La viruela del mono, también conocida como viruela símica o mpox, es una enfermedad viral causada por un ortopoxvirus. Aunque puede afectar a personas de todas las edades, los niños presentan particularidades en su respuesta a la infección.
¿Qué es la Viruela del Mono (Mpox)?
La viruela del mono o viruela símica es una infección rara causada por un virus del género Ortopoxvirus, al que también pertenece el virus de la viruela (variola). El primer caso detectado en humanos se produjo en 1970 en la República Democrática del Congo.
Se trata de una zoonosis, lo que significa que es una enfermedad propia de animales salvajes como primates y roedores, de la que los seres humanos pueden contagiarse de forma secundaria. También puede propagarse de persona a persona.
¿Dónde es más frecuente?
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), se trata de una enfermedad que se da principalmente en las zonas remotas de África central (Cuenca del Congo) y occidental, en áreas cercanas a selvas tropicales. De hecho, se considera endémica en la República Democrática del Congo, país en el que se produjo un importante brote en los años 1996 y 1997.
La Organización Mundial de la Salud ha declarado la emergencia sanitaria internacional ante el aumento de casos de viruela del mono en África. La República Democrática del Congo (RDC) es el país más vulnerable y se estima que concentra el 90% de los casos. Se han identificado aproximadamente 15,000 casos sospechosos en la RDC en lo que va del año, lo que ya ha superado el número total de 2023, y el virus se está propagando a otros países de África.
Las autoridades, los trabajadores de la salud y las organizaciones están luchando a contrarreloj para frenar la propagación de esta mortal enfermedad en un país que ya está envuelto en una crisis humanitaria y que cuenta con uno de los sistemas de salud más frágiles del mundo.
Viruela del mono ¿Cómo se contagia? ¿Hay cura? I Imagen Digital
¿Cómo se contagia la viruela del mono?
Las vías de transmisión solo se conocen en parte. La Organización Mundial de la Salud cita las siguientes:
- De animal a persona: Mediante el contacto directo con la sangre, los fluidos corporales o las lesiones de la piel o las mucosas de los animales infectados (monos, ratas gigantes de Gambia, ardillas, ratones de cuatro franjas, lirones enanos…). Por ejemplo, el contagio puede producirse tras una mordedura o arañazo de un roedor infectado o, como ocurre generalmente en África, debido a la manipulación, preparación e ingesta de animales silvestres.
- De persona a persona: Se transmite por contacto estrecho y prolongado con la persona infectada, principalmente a través de aerosoles (gotas respiratorias), aunque es importante conocer que el contacto debe ser prolongado y cara a cara con una persona infectada. También puede producirse contagio por contacto directo con sus lesiones cutáneas y con sus líquidos corporales (incluyendo transmisión sexual), así como a través de la placenta -viruela símica congénita-.
- Por contacto con objetos contaminados recientemente con fluidos de una persona infectada, sus gotas respiratorias o materiales de su lesión.
La viruela del mono se transmite principalmente a través del contacto cercano con personas infectadas, superficies contaminadas o animales portadores del virus. Aunque no se propaga con la misma facilidad que otros virus respiratorios, las interacciones prolongadas y la falta de medidas de higiene pueden aumentar significativamente el riesgo de contagio.
Factores de riesgo en niños
Los niños tienen un mayor riesgo que los adultos de contraer el virus, con el 70% de los 14,901 casos en la RDC en niños menores de 15 años, y el 39% de los casos en niños menores de cinco años, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los niños en la RDC también tienen casi cuatro veces más probabilidades de morir por mpox que los adultos, con datos de la OMS que muestran que la tasa de letalidad en niños menores de un año es del 8.6%, en comparación con el 2.4% en personas de 15 años y mayores.
La transmisión podría ser impulsada por los sistemas inmunológicos más débiles de los niños o por el hecho de que los niños podrían tener más interacciones de contacto físico a través del juego y en la escuela.
Síntomas de la Viruela del Mono en Niños
Los síntomas de la viruela del mono en niños son similares a los observados en adultos, pero pueden ser más intensos debido a la inmadurez del sistema inmunológico en edades tempranas.
El periodo de incubación suele durar de 6 a 16 días, aunque puede oscilar de los 5 a los 21 días. Posteriormente, la evolución de la infección sigue las siguientes fases:
- Periodo de invasión (días 0-5): Hay fiebre, escalofríos y sudores, cefalea intensa, dolor muscular, de espalda y de garganta, inflamación de los ganglios linfáticos (linfadenopatía) y falta intensa de energía (astenia).
- Periodo de erupción cutánea (entre 1 y 3 días después del inicio de la fiebre): Aparecen erupciones en la piel (exantemas), que afectan primero al rostro y luego se extienden al resto del cuerpo. Su número puede variar de unas pocas lesiones hasta centenares de ellas. Las zonas más afectadas son el rostro (95% de los casos) las palmas de las manos y las plantas de los pies (75% de los casos), la cabeza y el torso. También pueden aparecer en las mucosas de la boca, los genitales, la conjuntiva palpebral y la córnea del ojo. En unos diez días, el exantema evoluciona de ser una lesión de base plana (maculopápula) a ampollas llenas de líquido (vesículas), pústulas y, finalmente, costras.
En niños, la erupción suele ser más extensa y puede afectar zonas sensibles, como el rostro, el área genital y la boca, lo que genera un mayor malestar. Algunos niños también desarrollan problemas respiratorios y tienen dificultad para tragar, y están en mayor riesgo de infecciones bacterianas secundarias.
La similitud de algunos signos y síntomas del mpox con otras enfermedades comunes de la infancia, como la sarna y la varicela, podría estar llevando a un reconocimiento y tratamiento tardíos, contribuyendo a la transmisión y a peores resultados en la recuperación.
En casos severos, la viruela del mono puede provocar sepsis, una respuesta potencialmente mortal a la infección que requiere atención médica especializada inmediata.
Tratamiento de la Viruela del Mono en Niños
No existen medicamentos específicos o vacunas para esta enfermedad, aunque, según la OMS, la vacuna antivariólica (la de la viruela) ha demostrado un 85% de eficacia en la prevención de la viruela del mono. También puede contribuir a que la evolución de la enfermedad sea más leve. Por tanto, las personas vacunadas hasta 1980 (fecha en la que se eliminó esta vacuna del calendario vacunal al considerarse erradicada) presentarían cierto grado de protección.
El tratamiento es en su mayor parte sintomático. Debe mantenerse una buena higiene de las zonas afectadas, que deben lavarse con frecuencia con jabón o incluso con antisépticos tópicos. En aquellas lesiones que presentan sobreinfección, puede valorarse la aplicación de antibióticos tópicos o sistémicos, con arreglo a las guías actuales.
Los tratamientos antivirales específicos se reservan para complicaciones graves y deben administrarse bajo hospitalización.
Prevención de la Viruela del Mono
Dado que la viruela del mono puede transmitirse tanto entre humanos como desde animales a personas, la prevención es clave para reducir la propagación del virus y minimizar el impacto de los brotes.
- Vacunación: Es una de las estrategias más eficaces para prevenir la infección y reducir la gravedad de la enfermedad. La vacuna disponible contra la viruela del mono se comercializa con el nombre de Jynneos y contiene un virus que se ha modificado para que no pueda crecer en el cuerpo humano, producir la enfermedad ni propagarse.
- Aislamiento: Es fundamental para prevenir la transmisión de persona a persona. Siempre que sea posible, el aislamiento debe realizarse en el domicilio del paciente, evitando el contacto con otros miembros de la familia.
- Higiene: Lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón, especialmente después de estar en contacto con personas enfermas o superficies potencialmente contaminadas.
- Control del contacto con animales: En las regiones donde la viruela del mono es endémica, es esencial reducir el contacto entre personas y monos y roedores. A la hora de manejar animales para el consumo, hay que llevar guantes y protección adecuada, además de cocinarlos.
- Educación pública: La información clara y basada en evidencia científica es clave para reducir la propagación del virus.
| Medida | Descripción |
|---|---|
| Vacunación | Uso de vacunas para prevenir la infección y reducir la gravedad de la enfermedad. |
| Aislamiento | Aislamiento de personas infectadas para prevenir la transmisión. |
| Higiene | Lavado frecuente de manos con agua y jabón. |
| Control animal | Reducción del contacto con animales portadores del virus. |
| Educación | Información clara y basada en evidencia científica. |
