El embarazo es un viaje transformador tanto para la madre como para el bebé. Cuando acudes a la consulta de tu ginecólogo, este siempre te va a decir de cuántas semanas estás embarazada y no de cuántos meses, que es cómo tú (y tus familiares, amigas…) lleváis la cuenta. Tener claro cómo saber de cuántos meses estoy de embarazo es esencial no solo para calcular cuándo se dará a luz, sino también para llevar un correcto seguimiento y control del embarazo. Actualmente es normal hablar del embarazo en semanas y no en meses, por eso a continuación explicamos las principales causas y cómo aplicar esta conversión.
Con el séptimo mes de embarazo, que abarca de la semana 25 a 28, se inicia el tercer y último trimestre de gestación. Este periodo supone el inicio de la cuenta atrás para el parto.
La semana 28 de embarazo es la última del séptimo mes de gestación. La mamá: Empieza la semana 28 y con ella el tercer trimestre de tu embarazo. Esta semana es probable que empieces a notar la aparición de insomnio y, consecuentemente, estés más cansada.
Semana 28 de embarazo | 28 semanas de embarazo | El embarazo semana a semana
En este momento, el embarazo está bastante avanzado, por lo que el útero ocupa gran parte del vientre y el aparato digestivo está un poco comprimido. Por este motivo, es recomendable comer poca cantidad varias veces al día.
Además, en la semana 28 de embarazo es frecuente tener problemas de estreñimiento o incluso hemorroides. Tomar fruta y aceite de oliva puede ayudar a evitar estos problemas. Normalmente el control ecográfico en esta etapa del embarazo debe ser cada dos-tres semanas para comprobar que todo evoluciona de forma normal.
¿Por qué calcular el embarazo con semanas?
El cálculo del embarazo en semanas es considerado más fiable que en meses debido a su precisión y a la uniformidad en la duración del periodo de gestación. Un embarazo tiene una duración media de 40 semanas, que son aproximadamente 280 días, desde el primer día de la última regla hasta la fecha probable de parto. A diferencia de los meses, que pueden variar entre 28 y 31 días, las semanas tienen una duración fija de 7 días, lo que garantiza una medida más exacta del tiempo de gestación. Por esta razón, profesionales de la salud como matronas y obstetras prefieren calcular los meses de embarazo por semanas.
¿Cómo pasar las semanas a meses de embarazo?
Existen diferentes formas de convertir las semanas de embarazo a meses, aunque una regla de conversión común es considerar que 1 semana equivale a 0,23 meses. De este modo, para realizar la conversión con esta particular calculadora de embarazo entre semanas y meses, simplemente hay que multiplicar el número de semanas por 0,23.
Ejemplo: Si estoy de 27 semanas, ¿cuántos meses son? Para calcular cuántos meses corresponden a 27 semanas de embarazo, podemos aplicar la regla de conversión. Si 1 semana equivale a 0,23 meses, entonces 27 semanas serían aproximadamente 6,21 meses. Por lo tanto, si estás en la semana 27 de embarazo, estarías alrededor de los 6 meses y casi una semana de gestación.
Por ejemplo, si una persona está en la semana 20 de embarazo, para calcular los meses se haría lo siguiente: 20 semanas x 0,23 = 4,5996 meses. Así, estaría aproximadamente a 4 meses y medio de embarazo. Otra opción es seguir la regla que establece que 40 semanas corresponden a 9,19 meses.
Síntomas y cambios en la madre en la semana 28
La semana 28 del embarazo forma parte del tercer trimestre de gestación, por lo que el desarrollo fetal está bastante avanzado. Por ello, el útero de la mujer continúa estirándose. La altura del útero a las 28 semanas de embarazo oscila entorno a los 23-27 cm aproximadamente.
Una de las molestias más típicas de las embarazadas con 28 semanas de gestación es una hinchazón en pies y tobillos por la acumulación de líquido. Un consejo para mejorar esta molestia es beber grandes cantidades de agua y activar la circulación con un paseo diario de al menos 30 minutos.
Además, la mujer continúa ganando peso y cada vez presenta más fatiga. También puede ocurrir que el estómago no acepte grandes cantidades de comida y surjan ardores.
Otros síntomas en la embarazada al final del séptimo mes de embarazo son las estrías, los dolores de espalda, la ciática, las hemorroides, las varices, los calambres y edemas en las piernas, etc.
En la semana 28 la piel del abdomen sigue creciendo, llegando a producir picores. También es frecuente el insomnio, tanto por los cambios hormonales que se van produciendo a lo largo del embarazo como por los movimientos fetales, cada vez más presentes. Los sueños vívidos son frecuentes y pueden agravar el insomnio.
Tabla de Cambios y Síntomas Comunes en la Semana 28
| Síntoma/Cambio | Descripción | Recomendaciones |
|---|---|---|
| Hinchazón en Pies y Tobillos | Acumulación de líquido debido al aumento del flujo sanguíneo. | Beber mucha agua, caminar diariamente, elevar las piernas al descansar. |
| Fatiga | Mayor cansancio debido al peso adicional y los cambios hormonales. | Descansar adecuadamente, mantener una dieta equilibrada. |
| Ardores | Presión del útero sobre el estómago. | Comer porciones pequeñas y frecuentes, evitar alimentos grasos y picantes. |
| Estrías | Aparición de marcas en la piel debido al estiramiento. | Utilizar cremas hidratantes y aceites para la piel. |
| Insomnio | Dificultad para dormir debido a los cambios hormonales y las molestias físicas. | Establecer una rutina de sueño, evitar cafeína antes de dormir, infusiones relajantes. |
Consejos en la semana 28 de embarazo
Como ocurre a lo largo de todo el embarazo, seguir una dieta equilibrada y saludable es fundamental para aportar al feto los nutrientes necesarios. Además, hay que mantener una buena hidratación. Beber grandes cantidades de agua disminuirá la retención de líquidos, favoreciendo así la reducción del hinchazón en los pies.
Practicar actividad física adaptada al embarazo como, por ejemplo, caminar diariamente mejoraría la circulación sanguínea. En el caso de que la embarazada presente pérdidas de orina sería recomendable comenzar a hacer ejercicios de Kegel. Gracias a estos ejercicios es posible fortalecer el suelo pélvico, mejorando la incontinencia urinaria.
También se pueden utilizar cremas para evitar la aparición de estrías en la zona de la tripa o tomar infusiones relajantes de tila o melisa para combatir el insomnio gestacional.
¿Cómo es el bebé en la semana 28 de embarazo?
Al final de la semana 28, el feto mide alrededor de 38 cm de longitud desde la cabeza a los pies. Su peso oscila entorno a unos 1.050 gramos de media. Si el peso del bebé está entre 700 y 1.230 gramos no hay que preocuparte, ya que se encuentra dentro de los valores considerados normales.
Los pulmones del bebé en la semana 28 de gestación prácticamente han finalizado su desarrollo. Por ello, en caso de nacimiento, el bebé prematuro tendría posibilidades de sobrevivir, aunque necesitaría recibir cuidados especiales como son la respiración asistida, alimentación e incubadora.
El principal problema en los bebés pretérmino de 28 semanas suele deberse a que los pulmones aún no han producido el surfactante, una sustancia que evita el colapso pulmonar completo entre cada dos respiraciones. Además, existe muy poca grasa bajo la piel, por lo que aún no funciona con eficacia el sistema de control térmico. Precisamente a partir de esta semana se acumula la grasa en su cuerpo, por lo que su piel arrugada empieza a estirarse.
Otro de los cambios que ocurren en la semana 28 de embarazo es que los ojos del bebé se abren y las pestañas comienzan a crecer.
El feto ya tiene 26 semanas de desarrollo y pesa alrededor de 1 kilo.
Cerebro: Empiezan a formarse los surcos en la superficie cerebral, lo que indica una mayor madurez del sistema nervioso.
El acúmulo progresivo de grasa bajo la piel hace que, a estas alturas, el feto tenga un aspecto más redondeado. El desarrollo del sistema nervioso central continúa y el peso del cerebro aumenta. La superficie del cerebro ya no es lisa sino que consta de surcos e indentaciones. Se establecen patrones de sueño y actividad, que indican el desarrollo de su actividad cerebral. El feto ya es capaz de identificar la voz materna. Además sus ojos ya son sensibles a la luz, aunque la percepción de colores y formas solo se va a completar hasta después del nacimiento. Su sistema de termorregulación madura.
Control prenatal en la semana 28
Aunque depende un poco del protocolo que siga el médico, es probable que durante la semana 28 de embarazo se realice un análisis de orina que detecta la concentración de azúcar y albúmina. La prueba de la glucosa es recomendable realizarla entre la semana 24 y la 28. A través de este estudio se observa si hay riesgo de padecer diabetes gestacional. Muchas mujeres durante la gestación experimentan un aumento de los niveles de azúcar en sangre. Por ello, si se detectan niveles elevados de glucosa en el análisis, entonces se realiza otra prueba más precisa denominada curva de la glucosa.
En esta semana gestacional también está indicada la aplicación de la vacuna Anti-D en mujeres con un Rh negativo para prevenir la incompatibilidad con el bebé. Si durante la primera gestación se mezcla sangre materna y sangre fetal se produce un efecto sensibilizante. En cambio, en gestaciones posteriores, podría ocurrir un aborto espontáneo porque la madre tendría anticuerpos que atacarían al feto.
Por este motivo, y para evitar que esto suceda, se coloca la vacuna Anti-D en mujeres Rh negativo que han sufrido un aborto, contacto de la sangre materna y fetal o si han tenido previamente un bebé Rh positivo.
También es el momento para la administración de la inyección de la gammaglobulina anti-D en embarazadas con Rh negativo, para evitar la isoinmunización que es la formación de anticuerpos contra los glóbulos rojos del feto. De esta forma puede evitarse la anemia o ictericia fetal.
En algunas ocasiones y en función del caso particular, se tiene que repetir la inyección después del parto.
Aunque ya estés en la recta final del embarazo, las visitas al ginecólogo deben realizarse cada 3 o 4 semanas todavía. A partir de la semana 34 o 35, deberás aumentar la frecuencia a una cada dos semanas.
Preguntas Frecuentes
- ¿Es normal el sangrado en la semana 28 de embarazo? La semana 28 de embarazo forma parte del tercer trimestre de gestación y, por tanto, de la recta final. Si en este momento la mujer sufre un manchado o sangrado, lo mejor será informar al médico para que haya las valoraciones que considere oportunas.
- ¿Puede nacer un feto en la semana 28 de embarazo? Sí. Al final del séptimo mes de embarazo puede nacer un bebé y se consideraría un bebé extremadamente prematuro. En estos casos, los bebés permanecerán en la incubadora el tiempo que el especialista considere y recibirán cuidados especiales como son la respiración asistida o la alimentación.
- ¿Es normal tener calambres en el tercer trimestre de embarazo? Sí, es perfectamente normal sufrir calambres en este periodo. El tercer trimestre es la época en la que más presión se ejerce en las piernas y donde el útero alcanza su capacidad máxima de expansión.
