¿Por qué no me quedo embarazada después de 3 meses intentándolo? Causas y soluciones

En la sociedad actual, cada vez más parejas experimentan dificultades para lograr un embarazo de forma natural. Múltiples factores contribuyen a esta infertilidad, como la edad, el estrés laboral y el estilo de vida, afectando hasta al 15% de las parejas.

La decisión de ser padres no es fácil, y cuando se está preparado y se desea, el hecho de que pasen los meses y el embarazo no llegue puede ser frustrante y anímicamente devastador. Para muchas parejas, la imposibilidad de cumplir el sueño de tener hijos puede suponer un verdadero problema que lleva a muchas mujeres a preguntarse “¿por qué no me quedo embarazada?”.

Cuando una pareja comienza a intentar tener un bebé, esperan y desean que el embarazo llegue lo antes posible. En ocasiones, las parejas asumen que se quedarán embarazadas rápidamente. Sin embargo, pueden ser necesarios varios intentos. De hecho, solo poco más de un tercio de las parejas sanas experimentan la concepción en el primer mes de intentarlo.

Más de la mitad de las mujeres esperan quedar embarazadas dentro de los seis primeros meses, y las mujeres más jóvenes esperan que suceda incluso antes. Se considera normal en una pareja sana estar buscando el embarazo hasta un año, incluso en una mujer menor de 35 años y con buena salud.

Por otra parte, una de cada seis parejas tiene problemas de concepción que abarcan una gran variedad de causas que afectan a la fertilidad masculina y femenina. A menudo, lo más importante es encontrar las razones que pueden estar afectando a la concepción.

Si llevas tiempo intentándolo y todavía no habéis conseguido el deseado embarazo, no te desesperes. El tiempo medio para concebir es de 6 meses, aunque muchas parejas necesitan más tiempo. Se considera que después de un año intentándolo sin éxito, es posible que haya algún problema de fertilidad.

En general, un 75% o, lo que viene a ser lo mismo, tres de cada cuatro parejas quedan embarazadas pasados 6 meses intentando lograr el deseado objetivo. Este porcentaje es aún mayor si tenemos en cuenta las parejas que lo logran pasado 1 año. No obstante, debemos tener en cuenta que es relativamente frecuente que la mayoría de las parejas tengan alguna dificultad para lograr quedar en estado.

Así pues, si llevas más de un año intentándolo (o seis meses si eres mayor de 35 años), existen varias opciones de tratamiento de reproducción asistida que pueden ayudarte.

¿Cuándo buscar ayuda médica?

Ahora bien, existen algunos casos en los que se recomienda no esperar un año, sino consultar a partir de los seis meses:

  • Si tienes más de 35 años.
  • Si cuenta con antecedentes de infecciones o cirugías previas.
  • Si ha tenido dos o más abortos.
  • Si existen problemas de erección o eyaculación.

Pruebas de fertilidad

Y ahora llega la segunda pregunta: ¿Qué pruebas nos harán? Las pruebas se realizarán siempre a ambos miembros de la pareja, ya que la infertilidad es cosa de dos. Como veis, el estudio de fertilidad es sencillo.

Pruebas en la mujer

  • Una analítica completa, en el que se incluye un estudio de las hormonas relacionadas con la fertilidad (en diferentes momentos del ciclo, que ayudarán a determinar si existe ovulación, la reserva ovárica…), y una serología para descartar infecciones relacionadas.
  • Generalmente se solicita una histerosalpingografía, que es una prueba de radiología con contraste que valora la permeabilidad de las trompas.
  • En algunos casos, un 10% de las parejas no encuentra la causa que explique el motivo por el que no llega la concepción, lo cual no significa que no existan otras formas de conseguirlo, como ya hemos visto.
  • Existen varias pruebas para determinar las causas de la infertilidad femenina, que van desde la ecografía transvaginal (para descartar problemas en el útero o en las trompas) hasta la histeroscopia (que permite verlo por dentro y tomar muestras).

Pruebas en el hombre

En nuestro centro sabemos que el factor masculino es clave ya que hasta el 40% de los casos de esterilidad tienen relación con el varón y es por eso por lo que realizamos un estudio muy detallado en él antes de tomar una decisión sobre el tratamiento que vamos a realizar y también para poder explicar en muchas ocasiones cual es el motivo por lo que no se consigue el embarazo de forma sencilla en casa.

Quizá en el estudio del varón nuestro centro es uno de los mejores para valorar esta causa. La movilidad reducida, bajo recuento de espermatozoides o alteraciones en su morfología pueden impedir la fecundación.

Causas comunes de infertilidad

Si estás interesada en conocer más al detalle tu fertilidad, te recomendamos realizar una consulta de asesoramiento reproductivo en Eugin, donde se podría realizar pruebas para valorar la fertilidad personal y de ambos miembros de la pareja.

A la hora de hablar sobre posibles causas de infertilidad o sus síntomas, es necesario recordar que la probabilidad de embarazo depende de la edad.

Así, si en tu caso te preguntas por qué no te quedas embarazada si no tienes ningún problema, puede que el motivo vaya desde la menor probabilidad de quedarte embarazada debido a la edad hasta los intentos de concebir en el momento equivocado, ya que la concepción solo es posible en los días previos y durante la ovulación y es importante que las relaciones sexuales se realicen en ese momento. Un factor frecuente y fácilmente corregible es la elección del momento adecuado para las relaciones sexuales.

En la mujer las causas más frecuentes son la edad (a partir de los 35 años comienza a disminuir la fertilidad), los trastornos hormonales y ginecológicos como el síndrome de ovario poliquístico, la endometriosis o la obstrucción de las trompas de Falopio.

Si bien ya hemos mencionado algunos hábitos que pueden disminuir el recuento de espermatozoides o suponer una peor calidad de los mismos, existen otras prácticas que pueden afectar a la calidad del esperma y llevar a la astenozoospermia, a problemas de erección o incluso de eyaculación.

Aparte de las causas mencionadas, existen otros problemas médicos relacionados con la dificultad para quedar embarazada. Por ejemplo, la ansiedad y la depresión (los antidepresivos pueden reducir las posibilidades de embarazo), una diabetes no diagnosticada o una intolerancia al gluten.

En algunos casos, sin embargo, puede ser una cuestión de nacimiento o debida a un daño testicular anterior. De ser así, sería necesaria la asistencia médica, ya que, además, la infertilidad masculina raramente da síntomas y suele diagnosticarse con un seminograma o análisis de semen, donde el profesional comprobará la calidad del semen y de los espermatozoides.

La edad afecta tanto a la calidad del óvulo como a la cantidad. En el caso de la mujer, esta nace con un número de óvulos que va liberando a lo largo de su vida fértil. Esto quiere decir que, cuanto más mayor es, menos óvulos tiene, siendo además de una calidad más baja. Ambas circunstancias podrían explicar por qué no te quedas embarazada, aunque ya tengas un hijo y descartes la infertilidad.

Por eso, si tienes más de 35 años, un hijo y llevas más de seis meses o un año intentando quedarte embarazada sin resultados positivos, puede que se trate de una infertilidad secundaria.

Si los problemas para quedarte embarazada persisten, la mejor forma de saber cuál es la causa de esas dificultades es consultar con un ginecólogo o un especialista en reproducción asistida.

En la mayoría de los casos existe ovulación ya que el ovario libera el óvulo y se produce un equilibrio hormonal correcto. Hay muchas otras razones por las que no se consigue un embarazo y vamos a pasar a explicarlas al igual que lo hacemos desde nuestra unidad de reproducción asistida de Toledo.

Uno de los motivos más frecuentes es que la calidad de los óvulos cambia con la edad y aunque tengas ciclos perfectos, la reserva ovárica disminuye con los años. También a partir de los 35 la calidad de los óvulos desciende, y después de los 40 las posibilidades se reducen de forma significativa siendo aún más difícil conseguir un embarazo por encima de los 42 años.

Factor Descripción
Edad A partir de los 35 años disminuye la fertilidad femenina.
Trastornos hormonales Síndrome de ovario poliquístico, endometriosis, etc.
Obstrucción de trompas de Falopio Impide el encuentro del óvulo y el espermatozoide.
Calidad del esperma Bajo recuento, movilidad reducida o morfología anormal.
Problemas médicos Ansiedad, depresión, diabetes, intolerancia al gluten.

El útero y el endometrio tienen que ver con las posibilidades de que no sea posible lograr el embarazo. Miomas, pólipos o alteraciones en el endometrio por infecciones pasadas dificultan que el embrión se implante.

Existen factores en el estilo de vida que en ocasiones desconocemos y que pueden dificultar el embarazo y que debemos evitar en la pareja si queremos conseguirlo como el sobrepeso, obesidad o bajo peso ya que alteran el equilibrio hormonal y también la receptividad del endometrio.

Un mensaje clave a tener la regla regular es una buena señal, pero no garantiza un embarazo. La fertilidad es el resultado de un engranaje en el que intervienen óvulos, espermatozoides, trompas, útero, y salud general.

Ha llegado ese momento de la vida en el que tu reloj biológico ha sonado y estás preparada para disfrutar del increíble mundo de la maternidad. El ciclo menstrual de toda mujer consta de dos fases: fase folicular y fase lútea.

Uno de los principales motivos por los que una mujer no se queda embarazada es por no saber cuáles son sus días fértiles. Para que se produzca el embarazo, es necesario tener relaciones sexuales durante los días fértiles o durante los días anteriores, ya que los espermatozoides pueden permanecer vivos dentro del cuerpo de la mujer entre los 2/3 días posteriores al acto sexual.

El primer paso, sería llevar un control sobre tu ciclo menstrual. Otro de los pasos a seguir, es identificar los signos de ovulación que te ayudarán a saber cuáles son los días en los que más posibilidades tienes de quedarte embarazada. Por último, se puede recurrir a los test de ovulación. Estos dispositivos son capaces de identificar los días de ovulación a través de la hormona luteinizante.

Aunque son muchas las parejas que necesitan mucho más tiempo. Para finalizar, otra de las cuestiones importantes está relacionado al orgasmo. Como hemos comentado, no debes desesperarte ante este tipo de situaciones.

Algunas de causas más comunes de infertilidad son la edad materna avanzada, las lesiones tubáricas, las alteraciones en la producción espermática y problemas en el semen, la endometriosis, etc.

En el siguiente vídeo, la embrióloga Silvia Azaña habla sobre las principales causas de infertilidad tanto en el hombre como en la mujer.

Infertilidad en el hombre y la mujer: causas y tratamientos

Causas de esterilidad femenina

Cuando se habla de esterilidad femenina, puede que el problema se encuentre en distintos niveles o esté causada por diversos factores. Así, en la mujer podemos encontrarnos las siguientes alteraciones:

  • Factor ovárico: puede deberse tanto a alteraciones en la capacidad de ovular como a óvulos de mala calidad.
  • Factor tubárico: problemas en las trompas de Falopio, dificultando o impidiendo el paso del óvulo y de los espermatozoides.
  • Factor cervical: hace referencia al cuello uterino. Las alteraciones a este nivel dificultan e incluso impiden el paso de los espermatozoides hasta el útero.
  • Factor uterino: como es la presencia de miomas, adherencia uterinas, malformaciones uterinas o un endometrio mal desarrollado.

Factor ovárico

Las alteraciones hormonales en el ciclo menstrual de la mujer pueden impedir la ovulación (anovulación), que se produzca en un momento inadecuado o que no se produzcan correctamente los óvulos.

El sistema endocrino es el encargado de controlar el ciclo ovárico, por lo que una alteración causada por estrés, obesidad, bajo peso, problemas en la glándula tiroides, medicación, etc. puede afectar al funcionamiento normal del ovario.

Para estudiar el ovario y la ovulación, se realizan ecografías y análisis hormonales en sangre para buscar patologías que justifiquen los problemas de fertilidad de la pareja.

Factor tubárico

El factor tubárico hace referencia a cualquier alteración o problema en las trompas de Falopio de la mujer. Esta parte del aparato reproductor tiene dos papeles fundamentales:

  • Permitir el encuentro del óvulo y el espermatozoide para que ocurra la fecundación.
  • Ayudar a que el embrión llegue hasta el útero, el lugar donde se produce la implantación y desarrollo de la gestación.

Por lo tanto, si las trompas de Falopio no cumplen su función, habrá esterilidad femenina. Esto ocurre cuando hay una obstrucción en ambas trompas, como puede ocurrir en casos de salpingitis, malformaciones, hidrosalpinx o endometriosis, entre otros.

Para diagnosticar un problema tubárico, es necesario hacer una histerosalpingografía (HSG). Se trata de una prueba fundamental en el estudio de la fertilidad femenina, ya que permite valorar si las trompas de Falopio son permeables. Con que una de ambas trompas sea permeable, es decir, no esté obstruida, podría producirse el embarazo.

En cambio, si ambas trompas de Falopio están obstruidas, no se producirá el encuentro entre el óvulo y el espermatozoide para que tenga lugar la fecundación. Dada esta situación será necesario recurrir a la fecundación in vitro (FIV) para lograr un embarazo.

Factor cervical

Si los espermatozoides no pueden atravesar el cérvix o cuello del útero, no podrán llegar hasta el óvulo y fecundarlo.

Por esta razón, crecimientos anormales en el cuello del útero, como pólipos o miomas, al igual que alteraciones en el flujo cervical, infecciones o inflamación del cérvix pueden ser causa de esterilidad en la mujer.

Cuando el especialista tiene sospecha de que este puede ser el motivo del problema de fertilidad, solicitará pruebas como el test postcoital, cultivos microbiológicos o una histeroscopia, por ejemplo.

Factor uterino

Las alteraciones en el útero, ya sean malformaciones uterinas o problemas en el endometrio, pueden ser causa de infertilidad al impedir la implantación o el desarrollo del embarazo a término.

Entre las alteraciones más frecuentes están la endometriosis, los miomas y los pólipos.

¿Por qué se produce la esterilidad masculina?

En cuanto a la esterilidad masculina, son también varios los factores que pueden provocarla. A continuación, se enumeran cada uno de ellos:

  • Factor pretesticular: debido a alteraciones hormonales, los testículos no se han desarrollado o no pueden realizar su función.
  • Factor testicular: problemas en los testículos, ya sea de forma congénita (desde el nacimiento) o por cualquier causa posterior.
  • Factor postesticular: alteraciones en los conductos seminales, disfunción eréctil o cualquier tipo de infección urinaria.
  • Factor espermático: incluye cualquier problema que se produzca en los espermatozoides.

Factor pretesticular

Se trata de problemas hormonales causados por una mala regulación endocrina. Un control hormonal inadecuado en el varón puede causar alteraciones en el desarrollo de:

  • Testículos.
  • Conductos seminíferos.
  • Espermatogénesis (producción de espermatozoides).
  • Aparato reproductor masculino en general.

Para detectar una causa hormonal de esterilidad masculina, habría que hacer un análisis hormonal en sangre.

Factor testicular

Este factor de esterilidad en el varón hace referencia a cualquier problema o defecto en los testículos, ya sea congénito o adquirido:

  • Defectos congénitos: suelen deberse a una anomalía genética, como el Síndrome de Klinefelter.
  • Defectos adquiridos: pueden deberse a medicamentos, drogas, infecciones, traumatismos o afecciones, como el varicocele o la orquitis.

Factor postesticular

Este tipo de esterilidad es debida a alteraciones o problemas en las vías seminales que deben atravesar los espermatozoides para salir al exterior una vez son producidos por los testículos: el epidídimo, los conductos deferentes y la uretra.

En este caso, la esterilidad puede deberse a infecciones, obstrucciones o traumatismos que impiden que ocurra la salida de los espermatozoides en la eyaculación.

Factor espermático

Es la causa más común de infertilidad o esterilidad masculina. Se produce por problemas en los espermatozoides, ya sea en su forma, movilidad, vitalidad o cantidad en el semen.

Las alteraciones más comunes en los espermatozoides son las siguientes:

  • Oligospermia u oligozoospermia: baja cantidad de espermatozoides.
  • Astenozoospermia: baja movilidad en los espermatozoides.
  • Teratospermia o teratozoospermia: elevada cantidad de espermatozoides con forma anormal.
  • Necrospermia o necrozoospermia: elevada cantidad de espermatozoides muertos.
  • Azoospermia: ausencia de espermatozoides en el eyaculado.

Para diagnosticar un problema espermático, hay que hacer un estudio del semen denominado seminograma o espermograma.

Esterilidad combinada o mixta

En algunos casos, tanto el hombre como la mujer de la pareja pueden ser estériles. Por lo tanto, los problemas de fertilidad serán debidos a la combinación de algunas de las causas de esterilidad masculina y femenina mencionadas anteriormente.

Sin embargo, hay casos en los que la esterilidad está producida por una incompatibilidad inmunológica. En estos casos, el sistema inmunitario de la mujer ataca a los espermatozoides del hombre. Por lo cual, es posible que ambos miembros de la pareja sean fértiles por separado pero que no puedan concebir juntos sin ayuda médica.

¿Qué es la esterilidad sin causa aparente?

Cuando la causa de esterilidad no se conoce, hablamos de esterilidad idiopática o esterilidad de origen desconocido (EOD).

La infertilidad de origen desconocido se produce en un 20% de los casos.

A pesar de realizar los exámenes pertinentes, no se encuentra ningún problema que justifique la no consecución del embarazo.

Esto no significa que no haya ninguna alteración en la pareja, sino que con las pruebas realizadas no se ha llegado a ningún diagnóstico determinado. Algunos diagnósticos son extremadamente complejos y puede que con las pruebas disponibles actualmente no se pueda averiguar la causa exacta de esterilidad.

Aún así, no conseguir un diagnóstico de infertilidad no tiene por qué impedir aplicar un tratamiento de reproducción asistida como la inseminación artificial o la fecundación in vitro para conseguir el embarazo.

Consejos para aumentar las probabilidades de embarazo

  • Tanto hombre como mujer deben seguir un estilo de vida saludable que incluya una dieta equilibrada, rica en vitaminas y minerales.
  • Una buena alimentación puede favorecer notablemente la concepción. Además, es aconsejable tomar suplementos de nutrientes que han demostrado mejorar la fertilidad, como el DHA, los antioxidantes y otros micronutrientes.
  • Controlar el peso corporal. La obesidad se relaciona con una menor fertilidad tanto en hombres como en mujeres.
  • Evitar el tabaco, la cafeína, las drogas y el alcohol.
  • Calcular los días fértiles según el calendario de ovulación.
  • No desesperéis. El estrés de ver pasar el tiempo sin conseguir un embarazo pasa factura a muchas parejas, y esto no ayuda en el proceso. Por eso es importante que os deis espacio y tiempo para comunicaros, reducir el estrés y hablar de vuestras dudas, miedos y expectativas.

En HM Fertility Center, contamos con expertos listos para apoyarte en cada paso.

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