Rafael Trujillo: Biografía de la Familia y el Legado del Dictador Dominicano

La República Dominicana, un país caribeño conocido por sus playas y montañas, tiene una historia turbulenta que aún resuena en sus habitantes. La época del presidente Rafael Trujillo, quien gobernó con puño de hierro durante treinta años, dejó una huella imborrable en la nación.

Rafael Leónidas Trujillo Molina

Ascenso al Poder y Régimen de Trujillo

Rafael Trujillo nació en 1891 en una familia de clase media baja en la República Dominicana. Durante su formación fue entrenado por los marines de los Estados Unidos, y ganó el puesto de comandante en jefe del Ejército Nacional en 1927. En 1930, tropas rebeldes derrocaron al gobierno, y aunque Trujillo mantuvo su neutralidad, asumió el control del gobierno a través de la intimidación de sus adversarios. En 1930 empezó la época de Trujillo, que continuó durante treinta años.

Durante sus primeros años de poder, Trujillo reconstruyó la capital, Santo Domingo, y la renombró “Ciudad Trujillo”. Trujillo mejoró el alcantarillado público, las calles, escuelas, hospitales y otros servicios, pero gobernó con puño de hierro. Trujillo tenía ojos en todos los lugares, y la gente tenía miedo de decir algo malo sobre él incluso cuando estaban en sus casas. Trujillo no solo hizo desaparecer a sus oponentes, sino que también fue responsable por el genocidio de más de 30.000 haitianos durante su dictadura. Quería mantener la blancura de piel de los dominicanos, e inculcar miedo en todos. Hay muchos habitantes de la República Dominicana que son afrolatinos, y Trujillo quería “purificarlos”.

La Masacre de Perejil y la Oposición

En noviembre de 1937, el congreso nacional de la Republica Dominicana declaró que mi bisabuelo y otros tres eran “dominicanos indignos” y “traidores a la patria” en respuesta por su condena pública de la masacre de Perejil. La masacre de Perejil fue la matanza de octubre de 1937 de haitianos en la frontera. Entre 20.000 y 35.000 haitianos fueron asesinados en este genocidio. Sin embargo, Trujillo tenía tanto poder que alguien que condenase sus acciones podía ser asesinado también aunque estuviera lejos.

Durante esta época, muchos dominicanos fueron a los Estados Unidos, y ahora hay una comunidad muy fuerte allí. Durante muchos años, la República Dominicana negó las alegaciones contra ellos sobre el masacre de Perejil. En 1944, el gobierno haitiano pidió 750.000 dólares en reparaciones y el gobierno dominicano pagó 525.000, el equivalente de más de 9 millones de dólares hoy.

La MASACRE del Perejil

Mapa de la Masacre del Perejil

El Exilio y la Vida Después de Trujillo

En 1962 se establecieron en España y Franco les recibió con los brazos abiertos. Sin embargo, la vida extravagante de Ramfis fue el inicio del declive económico de la familia, imparable después del accidente que le costó la vida. Lita Trujillo tampoco supo administrar su herencia, mal aconsejada o engañada por banqueros suizos y el abogado García Trevijano. Acabó en la ruina, vendiendo sus joyas, el Rolls Royce y obligada por sus hijos a dejar la mansión de La Moraleja para ponerla a la venta. A sus 90 años, vive ahora en un piso cercano al Estadio Santiago Bernabéu cuya renta pagan algunos amigos generosos.

El 28 de diciembre de 1969, día de los Santos Inocentes, Rafael, Ramfis, Trujillo Martínez, hijo mayor del mandatario, fallecía en una clínica de Madrid días después del choque frontal de su Ferrari contra el Jaguar de Teresa Beltrán de Lis, duquesa de Alburquerque. La aristócrata llevaba a su hijo al colegio y murió en el acto; el niño salvó su vida. Ramfis volvía a La Moraleja después de una noche de fiesta. Dejaba viuda a Lita y con pocos años a Ramsés y Ricky. Tenía otros hijos en España de anteriores matrimonios y todo hacía suponer que sus herederos se quedaban con una posición envidiable.

En 1961, Trujillo fue asesinado, y el nuevo presidente declaró que muchos dominicanos exiliados podrían regresar. Mi bisabuelo murió en Santo Domingo en 1965, y está enterrado allí con el resto de mis antepasados.

Descendientes de Trujillo

El miércoles 7 de septiembre había poca gente en el cementerio de El Pardo. Algunos amigos ypocos familiares se reunían para despedir a Ramsés Trujillo, de 61 años, fallecido después padecer durante décadas una hidrocefalia que en los últimos meses le había mantenido en distintas UCI, contagiado además de covid y otras dolencias pulmonares. Sus restos mortales reposan junto a los de su padre y abuelo, el dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo.

Ramsés tenía dos hijos y se había casado tiempo atrás con la empleada de una panadería. Vivían en Las Tablas, un barrio muy distinto al de La Moraleja, donde los hermanos habían pasado su infancia y adolescencia. La mala situación económica del mayor de ellos hacía dudar de la fabulosa fortuna que, se decía, habrían traído a su exilio en España, cifrada por algunos en más de 500 millones de euros.Su hermano menor, Ricky, de 51, estaba presente en la ceremonia, aunque hacía años que no mantenían relaciones. Lita Milán, su madre, acompañó al hijo en su último adiós, después tiempo distanciados.

Lita Trujillo en 2017

El 30 mayo de 1961, un grupo de opositores mató a tiros a Rafael Leónidas Trujillo, después de 31 años en el poder. Mario Vargas Llosa cuenta de forma magistral en La fiesta del chivo las barbaries del déspota. Tras su muerte, tomó el poder su hijo Ramfis, un playboy aficionado a los coches de carreras, amante de estrellas de Hollywood como Kim Novak o Zsa Zsa Gabor y poco inclinado a la carrera militar o al poder. Pero asumió el mando con gusto, solo por vengar la muerte de su padre. Cuentan que ejecutó personalmente a los conspiradores con una pistola con culata de oro y obligó a comerse a uno de los detenidos, los restos de su hijo también asesinado.

Lita Trujillo en 2017GTRESEn 1962 se establecieron en España y Franco les recibió con los brazos abiertos. Sin embargo, la vida extravagante de Ramfis fue el inicio del declive económico de la familia, imparable después del accidente que le costó la vida. Lita Trujillo tampoco supo administrar su herencia, mal aconsejada o engañada por banqueros suizos y el abogado García Trevijano. Acabó en la ruina, vendiendo sus joyas, el Rolls Royce y obligada por sus hijos a dejar la mansión de La Moraleja para ponerla a la venta. A sus 90 años, vive ahora en un piso cercano al Estadio Santiago Bernabéu cuya renta pagan algunos amigos generosos.

Cuando los Trujillo tuvieron que abandonar finalmente su país, a borde del yate Angelita, llevaban a bordo el cadáver del dictador y sacos con millones de dólares en la bodega. Habían acumulado una de las mayores fortunas de América después de apoderarse de las principales empresas del país, cobrar tributos a los empresarios y apropiarse de sus mansiones y haciendas. Cuentan que la última esposa del tirano, doña María, era la única que sabía de memoria la cuenta cifrada en Suiza, con la fortuna acumulada mientras mandaban en el país, pero doña María perdió la memoria y los millones siguen amparados por el secreto bancario.

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