Cuando estás embarazada de 24 semanas, los movimientos de tu bebé pueden parecer más fuertes y notables, y los pinchazos y las patadas se hacen más frecuentes. Es un momento emocionante para sentir a tu bebé moverse y crecer dentro de ti.
Desarrollo del Bebé en la Semana 24
A las 24 semanas, el oído interno de tu bebé está completamente desarrollado. Este órgano controla su sentido del equilibrio y le ayuda a percibir si está o no boca arriba en el útero. Además, los huesos del oído interno se están endureciendo, y la cóclea y las terminaciones sensoriales han alcanzado su completo desarrollo, lo que significa que el oído del feto está preparado para oír.
Aunque los pulmones de tu bebé ya están formados, no podrán funcionar con normalidad en el mundo exterior hasta que empiecen a producir una sustancia llamada surfactante, lo que tendrá lugar en las próximas semanas, en torno a la semana 26 de embarazo. Sin embargo, los alvéolos pulmonares se van desarrollando, lo cual es uno de los motivos por los que los bebés prematuros tienen posibilidades de supervivencia a partir de la semana 24 de embarazo.
¿Qué tamaño alcanzará el feto durante la semana 24 de embarazo?
Ahora que estás en la semana 24 de embarazo, tu feto tiene el tamaño de una mazorca de maíz. Pesa algo más de 0,5 kg y mide más de 20 cm desde la coronilla hasta la rabadilla.
El Cuerpo de la Madre en la Semana 24 de Embarazo
En la semana 24 de embarazo, te queda poco para acabar el segundo trimestre, que termina al final de la semana 27. Traducido a meses, si estás de 24 semanas, estás al final de los seis meses. A estas alturas, es posible que hayas engordado unos 4 o 6 kg y que tu barriga siga creciendo día tras día.
Además, es muy frecuente sentir muchas emociones en esta etapa del embarazo. La fluctuación de las hormonas puede provocar hipersensibilidad en esta etapa. Es normal atravesar fases de entusiasmo, nerviosismo, ansiedad e irritabilidad durante tu embarazo o, incluso, pasar por diversos sentimientos a lo largo del día. Si te sientes preocupada o abrumada, busca a una amiga o un familiar en quien puedas confiar. La actividad física suave es una excelente manera de levantar el ánimo.
Con el crecimiento de tu barriga, puedes probar a llevar una faja prenatal o una banda para el vientre para mantener el abdomen bien sujeto cuando hagas ejercicio. Seguir una dieta saludable y hacer ejercicio con regularidad te ayudará a sentirte mejor tanto física como emocionalmente durante el embarazo. Además, si te mantienes en forma, te resultará más fácil perder el peso que hayas ganado más adelante, después del nacimiento de tu bebé.
Cambios en la Piel
Es posible que empieces a notar manchas más oscuras en la piel del cuerpo y la cara debido a los cambios hormonales. Esto ocurre porque se estimulan las células que producen un pigmento llamado melanina. Las manchas marrones de la cara se denominan cloasma y la línea oscura del abdomen recibe el nombre de linea nigra. Estas zonas pigmentadas suelen desaparecer con el tiempo tras el nacimiento del bebé. Los expertos afirman que evitar una exposición excesiva al sol y utilizar protectores solares puede ayudar a reducir el cloasma.
A medida que tu cuerpo crece, también puedes ver líneas donde la piel se estira. Las estrías del embarazo suelen aparecer en zonas como el vientre, las nalgas y los pechos. Las estrías no se pueden evitar, pero pueden desaparecer con el tiempo tras el nacimiento del bebé. Es posible que también sientas picor cuando se te estira la piel. Aplicar una crema hidratante puede ayudar a reducir la sensación de picor.
Molestias Comunes
- Dolor del ligamento redondo: Es posible que sientas dolor en uno o ambos lados del abdomen o en la zona de la cadera. Se produce porque los ligamentos que mantienen el útero en su sitio se están tensando y estirando. Hacer estiramientos suaves y cambiar de posición ayuda a reducir el dolor. Si el dolor se vuelve demasiado intenso, aparece acompañado de otros síntomas como fiebre o sangrado, o te preocupa, ponte en contacto con tu médico para que te examine.
- Problemas para dormir: El tamaño de tu vientre en la semana 24 de embarazo puede hacer que sea difícil encontrar una postura cómoda para dormir. Usar almohadas extras puede ayudarte. Intenta dormir de lado con las rodillas dobladas, y con una almohada entre las piernas y otra debajo del vientre para apoyarte.
- Mareos y pérdida del equilibrio: El crecimiento de tu barriga afecta a la distribución del peso, lo que hace que sea más fácil que pierdas el equilibrio. Además, los cambios en la circulación pueden hacer que te sientas mareada o aturdida. Tomar algunas medidas, como moverte despacio (sobre todo cuando te levantas o cambias de postura), beber mucha agua y mantenerte hidratada, puede ayudar. Si te sientes mareada, túmbate de lado a ser posible. Si estás preocupada, pídele consejo a tu médico.
- Calambres en las piernas: ¿Has sentido últimamente contracciones dolorosas en los músculos de la pantorrilla o del pie? No es raro sentir este tipo de calambres en la semana 24 de embarazo. De hecho, es posible que este síntoma aparezca de vez en cuando hasta el día en el que nazca el bebé. Aunque los expertos no saben cuál es la causa precisa de los calambres en las piernas durante el embarazo, todos coinciden en qué hacer para aliviarlos. Estira los músculos de las pantorrillas antes de irte a dormir por la noche, mantente en forma haciendo ejercicio regularmente y bebe mucha agua para reducir los calambres.
Semana 24 de Embarazo: Consejos
A medida que te crece el vientre, quizás tu pareja y tú os preguntáis si es seguro mantener relaciones sexuales. Si el embarazo avanza con normalidad, es probable que no haya ningún problema a la hora de mantener relaciones; no obstante, si existen complicaciones, es probable que tu médico te recomiende no tener relaciones. Dado que la situación de cada persona es única, la mejor persona a la que puedes preguntar es tu médico. Habla también de este tema con tu pareja. Ten en cuenta que durante el embarazo tu deseo sexual y el de tu pareja pueden variar.
Normalmente, la prueba de tolerancia a la glucosa se realiza entre las semanas 24 y 28 de embarazo. Esta prueba ayudará al médico a evaluar el riesgo de que padezcas diabetes gestacional. El médico te aconsejará si debes realizarte esa prueba.
A medida que tu vientre aumente de tamaño, tendrás que hacer ciertos ajustes en tu rutina diaria como, por ejemplo, la forma en que te abrochas el cinturón de seguridad para protegeros a ti y a tu bebé. La correa inferior del cinturón de seguridad debe colocarse por debajo del vientre apoyada cómodamente sobre los huesos de la cadera. Sitúa la correa superior en el centro del pecho, no debajo del brazo.
Es importante que te mantengas hidratada, aunque a muchas personas les cuesta beber lo necesario al día. Como futura mamá, necesitas mucha agua para mantenerte sana y ayudar a tu bebé a crecer. Los expertos recomiendan beber unos 10 vasos de líquido al día. La mayor parte de líquido que ingieras debe ser agua, pero también puedes tomar zumo o café de vez en cuando. Si normalmente se te olvida beber durante tu ajetreado día, configura un recordatorio en el teléfono que te avise de que tienes que beber un vaso de agua cada pocas horas.
Puede ser buena idea empezar a hablar sobre tus preferencias para el parto con tu médico, tu matrona o la persona que te acompañará en ese momento. Tu compañero de parto puede ser tu pareja, un amigo de confianza o un ser querido. Cuanto más sepan tu médico y la persona que te acompañará sobre tus preferencias personales y el tipo de parto que te gustaría tener, mejor podrán apoyarte cuando llegue el momento. La persona que te acompañe puede apoyarte para que te sientas más cómoda con masajes, y ofreciéndote mucho ánimo y apoyo emocional.
Aunque aún quedan unos meses para la llegada del bebé, y es posible que casi un año para que pueda gatear y caminar, el segundo trimestre de embarazo es un buen momento para empezar a preparar vuestro hogar a prueba de bebés. La razón es que ahora es posible que tengas energía para ello, mientras que una vez que nazca el bebé, tendrás otras muchas cosas en la cabeza.
La Importancia de los Movimientos Fetales
Los movimientos fetales son el primer signo de vitalidad fetal que percibe la embarazada. En condiciones normales, a las 24 semanas todas las madres deberían percibir los movimientos del bebé. Si llegado a ese punto del embarazo la madre no percibe ningún movimiento, es importante consultarlo. Si ha notado movimientos pero se percibe un cambio en el patrón habitual de los movimientos de tu bebé, también se recomienda consultar. En el caso de la ausencia aguda de movimientos fetales, se recomienda consultar en el plazo de las siguientes 2 horas y no más allá de las 24 horas.
Si existen dudas, se recomienda realizar un contaje dirigido del número de movimientos que presenta el bebé y consultar si se cuenta menos de 10 movimientos durante 12 horas o menos de 10 movimientos durante las dos horas siguientes después de las comidas.
Es importante que conozcas cómo es el patrón de movimientos de tu bebé, su fuerza y su frecuencia: si la actividad tiene lugar más a lo largo del mañana, de la tarde o la noche, así como su fuerza y frecuencia. Si aprecias un cambio en la fuerza o la frecuencia en los movimientos de tu bebé, no esperes al día siguiente para acudir al hospital o contactar con tu matrona. Por si solo, un cambio en su movimientos no es información completa sobre cómo está tu bebé, por eso es importante que te valora una matrona/ginecóloga.
Muchas mujeres acuden al hospital porque están preocupadas por los movimientos de su bebé y finalmente todo evoluciona con normalidad. Si vuelves a percibir un cambio en el patrón de movimientos, no dudes en volver al hospital.
Diabetes Gestacional: La Prueba de O'Sullivan
Es muy probable que en la semana 24 de embarazo, o en las siguientes, te hagan unos análisis de sangre y que te practiquen una prueba llamada test de O'Sullivan para comprobar tus niveles de glucosa en sangre y descartar o no que padeces diabetes gestacional.
Para el adecuado desarrollo del bebé, el cuerpo de la madre debe disponer de las reservas necesarias para el creimiento del feto. Durante el embarazo se producen una serie de cambios metabólicos en la madre que tienen como fin aumentar los niveles en sangre de azúcar y así estar disponible como reserva para el bebé. Estos cambios están influenciados por hormonas secretadas por la placenta y que en la madre producen una resistencia a la insulina. Como respuesta aumenta la secreción de insulina.
Si aumentan los requerimientos de insulina de la madre en un cien por ciento y el páncreas materno solo produce un 50 por ciento, se pone de manifiesto la diabetes gestacional, es decir glucemias elevadas en la madre que antes no tenía. Por eso, coincidiendo con los análisis del segundo trimestre, te harán esta prueba: tomarán una muestra de sangre y a continuación, te darán a beber un líquido muy dulce que contiene 50 gramos de glucosa; y una hora después, te volverán a realizar una extracción sanguínea para medir la glucosa en sangre.
En esta ocasión, le darán a beber un líquido con 100 gramos de glucosa y se estudia cómo lo ha asimilado su organismo, con extracciones de sangre a los 60, 120 y 180 minutos. A la futura madre se le da una serie de recomendaciones dietéticas para tratar de evitar los picos de glucemia, es decir, subidas y bajadas bruscas de glucosa en la sangre.
La incidencia de diabetes gestacional en España es de un 5-18%. El riesgo de desarrollar diabetes gestacional aumenta con la edad de la madre. También tienen mayores probabilidades las mujeres con sobrepeso u obesidad antes del embarazo y las que han aumentado mucho su peso durante la gestación.
Contracciones de Braxton Hicks
Las famosas contracciones no solo aparecen en el parto, sino que el útero practica a lo largo de todo el embarazo con las llamadas contracciones de Braxton-Hicks. Son pequeñas contracciones del útero de baja intensidad que se suelen sentir ahora, o antes si la mujer tiene más hijos.
La contracciones de parto y la de "ensayo" son distintas. En caso de las contracciones falsas, el vientre puede ponerse desagradablemente duro y se pueden producir ligeras convulsiones tipo menstruación, pero normalmente sin dolores fuertes. Las contracciones falsas pueden aparecer periódicamente pero en grandes intervalos, mientras que las contracciones auténticas aparecen en pocos minutos y en forma de ondas.
Recomendaciones Adicionales
- Si tienes molestias en la espalda, cuando tengas que recoger algo del suelo no dobles la espalda: dobla las rodillas y agáchate.
- Ya sabes que todo lo que tú comas repercute en la salud de tu bebé, ahora y cuando sea mayor. Las investigaciones así lo aseguran.
- Cuidar la alimentación, para que sea saludable, equilibrada y variada. Además, debe incluir fibra (para evitar el estreñimiento) y alimentos ricos en hierro como almejas, mejillones, carne roja, legumbres y frutos secos (para evitar la anemia).
- Hidratarse correctamente, lo que también contribuirá a prevenir el estreñimiento.
- Comer poco, pero de manera frecuente, no tumbarse justo después de comer y evitar las comidas grasas y el picante ayudará a evitar las molestias digestivas.
- Realizar ejercicio adaptado al embarazo, siempre que no lo haya contraindicado el especialista. Ayudará a mejorar el tránsito intestinal y a evitar la hinchazón de tobillos y piernas, entre sus muchos beneficios.
- Tener precaución con la exposición solar y utilizar protector solar para evitar las manchas oscuras en la piel.
- Moverse con cuidado, sin realizar movimientos bruscos, y pedir ayuda para realizar ciertas cosas que presenten ahora dificultad para la embarazada.
- Seguir las indicaciones del especialista acerca del control del peso en el embarazo.
- Estos consejos servirán para aliviar algunas de las molestias más comunes del embarazo, para que la mujer pueda tratar de disfrutar de este periodo tan especial.
