Adenomiosis y Embarazo: Testimonios, Impacto y Opciones

La adenomiosis es una condición que afecta a muchas mujeres, pero a menudo se pasa por alto en discusiones sobre salud reproductiva. Es una enfermedad en la que el tejido endometrial crece en la pared muscular del útero. Aunque las causas exactas aún no se conocen completamente, factores como la edad, los antecedentes familiares y las cirugías uterinas previas pueden aumentar el riesgo de desarrollar esta condición. La adenomiosis es una condición compleja que comparte muchas características con la endometriosis, aunque estamos ante dos enfermedades distintas.

Representación de la adenomiosis en el útero.

¿Qué es la Adenomiosis?

La adenomiosis es una enfermedad que provoca que el tejido endometrial, que normalmente recubre la cavidad uterina, penetre en la pared del útero (miometrio). Este trastorno ginecológico se basa en que el tejido endometrial penetra en el interior de la pared muscular del útero y lo engrosa.

En condiciones normales, el tejido endometrial se engrosa y se desprende durante el ciclo menstrual dando paso a la menstruación. Se desconoce el origen de la enfermedad, pero la teoría más aceptada es que la adenomiosis se origina por la invaginación de la base del endometrio en el miometrio.

Síntomas de la Adenomiosis

Los síntomas más característicos de la adenomiosis son el dolor con la menstruación y un sangrado menstrual abundante. No obstante, sí que hay una serie de síntomas muy comunes y que nos pueden ayudar a diagnosticar la enfermedad. También puede asociarse a dolor durante las relaciones sexuales. Este trastorno, aunque suele resolverse en la menopausia, cuenta con medicamentos hormonales y antiinflamatorios que ayudan a sobrellevar los síntomas.

Puede dar algunos síntomas como: dolor pélvico crónico, dispareunia (dolor en las relaciones sexuales), dismenorrea (dolor en las menstruaciones) y sangrado vaginal abundante durante la menstruación. Sin embargo, en algunos casos no aparece sintomatología. Actualmente, viendo los efectos que la adenomiosis produce en el útero, se ha comprobado que existe una elevada discordancia entre lo que vemos y lo que siente la paciente.

Es decir, podemos tener un útero muy afectado e incluso deformado por la adenomiosis y que no cause ninguna sintomatología a la paciente o al revés, observar leves indicios y estar ante una paciente que tiene una severa sintomatología.

Diagnóstico de la Adenomiosis

La adenomiosis se diagnostica con una ecografía transvaginal o con resonancia magnética. Por tanto, el diagnóstico puede ser un proceso complejo que implica exámenes físicos, ecografías y, en casos más complicados, resonancias magnéticas. Puede presentarse de manera focal, en una zona delimitada (adenomiomas); o puede ser difusa, ocupando una buena parte de la pared uterina, produciendo un engrosamiento de la misma y sin bordes definidos.

Hasta hace poco, el conocimiento que teníamos de la adenomiosis era bien escaso excepto por aquellas pacientes a las que se les había extirpado el útero y al analizarlo encontraban este hallazgo. El conocimiento de esta patología ha alcanzado el mayor esplendor en los últimos cinco años, cuando, gracias a los avances de la ecografía los ginecólogos ya somos capaces de diagnosticarlo. Hasta entonces solo una resonancia magnética o el análisis directo del útero podía tener la sospecha certera de esta situación.

Adenomiosis y Fertilidad

La adenomiosis puede llegar a afectar a la fertilidad de las mujeres que la padecen. La adenomiosis podría tener un efecto negativo en la fertilidad imposibilitando el embarazo natural. La adenomiosis puede complicar tanto la concepción como el desarrollo del embarazo. La adenomiosis es una condición que necesita más atención, especialmente en lo que respecta a su impacto en la fertilidad y el embarazo.

Endometriosis y adenomiosis: Síntomas, tratamientos, problemas de fertilidad y salud.

Diversos estudios sugieren que la adenomiosis tiene un impacto negativo sobre la fertilidad de la mujer, sin embargo, queda por demostrar una relación directa. Algunos autores encuentran que, en los tratamientos de fertilidad, la adenomiosis disminuye la probabilidad de embarazo en alrededor de un 30%, y aumenta hasta del doble el riesgo de aborto. Se desconoce el mecanismo, pero varios estudios sugieren que la adenomiosis afecta el proceso de implantación del embrión, altera la contractilidad uterina y el progreso útero-tubárico de los espermatozoides.

La presencia de tejido endometrial dentro de la pared del útero puede deformar la estructura de la cavidad uterina y hacer que aumente su tamaño. La adenomiosis provoca una inflamación crónica en el útero, lo que puede crear un ambiente hostil para los espermatozoides y el embrión.

Su relación con los fallos repetidos de implantación embrionaria se ha sugerido en numerosas investigaciones, siendo la afectación de la unión entre el endometrio y el miometrio el signo ecográfico que más influye. Esto, junto a la presencia de un fallo de implantación, con al menos 1 o 2 embriones euploides transferidos sin resultado merece un tratamiento médico o quirúrgico específico para esta patología.

Como ocurre con la endometriosis, no podemos prevenir una adenomiosis pero sí podemos frenar su progresión reduciendo así la sintomatología y contrarrestando las menores posibilidades gestacionales.

Tratamientos para la Adenomiosis y la Fertilidad

Las mujeres con adenomiosis que tienen dificultades para conseguir un embarazo pueden recurrir a diferentes tratamientos. En primer lugar, suele ser recomendable tratar los síntomas de la adenomiosis, como el dolor, la inflamación o el sangrado abundante. Para ello se puede recurrir a medicamentos analgésicos, antiinflamatorios y hormonales.

  • Fármacos: Para tratar el dolor en la menstruación, la adenomiosis se trata con fármacos que impidan la menstruación como con anticonceptivos en pauta continua, gestágenos o con agonistas de la GnRh.
  • Cirugía: La cirugía consiste en la eliminación o reducción del tejido adenomiótico, así como en la reconstrucción de las paredes del útero.
  • Fecundación in Vitro (FIV): La fecundación in vitro es uno de los tratamientos más eficaces para las mujeres que padecen adenomiosis y desean quedarse embarazadas. Cuando la mujer busca embarazo mediante un ciclo de Fecundación in vitro, este se puede realizar, con transferencia embrionaria en fresco, sabiendo que es posible que la probabilidad de embarazo a término esté disminuida.

En el Instituto Bernabeu, nos centramos en el diagnóstico temprano, el cual es fundamental para evitar progresión y tratar de una forma individualizada. Además, contamos con el apoyo de IBBiotech para evaluar factores de riesgo genéticos, como el IBgenRIF, que nos van a ayudar a valorar la asociación con la resistencia a la progesterona, mediante el polimorfismo PROGINS.

Testimonios de Embarazo con Adenomiosis

Aunque la adenomiosis puede afectar a la fertilidad, hay mujeres con adenomiosis que pueden concebir y llevar a término un embarazo.

Testimonio de una Madre

Hoy os cuento cómo fue mi parto, pero empezaremos desde el principio. En abril me diagnosticaron adenomiosis, y me avisaron de las dificultades de quedarme embarazada, así que mi pareja y yo empezamos a buscar antes de lo esperado y en poco más de quince días teníamos nuestro positivo! Fue pronto pero estábamos preparados y muy muy felices.

Desde entonces empecé a informarme a fondo sobre el parto y crianza consciente, y encontré cursos de “Hipnoparto”. Tenía muy claro cómo quería mi parto y mi ginecólogo no parecía estar de acuerdo con lo que yo quería, así que busqué opciones.

Además de dar a luz en el hospital había la opción de hacerlo en casa con una matrona (lo cual descarté por falta de presupuesto) pero gracias al curso de hipnoparto descubrí que existen “Casas de partos” y casualmente hay una en Martorell, en el hospital Sant Joan de Déu. Fuimos a la charla de presentación mi pareja y yo y enseguida vimos que estaba hecho para nosotros!

Des del segundo trimestre estuve haciendo las meditaciones y planificando nuestro parto, intentando siempre hacer partícipe a mi pareja, hacia el final del embarazo asistimos a una formación presencial en Barcelona que nos fue muy bien a los dos, nos sentíamos seguros y llenos de confianza para afrontar el parto.

La noche del 4 al 5 de enero empecé a tener contracciones y un poco de sangrado. Me metí en la cama y se lo dije a mi pareja. Pensé que se pondría tenso pero en lugar de eso me sonrió emocionado, vi en sus ojos que nada podía salir mal. Estuve toda la mañana siguiente con contracciones más o menos espaciadas, terminé de limpiar cuatro cosas, me arreglé el pelo, hice la comida y me fui preparando mentalmente con la respiración y la música que habíamos preparado para el parto.

Después de comer mi pareja se fue a trabajar y yo empecé a adentrarme en el “planeta parto”, estaba tranquila y relajada y cada vez tenía más olas uterinas. Hablé con las matronas y me dijeron que me metiera en la ducha y siguiera observando. Estuve bastante rato en la ducha y a eso de las 18 de la tarde llamé a mi pareja porque tenía olas uterinas cada tres minutos. Desde que llegó todo fue mucho más rápido, en cada ola uterina nos abrazábamos y respirábamos juntos, me sentía en confianza con nosotros y con el proceso.

Sobre las 21:30, las matronas nos dijeron que fuéramos para el hospital porque el trabajo de parto parecía haber empezado. En el coche pusimos la “música de parto” y me relajé, me fue bastante bien para descansar durante el trayecto (vivimos a unos 45 minutos del hospital).

Cuando llegamos la matrona nos estaba esperando, me dijo que estaba de 5 cm y me llevó a la habitación que nos habían asignado, ahí me puso una vía con antibiótico para el estreptococo y seguíamos con olas uterinas cada vez más intensas. Enseguida pasamos a la “casa de partos” y mi bebé empezó a descender, yo me repetía frases positivas para el parto y mi pareja me ayudaba a visualizar de forma relajada.

Ya notaba la cabecita asomando y también la bolsa, que no se rompía. La matrona me sugirió cambiar de posición y me puse de rodillas sujetándome con los brazos en la cabecera de la cama. Pasé un momento un poco crítico porque estaba segura de que la cabecita no podía pasar, y les dije que lo sentía, pero que no podía salir. La matrona me trató de la forma más amorosa que pudo y me convenció de que mi cuerpo era capaz.

Me había puesto en sus manos y en las de mi pareja y no iba a rendirme entonces, así que confié, y seguí pujando en cada ola uterina sujetando la cabeza de mi bebé. Mi pareja vio todo el proceso y antes del último pujo me dijo “ya está aquí!!! Tiene mucho pelo!” Eso me dio muchísima fuerza y volví a pujar, sentí como mi cuerpo se abría para que pasara su cabeza y rápidamente el resto de su cuerpo, al salir se rompió la bolsa. Lloró enseguida. Miré encima de la cama y ahí estaba ella, la puse sobre mi pecho y nos tumbamos en la cama los tres. Ya no lloraba, solo me buscaba, estuvimos tranquilos y juntos disfrutando del momento por lo menos dos horas, la pesaron y midieron y nos llevaron a la habitación.

Serían las 3 de la mañana del 6 de enero de 2020, nuestro mejor regalo de reyes. El hecho de sentirme con tanta confianza con las matronas y fortalecer lazos con mi pareja haciendo que vayamos a la par desde que supimos que íbamos a ser papás, ha sido clave para llevar tanto el embarazo, como el parto, como la mater-paternidad de una forma tan fluida y relajada como lo sentimos nosotros.

Queremos agradecer infinitamente a todo el equipo de matronas de la #casadepartsmartorell y especialmente a Cecilia que asistió nuestro parto y lo que nos transmitió fue indescriptible, gracias por tratarnos con tantísimo cariño, nunca olvidaremos ese día.

Riesgos y Complicaciones

Además de dificultar la concepción, la adenomiosis aumenta el riesgo de complicaciones durante el embarazo y el parto.

  • Complicaciones en el parto: Los cambios estructurales en el útero, provocados por la adenomiosis, pueden complicar el parto.

Atención y Apoyo

Si te estás planteando ser madre y te preocupa la adenomiosis, te ofrecemos una primera consulta gratuita y sin compromiso. Puedes pedir cita a través de nuestra web, llamando al teléfono 917401690 o por whattsapp en el 650132422. Las consultas pueden ser presenciales o por videollamada.

La adenomiosis es una condición que necesita más atención, especialmente en lo que respecta a su impacto en la fertilidad y el embarazo.

¿Hemos resuelto tus dudas sobre la adenomiosis? ¿Tienes más preguntas acerca de la relación entre esta enfermedad y la fertilidad?

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