Aborto en las Primeras Semanas: Procedimiento y Riesgos

El aborto es un tema complejo y delicado que afecta a muchas mujeres. Es crucial comprender los procedimientos disponibles, los posibles riesgos asociados y los síntomas que pueden indicar una amenaza de aborto. A continuación, exploraremos en detalle estos aspectos para proporcionar información clara y útil.

Amenaza de Aborto: ¿Qué es y Cuáles son sus Síntomas?

La amenaza de aborto es un estado de alerta que sugiere que puede ocurrir un aborto espontáneo antes de la semana 20 del embarazo. El sangrado vaginal en las primeras semanas de gestación es un síntoma frecuente de esta situación. Además del sangrado vaginal, otros síntomas habituales son el dolor de espalda y del abdomen.

Sin embargo, estos síntomas no significan que necesariamente se va a producir un aborto espontáneo. Muchas veces la gestación sigue su evolución normal. En cualquier caso, si se sospecha que existe algún riesgo de aborto espontáneo, es muy importante seguir una serie de cuidados para disminuir las probabilidades de perder al feto.

¿Por qué se Produce la Amenaza de Aborto?

El aborto espontáneo, entendido como aquel que tiene lugar de forma natural sin intervención médica ni quirúrgica, se produce comúnmente. De hecho, ocurre hasta en el 40% de los embarazos y es más frecuente en mujeres mayores.

Sus causas pueden ser tanto fetales como maternas, aunque en muchas ocasiones no se llega a saber el origen exacto del aborto y puede deberse a la combinación de varios factores (multifactorial). La causa exacta por la que se produce una amenaza de aborto tampoco se conoce, aunque parece que hay algunos factores que parecen incrementar la probabilidad de que esto ocurra.

Es el caso, por ejemplo, de las alteraciones cromosómicas en el feto o la exposición a tóxicos. Además, las mujeres mayores de 40 años tienen más probabilidad de sufrir una amenaza de aborto.

Otros factores que incrementa el riesgo de aborto son la obesidad, el tabaco, los problemas asociados a la placenta (placenta previa o desprendimiento de la placenta), el estrés, las anomalías uterinas, la infecciones durante la gestación, etc.

Síntomas de Amenaza de Aborto

Existen varios síntomas en las embarazadas que pueden significar que hay riesgo o amenaza de aborto. Estos síntomas o signos de amenaza de aborto son muy variados y, por ello, es importante que sea un médico, tras la valoración de la situación, quien determine si existe riesgo real de perder al bebé.

Entre los síntomas más comunes de amenaza de aborto se encuentran los siguientes:

  • Sangrado vaginal: puede ser más o menos abundante e incluir coágulos. Aproximadamente la mitad de las mujeres con este síntoma en el primer trimestre de embarazo sufre un aborto natural. Una de las causas más comunes de estos sangrados son los hematomas intrauterinos (pequeñas acumulaciones de sangre en la cavidad uterina), que en los casos más graves pueden acabar en un desprendimiento de placenta.
  • Cólicos abdominales: dolores o fuertes presiones en el vientre similares al dolor de la menstruación. Pueden ocurrir con o sin sangrado vaginal.
  • Dolor lumbar: fuertes pinchazos en la parte baja de la espalda, en la zona lumbar.
  • Síntomas de embarazo: las molestias propias del embarazo pueden verse reducidas o incluso desaparecer.

Cuando se produce una amenaza de aborto, la primera decisión que tomará el médico será realizar una ecografía vaginal o abdominal para comprobar la cantidad de sangrado, el desarrollo del bebé y su latido cardíaco. Además, el especialista evaluará el cuello uterino a través de un examen pélvico.

Pruebas Diagnósticas

Otra de las pruebas ante de una amenaza de aborto será un análisis de sangre a la embarazada para determinar:

  • El nivel de beta-hCG durante unos días o semanas para confirmar que la gestación sigue.
  • El conteo sanguíneo completo (hemograma) para saber la cantidad de sangre que se pierde.
  • El nivel de progesterona.
  • La medición de glóbulos blancos para averiguar si existe infección.

En función del resultado obtenido en cada una de estas pruebas, el especialista tomará la mejor forma de proceder en cada situación.

Tratamiento frente a una Amenaza de Aborto

En los casos de amenaza de aborto, el médico explicará a la paciente las pautas que debe seguir. Algunas recomendaciones cuando existe riesgo de aborto espontáneo son:

  • Evitar mantener relaciones sexuales.
  • Reposo relativo o absoluto, según la gravedad de los síntomas.
  • Evitar comer embutidos o alimentos cárnicos no procesados.
  • No tomar medicamentos no prescritos por el médico.

También es recomendable que la embarazada lleve un estilo de vida saludable, con una alimentación variada que aporte todos los nutrientes necesarios. La mujer debe evitar el consumo de drogas, alcohol y tabaco durante el embarazo.

Una amenaza de aborto no significa que éste se vaya a producir. Por tanto, es fundamental estar tranquila y relajada. El apoyo emocional en estos momentos es muy importante, así como seguir las indicaciones del médico.

En algunos casos, se administra progesterona como tratamiento farmacológico para evitar el aborto, aunque en los últimos años su uso ha sido cuestionado. La controversia se debe a que no se ha visto utilidad en abortos espontáneos, aunque sí que es recomendable ante casos de aborto recurrente o de repetición (es decir, en situaciones de tres o más pérdidas gestacionales continuadas).

Tipos de Aborto Espontáneo

Podemos distinguir diferentes tipos de aborto natural en función de los siguientes factores:

  • Esporádico vs. recurrente: en función de si el aborto ha ocurrido de forma puntual o si han tenido lugar varios abortos. Esto sería lo que denominamos aborto de repetición.
  • Clínico vs. subclínico: en función de si el aborto ocurre en estadios avanzados o si ocurre de forma muy temprana, es decir, cerca del momento de la implantación. Este último es el que se conoce como aborto bioquímico o microaborto y la mujer lo suele confundir con una menstruación.
  • Anembrionado vs. embrionado: en el primer caso, no es posible apreciar el embrión dentro del saco gestacional por ecografía, lo cual se conoce como huevo huero. En el segundo caso, sí se observa embrión pero éste ha detenido su desarrollo. Esto tipo de aborto también se denomina aborto retenido o aborto diferido.
  • Completo vs. incompleto: en función de si se consigue eliminar todo el contenido uterino tras el aborto o, por el contrario, aún quedan restos fetales dentro del útero.

Causas del Aborto Espontáneo

Entre las causas que pueden llevar a la pérdida gestacional, encontramos aquellas relacionadas con el feto y las que atañen a la futura madre. Las comentamos a continuación:

  • Causas fetales: los fallos cromosómicos en el feto son una de las principales causas por las que el desarrollo embrionario puede detenerse.
  • Causas maternas: las alteraciones en la cavidad uterina, las infecciones y algunas enfermedades autoinmunes o endocrinas, como la celiaquía o la diabetes, son también razón de pérdida fetal.

Las complicaciones propias del embarazo pueden terminar en un aborto espontáneo. Sin embargo, lo cierto es que la gravedad de estas complicaciones aumenta cuando existen factores de riesgo como los que detallamos a continuación:

  • Una dieta incorrecta o insuficiente. La alimentación es un factor que se debe cuidar mucho durante el embarazo.
  • Cuando la futura mamá es fumadora o bebe alcohol.
  • Si existe algún tipo de desequilibrio hormonal.
  • Padecer algún tipo de infección de transmisión sexual.
  • Problemas de salud como, por ejemplo, enfermedades cardíacas congénitas, enfermedades renales o enfermedades de la tiroides.
  • Tener una fiebre alta.
  • Tener un DIU colocado en el momento en que tuvo lugar la concepción.

Tratamiento del Aborto Involuntario

En caso de amenaza de aborto, lo más indicado es el reposo en cama y sedantes uterinos. También en algunos casos se da progesterona, aunque algunos estudios científicos no acaban de ponerse de acuerdo sobre su eficiencia.

Si finalmente se produce el aborto, en principio no es necesario ningún tratamiento específico. Simplemente, el feto y todas las estructuras gestacionales son expulsados a modo de pérdida de sangre.

Si esto no sucede, será necesario proceder a la evacuación por medio de un curetaje o legrado uterino. El legrado se lleva a cabo con anestesia, dilatando el cuello del útero y extrayendo los restos de tejido que hayan podido quedar retenidos.

También existen casos en los que se acaba de inducir el aborto con medicamentos, como el Misoprostol para provocar contracciones uterinas, las cuales ayudarán a eliminar los restos abortados. Esto es lo que se conoce como aborto farmacológico.

Procedimientos de Aborto en las Primeras Semanas

Durante las primeras 7-9 semanas de gestación, se puede elegir entre dos métodos de aborto: quirúrgico (instrumental) y farmacológico. En algunas comunidades, solo está disponible uno de los dos métodos. A partir de la semana 9, solo se podrá realizar el aborto quirúrgico.

Aborto Quirúrgico o Instrumental

El aborto instrumental es un método seguro si se realiza por profesionales cualificados y en centros sanitarios acreditados. Las complicaciones graves son extremadamente raras. El procedimiento se realiza de forma ambulatoria en una clínica u hospital, es decir, sin ingreso. La técnica es poco invasiva, sobre todo en las primeras semanas, y las intervenciones suelen ser rápidas.

El procedimiento generalmente consta de los siguientes pasos:

  1. Breve entrevista para revisión de documentación y ofrecer información del procedimiento.
  2. Pruebas complementarias previas a la intervención: ecografía y analítica.
  3. Procedimiento dentro del quirófano: La intervención se hace con un poco de sedación y anestesia para evitar el dolor.

Las técnicas utilizadas dentro del aborto quirúrgico incluyen:

  • Dilatación y Aspiración (DyA): Se puede realizar desde la detección ecográfica del embarazo (a partir de la semana 5 habitualmente) y hasta la semana 16-17, aunque se recomienda sobre todo hasta la semana 12. Esta técnica consiste en dilatar gradualmente el cuello útero y posteriormente proceder a la aspiración del contenido del útero con una cánula. El procedimiento se realiza siempre con control ecográfico.
  • Dilatación y Evacuación (DyE): Esta técnica es muy similar a la anterior con la diferencia que hay más dilatación del cuello del útero y por lo tanto se recomienda tomar fármacos que ayuda a la dilatación. Y també se emplean unas pinzas especiales para extraer el contenido uterino. La intervención dura entre 10 y 30 minutos. También la técnica se hace con anestesia local y sedación.
  • Inducción: Es una técnica que se recomienda a partir de la semana 17- 18 de embarazo en caso de que el equipo profesional no domine la dilatación y evacuación.

Aborto quirúrgico primer trimestre

Aborto Farmacológico

El método farmacológico supone abortar a partir de la toma de medicación, que se hace en dos momentos diferentes. Primero, una pastilla de mifespristona que te tomarás en el centro de salud y que provoca el paro embrionario. Y al cabo de 24 o 48 horas con pastillas de misoprostol que ya se toman en casa y que provocan las contracciones uterinas y la expulsión del contenido uterino.

Después de tomar el misoprostol en casa el proceso expulsivo puede empezar entre 30 minutos y una hora después y la mayoría de las personas siente dolor abdominal, malestar, náuseas o vómito y sangrado. Estos síntomas son buena señal porque significa que el fármaco está funcionando. Todo el proceso de expulsión puede durar unas 4 a 6 horas.

Es necesario que acudas a un centro de salud para atención urgente o llames a urgencias si:

  • No sangras o el sangrado es muy ligero.
  • Si sangras lo suficiente como para «mojar completamente» una compresa durante una hora o menos y esto sucede durante dos horas consecutivas.

Riesgos y Complicaciones del Aborto

Sea cual sea la técnica utilizada, el aborto provocado es un procedimiento quirúrgico o químico, que siempre se acompaña de un riesgo para la salud. A continuación te describimos las complicaciones más frecuentes según el método utilizado:

Aborto por Succión, Legrado o Aspiración

Puede provocar infección, trauma del cérvix, peritonitis, endometritis, laceración o perforación del útero, hemorragia, trauma renal, inflamación pélvica, embolismo, trombosis, esterilidad.

Aborto por Dilatación y Curetaje (D y C)

Los mismos riesgos que el de succión o aspiración, y además puede haber complicaciones adicionales: perforación uterina, hemorragia, infección del tracto genital, laceración intestinal, absceso pélvico y tromboembolismo.

Aborto por Dilatación y Evacuación (D y E)

Los mismos riesgos que el método de dilatación y curetaje (D y C), ya mencionados, además de los siguientes: infección pélvica, renal, del cérvix y peritoneal. También puede causar que la mujer tenga en futuros embarazos implantación ectópica (fuera del útero), bebés de bajo peso o que nacen muertos.

Aborto Mediante Inyección Salina

Puede provocar embolismo (coágulo) pulmonar, y formación de coágulos intravasculares que pueden afectar a distintos órganos.

Aborto Mediante Administración de Prostaglandinas

Los riesgos más comunes son los siguientes: ruptura del útero, sepsis, hemorragias, paro cardíaco, vómito y aspiración de éste, embolia cerebral y fallo renal agudo.

Administración de Mifeprex o Mifepristone (RU-486)

La RU-486 puede provocar grave infección bacteriológica, sepsis (infección en la sangre), sangrado prolongado y abundante que podría requerir una cirugía, e incluso muerte.

Es fundamental estar informada sobre estos riesgos antes de tomar una decisión sobre el aborto. La consulta con profesionales de la salud es esencial para evaluar cada caso individualmente.

Recuperación Después de un Aborto

La recuperación después de un aborto sin complicaciones es por lo general un proceso bastante rápido. La mayoría de las mujeres sangran durante una o dos semanas. Es recomendable el uso de compresas durante este tiempo. El sangrado es como un periodo normal, incluso menos, (puede haber algunos pequeños coágulos de sangre). Puede haber manchas hasta el próximo periodo. Use toallas sanitarias de una a dos semanas después del tratamiento.

La mayoría de las mujeres vuelven a su rutina normal en un día o dos. Se recomienda hacer sus actividades normales, no el reposo absoluto.

Apoyo Emocional

La experiencia de un aborto es diferente para cada persona y no hay dos experiencias idénticas. La mayor parte de las mujeres que lo han practicado se sienten aliviadas después del procedimiento, pero algunas pueden sentirse tristes o culpables. Si siente la necesidad de hablar, puede buscar apoyo psicológico y asesoramiento.

Tabla Comparativa de Métodos de Aborto

Método Semanas de Gestación Procedimiento Riesgos
Quirúrgico (DyA) Hasta 16-17 (Recomendado hasta 12) Dilatación y aspiración del contenido uterino Infección, perforación uterina, hemorragia
Quirúrgico (DyE) A partir de la semana 12 Dilatación y evacuación con pinzas Infección, perforación uterina, hemorragia
Farmacológico Hasta 9 semanas Toma de mifepristona y misoprostol Dolor, sangrado abundante, náuseas, vómitos

Esta tabla proporciona una visión general de los métodos de aborto más comunes y sus características principales. Es importante recordar que cada caso es único y la elección del método debe basarse en una evaluación médica individualizada.

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