Casi todo el mundo se ha encontrado en la situación de no saber cómo se llaman los habitantes de un lugar e intentamos averiguar el gentilicio correcto.
En España existen algunas maneras en las que los habitantes de un lugar se llaman de un modo muy distinto a la toponímia, el claro ejemplo lo encontramos en Cádiz cuyos habitantes son gaditanos. Existen diferentes maneras de llamar a los habitantes de Salamanca ya que, durante el transcurso de la historia, la ciudad ha tenido diferentes maneras de llamar a su gente.
A veces cuando desconocemos la forma en la que se llama las personas de un sitio, solemos añadir el sufijo -ense y de esta manera creemos tener la respuesta a la pregunta de cuál es el gentilicio correcto. Pero nada más lejos de la realidad, ya que como os vamos a enseñar a continuación cada provincia tiene gentilicios muy variados como burgalés, leridano o pacense. ¿Sabéis a quién pertenece cada uno?
Sigue leyendo y sabrás los gentilicios de cada provincia y sus variantes que han sido contrastados en la 23º edición del 'Diccionario de la legua española'.
Salmantino: El Gentilicio Principal
Salmantino es la palabra que se utiliza para designar a las personas de la ciudad o la provincia de Salamanca.
Salamanca es una ciudad repleta de historia, cultura y leyendas conservando una de las universidades por donde más ilustres españoles hicieron sus estudios. Cada provincia española tiene sus encantos y podemos visitarlos pueblos más bonitos de cada una de ellas para conocer un lugar precioso del sitio.
Charro: Un Gentilicio con Historia
Sin embargo, a sus habitantes también se les llama charros. Este segundo gentilicio es muy común, aunque en la actualidad tiene un significado distinto al que tenía en su origen.
Una de las acepciones de charro que recoge el diccionario de la Real Academia Española indica: "Aldeano de Salamanca, y especialmente de la región que comprende Alba, Vitigudino, Ciudad Rodrigo y Ledesma". Se trata de un término que antiguamente se usaba para referirse de manera despectiva a los agricultores y ganadores de zonas rurales.
Plaza Mayor de Salamanca
Origen del Término "Charro"
Existen distintas teorías que explican el origen del término, que nació con otro significado.
Esta denominación podría proceder de txar, palabra del euskera que se traduce como "defectuoso, débil". Algunos expertos en etimología comparten que podría haber surgido a través de estudiantes vascos que acudían a la Universidad de Salamanca, donde comenzaron a llamar así a las personas naturales del lugar.
Un grupo de divulgadores expone en La Región Leonesa otra teoría, según la cual la procedencia del citado vocablo se encuentra en las lenguas prerromanas de la península ibérica: "Se continuó usando primero en latín y después en las primeras lenguas romances".
Ellos indican que charro empezó significando "persona bruta, tosca" y se empleaba para definir a los hombres del campo en Salamanca, "especialmente en la tierra de Ciudad Rodrigo, donde se cree que nació esta definición". También destacan que el traje típico que llevaban estas personas, muchas de las cuales eran jinetes, estaba "muy alejado de los estándares de la clase media-alta del siglo XVIII".
CONOCE LA HISTORIA DEL TRAJE DE CHARRO
Charros en México
Charro es una palabra que también se utiliza en México. El diccionario de la RAE recoge la siguiente acepción: "Jinete o caballista que viste traje especial compuesto de chaqueta corta, camisa blanca y sombrero de ala ancha y alta copa cónica, con pantalón ajustado para los hombres y falda larga para las mujeres".
Existe cierta confusión sobre si los charros mexicanos tienen que ver o no con los salmantinos.
Charros Mexicanos
