15 de Octubre: Día Internacional de la Concientización sobre la Muerte Gestacional y Perinatal

El 15 de octubre es un día destinado a poner de manifiesto la necesidad de concienciar sobre lo que significa la pérdida de un bebé durante el embarazo, el período neonatal o el primer año de vida, tanto para los padres, como la familia y el entorno cercano. Durante el mes de octubre, en todo el mundo se busca dar visibilidad a una realidad silenciada durante mucho tiempo: la muerte gestacional y perinatal.

El 15 de octubre se conmemora el Día Internacional del Recuerdo de los bebés que mueren en el vientre materno o poco después de nacer. Ese día, miles de familias encienden una vela en distintos lugares del planeta, creando la llamada Ola de Luz, un gesto simbólico que une corazones en el dolor y en el amor, y que recuerda a la sociedad que estas vidas, aunque breves, dejaron huella.

La Realidad de la Pérdida Gestacional y Perinatal

En España, estas pérdidas afectan cada año a entre 80.000 y 90.000 mujeres, a sus familias y a su entorno más cercano. En España al año existen entre 80.000 y 90.000 pérdidas que afectan a padres, familias y entonos cercanos. Aquello que se silencia, se invisibiliza o es considerado como un tabú, no se convierte en menos importante en la vida de muchas personas. Es el caso de la pérdida perinatal y gestacional, un revés que padecen miles de mujeres cada año y que no cuenta con la conciencia, la visibilidad y el interés que merece un tema como este. Es por ello que, en muchas ocasiones, las mujeres se encuentran solas y desprotegidas ante esta situación adversa.

La pérdida perinatal se produce cuando el bebé fallece entre los 6 meses de embarazo y la primera semana de vida. Existen dos tipos de pérdidas gestacionales, el aborto y la muerte fetal. Lo que diferencia a uno u otro designio es el grado de gestación y desarrollo del bebé. Si la embarazada se encuentra antes de la 20 semana de gestación y el peso del feto o embrión es inferior a 500 gramos, se denomina aborto.

El 15 de octubre es el Día Internacional de la Pérdida Perinatal y Gestacional.

El Duelo Gestacional y Perinatal

El duelo gestacional o perinatal es la fase por la que pasan todas aquellas mujeres cuyo embarazo o parto no fue según lo esperado, y derivó en el fallecimiento del bebé. Es el proceso mental mediante el cual la mujer trata de recomponerse y seguir hacia adelante tras la peor de las noticias.

Hablar de la muerte perinatal es hablar de un duelo único y profundo, muchas veces incomprendido. La llegada de un hijo suele imaginarse llena de esperanza, de proyectos y de futuro. Cuando ese futuro se interrumpe de manera abrupta, las familias no solo enfrentan la pérdida de un ser amado, sino también la ruptura de sueños, de expectativas y de la identidad que estaban construyendo como madres y padres.

Aquí es cuando aparece el duelo perinatal, aquel que surge de la pérdida del bebé durante el embarazo, el parto o los primeros días de vida. El 15 de octubre se conmemoró el Día Internacional del duelo gestacional y neonatal , un día especial donde la concienciación y sensibilización es muy necesaria, ya que es un duelo que todavía está muy silenciado en nuestra sociedad.

Como decía Bowlby, psicólogo pionero en estudiar el apego, el duelo es el proceso psicológico que se pone en marcha debido a la pérdida de una persona querida, pero hay ciertos aspectos del duelo perinatal que lo diferencia de otros:

  • Por un lado, ocurre algo incongruente, se juntan el inicio y el final de la vida, el nacimiento y la muerte a la vez.
  • Suceden de forma inesperada y la mayoría de las veces muy acelerada, teniendo que tomar decisiones difíciles que generan un alto nivel de estrés y sufrimiento.
  • Los sentimientos de vacío son muy intensos en un momento de espera donde los planes eran otros totalmente distintos, quedando un hueco en la familia en el lugar que ocupaba ese bebé, casi sin poder conocerle se plantea una despedida que no siempre se llega a dar.
  • Los familiares muchas veces tampoco llegan a conocerle, lo cual crea más distancia con la realidad de la situación que viven los padres, sufren un aislamiento.
  • La sociedad no da espacio para este hijo o hija fallecido, produciendo mucho silencio y soledad.
  • Algo que dificulta el afrontar la pérdida es que no siempre se llegan a saber las causas que lo producen.

Los progenitores sufren un inmenso dolor, siendo una vivencia desgarradora para la familia. Como cualquier otro duelo que se produce por un ser querido, necesita su espacio y tiempo. Es natural que sientan tristeza, rabia, culpa, miedo y otras emociones intensamente dolorosas.

En Vida y pérdida nos unimos a este día de recuerdo de todos aquellos bebes estrella, pues sabemos que para las familias es muy importante esta visibilidad.

La Importancia del Apoyo y la Comprensión

Muchas madres y padres describen la pérdida de un bebé como la peor experiencia de su vida, pero a menudo el entorno sociofamiliar reacciona con silencio, incomodidad e indiferencia. Desde la perspectiva de una madre o un padre que acaba de perder a su bebé, estas respuestas les comunican que sus sentimientos no son válidos, que se les está arrebatando la identidad de madre y padre que ya habían asumido y, por tanto, que si ellos no son madres y padres, tampoco sus bebés son hijos e hijas. El efecto es restarle el derecho a estar en duelo y recibir apoyo. Incluso cuando una madre o padre no ha llegado a asimilar su maternidad o paternidad o la identidad de su bebé, la comprensión y el apoyo también son necesarios: no significa que duela menos.

Más que superar el duelo, se aprende a vivir con ello. Tampoco ayuda decir que las cosas pasan por algo y que es mejor así, que no se preocupe porque es joven o que puede intentar tener otro bebé. Si no sabes que decir, basta con decirlo.

Pero si tienes un hijo/a, hermano/a, u otro familiar, un amigo/a o compañero/a de trabajo que ha pasado por la pérdida o muerte de un bebé durante el embarazo, ponte a su disposición: escúchalo y pregúntale cómo está, recuerda que los aniversarios son duros. Si el bebé tenía un nombre, úsalo sin miedo, y si no lo sabes, pregúntales, ellos te lo agradecerán. Aunque se diga con buenas intenciones, no ayuda presionar para pasar página, el duelo no es una cosa de unas semanas o meses, esta persona nunca va a olvidar a su bebé.

Por eso es fundamental dar espacio al recuerdo y a la palabra. Nombrar a nuestros hijos, aunque no estén físicamente, es una forma de reconocer su existencia, de darles un lugar en nuestra historia y en nuestra familia. Un duelo sano necesita tiempo, respeto y acompañamiento. Requiere que la sociedad en su conjunto entienda que la muerte perinatal no es una pérdida menor, sino la pérdida de un hijo, con todo lo que ello significa.

En general la gente no sabe reaccionar delante de alguien que ha sufrido una pérdida de este tipo y, por lo tanto, se tiende a no hablar de ello. A este difícil momento se suma una falta de escucha del dolor y de apoyo por parte de las personas de su entorno. No hay un significante universal para esta pérdida, ni tampoco un ritual específico que seguir para expresar el duelo. Es por esto que la mayoría de las personas sufren en silencio, como si fuera un secreto, y esto les hace más difícil afrontar la situación.

La realidad del duelo perinatal es que desencadena un sufrimiento psicológico, que puede complicarse por distintas razones, principalmente porque el hecho de vivir la muerte de un hijo es una experiencia devastadora. Otra razón es la falta de reconocimiento y apoyo social, que acompañe el sufrimiento de los padres y madres. Por lo tanto, es muy importante visibilizar y normalizar el duelo perinatal y situarlo a nivel de otros duelos. Aprendamos a acompañar a las familias que lo sufren. En Vida y pérdida nos ocupamos de ello.

Con la noticia de un embarazo, e incluso antes, se empieza a sentir a este hijo o hija como uno más de la familia.Cuando se produce un aborto o una muerte temprana, ésta tiende a ser una pérdida socialmente invisible, mientras que para los padres y madres significa la pérdida de un hijo o hija al que, con muchísimo dolor, no siempre llegan a conocer.

En el corazón de su madre y padre este bebé existeía, son padres, aunque no les haya dado tiempo de ejercer su función. Por esto, es importante un tiempo de reconstrucción y de aprender a vivir con su recuerdo. Una forma puede ser recopilar todo tipo de objetos que tengan algo de él, como: una ecografía, aquellas cosas compradas de ropa u otras cosas especiales, una foto si ha sido posible hacerla al nacer, la pinza del cordón, una huella… y guardarlo en una caja de los recuerdos.

¿Qué aprendemos de la pérdida de un bebé? | Ana Almansa | TEDxPuertadePurchena

Recursos de Ayuda

Algunos recursos de ayuda:

  • Foros:
  • Algunos libros:
    • Pellizcos al alma. Raquel Sánchez de Benito. Editorial Círculo Rojo.
    • La cuna vacía. Ángeles Claramunt y cols. La Esfera de los libros.
    • Para Luna, de mamá. Escritos de amor y muerte. Cheli Blasco. Publicado de forma independiente.
    • Morir cuando la vida empieza. Conocer y despedir al hijo al mismo tiempo. López García, y cols.

Además de las asociaciones, grupos y comunidades que se mencionan en el artículo enlazado, existen libros como La Cuna Vacía o Las Voces Olvidadas, o escritos como el de la Dra. Miriam Al Adib Mendiri, que merecen una mención especial.

Los grupos virtuales y presenciales de apoyo al duelo son también un pilar fundamental para muchas mujeres y familias que han pasado por estos durísimos momentos.

Hacer fotografías del bebé para poder tener imágenes suyas en el futuro, o realizar un ritual de despedida, pueden ser herramientas especialmente útiles de cara a afrontar el duelo.

Sin embargo, hay un aspecto de las pérdidas gestacionales y perinatales que, si cabe, se tiene más olvidado aún: ¿qué pasa con la lactancia cuando el bebé que esperamos no llega o no se quedará con nosotras?

Lo cierto es que contamos con más recursos que hace unos años, y aquí solamente se muestra una muy breve recopilación.

Pero falta mucho camino aún por recorrer y muchos derechos por conquistar, como la inscripción en el registro civil de estos pequeños que no se quedaron entre nosotros.

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