Durante el embarazo, es fundamental prestar especial atención a la alimentación, ya que algunos alimentos pueden representar riesgos para la salud de la madre y del bebé en desarrollo. En el embarazo nos surgen muchísimas dudas y casi todas tienen que ver con la alimentación. Hoy vamos a resolver otra de las grandes dudas de las embarazadas: “¿Qué alimentos están prohibidos en el embarazo?”.
A continuación, te contaremos qué no puede comer una embarazada, teniendo en cuenta el rango de tolerancia, los nutrientes de los alimentos y qué necesidades tiene la embarazada y el bebé a lo largo de las 40 semanas de embarazo. Dado que el embarazo supone una experiencia diferente para cualquier mujer, es difícil limitar la dieta a ciertos alimentos, pero sí se pueden poner límites que influyan ante un deseo repentino de comer un producto específico o una combinación de productos aparentemente incompatibles.
Alimentos que debes evitar durante el embarazo
Aquí hay una lista detallada de alimentos que se deben evitar durante el embarazo para minimizar los riesgos de infecciones y complicaciones:
- Grandes peces: Evita consumir peces grandes como el pez espada, el tiburón, el atún rojo, y el lucio.
- Leche cruda y quesos frescos o de pasta blanda: Es recomendable evitar la leche cruda y los quesos frescos o de pasta blanda como Brie, Camembert, queso tipo Burgos, quesos latinos, mozzarella, y quesos azules que no estén hechos con leche pasteurizada. Si sales a cenar con amigos y te proponen pedir una tabla de quesos, asegúrate de que no incluye ciertos quesos (brie, camembert, feta, queso azul o queso fresco sin pasteurizar), a menos que te digan que sí han sufrido este proceso. Estos quesos pueden contener bacterias peligrosas como Listeria.
- Frutas y hortalizas crudas no lavadas o desinfectadas: Asegúrate de que las frutas y hortalizas que consumes estén bien lavadas y desinfectadas, incluyendo las ensaladas embolsadas. Las verduras son sanísimas en el embarazo y crudas mantienen todas sus vitaminas. Pero también pueden contener virus como la hepatitis, bacterias como la Listeria, salmonella o E. Coli o parásitos como el toxoplasma. Así que si optas por una buena ensalada, asegúrate de que las hortalizas se han lavado con algún desinfectante para uso alimentario. Como este punto es difícil de averiguar en algunos restaurantes, mejor opta por un plato de verdura cocida.
- Brotes crudos: Los brotes crudos como los de soja o alfalfa pueden albergar bacterias como la Salmonella o E. coli. Los brotes germinados son una gran fuente de nutrientes… y de bacterias que no se eliminan con el lavado. De hecho hace unos años se levantó una importante polémica porque en Alemania descubrieron bacteria de E. Colli en algunos germinados.
- Huevos crudos y preparaciones con huevo crudo: Los huevos crudos o poco cocidos envuelven un pequeño riesgo de padecer salmonela. Durante el embarazo, el sistema inmunológico es más débil y por ende, propenso a ser afectado por una intoxicación alimentaria, que puede provocar deshidratación y en algunos casos, afectar al crecimiento fetal o inducir al parto prematuro. La solución es muy sencilla: aseguraos de consumir huevos bien cocidos. En muchos postres que se hacen en casa se utiliza huevos crudos, como las cremas para el relleno o el tiramisú, lo que conlleva riesgo de contraer salmonelosis.
- Carne cruda o poco hecha: Evita carne cruda o poco hecha, incluyendo carpaccios. Cuando vayas a comer una hamburguesa y el camarero te pregunte: ¿Al punto o hecha?, responde sin dudar: “Bien hecha”. La carne cruda o poco cocinada también puede contener Listeria, además de producir toxoplasmosis. Si la infección por toxoplasma tiene lugar por primera vez durante la gestación, el microorganismo puede pasar al feto a través de la placenta, poniendo en peligro su salud, e incluso su vida. Las consecuencias para el feto dependerán de la etapa del embarazo en que se produzca la transmisión: cuanto menos tiempo haya transcurrido desde el comienzo del embarazo, más graves serán los daños. Puede aparecer retraso en el crecimiento intrauterino, aborto espontáneo, muerte del feto o afectaciones en cerebro, pulmones, ojos, hígado, músculos, corazón o tubo digestivo del niño.
- Productos cárnicos loncheados envasados: Los productos cárnicos loncheados envasados pueden consumirse únicamente si han sido cocinados a más de 71°C (como en croquetas, rehogados, pizzas, etc.).
- Patés refrigerados: Para evitar la infección por Listeria, aparte de las necesarias medidas higiénicas en la cocina, se recomienda cocinar muy bien todos los alimentos, sobre todo las carnes, marcos y pescados. Los patés y los foies, si no están pasteurizados (lee bien las etiquetas, pero generalmente los que se comercializan sí lo están) son muy peligrosos. Así que si un amigo te dice que hace paté o foie o te ofrece el que ha hecho un conocido, sugiérele que te invite tras el parto y que de momento te ofrezca otro alimento más saludable para el embarazo. Además, contienen mucha grasa. Igualmente, si el chef te los recomienda, pregúntale si han pasado por el proceso de pasteurización.
- Pescado crudo y mariscos crudos: No consumas pescado crudo como el sushi, sashimi, ceviche, y carpaccios de pescado, ni pescado ahumado refrigerado o marinado, así como ostras, almejas o mejillones crudos. ¿Eres una amante del sushi? En ese caso, sentimos darte malas noticias porque en los nueve meses de embarazo conviene que elijas pescado ya cocinado. No es recomendable consumir ningún pescado crudo ya que puede alojar parásitos como el anisakis. Si te ponen una tapa de boquerones mientras tomas el aperitivo con tus compañeros de trabajo, asegúrate bien que antes se han congelado. Los pescados crudos pueden contener un parásito llamado anisakis y cuando alguien ingiere uno de esos animales infectados crudos (como los boquerones en vinagre o el sushi) puede ocurrir desde una sencilla gastritis, una úlcera estomacal o provocar un cuadro clínico muy similar al de una apendicitis, con fuertes dolores estomacales, vómitos… No causa ningún daño ni al embarazo ni al feto, pero sus síntomas pueden ser verdaderamente molestos. La inactivación de las larvas se puede garantizar por congelación o con la cocción, pero antes hay que lavar bien el pescado y sacar las vísceras tan pronto como sea posible. Hay que congelar el pescado a una temperatura de -20ºC al menos 24 horas. Algunos alimentos considerados como auténticos manjares no debes ni probarlos, como las ostras. Este fruto del mar, al que se le atribuyen poderes afrodisiacos, contiene dentro de su concha bacterias y gérmenes que normalmente se eliminan con la cocción, pero la gracia de la ostra es comérsela cruda; así que los gérmenes se quedan tan ´frescos´ por mucho limón que se le eche.
- Sándwiches envasados y alimentos preparados con vegetales, huevo, carne, fiambres, o pescado
- Zumos no pasteurizados: Consume solo zumos recién exprimidos o zumos envasados pasteurizados.
Pescado y el Embarazo
El pescado es fundamental en la dieta de la embarazada, ya que es fuente de yodo y omega 3, dos elementos imprescindibles para el feto. Como ya dijimos en el monográfico del pescado azul, las embarazadas deben abstenerse de comer atún rojo (suele ser el fresco fileteado), tiburón, pez espada y emperador, ya que los niveles de mercurio de estos pescados son muy elevados y pueden afectar el sistema nervioso del bebé. Por supuesto, esto no significa que debas dejar de consumir pescado, sino que es aconsejable elegir otras variedades como el salmón, el arenque y las sardinas. Los camarones y las gambas, el abadejo, el bacalao, el lenguado y las vieras también son muy nutritivos. Acordaos que se recomienda ingerir dos porciones generosas de pescado por semana.
Además no es recomendable consumir pescado, ni marisco crudo o poco cocinado (sushi, ceviche, boquerones en vinagre, marinados, ahumados…), ya que se pueden contraer infecciones o intoxicaciones como el anisakis. En pocas palabras: ¡evitad el sushi! Al menos aquel preparado con pescado crudo.
Listeriosis y su impacto
La listeriosis es una infección que se puede producir si se comen alimentos contaminados con Listeria (puede crecer en temperaturas de refrigeración). La Listeriosis no suele afectar gravemente a la embarazada, pero si a su bebé (entre otros problemas, meningitis e infecciones sanguíneas).
Carnes y Embutidos: Precauciones
Esto no significa que debáis dejar de comer lo que os gusta, simplemente debéis hacerlo de otra manera. Calentad siempre las carnes y el fiambre, ya que el calor fuerte mata todas las bacterias.
¿Y qué pasa con el jamón serrano o el chorizo tan típicos en España?… Pueden contener un parásito y contagiaros la toxoplasmosis que se puede transmitir al feto y provocarle graves daños. Por ello es recomendable o bien cocinar los alimentos previamente o bien congelarlos, ya que el parásito no aguanta temperaturas de -20 ºC durante 2 días o de -10ºC durante 3 días. EL JAMON SERRANO Y LOS EMBUTIDOS? El jamón serrano y los embutidos - chorizo, salchichón-, se elaboran a partir de carne cruda (no así el jamón york) y pueden contener el parásito toxoplasma gondii. Además el cerdo es el animal que más lo trasmite.
Quesos y Lácteos
Durante el embarazo, podéis comer quesos pero os recomendamos revisar siempre la etiqueta del queso para corroborar que se haya elaborado con leche pasteurizada.
Higiene Alimentaria
Si no las podéis pelar (fresas, ensalada…), las debéis poner 5 min.
Comida Picante
Quizás os hayan comentado que la comida picante puede inducir al parto. Para minimizar estos riesgos, se aconseja limitar el consumo.
Cafeína y Edulcorantes
La mayoría de los expertos coinciden en que una pequeña taza de café o un refresco al día no aumentan el riesgo. A diferencia de otros edulcorantes artificiales, la sacarina puede traspasar la placenta. Tened en cuenta que los refrescos llevan una cantidad importante de edulcorantes.
Otros Alimentos a Considerar
Es un hecho que el tabaco modifica las condiciones en las que se desarrolla el bebé. Las vísceras son una fuente importante de colesterol y grasas saturadas. En el embarazo debéis evitarlas especialmente, ya que contienen mucha cantidad de vitamina A (sobretodo el hígado).
Dulces navideños
Toda embarazada que desee llevar una dieta equilibrada debe conocer que todos estos dulces navideños van a suponer una bomba de azúcar. Es decir, contienen una elevada cantidad de hidratos de carbono y de grasas que van a suponer un aporte calórico enorme en cualquier dieta. Más aún, debemos tener este detalle en cuenta cuando estamos embarazadas. En este periodo sabemos que tenemos una predisposición por nuestro estado a tener hiperglucemias o niveles elevados de azúcar en sangre. Al ingerir cualquier dulce navideño, sus azúcares van a ser absorbidos de forma rápida por nuestro organismo y van a producir una elevación rápida de los niveles de glucemia en sangre. Estos niveles de glucemia afectarán al paso de azúcares a través de la placenta al feto, lo que estimulará su crecimiento. Si añadimos a esto un abundante menú previo, como suele ocurrir en estas fiestas, la consecuencia es que tendremos un aporte calórico excesivo para la embarazada.
Por otro lado, tenemos que hablar de estos productos navideños que clasifican como "sin azúcar", "light", o "diet". Hay que saber reconocerlos y tener en cuenta que la mayoría de estos productos se refieren a que no contienen sacarosa pero pueden contener otros azúcares que incluso pueden aportar más calorías que su versión tradicional. Es decir, los alimentos de este tipo tienen un gran aporte calórico y no suponen un sustituto a los dulces tradicionales. Lo ideal en una gestante sería evitar estos dulces en la medida de lo posible, sobre todo aquellos fabricados de forma industrial. Pero no están completamente prohibidos, pueden tomarse siempre evitando una ingesta excesiva e inapropiada. Para ello es recomendable que si queremos tomarlos no lo hagamos después de una comida o una cena; otro aspecto importante es que cuando lo hagamos, procuremos hacer un poco de ejercicio físico, -andar podría valer- para disminuir los niveles de glucemia en sangre que van a provocar de forma rápida.
Recordad, el embarazo es un acto de compartir, y más en el tema de la nutrición.
