Requerimientos de Vitaminas para Cerdas Gestantes: Nutrición Óptima para la Salud Reproductiva

La nutrición de las cerdas gestantes y lactantes es un pilar fundamental para garantizar la salud y el bienestar tanto de las madres como de sus lechones. Una dieta equilibrada y completa asegura una mayor producción de calostro y leche de alta calidad.

La cerda moderna ha experimentado una serie de cambios fisiológicos y anatómicos en comparación con las cerdas de hace 20-30 años, lo que exige el diseño de nuevas estrategias nutritivas para cumplir con los objetivos de la mejora genética actual. Hoy en día, la mejora genética porcina ha traído como consecuencia un aumento de la prolificidad de las camadas; sin embargo, no se ha llevado a cabo una actualización de los requerimientos nutritivos de las actuales cerdas reproductoras a lo largo del ciclo, teniendo en cuenta, además, que se han seleccionado cerdas cada vez más magras y de rápido crecimiento, pero con una menor capacidad de ingesta voluntaria.

Todo ello está obligando a los nutrólogos a diseñar nuevas estrategias para alimentar a estas cerdas de gran potencial, ajustando sus necesidades en cada una de las fases del ciclo, logrando una mejora de la productividad (mayor número de lechones destetados por cerda y año) y un aumento de la vida reproductiva útil. Ello implica que el nutricionista debe conocer todas las características de la cerda en cuestión, así como el régimen de manejo, condiciones ambientales, tipo de instalaciones, etc.

El impacto productivo de la alimentación y nutrición porcina

Es vital tener en cuenta cómo las cerdas utilizan los nutrientes para la reproducción. Por tanto, estrategias de alimentación adecuadas permiten una mejor nutrición y una menor excreción de nutrientes. Los aportes nutricionales deben adaptarse para mantener las reservas corporales en óptimas condiciones durante toda su vida productiva y, así, optimizar su desempeño reproductivo, lo que requiere un ajuste preciso del nivel de alimentación, de la composición nutricional del alimento, de las condiciones ambientales y de alojamiento, etc.

La selección genética ha mejorado la prolificidad de las cerdas, lo que se refleja en un aumento en el tamaño de la camada, y la nutrición adecuada de las primerizas y las cerdas ha cambiado simultáneamente debido a la mejora de la productividad. Debido a esta intensa selección genética, se ha producido una disminución muy notable de las reservas de grasa de las primerizas acompañada de cambios en el metabolismo basal de los cerdos. La mayoría de las recomendaciones de nutrientes se basan en investigaciones con cerdas que eran mucho menos prolíficas y productivas que las que se encuentran en las granjas actuales.

Por lo tanto, las necesidades de nutrientes de las cerdas modernas son muy poco conocidas en comparación con nuestro conocimiento sobre los cerdos en crecimiento. Los cambios en el rendimiento de las cerdas han tenido efectos importantes en sus requerimientos nutricionales debido a la mayor prolificidad, producción de leche y mayor tamaño corporal que implica mayores requerimientos. Por lo tanto, los datos fundamentales que subyacen a los modelos actuales de alimentación de cerdas deben ser actualizados.

Factores a Considerar en la Alimentación Durante la Gestación

Durante la gestación, el manejo nutricional se basa en una alimentación restringida para controlar la condición corporal de la cerda, lo cual en ocasiones puede limitar el suministro de nutrientes importantes para el desarrollo de los embriones, sobre todo en el caso de las cerdas hiperprolíficas.

En cualquier caso, a la hora de establecer un programa alimentación para esta fase se han de tener en cuenta los siguientes factores:

  • El peso vivo de la cerda, para establecer las necesidades de mantenimiento.
  • El propio crecimiento de la cerda (sin tener en cuenta los fetos y placenta), que en el caso de las nulíparas actuales puede suponer hasta 50 kg y para las multíparas 15 kg.
  • La cerda debe llegar a parto con una condición corporal adecuada (3-3,5) para afrontar con ciertas garantías la siguiente etapa de lactación.
  • Tener en cuenta las condiciones ambientales, ya que cuando la temperatura baje de los 20º C habría que hacer un aporte extra de 50 g de pienso por grado.

En las primeras etapas de la gestación, el mayor requerimiento de aminoácidos es para el aumento del cuerpo materno, mientras que en las últimas etapas de la gestación es para el desarrollo del tejido fetal y mamario. Para el último tercio, se debe aumentar el consumo de alimento, especialmente para tener en cuenta las crecientes necesidades metabólicas durante la gestación, así como el aumento del tamaño de la camada, evitando sobrealimentar a las cerdas en esta fase.

Cerdas gestantes en grupo.

Instalaciones y Alojamiento

Las instalaciones y el alojamiento son factores clave para el manejo de cerdas gestantes primerizas o no, ya que influyen en su comportamiento, su salud y su bienestar. Las instalaciones deben cumplir con los requisitos legales establecidos por el Real Decreto 1135/2002, relativo a las normas mínimas para la protección de los cerdos. Estos requisitos incluyen:

  • Disponer de un espacio suficiente para que las cerdas gestantes puedan moverse y expresar su comportamiento natural. La extensión mínima por cerda es de 2,25 m² si se alojan en grupos estables o dinámicos con alimentación individualizada o colectiva con protección; o de 2,8 m² si se están en grupos dinámicos con alimentación colectiva sin protección.
  • Ofrecer un suelo cómodo, limpio y antideslizante que no cause lesiones ni molestias. Además, debe tener una parte sólida que cubra al menos un tercio del área total.
  • Proporcionar una temperatura adecuada que evite el estrés térmico y favorezca el confort de las cerdas gestantes. La temperatura óptima varía según la etapa de la gestación, pero se recomienda mantenerla entre 15 y 20 °C.
  • Asegurar una buena ventilación e iluminación que renueve el aire y elimine los gases nocivos como el amoníaco. Esta debe ser natural o artificial y garantizar un mínimo de 8 horas de luz al día.
  • Dotar a las cerdas gestantes de acceso permanente a agua limpia y fresca mediante bebederos automáticos o manuales. La cantidad recomendada es de 10 litros por cerda al día.
  • Suministrar material para el enriquecimiento ambiental que estimule el comportamiento exploratorio y reduzca el aburrimiento y las conductas anormales como el mordisqueo de colas y orejas. El material puede ser orgánico (paja, heno, madera) o inorgánico (cadenas, pelotas, tubos).

Alimentación y Nutrición Detallada

La alimentación y la nutrición son aspectos fundamentales para el manejo de cerdas gestantes, ya que determinan su estado fisiológico, su rendimiento reproductivo y su salud. Debe ser equilibrada y adaptada a las necesidades energéticas y nutricionales según su etapa fisiológica y su peso corporal. Asimismo, aportar los nutrientes esenciales como proteínas, aminoácidos, lípidos, carbohidratos, vitaminas, minerales y oligoelementos. La alimentación puede ser individualizada o colectiva:

  • Alimentación individualizada: Consiste en suministrar a cada cerda una ración específica según sus necesidades mediante comederos electrónicos o manuales. Esta modalidad permite controlar mejor el consumo y evitar problemas como la competencia o la agresividad.
  • Alimentación colectiva: Es donde se suministra a todas las cerdas una ración estándar mediante comederos automáticos o manuales. Este método requiere una mayor homogeneidad entre las cerdas y una mayor superficie por animal.

Tabla de Requerimientos Nutricionales Estimados para Cerdas Gestantes

La siguiente tabla muestra los requerimientos nutricionales estimados para cerdas gestantes:

Nutriente Requerimiento Diario Estimado
Energía digestible (ED) Ajustar según peso, etapa de gestación y temperatura ambiente
Proteína cruda 12-14% de la dieta
Lisina 0.65-0.75% de la proteína cruda
Calcio 7.5 g/día
Fósforo 6.5 g/día
Vitaminas y Minerales Asegurar niveles adecuados según recomendaciones del fabricante del alimento
Nota: Los requerimientos pueden variar según la genética de la cerda y las condiciones ambientales.

Cerdas con lechones.

Ciclo Reproductivo en Cerdas Gestantes

El ciclo reproductivo es otro aspecto clave para el manejo de cerdas gestantes, ya que condiciona la productividad y la rentabilidad de la explotación porcina. El ciclo reproductivo comprende varias fases:

  • Celo: Es la fase en la que la cerda está receptiva al macho o a la inseminación artificial. El celo dura entre 2 y 3 días y se manifiesta con signos como inflamación de la vulva, secreciones vaginales, vocalizaciones o reflejo de inmovilidad.
  • Inseminación artificial o monta: En esta etapa se introduce el semen del macho en el aparato reproductor de la hembra mediante una técnica artificial o natural. La inseminación artificial o monta se debe ejecutar entre 26 y 40 horas después del inicio del celo para coincidir con la ovulación.
  • Gestación: Es la fase en la que se desarrollan los embriones dentro del útero materno hasta llegar al parto. La gestación dura unos 114 días (3 meses, 3 semanas y 3 días) y se divide en tres etapas:
    • Temprana (del día 0 al 30)
    • Media (del día 31 al 85)
    • Tardía (del día 86 al 114)
    Durante la gestación se debe confirmar su diagnóstico mediante ecografía o palpación entre los días 18 y 30 después de la inseminación artificial o monta.
  • Parto: Periodo en el que se expulsan los lechones del útero materno al exterior. El parto dura unas 4 horas en promedio y se divide en tres etapas:
    • Dilatación (apertura del cuello uterino)
    • Expulsión (contracciones uterinas que empujan a los lechones)
    • Alumbramiento (se expulsan las membranas fetales)
    Durante el parto se debe asistir a la cerda para facilitar su desarrollo normal.

Control de Enfermedades

Uno de los principales riesgos que enfrentan las cerdas gestantes es la presencia de enfermedades que afecten su fertilidad, su estado corporal, su producción de leche y la salud de sus lechones. Por eso, es fundamental establecer un plan sanitario que incluya las siguientes medidas:

  • Vacunación: Se debe vacunar a las cerdas contra las enfermedades más comunes y relevantes en cada zona, como la peste porcina clásica, la parvovirosis, la leptospirosis, el síndrome reproductivo y respiratorio porcino (PRRS), la influenza porcina, etc. La vacunación en cerdos debe realizarse según el calendario establecido por el veterinario y siguiendo las instrucciones del fabricante.
  • Desparasitación: Hay que desparasitar a las cerdas de manera periódica para eliminar los parásitos internos y externos que causen anemia, diarrea, pérdida de peso, abortos, etc. La desparasitación se efectúa con productos adecuados y siguiendo las dosis y los intervalos recomendados.
  • Bioseguridad: Se debe aplicar un protocolo de bioseguridad que prevenga la entrada y la salida de agentes infecciosos en la granja.

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