Nino Bravo ha sido una de las grandes estrellas musicales de nuestro país. El cantante, que perdió la vida en un trágico accidente de tráfico ocurrido el 16 de abril de 1973, cuando tenía 28, dejó un legado que sigue vivo. Himnos como 'Libre', 'Un beso y una flor' y 'Noelia', entre otros, siguen muy presentes en el imaginario colectivo y continúan sonando en muchos hogares.
Nino Bravo en 1971
Los Primeros Años y Comienzos Musicales
Luis Manuel Ferri Llopis (ese era su nombre real), nació en la localidad valenciana de Ayelo de Malferit el 3 de agosto de 1944. Con apenas 16 años, "Manolito" entonces, comenzó a trabajar como lapidario en una joyería y, más tarde, fue bodeguero en un restaurante del Aeropuerto de Valencia. Llegó a compaginar estos empleos con su pasión por cantar.
A los 17 años, en 1961, formó su primer grupo, Los Hispánicos, junto a varios amigos. Luego formó parte de Los Superson. Tras el servicio militar, se empleó en una oficina y realizó su presentación como cantante solista en el Festival de la Canción de La Vall d’Uixó en 1968, adoptando ya el nombre de Nino Bravo con 24 años recién cumplidos.
Nino Bravo en sus primeros años
Aunque son muchas las leyendas que circulan sobre su bautismo artístico, según Darío Ledesma, autor de la biografía autorizada Nino Bravo: voz y corazón, "detrás de ese cambio de nombre estaría el que fue su primer representante, Miguel Siurán, un locutor de radio que, en aquel momento, quiso hacerse con las riendas de la carrera del cantante valenciano, aunque con bastantes altibajos".
El Ascenso al Éxito
A principios de 1970, José Meri se convirtió en representante de Nino Bravo, abriendo nuevas oportunidades. El éxito le llegó en el verano de 1969 cuando Augusto Algueró le ofreció cantar Te quiero, te quiero, un tema que ya habían grabado, Carmen Sevilla y Raphael, pero que no triunfaría hasta la interpretación de Nino Bravo.
Un éxito al que siguieron muchos otros como Voy buscando (1969), Esa será mi casa, Puerta de amor, Perdona (1970), Mi gran amor (1971), Noelia, Mi querida mamá, Cartas amarillas, Un beso y una flor, Mi tierra, Carolina y Libre (1972), entre otras.
Además, Nino Bravo participó en la elección del representante español en el Festival de Eurovisión en dos ocasiones. En la primera, en 1970 se presentó con el tema Esa será mi casa. No consiguió llegar a la final, que ganó Julio Iglesias con Gwendolyne (con la que quedaría 4º en Eurovisión). La segunda y más recordada fue en el programa Pasaporte a Dublín (1971), donde quedó en tercera posición.
Participó en festivales como el II Festival de la Canción Española y la III Olimpiada de la Canción de Atenas, donde destacó con «El adiós». En el programa «Pasaporte a Dublín» alcanzó el éxito con «Te quiero, te quiero». También logró el cuarto puesto en el IV Festival Internacional de la Canción de Río de Janeiro con «Elizabeth».
Nino Bravo en uno de sus conciertos
Trágica Muerte y Legado Póstumo
Como decía en uno de sus temas más famosos, Nino Bravo no podía separarse del hogar en el que "el cielo se unía con el mar". Rompiendo la norma de la mayoría de artistas que se trasladaron a la capital de Madrid para desarrollar su carrera musical, optó por quedarse en su Valencia natal. Una decisión que le mantuvo cerca de los suyos, pero que le obligó a pasar media vida en la carretera. En un año, el cantante podía recorrerse cerca de 115.000 kilómetros.
Siempre a borde de aquel BMW 2800 de segunda mano, el mismo coche en el que perdería la vida y en el que, sin saberlo, encendería la chispa de una melodía arrolladora que jamás se pudo escuchar y de su gran canción póstuma.
Ocurrió el 17 de abril de 1973. Junto a él, en su último trayecto Valencia-Madrid, viajaban los músicos Fernando Romero y Miguel Ciaurriz, del dúo Humo, y su camarada musical Pepe Juesas. La idea era grabar algunos coros para el que iba a ser el quinto disco de estudio del valenciano. Un elepé del que ya se habían comenzado a grabar varios temas en Londres y en el que se incluían canciones como América, América, otro de sus grandes éxitos.
Esa canción formaba parte del disco en el que trabajaba entonces el cantante: ...Y volumen 5, que tuvo que ser terminado por su equipo con descartes de otros trabajos y grabaciones recuperadas. Entre los temas figuran ese América, América y Laura y Mona Lisa, versiones de los temas de Frank Sinatra y Nat King Cole. Pero entre todas hay una muy especial, Vivir, la única canción conocida en cuya composición participó el cantante y que quiso dedicar a su esposa, Mary. El tema lo tuvieron que terminar Vicente López y Pepe Juesas.
En el fabuloso documental de Imprescindibles dedicado al cantante con motivo del 50 aniversario de su muerte (Nino Bravo. Vivir), Juesas y López explican por qué fue tan importante sacar adelante aquel tema de forma póstuma, una canción de la que Nino solo había escrito el estribillo, pero acabaría tomando forma, tras su muerte, con los arreglos de uno de sus cómplices más cercanos, Juan Carlos Calderón. “Esta canción te inyecta tanta vitalidad que está claro que esto tiene que ser estímulo para muchísima gente. Es un himno a la vida tremendo", asegura con tristeza Juesas en el documental.
Archivo 24 | Nino Bravo: su trabajo con TVN a 50 años de su muerte
El 12 de septiembre de 1973, tan solo cinco meses después de la muerte de Nino Bravo, grandes artistas celebraron un concierto en la Plaza de Toros de Valencia en honor al cantante y cuya recaudación fue un regalo para su segunda hija, Eva María, a la que no puedo conocer, ya que nació el 27 de noviembre de 1973.
En ese macroconcierto, al que asistieron más de 20.000 personas, actuaron, entre otros, Julio Iglesias, Dova, Los Puntos, Manolo Escobar y Los Superson Jaime Morey, Yaco Lara, Dúo Humo, Control, Basilio, Mari Trini, Víctor Manuel, Los Mismos, Daniel Velázquez, 5 Xics, Fórmula V, Bruno Lomas, Mocedades, Juan Pardo...
En 1973, Nino Bravo estaba preparando su quinto álbum cuando falleció trágicamente en un accidente de carretera. Su última actuación memorable fue en las Fallas de Valencia, donde interpretó el Himno Regional Valenciano por primera vez. Su single póstumo «América, América» y su último LP «… Yvol. 5» fueron lanzados poco después.
Si algo nos enseñó Nino Bravo en su corta existencia es la importancia de Vivir. Los momentos previos a la mascletà son tensos, hay emoción en el ambiente. Miles de personas se agolpan en torno a la plaza del Ayuntamiento de València. El bullicio desordenado parece ingobernable, pero unos acordes que llegan por megafonía captan la atención de la afición local, que para sorpresa de turistas desprevenidos entona al unísono: “Dejaré mi tierra por ti, dejaré mis campos y me iré lejos de aquí...”. Hace 50 años ya que se fue, quién lo diría, Luis Manuel Ferri Llopis, rebautizado Nino Bravo quizá en busca de una resonancia italiana acorde con la época, muerto en la maldita edad de los grandes del rock, un par de años antes de la treintena. La carretera, que para los músicos 'premovida' era peor enemiga que las drogas, acabó con una carrera fulgurante
Cuenta la biografía autorizada de Darío Ledesma que una bisabuela cantante de ópera y un abuelo director de los coros de un orfeón son los antecedentes familiares que unen al llorado intérprete con la vocación musical. Nino Bravo no regresa porque nunca se fue, porque sus canciones nunca dejaron de sonar y, más importante aún, nunca dejaron de ser cantadas
Junto al museo renovado, ayer se presentó además un nuevo documental sobre su vida -‘Nino Bravo, vivir’, dirigido por Miki Blanco y Pilar Ávila, y producido por RTVE para el programa ‘Imprescindibles’- y estos días su voz resuena en radios, televisiones y podcasts dedicados a glosar su figura, indiscutible como solo lo son quienes se van pronto, sin tiempo de decaer ni cometer errores.
El Legado Continúa: Celebraciones y Homenajes
Cuando se cumplen 50 años del fatídico accidente que acabó con la vida del cantante Nino Bravo, Valencia celebra una exposición como homenaje al artista que se puede disfrutar hasta el 18 de abril en la céntrica Plaza de la Reina. La muestra realiza un recorrido visual y sonoro por su obra y trayectoria profesional a través de fotografías y audios del cantante, que se recogen en ocho totems, con tres imágenes cada uno, en los que el comisario Carlos D. Chardí Puchades ha intentado describir las etapas artísticas de Bravo en su tierra, Valencia. Una exhibición interactiva que hace partícipes a sus visitantes.
Fue precisamente su amor por esta tierra el que le impulsó a llevar el nombre de Valencia por todas aquellas partes del mundo a las que acudía a actuar, especialmente a Latinoamérica, donde todavía hoy guarda un importante ejército de fans. Un amor correspondido, ya que sus paisanos no dejan de llenar todos los actos y homenajes que le son dedicados a lo largo y ancho de la Comunitat Valenciana, especialmente este 2023 declarado Año Nino Bravo, para conmemorar el 50 aniversario de su muerte, que se cumple este 16 de abril.
La figura de Nino Bravo se mantiene viva gracias a sus canciones, muchas de ellas convertidas en himnos que cada año se recuerdan, como “Libre”, “Un beso y una flor” o “Noelia”, entre otras. Su obra artística ha logrado traspasar las fronteras del tiempo y el espacio y le ha convertido en un auténtico mito.
El pasado año, Darío Ledesma presentó la biografía oficial del cantante: Nino Bravo. Voz y corazón. Un libro que narra como nunca antes la historia personal y musical de quien a día de hoy está considerado uno de los artistas más influyentes del pop español.
Según Ledesma, “no llegamos a ver ni un 10% de lo que Nino Bravo podría haber sido”, ya que un trágico accidente de coche acabó con su vida cuando solo llevaba cuatro años de carrera artística, el 16 de abril de 1973. Algo que pese al dramatismo que pueda entrañar, también hizo que se fuera en un momento “lleno de éxito y con una carrera muy limpia, ya que casi no le dio tiempo a equivocarse” -tal y como señaló el autor de la publicación y uno de sus mayores fans en una entrevista con NIUS- y lo trasladó a la categoría de leyenda.
Cuando falleció, Luis Manuel Ferri Llopis (Nino Bravo) viajaba desde Valencia a Madrid, tenía 28 años y llevaba dos años casado con su gran amor, Mª Amparo Martínez, con la que tuvo dos hijas, Amparo y Eva. Dos días después de su muerte, el 18 de abril de 1973, más de 10.000 personas asistieron a su funeral. En el año en que se cumple el 50 aniversario de su fallecimiento, Bravo cumpliría 78 años y todavía hoy está considerado uno de los cantantes españoles más influyentes de los últimos tiempos. No sólo marcó un estilo propio en su forma inigualable de cantar, también creó tendencia en la época a la hora de vestir.
Sus canciones eternas le mantienen vivo a través de la memoria de familiares y admiradores. No importa cuántas décadas pasen, aquel joven nacido en Aielo de Malferit (Valencia) seguirá despertando el interés de un público que para siempre se mantiene fiel.
¿Qué tiene la muerte y el paso del tiempo para que ciertos personajes dejen esa impronta única a nivel transgeneracional? Cuando Nino Bravo murió con 28 años al volante de su BMW de segunda mano en el municipio conquense de Villarrubio empezó a gestarse el mito. Ocurrió el 16 de abril de 1973.
"Nino Bravo pertenece a esa época dorada de la música en la que las madres compraban el disco y se lo ponían a los niños", explica Mariano Urraco, doctor en Sociología y profesor en la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), que considera que el fenómeno está vinculado a la socialización de su música. "Las madres cantaban las canciones en casa porque, por regla general, no trabajaban fuera. Los niños de aquella generación se criaron con esas canciones, como pasó con Manolo Escobar o Camilo Sesto y, por eso, han trascendido durante tantísimo tiempo".
Con motivo del 50 del aniversario de su muerte, el programa Imperdibles de La 2 emite este domingo a las 21.30 h el documental Nino Bravo: Vivir, dirigido por Pilar Ávila y Miki Blanco, quienes han tardado seis meses en preparar este documento audiovisual que en el preestreno de Matadero en Madrid dejó a los asistentes en shock. Las hijas del artista, Amparo y Eva, no pudieron evitar los sollozos.
"Ha perdurado en el tiempo porque la gente lo ha seguido pidiendo, ha seguido comprando sus discos, le ha seguido escuchando, ha ido a los conciertos homenaje...", dice a EL MUNDO Amparo, la primogénita del cantante. "Mi padre es un fenómeno popular hecho por y para el pueblo. La gente le ha divinizado y ha creado un mito", sentencia.
El doctor Urraco profundiza más: "Basta que se asocie su canción Libre con algún producto como la telefonía móvil, como fue el caso de Amena, para tener un revival y que vuelva a ocupar un espacio para nuevas generaciones. Asociar algo con nuestra vida como el primer móvil o el primer coche para que esa canción esté vinculada a nosotros. Somos una sociedad que relaciona mucho de sus recuerdos con la música o las películas".
Aielo de Malferit Rinde Homenaje a su Hijo Predilecto
Ayer reabrió el Museo Nino Bravo en Aielo de Malferit. Se ha hecho una gran remodelación y hay importantes novedades. "Se ha replicado la habitación que Nino tenía en su casa con los mismos objetos personales como la guitarra, los dos discos de oro, placas conmemorativas, colecciones de libros, talismanes... Sería como visitar su casa", recuerda Ledesma.
Este año se cumplen 50 años del fallecimiento del cantante Nino Bravo. Por ello, el pleno del Gobierno valenciano acordó el pasado mes de febrero declarar 2023 como Año Nino Bravo, en reconocimiento a su persona y a su carrera artística.
La figura del cantante de Un beso y una flor continúa imborrable en la vida de los valencianos desde que perdió la vida en un trágico accidente de tráfico el 16 de abril de 1973, tras alcanzar la fama internacional y posicionarse como uno de los artistas valencianos con mayor proyección de la historia y como una de las voces más distintivas del siglo XX. Tenía 28 años.
El próximo sábado 30 de septiembre, un grupo de mujeres se reunirán en Valencia gracias a la reunión organizada por la empresa Destino Nino Bravo. Rutas con Arte: allí, un total de veinte mujeres llamadas Noelia, igual que la célebre canción del cantante, viajarán en un tren AVE de Madrid a Valencia, para el que todavía quedan algunas plazas disponibles.
Según informa EFE, a lo largo de la jornada, estas Noelias viajeras serán recogidas por un autobús en la estación Joaquín Sorolla y las llevará en un recorrido por aquellos espacios de la ciudad relacionados con Nino Bravo, como el edificio donde vivió o el busto dedicado al artista. Así, podrán acercarse al universo del artista, su mundo personal y profesional y descubrir la tierra que vio nacer al autor de himnos como Libre, Te quiero, te quiero o, por supuesto, Noelia.
Según la biografía publicada en la web oficial en torno a la vida y obra de Nino Bravo, el éxito de Noelia, canción publicada en 1972 dentro del disco Un beso y una flor, fue tal que, meses después, el registro civil español vivió una explosión de nacimientos inscritos con ese nombre.
'Nino Bravo, la exposición'
El recorrido terminará en el Ateneo Mercantil de Valencia, en plena plaza del Ayuntamiento, donde estas mujeres, a las que podrán sumarse otras Noelias valencianas, conocerán la exposición que se exhibe en el Salón Noble del Ateneo hasta el 29 de octubre.
De hecho, las 100 primeras Noelias que acudan, a partir de las 16 horas, tendrán una entrada gratis a la exposición.
'Nino Bravo: la Exposición' / Europa Press News
Cuenta con los principales enseres y objetos personales que se exhiben en el Museo Nino Bravo, y piezas únicas procedentes de coleccionistas privados como el último micrófono, por ejemplo, que empuñó el cantante en una actuación en TVE en febrero de 1973.
Estas piezas se suman a otras de gran valor profesional y sentimental como la discografía inédita del artista valenciano editada en Latinoamérica, no en España, así como los premios que recibió.
También incluye trajes que utilizó en distintos conciertos y en canciones para la historia, enseres personales de gran valor, carteles de sus giras, amuletos personales que adquiría por todo el mundo o vídeos inéditos.
El Ateneo Mercantil de Valencia acoge, del 28 de agosto al 29 de octubre, la muestra 'Nino Bravo, la exposición'. / Europa Press News
