Aborto Espontáneo a las 23 Semanas: Causas, Riesgos y Síntomas

El aborto espontáneo, también conocido como aborto natural o aborto involuntario, es la pérdida involuntaria del embarazo antes de la semana 22 de gestación o la expulsión de un feto con un peso inferior a los 500 gramos. Si la pérdida gestacional se produce en etapas posteriores, se considera un parto prematuro, aunque también puede terminar con la muerte del feto. Es una situación más común de lo que pensamos y puede ocurrir una vez cumplida la semana 20, llamándose aborto tardío.

El aborto espontáneo es bastante frecuente en la población, ya que entre el 10 y el 20% de los embarazos no llegan a término. Aún así, el aborto puede derivar en serias consecuencias para la salud tanto física como mental de la mujer, pues se trata de una situación dramática para quienes desean ser padres.

Según la Organización Mundial de la Salud, se define el aborto como "la interrupción del embarazo cuando el feto todavía no es viable fuera del vientre materno", considerando la edad gestacional a partir de las 22 semanas de gestación o un peso al momento del nacimiento mayor de 500 gramos. Dicha pérdida se puede producir de forma espontánea o inducida, pero sea cual sea, el aborto se completa cuando el feto es expulsado a través del canal vaginal.

Etapas del aborto espontáneo.

Tipos de Aborto Espontáneo

Podemos distinguir diferentes tipos de aborto natural en función de los siguientes factores:

  • Esporádico vs. recurrente: en función de si el aborto ha ocurrido de forma puntual o si han tenido lugar varios abortos. Esto sería lo que denominamos aborto de repetición.
  • Clínico vs. subclínico: en función de si el aborto ocurre en estadios avanzados o si ocurre de forma muy temprana, es decir, cerca del momento de la implantación. Este último es el que se conoce como aborto bioquímico o microaborto y la mujer lo suele confundir con una menstruación.
  • Anembrionado vs. embrionado: en el primer caso, no es posible apreciar el embrión dentro del saco gestacional por ecografía, lo cual se conoce como huevo huero. En el segundo caso, sí se observa embrión pero éste ha detenido su desarrollo. Esto tipo de aborto también se denomina aborto retenido o aborto diferido.
  • Completo vs. incompleto: en función de si se consigue eliminar todo el contenido uterino tras el aborto o, por el contrario, aún quedan restos fetales dentro del útero.
  • Amenaza de aborto: Puedes tener cólicos moderados y sangrado vaginal, pero el cuello uterino permanece cerrado. La mitad de las veces el sangrado se detiene y el embarazo evoluciona con normalidad.
  • Aborto retenido: se pierde el embarazo, pero los tejidos no salen del cuerpo.
  • Aborto incompleto: junto con el sangrado sale parte del tejido del embarazo, pero otra parte se queda dentro del útero.

Cómo afrontar el duelo que se padece tras sufrir un aborto

Si quieres conocer más información sobre los tipos de aborto, te recomendamos leer este artículo: Tipos de aborto espontáneo.

Causas del Aborto Espontáneo

Entre las causas que pueden llevar a la pérdida gestacional, encontramos aquellas relacionadas con el feto y las que atañen a la futura madre. Las comentamos a continuación:

  • Causas fetales: los fallos cromosómicos en el feto son una de las principales causas por las que el desarrollo embrionario puede detenerse.
  • Causas maternas: las alteraciones en la cavidad uterina, las infecciones y algunas enfermedades autoinmunes o endocrinas, como la celiaquía o la diabetes, son también razón de pérdida fetal.
  • Problemas con la placenta: tales como desprendimiento (cuando se separa prematuramente), insuficiencia placentaria (cuando el bebé no recibe nutrientes ni oxígeno) o hemorragia.
  • Problemas con el útero: como cérvix incompetente, fibromas o malformaciones uterinas.
  • Problemas con el desarrollo del bebé: como alteraciones cromosómicas, síndrome de Edwards, defectos del tubo neural, hidrocefalia…
  • Infecciones en la madre: provocada por organismos que hayan atravesado la placenta como la listeriosis o la toxoplasmosis o los estreptococos del grupo B, aquellos que pueden generar un parto prematuro.
  • Problemas que también dañan la salud de la madre: como enfermedades autoinmunes, epilepsia, diabetes mal controlada, incompatibilidad del grupo sanguíneo, traumatismos graves, presión arterial alta…
  • Edad de la madre: La tasa de posibilidad de aborto aumenta a partir de los 30 y en mayor medida después de los 35 años.

Las complicaciones propias del embarazo pueden terminar en un aborto espontáneo. Sin embargo, lo cierto es que la gravedad de estas complicaciones aumenta cuando existen factores de riesgo como los que detallamos a continuación:

  • Una dieta incorrecta o insuficiente. La alimentación es un factor que se debe cuidar mucho durante el embarazo.
  • Cuando la futura mamá es fumadora o bebe alcohol.
  • Si existe algún tipo de desequilibrio hormonal.
  • Padecer algún tipo de infección de transmisión sexual.
  • Problemas de salud como, por ejemplo, enfermedades cardíacas congénitas, enfermedades renales o enfermedades de la tiroides.
  • Tener una fiebre alta.
  • Tener un DIU colocado en el momento en que tuvo lugar la concepción.

Puedes obtener información más detallada sobre este aspecto en el siguiente enlace: Las causas del aborto espontáneo.

Causas del aborto espontáneo.

Causas Genéticas en los Abortos de Repetición

Las causas genéticas son las más frecuentes en los abortos de repetición. Son defectos genéticos presentes inicialmente en los progenitores o que aparecen durante la formación del embrión.

El ADN o material cromosómico lo tenemos organizado en estructuras que se conocen como cromosomas que se encuentran en el interior del núcleo de las células. En la especie humana el número de cromosomas que tenemos es de 46 de los cuales, 23 provienen de la madre y 23 provienen del padre.

La transmisión se produce a través de los gametos, de los espermatozoides y de los óvulos. Los embriones se forman por la unión del óvulo que aporta la madre y el espermatozoide que aporta el padre.

Cuando consideramos las perdidas gestacionales, las pérdidas de embarazo, lo primero puntualizar que normalmente, las anomalías cromosómicas, producen alteraciones en fases muy precoces del embarazo, por tanto, abortos precoces.

Cuando una pareja pierde un feto más allá de las 10-11 semanas de embarazo, raramente es algo relacionado con anomalías cromosómicas, suele tener otras causas. Las anomalías generalmente son un exceso de cromosomas.

En aproximadamente un 3% o 5% de las parejas que sufren abortos de repetición, se encuentra que uno de los progenitores es portador de una anomalía cromosómica que desconocía. Fundamentalmente son translocaciones, es decir, que algún fragmento de cromosoma se ha movido, o se ha desenganchado de su cromosoma original y ha ido a engancharse en otro cromosoma. O que dos cromosomas se han unido por sus extremos.

Se acepta que probablemente entre un 30 o un 40% de las parejas que tienen problemas de abortos de repetición, tengan en el trasfondo un problema cromosómico, una causa genética.

Síntomas de Amenaza de Aborto

Aunque una mujer puede tener ciertos síntomas o signos de aborto, no siempre se va a producir la pérdida gestacional. La amenaza de aborto es simplemente un aviso de que este riesgo existe.

Estos son los síntomas que pueden hacer sospechar un inminente aborto:

  • Sangrado vaginal abundante y con coágulos
  • Aparición de dolores desconocidos o molestias poco comunes de intensidad medio-alta.
  • Dolor abdominal y cólicos fuertes.
  • Fiebre.
  • Debilidad.
  • Lumbalgia.

Señales de aborto en el segundo trimestre.

Cuando una mujer presenta cualquier señal de amenaza de aborto, debe contactar de inmediato con especialistas para poder poner solución a tiempo y que la amenaza no se convierta en un aborto.

Tratamiento del Aborto Involuntario

En caso de amenaza de aborto, lo más indicado es el reposo en cama y sedantes uterinos. También en algunos casos se da progesterona, aunque algunos estudios científicos no acaban de ponerse de acuerdo sobre su eficiencia.

Si finalmente se produce el aborto, en principio no es necesario ningún tratamiento específico. Simplemente, el feto y todas las estructuras gestacionales son expulsados a modo de pérdida de sangre.

Si esto no sucede, será necesario proceder a la evacuación por medio de un curetaje o legrado uterino.

El legrado se lleva a cabo con anestesia, dilatando el cuello del útero y extrayendo los restos de tejido que hayan podido quedar retenidos. Puedes obtener más información aquí: ¿Qué es el legrado uterino?

También existen casos en los que se acaba de inducir el aborto con medicamentos, como el Misoprostol para provocar contracciones uterinas, las cuales ayudarán a eliminar los restos abortados. Esto es lo que se conoce como aborto farmacológico.

También es importante analizar si la madre ha padecido alguna infección como la toxoplasmosis o la rubeola, las cuales pueden causar alteraciones fetales que lleven a la pérdida gestacional.

Otras enfermedades que se deben tener en cuenta cuando se busca el embarazo, por su posible relación con el aborto, son las anomalías uterinas o las enfermedades inmunológicas.

Por otra parte, es fundamental llevar una vida sana, con una dieta equilibrada, evitando los excesos y haciendo ejercicio moderado. Además, se debe acudir a todas las revisiones gestacionales marcadas por el ginecólogo y seguir con disciplina sus indicaciones.

Recuperación Emocional Tras un Aborto

La recuperación de la mujer después de un aborto suele tardar varias semanas. Normalmente, la menstruación tiene lugar entre cuatro y seis semanas después de haberse producido la pérdida gestacional.

Lo realmente difícil en estos casos es recuperarse emocionalmente y no entrar en depresión. El aborto supone un duro golpe para la futura mamá, no solo por los sentimientos de pérdida, sino también por los bruscos cambios hormonales a los que se ve sometida en un período de tiempo muy corto.

No hay que tener miedo ni vergüenza a la hora de pedir ayuda después de un aborto. Existen grupos de apoyo y terapias de pareja especializadas para este tipo de situaciones.

Amenaza de Aborto: Cuidados y Recomendaciones

Cuando se produce una amenaza de aborto, el médico explicará a la paciente las pautas que debe seguir. Algunas recomendaciones cuando existe riesgo de aborto espontáneo son:

  • Evitar mantener relaciones sexuales.
  • Reposo relativo o absoluto, según la gravedad de los síntomas.
  • Evitar comer embutidos o alimentos cárnicos no procesados.
  • No tomar medicamentos no prescritos por el médico.

También es recomendable que la embarazada lleve un estilo de vida saludable, con una alimentación variada que aporte todos los nutrientes necesarios. La mujer debe evitar el consumo de drogas, alcohol y tabaco durante el embarazo.

Una amenaza de aborto no significa que éste se vaya a producir. Por tanto, es fundamental estar tranquila y relajada. El apoyo emocional en estos momentos es muy importante, así como seguir las indicaciones del médico.

En algunos casos, se administra progesterona como tratamiento farmacológico para evitar el aborto, aunque en los últimos años su uso ha sido cuestionado. La controversia se debe a que no se ha visto utilidad en abortos espontáneos, aunque sí que es recomendable ante casos de aborto recurrente o de repetición (es decir, en situaciones de tres o más pérdidas gestacionales continuadas).

Pruebas Diagnósticas ante una Amenaza de Aborto

  • Ecografía vaginal o abdominal para comprobar la cantidad de sangrado, el desarrollo del bebé y su latido cardíaco.
  • Examen pélvico para evaluar el cuello uterino.
  • Análisis de sangre para determinar:
    • El nivel de beta-hCG durante unos días o semanas para confirmar que la gestación sigue.
    • El conteo sanguíneo completo (hemograma) para saber la cantidad de sangre que se pierde.
    • El nivel de progesterona.
    • La medición de glóbulos blancos para averiguar si existe infección.

Estadísticas de Aborto Espontáneo

El aborto espontáneo es una de las complicaciones más comunes del embarazo y se presenta en un 10 a 15% de los embarazos clínicos (aquellos que hemos podido visualizar inicialmente en una ecografía). Entendemos que estamos ante un aborto espontáneo cuando la detención del embarazo se produce antes de las 20 semanas de gestación.

El aborto recurrente o habitual se presenta a entre un 1% (mujeres con más de tres abortos consecutivos) y un 5% (más de dos abortos consecutivos) de la población. Después de dos abortos seguidos, el riesgo de abortar en una nueva gestación es de un 20%, aproximadamente. Tras un tercero, la posibilidad aumenta al 30%.

Entre el 20 y el 30% de las mujeres con embarazos confirmados sangran durante las primeras 20 semanas del embarazo; la mitad de ellas presenta un aborto espontáneo. Por lo tanto, la incidencia de aborto espontáneo es de hasta alrededor de 20% en los embarazos confirmados.

Aborto tardío

Los abortos también pueden ocurrir entre la semana 14 y la 20. En este caso se conocen como abortos espontáneos tardíos o del segundo trimestre.

Síntomas de Aborto en el Segundo Trimestre

Hay algunos síntomas que son evidentes como: lumbalgia, dolores de abdomen, cólicos o sangrado vaginal. El sangrado o hemorragia puede ser darse de forma intensa e incluir coágulos sanguíneos. En otras ocasiones puede suceder que no se den señales de alerta y que se descubra en una visita cuando las pruebas revelan la ausencia de actividad cardiaca. A esto se le conoce como “aborto silencioso” o muerte intrauterina.

Si ocurriera esto, el parto debería ser inducido y los médicos te aconsejarían cuál sería el mejor momento para hacerlo con el fin de evitar cualquier efecto adverso en tu salud y bienestar.

Apoyo Después de un Aborto

Es un tema que con frecuencia se trata como tabú y del que no se suele hablar, lo que puede añadir una sensación de soledad y desamparo e incluso llegar a sentir que se ha hecho algo mal.

Así pues, este proceso suele ser emocionalmente doloroso para la mujer y/o la pareja. Por eso es recomendable acudir a un especialista que evalúe la situación emocional y valore la necesidad de recibir apoyo terapéutico. Sobre todo es importante entender que se trata de un proceso natural, que ocurre en muchas ocasiones y del que no podemos culpabilizarnos.

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