Causas y Consecuencias del Abandono Precoz de la Lactancia Materna

Durante la mayor parte de la historia de la humanidad, casi todas las madres han alimentado a sus niños de forma normal, natural y sin aspavientos: amamantando. Casi todas las sociedades tradicionales han tenido un excelente conocimiento local sobre la lactancia, aunque las prácticas han variado de una cultura a otra. Pues bien, eso es lo que se ha perdido: la cultura del amamantamiento, de la crianza natural y, posiblemente, el vínculo afectivo natural entre madres e hijos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y expertos estudiosos de la lactancia recomiendan definir estrictamente las distintas modalidades de la lactancia materna y utilizarlas de manera estandarizada en todos los estudios epidemiológicos sobre lactancia:

  1. Lactancia materna completa (LMC): el lactante no recibe como alimentación más que leche de mujer, pudiendo además estar recibiendo otros líquidos distintos de fórmulas artificiales. Comprende: Lactancia materna exclusiva y Lactancia materna predomínate.
  2. Lactancia materna parcial o complementaria: el lactante recibe leche materna, pero también otros alimentos sólidos o líquidos incluida leche no humana.
  3. No lactancia materna: el lactante no recibe nada de lactancia materna.

A pesar de toda la evidencia científica disponible en la actualidad, la incidencia y la duración de la lactancia materna están muy por debajo de las recomendaciones que desde hace años realizan diversas organizaciones internacionales. Según la OMS, la leche materna es el mejor alimento que la madre puede ofrecer al recién nacido durante los seis primeros meses de vida. Son muchas las razones por las que una madre debe amamantar a su bebé. La leche materna tiene muchas ventajas, no solo para el bebé, sino también para la madre, la familia y la sociedad en general.

Son muchos los factores que impiden que se pueda desarrollar una adecuada lactancia materna exclusiva y permita el buen desarrollo físico e intelectual para el recién nacido y los beneficios recíprocos que se producen en la madre. Podemos encontrar factores o causas de abandono por parte de las características de la madre, niño y del sistema de salud como son el ser madre adolescente, regalos de la industria, hijos previos, ser de etnia gitana, haber dado a luz en un hospital grande, el trabajo materno, praxis hospitalaria errónea, embarazo no controlados por matronas, cesárea, prematuridad, biberones, chupetes, enfermedad neonatal o maternal, bajo peso al nacer incluso ser un recién nacido varón.

La gran presión de la industria y los diferentes condicionantes sociales que influyen negativamente sobre la lactancia materna, requieren una combinación integrada de políticas de salud para establecer estrategias de promoción, protección y apoyo. A pesar de los beneficios que tiene la lactancia materna, las tasas de esta en nuestro entorno son bajas y lejos de alcanzar las recomendaciones de la OMS. Conocer las causas y motivos que llevan a las mujeres al abandono de la lactancia materna puede ser de gran utilidad para poder actuar sobre ellos y promocionar la lactancia materna para conseguir aumentar las tasas y duración de esta.

Un estudio observacional, descriptivo y transversal se realizó en el primer trimestre de 2014 en la zona básica de salud de Úbeda. Participaron 49 mujeres con una edad media de 30.12 años. Se recogieron variables sociodemográficas de la madre, relacionadas con el parto y con la lactancia.

Lactancia materna: beneficios de amamantar a tu bebé

Resultados del Estudio

Los resultados principales del estudio fueron los siguientes:

  • La tasa de lactancia materna exclusiva a los 4 meses de vida del bebé fue del 51.02%.
  • El 69.39% inició de forma precoz la lactancia materna y el 77.55% estableció contacto precoz piel con piel con su bebé.
  • El tipo de lactancia al alta hospitalaria fue de un 65.31% lactancia materna exclusiva, el 30.61% lactancia mixta y un 4.08% lactancia artificial.
  • La duración media de la lactancia materna fue de 2.92 meses.
  • El 53,06% de las mujeres acudió al programa de educación maternal.

Uno de los principales motivos para el abandono de la lactancia materna exclusiva se recoge en la tabla 1, en la cual se puede apreciar como la hipogalactia es el principal motivo que la mujer argumenta para introducir el biberón.

La persona que influyeron en la introducción del biberón fueron con un 54,17%, la propia madre, con un 20,83% el pediatra, seguido por la pareja con un 12,5%.

Tabla 1. Motivos que argumentan las mujeres para el abandono de la lactancia

Motivo Porcentaje
Hipogalactia 41.67%
Trabajo materno 20.83%
Otros 37.50%

En este sentido varios estudios demuestran que tanto el inicio como el mantenimiento y la duración de la lactancia materna son significativamente más bajas en madres fumadoras. Se sugiere que las fumadoras tienen aumentada la secreción de dopamina hipotalámica que condiciona una reducción de los niveles de prolactina, hormona que estimula la producción de leche. Además, la nicotina puede interferir el reflejo de eyección láctea.

El abandono precoz de la lactancia materna exclusiva que ocurre con mayor frecuencia entre las madres solteras, a este estado civil pertenece el 26.53% de las madres que participan en nuestro estudio, puede que esto sea otra de las causas de la tasa de prevalencia de la lactancia que se ha identificado en nuestra investigación.

El abandono asociado al estado civil soltera se debe a que a las mujeres solteras se les atribuye a la inestabilidad emocional y falta de apoyo instrumental necesarios durante este período.

El porcentaje de mujeres que acude a la educación maternal es bajo a pesar de ser un programa gratuito y de acceso universal por ello parece fundamental promocionar la participación de las mujeres embarazadas en el programa de educación maternal ya que la información y la formación sobre la lactancia materna que se proporciona en dicho programa favorece la instauración y mantenimiento de esta tal y como se puede ver en diferentes estudios.

A pesar de tener en la cohorte de mujeres de nuestro estudio una tasa alta de inicio precoz de la lactancia materna y de establecimiento precoz de piel con piel entre la madre y el recién nacido, ambos factores favorecedores de la lactancia materna, esta práctica clínica no ha dado lugar a un mantenimiento mayoritario de la lactancia hasta los 4 meses. Puede que estas se hayan visto contrarrestadas por la existencia de un elevado porcentaje de mujeres que habían tenido en el hospital praxis no recomendadas desde el punto de vista de la instauración y mantenimiento de la lactancia materna como el haber recibido el recién nacido biberón.

Diversos estudios identifican como los principales motivos responsables del abandono de la lactancia materna a la hipogalactia y la actividad laboral de la madre, estudios resultados que coinciden ampliamente con los nuestros.

Dentro de las limitaciones de nuestro estudio la principal es el pequeño tamaño muestral aunque parece ser suficiente para determinar el objetivo principal del estudio.

El dolor en la lactancia es una de las principales causas de abandono precoz de la alimentación exclusiva con leche materna. Los motivos que generan dolor en las mamas son muy diversas pero la buena noticia es que casi siempre hay soluciones. Si tu decisión es apostar por la lactancia este post puede ayudarte a aclarar algunas dudas.

Según la OMS, la lactancia exclusiva es recomendable hasta los 6 meses de vida del bebé. Después se deben ir introduciendo gradualmente otros alimentos y continuar con la alimentación combinada hasta aproximadamente los 2 años. La leche materna aporta nutrientes en forma de lípidos, carbohidratos, proteínas, minerales y vitaminas incomparable. No es que las leches de fórmula no puedan cubrir las necesidades nutricionales de tu bebé. Si prefieres no dar el pecho o por cualquier causa no es posible, tranquila, tu hijo tendrá lo que necesita para crecer sano y saludable.

La lactancia no debe doler nunca. Para evitarlo, según sea su causa, podemos usar pezoneras o cambiar los protectores de pezón con frecuencia para que no proliferen bacterias. También usar un sujetador de lactancia adecuado que permita la transpiración. Pero nuestro consejo, es consultar antes de que aparezca el dolor, especialmente si quieres poner en práctica la lactancia exclusiva.

Los problemas técnicos en la lactancia natural tienen un origen común, el vaciado incompleto del pecho por diversas causas. Las molestias iniciales con el agarre temprano pueden considerarse fisiológicas, ya que, superado este periodo inicial de 1-2 semanas, el dolor suele desaparecer cuando el agarre ya se ha instaurado. En algunas mujeres puede ser complicado distinguir las molestias fisiológicas de aquellas que requieren una intervención por parte del profesional sanitario.

La forma y localización de las grietas puede orientarnos a saber qué las está produciendo. Otros factores favorecedores de la aparición de grietas son el lavado frecuente o la aplicación de pomadas en el pezón, que alteran la protección natural del pezón, aportada por la secreción de las glándulas de Montgomery.

La ingurgitación mamaria consiste en un aumento de tamaño y dolor en las mamas. Puede provocar fiebre si la ingurgitación es importante. Puede afectar a toda la mama o solo a la zona de la areola. Suele ocurrir en dos etapas: la ingurgitación de las mamas precoz, que suele presentarse al comienzo de la lactancia, debida a un edema intersticial cuando la mama empieza a producir leche (denominada subida de la leche o plétora); o la secundaria, que puede ocurrir en cualquier otro momento, y se produce cuando hay un desequilibrio entre la producción de leche y el vaciado de la mama.

El objetivo consiste en desplazar temporal y ligeramente parte del edema hacia atrás y hacia arriba en la mama. La aplicación de frío entre las tomas alivia el dolor por su efecto vasoconstrictor y antiinflamatorio.

Surge como consecuencia de un vaciado defectuoso o ineficaz de un lóbulo mamario, a consecuencia de una mala técnica de lactancia o por la utilización de sujetadores de talla o modelo inadecuado que producen una compresión excesiva de la mama. Se manifiesta por la presencia de un bulto doloroso en el pecho y enrojecimiento de la piel de esa zona.

Los galactoceles son quistes de retención de leche por un conducto bloqueado. Pueden ser grandes y pueden surgir durante la gestación o al finalizar la lactancia. Salvo que se infecten, no suelen ser dolorosos. No hay fiebre ni malestar.

La forma del pezón no suele representar un problema para la lactancia, aunque a veces precisará ayuda durante los primeros días para el agarre al pecho. En la mayoría de las ocasiones, los pezones planos son elásticos y pueden protruirse un poco hacia afuera. Cuando se trata de un pezón invertido “verdadero”, no protráctil, es más difícil conseguir un agarre adecuado.

Puede afectar a toda la mama o solo a la zona de la areola. Suele ocurrir en dos etapas: la ingurgitación de las mamas precoz, que suele presentarse al comienzo de la lactancia, debida a un edema intersticial cuando la mama empieza a producir leche (denominada subida de la leche o plétora); o la secundaria, que puede ocurrir en cualquier otro momento, y se produce cuando hay un desequilibrio entre la producción de leche y el vaciado de la mama.

La aplicación de frío entre las tomas alivia el dolor por su efecto vasoconstrictor y antiinflamatorio.

Una mastitis es la inflamación de la mama que puede estar acompañada o no de infección. En la mayoría de los casos, el origen es el vaciado ineficaz, que ocasiona una acumulación de leche y, posteriormente, una sobreinfección bacteriana debido al acúmulo de microorganismos producido por la estasis de la leche. En general, las condiciones que concurren en la fisiopatología de la mastitis se pueden prevenir y tratar de forma precoz. En ocasiones, si esta no se resuelve a tiempo, puede llegar a producirse un absceso mamario.

El diagnóstico es clínico y no requiere pruebas complementarias. Solo en algunos casos determinados es preciso realizar cultivos de leche (Tabla II).

Ante la sospecha clínica de mastitis con síntomas leves, se recomienda mantener la lactancia y asegurar un correcto vaciamiento de ambos pechos con tomas frecuentes, así como revisiones frecuentes de la madre y prestar apoyo emocional.

Es muy importante tomar medidas de prevención. El tratamiento, por tanto, se basa en optimizar el vaciado de la mama y la administración de antiinflamatorios.

Se recomiendan las cefalosporinas de primera generación, como cefalexina o cefadroxilo, o cloxacilina durante 10-14 días. Si la madre es alérgica a los betalactámicos, puede emplearse la clindamicina.

El drenaje puede ser ecoguiado por aspiración cuando se trate de un absceso <5 cm, uniloculado y de fácil acceso.

El papel del pediatra es fundamental en el apoyo a la lactancia natural. En nuestro medio, hasta un 30 % de mujeres sufren algún tipo de problema relacionado con la lactancia materna en las primeras semanas tras el nacimiento.

Una intervención adecuada por parte del profesional sanitario ha demostrado ser positiva en la duración de lactancia materna en numerosos ámbitos.

Se recomienda que esta evaluación sea estandarizada. La valoración estandarizada permite medir los resultados y ayuda a la transmisión de la información entre los distintos profesionales y niveles asistenciales.

Con las escalas de valoración podremos identificar a las madres con riesgo de abandono temprano de la lactancia, reconocer precozmente obstáculos y prevenir posibles complicaciones asociadas.

Existen diferentes herramientas validadas para valorar una toma, como las escalas LATCH (Tabla I), IBFAT (Breastfeeding Assessment Tool) o BSES (Breastfeeding Self-Efficacy Scale).

Durante una toma se deben valorar varios aspectos, como la postura, posición y comportamiento del lactante, los signos de agarre, la dinámica de succión y la existencia de signos que indican transferencia de leche.

Los problemas técnicos en la lactancia natural tienen un origen común, el vaciado incompleto del pecho por diversas causas.

La capacidad de un lactante para el agarre a la mama y la alimentación adecuados depende de factores, como la prematuridad, la anatomía oral y maxilar, el tamaño de la cavidad oral, su tono muscular y madurez neurológica, así como de aspectos maternos, como el flujo de leche, el tamaño de mama y pezón y la presencia de congestión mamaria.

La anquiloglosia o frenillo lingual corto, por la restricción del movimiento y proyección de la lengua más allá de la encía inferior, puede hacer difícil conseguir un agarre profundo y se asocia, a menudo, con dolor y lesiones del pezón materno.

Los lactantes que muerden o aprietan las mandíbulas mientras maman pueden causar lesiones en los pezones y dolor mamario. El dolor asociado a la lactancia materna puede ir acompañado de estrés psicológico importante. Las madres con dificultades durante la lactancia tienen un mayor riesgo de depresión posparto y de destete precoz y también de problemas psicosomáticos.

Las grietas o heridas en los pezones son una de las principales causas de abandono precoz de la lactancia materna por el intenso dolor que generan. Pueden ser uni o bilaterales. Es bastante característico que el dolor sea máximo al inicio de la toma y que vaya disminuyendo poco a poco y que desaparezca cuando el lactante suelta el pecho.

La principal causa de las grietas es el agarre incorrecto. El recién nacido introduce en la boca una parte del pezón exclusivamente, dañándolo con las encías o al presionarlo contra el paladar duro. Ello conlleva dolor y la aparición de lesiones que harán el dolor más intenso. Ese mal agarre puede estar ocasionado por la posición o por alguna alteración anatómica del recién nacido.

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