las embarazadas que sufren de llagas o aftas bucales durante este período y durante la lactancia. El estrés, los cambios hormonales, los desajustes vitamínicos y la bajada de defensas propio de este período puede desencadenar en la aparición de estas molestas úlceras.

Tipos de Aftas Bucales

Existen diferentes tipos de aftas, que se clasifican según su tamaño, gravedad y forma:

  • Aftas menores: Son las más comunes, representando el 80% de los casos.
  • Aftas mayores: Son menos frecuentes, pero más graves.
  • Aftas herpetiformes: Son el tipo menos común y su nombre puede ser confuso, ya que no están relacionadas con el virus del herpes simple.

Causas de las Aftas Bucales

Las aftas aparecen cuando los tejidos de la boca se dañan o inflaman, quedando desprotegidos frente a agentes externos y pudiendo derivar en la formación de una afta o úlcera bucal. Estas lesiones pueden aparecer a cualquier edad y, aunque su origen exacto es desconocido, se han asociado a múltiples factores:

  • Traumatismos o roce en la boca: Los golpes accidentales, el uso de prótesis dentales mal ajustadas, o el roce constante de los dientes con los labios o la lengua pueden provocar la formación de aftas.
  • Alergias alimentarias y sensibilidad a algunos alimentos: Las personas que tienen sensibilidad a ciertos alimentos como cítricos, tomates, chocolate, nueces o alimentos muy condimentados pueden experimentar aftas tras su consumo.
  • Sistema inmunitario débil: Un sistema inmunitario comprometido, ya sea por estrés o por enfermedades autoinmunes, aumenta la vulnerabilidad a las aftas.
  • Estrés y factores psicológicos: El estrés es uno de los desencadenantes más comunes de las aftas bucales.
  • Cambios hormonales: En el caso de las mujeres, las aftas pueden estar relacionadas con alteraciones hormonales. Se ha observado que son más frecuentes durante la menstruación y en algunas etapas del ciclo hormonal.

Adicionalmente, durante el embarazo, los cambios hormonales favorecen el desarrollo de algunas enfermedades de la boca. Se calcula que 8 de cada 10 mujeres experimentan náuseas y vómitos en la etapa gestacional, generalmente limitados al primer trimestre. A parte de la inconformidad propia de este malestar, el ácido gástrico puede desgastar los dientes, favoreciendo la aparición de caries y aumentando la sensibilidad dental.

Desarrollo y Curación de las Aftas

Dependiendo de su causa, las aftas pueden tardar más o menos tiempo en desarrollarse y curarse. Inicialmente, suelen presentarse como una pequeña lesión blanca rodeada de piel irritada o inflamada, con un característico enrojecimiento intenso. Cada afta es diferente y sigue su propio ritmo de evolución. Generalmente, el proceso completo, desde su aparición hasta la desaparición total, puede durar hasta tres semanas.

Aftas vs. Herpes Labial

Es importante diferenciar las aftas bucales del herpes labial. El herpes labial se manifiesta como pequeñas ampollas que se rompen fácilmente, son dolorosas y se localizan principalmente en la comisura de los labios, en los labios mismos o en la zona alrededor de la boca. En cambio, las aftas bucales son úlceras pequeñas, ovaladas y de color blanco, que suelen ser poco profundas. Pueden ser únicas o varias y aparecer en el interior de la boca, en los labios, las encías, la lengua o la úvula.

La salud bucodental durante el embarazo

Tratamiento de las Aftas Bucales

En la mayoría de los casos, las llagas en la boca o lengua se curan de manera natural sin dejar cicatrices ni marcas. En estos casos, lo mejor es optar por un producto para las aftas bucales que no solo alivie el dolor, sino que también favorezca una cicatrización más rápida.

Algunos tratamientos y remedios caseros incluyen:

  • Cremas y geles: Existen productos de venta libre que pueden aplicarse directamente sobre las aftas para aliviar el dolor y reducir la inflamación.
  • Enjuagues bucales: Los enjuagues con soluciones antimicrobianas o calmantes pueden ser útiles para reducir la irritación y evitar infecciones secundarias.
  • Dieta adecuada: Durante un brote de aftas, es recomendable evitar alimentos que puedan irritar las llagas, como los alimentos ácidos (cítricos, vinagre) o picantes.
  • Enjuague bucal sin alcohol: Realizar enjuagues bucales con una solución de agua y bicarbonato de sodio, o bien, utilizar enjuagues comerciales que no contengan alcohol. Estos enjuagues te ayudan a reducir la inflamación y disminuir el dolor.
  • Enjuagues con clorhexidina: Reduce bacterias.
  • Aplicar frío en la zona dolorida: Aplicar hielo o una compresa fría sobre la zona afectada durante unos minutos al día puede ayudar a reducir el dolor y la inflamación.
  • Agua con sal: Hacer gárgaras con agua tibia y sal durante varios minutos varias veces al día puede ayudar a reducir la inflamación y el dolor.
  • Aloe vera: Aplica directamente sobre la llaga 3 veces al día. El gel puro (sin aditivos) calma el dolor y acelera la regeneración.
  • Bolsitas de té de manzanilla: Prepara una infusión concentrada y haz enjuagues cuando esté tibia. Adormece la zona y reduce la inflamación.
  • Probióticos: Los probióticos ayudan a equilibrar la flora bucal.

Si las molestias son muy intensas, es recomendable acudir a un especialista en periodoncia. Para las aftas en la lengua tratamiento suele ser el siguiente:

  • Acetónido de triamcinolona: Es un corticoide que se aplica tópicamente sobre la lesión, ya sea en forma de crema o gel. Este medicamento ayuda a reducir la inflamación y aliviar el dolor.
  • Ácido hialurónico: Es una sustancia que se aplica directamente sobre la lesión en forma de gel.
  • Corticoides tópicos: Alivia dolor e inflamación inmediatamente.
  • Láser de baja potencia: Alivio inmediato, curación en la mitad de tiempo.
  • Cauterización química: Para casos severos.

Cuándo Consultar al Dentista

La mayoría de las aftas bucales desaparecen por sí solas en un plazo de una a dos semanas. Sin embargo, en algunos casos, es necesario acudir al dentista para una evaluación más detallada.

Se debe consultar al dentista si:

  • Las llagas persisten más de tres semanas sin signos de mejoría.
  • Las úlceras son inusualmente grandes o se extienden progresivamente.
  • El dolor es intenso y no responde a analgésicos habituales.
  • Hay dificultad importante para comer o beber que afecte la nutrición.
  • Se presenta fiebre alta acompañando las lesiones bucales.
  • Las llagas reaparecen frecuentemente, más de tres veces al año.
  • Hay aparición simultánea de llagas en otras partes del cuerpo.

Prevención de las Aftas Bucales

Aunque no siempre puedes controlar cuándo aparecerán, lo que sí puedes hacer es mejorar tus hábitos y minimizar las probabilidades de que se presenten. Piensa en esto: tu boca es como un ecosistema delicado, donde cada hábito cuenta. Desde mantener una higiene bucal adecuada hasta cuidar tu alimentación, hay pequeñas acciones que puedes incorporar a tu rutina para protegerte.

Algunas recomendaciones adicionales incluyen:

  • Mantener una higiene bucal exhaustiva con técnica de cepillado adecuada.
  • Evitar traumatismos utilizando cepillos de cerdas suaves.
  • Identificar y limitar alimentos desencadenantes personales.
  • Gestionar el estrés mediante técnicas de relajación.
  • Seguir una dieta equilibrada rica en vitaminas y minerales.
  • Revisar la ortodoncia o prótesis que puedan causar roce.
  • Realizar revisiones dentales periódicas para detectar problemas a tiempo.

Publicaciones populares: