¿Es cierto que a las embarazadas les crece la nariz?

Dicen que la cara es el espejo del alma, y evidentemente es la parte de nuestro organismo que mejor refleja nuestros sentimientos, nuestro estado tanto físico como mental. Y no iba a comportarse de otro modo cuando estamos embarazadas.

Cuántas veces escuchamos eso de: “¡Vaya cara de embarazada!”, “¡Tienes cara de que el bebé sea niño (o niña)”, etc. Los cambios que acontecen en el rostro no son los cambios más notorios que experimenta el cuerpo de la gestante, no obstante, no pasan desapercibidos ya que forman parte fundamental del contacto visual con los demás.

Cierto es que existen unos cambios considerados fisiológicos o normales en la embarazada que afectan a esta parte tan visible de nuestro organismo, pero existen otros que forman parte de las leyendas de embarazo.

En las redes sociales hay modas y ahora circulan vídeos que dicen que a las mujeres gestantes les crece la nariz. Más allá de decirlo, lo ilustran con imágenes del antes y del después, y el resultado es más que chocante. También es cierto que muestran casos extremos o imágenes poco favorecedoras, todo hay que decirlo. No obstante, la pregunta es obvia: ¿Realmente cambia la forma de la nariz durante el embarazo?

Ante todo pronóstico, la respuesta es sí.

Ante estas metamorfosis físicas, ¿qué dicen los expertos? El cambio nasal se debe a la retención de líquidos y a la dilatación de los capilares sanguíneos que se producen en el cuerpo durante el embarazo para preparar al organismo de cara al parto. En este sentido, el engrosamiento de la nariz se produce a partir del final del segundo trimestre de gestación.

El popular farmacéutico Álvaro Fernández, que publica vídeos cortos pedagógicos en las redes sociales, se ha hecho eco de lo que popularmente se llama 'nariz de embarazada'. En un tono simpático, explica que "es frecuente que crezca la napiola" durante el embarazo, concretamente que se pase "de tenerla normal a tenerla como un tucán", explica con tono.

Este efecto secundario está tan constatado que los cirujanos estéticos avisan de él. "A las mujeres que están pensando en quedarse embarazadas se les recomienda que no se operen la nariz porque la retención de líquidos que se produce después puede dejarla así [como en los vídeos virales]", precisa en una publicación que Instagram que suma más de 9,3 millones de visitas y más 226.000 'likes'.

Pero, ¿realmente se hincha la nariz durante el embarazo? La respuesta es "sí", aunque no a todo el mundo. En pocas palabras, el aumento de las hormonas del embarazo provoca la dilatación de los vasos sanguíneos.

El Dr. Ashfaq Khan, obstetra y ginecólogo consultor de Harley Street Gynaecology, explica que la hinchazón se debe a "un aumento del riego sanguíneo combinado con líquido linfático durante el embarazo", lo que significa que las partes del cuerpo que tienen una membrana mucosa, como la nariz, experimentarán este aumento del flujo sanguíneo, y a veces la congestión, de forma más visible.

El aumento del peso durante la gestación se refleja en cambios en la morfología del rostro, que se hace más redondeado por el acúmulo graso fisiológico.

Cambios Fisiológicos en la Cara Durante el Embarazo

Aun siendo normales estos cambios en la cara durante el embarazo, pueden ser incómodos y estéticamente molestos para la mujer. En esos casos, el maquillaje convencional puede emplearse para disimular estos efectos, siendo seguro su empleo tanto para la madre como para el futuro bebé.

Las mujeres son conscientes de los efectos secundarios que acarrea un embarazo. El cansancio y las náuseas son los más comunes, por enumerar un par. No obstante, la lista de cambios y síntomas que padecen las gestantes es larga, más allá del evidente crecimiento de la barriga. Por no decir que algunas mujeres no sufren ninguno. Los tengan o no, aparecen de buen grado, ya que hay una preciosa recompensa a su término. Aun así, hay una consecuencia que muchas personas desconocen. Además, no es temporal, sino de por vida.

Por qué me sangra la nariz en el embarazo?

A continuación, se presentan algunos de los cambios más comunes:

  1. Aumento de la Secreción de Melanina: Durante el embarazo se produce un aumento de la secreción de la melanina y, por lo tanto, un aumento de la tonalidad de la piel. Es más llamativo línea alba del abdomen o en las areolas de las mamas, pero que en la cara se reflejan como una mayor tonalidad o mayor número de pecas. También pueden aparecer los denominados cloasmas, que consisten en manchas en la piel asociadas al efecto hormonal producto del embarazo. Para evitar su aparición en exceso es fundamental que una embarazada utilice un protector solar de alta graduación previo a la exposición al sol. ¡Protégete del sol!
  2. Retención Hídrica: Durante el embarazo, se produce una retención hídrica, que si es más severa puede considerarse edema y que aunque puede ser generalizado, también puede sólo afectar a la cara. Por lo tanto, puede afectar al aspecto del rostro, apareciendo una piel más luminosa y brillante. Al final del embarazo, este edema puede agravarse y ser más notorio, afectando al grosor de los labios, que se hacen más carnosos. Este momento es el que tradicionalmente se ha asociado con la proximidad del proceso del parto, pero sólo traduce el aumento de la retención hídrica habitual en esas últimas semanas de gestación.
  3. Aumento de la Secreción Seborreica: Por otro lado, el aumento de la secreción seborreica que ocurre fisiológicamente en el embarazo puede favorecer la aparición de pequeños granitos o acné del embarazo. En estos casos se pueden emplear cremas faciales destinadas al tratamiento tópico del acné.
  4. Vascularización de la Nariz: La nariz aparece más vascularizada en su mucosa por efecto del embarazo y pueden incluso generar la denominada rinitis. Esto hace que la mujer sienta una secreción continua y puede afectar a su tonalidad de voz, recordando a los momentos de catarro o alergia. Así como la vascularización está aumentada en la mucosa nasal, ésta también se aprecia en las encías, siendo frecuente los casos de gingivitis y sangrado bucal. Es recomendable mantener una buena higiene dental durante el embarazo, y emplear cepillos de dientes de cerdas suaves.
  5. Arañas Vasculares: Este aumento de vascularización puede reflejarse también como la aparición de pequeñas arañas vasculares en la superficie de la piel que tienden a remitir tras el parto.

¿Volverá la nariz a su tamaño normal después del parto?

Y ahora pasemos a la pregunta candente: ¿volverá la nariz de una embarazada a su forma y tamaño normales después de dar a luz? "Sí, no te preocupes, estos cambios físicos son temporales", dice el Dr. Khan.

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