El embarazo es una etapa emocionante, pero la detección del Virus del Papiloma Humano (VPH) puede generar incertidumbre. Es natural que surjan preguntas y preocupaciones.
Más del 70% de la población mundial sexualmente activa tiene al menos un subtipo de VPH. En la mayoría de los casos, la infección desaparece espontáneamente, aunque en un 10% puede derivar en cáncer cervical. A continuación, se abordan los puntos clave sobre el VPH y el embarazo.
¿Qué es el VPH y cómo afecta la fertilidad?
El VPH es un grupo de más de 150 virus relacionados que infectan las mucosas y la piel, y puede producir tumores benignos (verrugas) y malignos. Se clasifica en genotipos de bajo o alto riesgo según su capacidad oncogénica. Esta es la enfermedad de transmisión sexual (ETS) más común. En España, la prevalencia media de infección por VPH en mujeres es del 14,3%, llegando al 29% en jóvenes de 18-25 años.
El VPH se transmite principalmente por contacto sexual, incluyendo relaciones vaginales, anales y orales. Una persona puede infectarse incluso sin eyaculación o penetración. En la mayoría de los casos, el sistema inmunitario elimina el virus espontáneamente.
En general, cualquier infección, incluido el VPH, puede dificultar el embarazo. Los riesgos incluyen:
- Displasia cervical: Los cambios celulares y las lesiones cervicales de alto grado causadas por el VPH pueden requerir tratamientos que afectan al cuello uterino.
- Cáncer de cuello uterino: Las infecciones persistentes con ciertos serotipos de VPH pueden causar cambios precancerosos que, sin tratamiento, pueden derivar en cáncer cervical.
- Infecciones crónicas: La inflamación persistente puede alterar el equilibrio del sistema reproductivo.
- Menor calidad del semen: Algunos estudios sugieren que la infección por VPH en hombres puede estar asociada con una menor calidad del semen.
- Fallo de implantación: El espermatozoide infectado puede transferir el virus al ovocito durante la fecundación, causando alteraciones en las células del futuro embrión.
Por eso, se solicita una citología a todas las mujeres que se someten a un tratamiento de reproducción. Si se detecta una lesión, se debe esperar a que se solucione antes de iniciar el tratamiento.
VPH y Embarazo: Riesgos y Consideraciones
Una mujer con VPH puede tener una doble preocupación: su propia salud y la del bebé. Es improbable que el VPH afecte al embarazo o la salud del bebé de manera significativa.
Es importante realizar pruebas a las mujeres con múltiples parejas sexuales para diagnosticar el virus antes de que aparezcan lesiones y verrugas. La infección por VPH es más común durante el embarazo debido al debilitamiento del sistema inmunitario, aunque en la mayoría de los casos no causa complicaciones.
Las mujeres con antecedentes de verrugas genitales o pruebas de VPH positivas deben hablarlo con el ginecólogo antes del embarazo para un control durante la gestación.
¿Cuándo puede aparecer? El embarazo puede provocar que aparezcan nuevas verrugas, que crezcan y se desarrollen rápidamente. Sin embargo, suelen desaparecer tras el parto.
Contagio del VPH durante el parto
Es poco probable que el virus cause problemas en la gestación, aunque existe un pequeño riesgo de contagio al bebé durante el parto. El bebé puede tragar células vaginales que contengan el virus, afectando las cuerdas vocales. Lo más frecuente es que el organismo erradique el virus sin consecuencias.
Las mujeres con VPH pueden tener partos vaginales normales, pero si tienen muchas verrugas que obstruyen la vagina, pueden optar por una cesárea.
¿Puedo contagiar de VPH a mi bebé?
Las posibilidades de transmitir el virus a tu hijo/a son muy bajas. El caso más grave es la papilomatosis respiratoria, que se produce cuando el bebé se contagia del VPH por la garganta y desarrolla verrugas en la zona. La infección en el canal del parto también puede generar una infección laringea (condilomatosis laringea). Por último, la presencia de VPH no es un inconveniente para un parto vaginal.
La vacuna contra el VPH y el embarazo
Existe una vacuna contra algunas variantes del VPH, pero la Comisión de Salud Pública del Sistema Nacional de Salud recomienda no vacunar a mujeres embarazadas. La vacunación debe ser anterior al embarazo.
La vacuna contra el VPH previene la infección por tipos de VPH que causan cáncer y verrugas genitales. Aunque los estudios indican que la vacuna no causa problemas en bebés nacidos de mujeres vacunadas durante el embarazo, se requiere más investigación.
La vacunación contra el VPH durante el embarazo no debe ser motivo para considerar la interrupción del embarazo. Si una mujer se da cuenta de que recibió dosis de la vacuna durante el embarazo, debe esperar hasta después del embarazo para completar las dosis restantes.
Tratamiento del VPH y embarazo
Respecto a las personas que ya se han infectado, el virus del papiloma humano puede desaparecer espontáneamente, gracias al sistema inmunitario. En caso de lesión sospechosa en el cuello del útero, puede realizarse una conización cervical para extirpar una parte del mismo. Puesto que esta intervención se limita a la parte más externa, tu fertilidad no se verá comprometida.
En ocasiones, a algunas mujeres que han sido diagnosticadas de VPH se les recomienda esperar un determinado tiempo para buscar embarazo. Habitualmente estas recomendaciones se fundamentan si se ha realizado alguna actividad terapéutica como pueden ser las conizaciones.
Parto prematuro y VPH
Las mujeres portadoras del virus del papiloma humano (VPH) corren un riesgo elevado de parto prematuro. El tratamiento para los cambios anormales en las células del cuello uterino debido a la infección por VPH aumentaba el riesgo de parto prematuro, definido como el nacimiento antes de las 37 semanas de gestación.
De las mujeres previamente tratadas por NIC, el 9.1 por ciento dio a luz prematuramente. La proporción correspondiente en el grupo con infección por VPH junto con sus embarazos fue del 5,9 por ciento.
Es importante prestar atención a las solicitudes de muestreo de células ginecológicas, a fin de detectar cualquier cambio en las células del cuello uterino debido a la infección por VPH. Cuanto antes se detecten estos cambios celulares anormales, mejor podremos seguirlos y tratarlos. Y cuando la admitan en la atención de maternidad, es una buena idea decirle a su partera si ha tenido cambios en las células del cuello uterino y si ha recibido tratamiento por ellos.
Recomendaciones finales
Se recomienda no vacunar a las mujeres embarazadas contra el papiloma humano.
En Tambre entendemos que el diagnóstico de VPH puede generar dudas e incertidumbre, especialmente cuando estamos buscando el embarazo. Por eso, en tu primera visita, realizamos un estudio completo de fertilidad para evaluar todos los factores que puedan estar influyendo en tu capacidad para quedar embarazada. Nuestro equipo médico altamente cualificado analizará tu caso particular y diseñará un plan de acción personalizado para obtener los mejores resultados, incluso con diagnóstico de VPH.
Aunque el preservativo reduce el riesgo de transmisión, no ofrece una protección total, ya que no cubre toda el área genital. Se estima que una gran parte de las mujeres y hombres sexualmente activos se infectará en algún momento, y en muchos casos ni siquiera lo sabrán.
En mujeres, el test de VPH se suele realizar junto con la citología a partir de los 30 años. En los hombres, se ha observado que el VPH puede tener un impacto negativo sobre la calidad seminal, afectando a aspectos como la motilidad y la morfología de los espermatozoides.
El virus puede penetrar en las células del epitelio cervical y provocar lesiones que, con el tiempo, pueden convertirse en cáncer.
No podemos terminar sin recomendar a todas las mujeres jóvenes que de modo preventivo, además de realizar sus revisiones de cribado periódicas con citología o similar, se vacunen antes de comenzar sus relaciones sexuales o incluso una vez iniciadas. Otro consejo es emplear métodos de barrera como el preservativo masculino, ya que disminuyen la posibilidad de contagio.
Recuerda, la información clara y la toma de decisiones informada son cruciales durante el embarazo.
