Viajar con Niños en Europa: 20 Destinos Ideales para una Escapada Familiar

Sin duda, en nuestro continente hay muchísimos destinos interesantes para disfrutar en familia. Y, aunque parezca que todos tienen demasiadas cosas que ver, si os planificáis bien y escogéis los puntos clave de cada uno de ellos, podréis conocerlos en tres días. En este artículo hemos escogido veinte ciudades de Europa perfectas para una escapada de un fin de semana largo. Para poneros las cosas fáciles, os detallamos los lugares de visita más destacados de cada una según nuestra experiencia. La idea es que os sirva de guía y podáis hacer vuestros planes en función de vuestras necesidades particulares. Y si no os da tiempo a ver todo, ¡no pasa nada, será una buena excusa para volver!

1. Budapest, Hungría

Empezamos nuestro recorrido por la capital de Hungría porque, siendo menos conocida que otras ciudades europeas, es una verdadera joya que, sin duda, merece la pena descubrir. Si viajáis a Budapest, seguramente querréis ir a conocer el Parlamento, y haréis bien, porque es su edificio más famoso e impresionante. Al lado tenemos el monumento Zapatos en el Danubio, un homenaje a los judíos asesinados y lanzados al río. El puente de las Cadenas, otro de los lugares de visita indispensable, es digno de ver, sobre todo, a la caída del sol.

Para disfrutar de unas vistas inigualables, el mejor sitio es la colina de Buda, donde está el castillo de Buda, la iglesia de Matías y el Bastión de Pescadores. En cuanto a zonas históricas, el barrio judío y su sinagoga Dohány, la segunda más grande del mundo, son imprescindibles. Justo detrás de ella se encuentra el Árbol de la Vida, un sauce de metal con nombres de víctimas del Holocausto.

La basílica de San Esteban, de estilo neoclásico y la más grande de Budapest, es su monumento religioso más impactante. Cerca de su emplazamiento empieza la avenida Andrássy, llena de grandes edificios y palacios, como la Ópera Nacional de Hungría. Al final de esa famosa avenida llegaréis a la emblemática plaza de los Héroes, donde, además, los amantes del arte tienen una cita ineludible en el imponente Museo de Bellas Artes.

Otra de las grandes ‘tentaciones’ que ofrece Budapest está en el célebre balneario Széchenyi, situado en el parque de la ciudad. Entre los planes más recomendables para familias están descubrir la Isla Margarita, realizar un crucero por el Danubio o subir en funicular al castillo de Buda, y contemplar la fantástica panorámica. Aunque, los más valientes obtendrán una vista aún más imponente desde un globo aerostático que se puede tomar en City Park. Encuentra aquí los mejores alojamientos para familias en Budapest.

2. Milán, Italia

Historia, vanguardia y mucho arte son cosas que, sin duda, no faltan en ninguna región de Italia. Tampoco aquí, en la flamante capital de Lombardía, un destino perfecto para pasar un fin de semana largo. En un viaje al epicentro de la moda no puede faltar una visita a la piazza del Duomo, la catedral y la Galería de Vittorio Emanuele II, a través de la cual se llega al Teatro La Scala, uno de los más famosos del mundo.

El siguiente alto en el camino es el Quadrilatero d’Oro, la zona más lujosa de Milán, cuatro calles repletas de tiendas y edificios históricos. El castillo Sforzesco, el Cementerio Monumental, la iglesia de San Lorenzo y el barrio de Navigli completarían la lista de zonas imprescindibles. Si queréis ver La Última Cena de Da Vinci, os recomendamos coger la entrada a la iglesia de Santa Maria delle Grazie con antelación, ya que es una de las actividades más demandadas. Encuentra aquí los mejores alojamientos para familias en Milán.

3. Venecia, Italia

Una de las ventajas más remarcables de Venecia es que su centro histórico es pequeño y se puede llegar a todos los puntos importantes a pie o en vaporetto, un tipo de embarcación utilizada a modo de transporte público. El mejor lugar para empezar es, como no podía ser de otra manera, la plaza de San Marcos, donde se levantan, imponentes, la basílica y el Palacio Ducal.

Muy cerca de ella se encuentran el Campanile, símbolo de Venecia, y el puente Rialto, el más antiguo, que conecta con el Mercado Rialto. Las basílicas de Santa María della Salute, San Giorgio Maggiore y la de Santa María Assunta son otros monumentos que merece la pena conocer. En función de la hora a la que cojáis el vuelo de vuelta, podéis decidir entre ir a alguno de los museos de la ciudad, como la Galería de la Academia, o hacer una excursión a las islas de Murano y Burano, que tampoco es mal plan. Encuentra aquí los mejores alojamientos para familias en Venecia.

4. Berlín, Alemania

Un fin de semana en Berlín da para mucho. Podéis empezar vuestro recorrido en la Puerta de Branderburgo, junto a la Pariser Platz y bastante cerca del edificio del Parlamento alemán; si queréis conocerlo por dentro, tened en cuenta que es necesario reservar entrada de manera anticipada. A continuación, sugerimos que os dirijáis al Monumento al Holocausto y, después, a los restos del famoso Muro de Berlín.

Frente al jardín Lustgarden se levanta la catedral, una visita imprescindible, desde la que además se disfruta de las mejores vistas de la ciudad. Se encuentra dentro de la llamada Isla de los Museos, en la que, además, se ubican el Museo Nuevo y el de Pérgamo, que atesora una de las colecciones de antigüedades más increíbles del mundo. Para finalizar, una buena opción es ir a la Gendarmenmarkt y al palacio Charlottenburg. Si os da tiempo, desde Sapos y Princesas os recomendamos una excursión a la bonita localidad de Potsdam o una visita al campo de concentración de Sachsenhausen. Encuentra aquí los mejores alojamientos para familias en Berlín.

5. Múnich, Alemania

Tres días bastan para descubrir una de las urbes más bonitas de Alemania. A pesar de que la capital de Baviera es bastante grande, el casco antiguo de Múnich se puede recorrer a pie, ya que se encuentra todo bastante cerca. Uno de los primeros sitios a los que hay que ir es la Marienplatz, su punto neurálgico. En ella están la Columna de María (Mariensäule), el Nuevo Ayuntamiento (Neues Rathaus) y el carrillón (Glockenspiel).

Entre los monumentos más representativos cabe mencionar el palacio de Nymphenburg, la catedral, la Odeonsplatz, la iglesia de los Teatinos, el palacio Residenz, la iglesia Asam y el palacio de la Justicia. Y si queréis disfrutar de un poco de aire limpio, nada como el Olympiapark, que cuenta con grandes zonas verdes y que está abierto al público todos los días. Por otro lado, una salida bastante aconsejable para hacer desde Múnich es el campo de concentración de Dachau. Encuentra aquí los mejores alojamientos para familias en Múnich.

6. París, Francia

La capital de Francia tiene mucho que ofrecer y, aunque parezca complicado conocer sus lugares más representativos en un fin de semana, lo cierto es que no es una tarea imposible. Lo ideal es aterrizar en el aeropuerto de Orly o el de Charles de Gaulle, y coger un alojamiento lo más céntrico posible, ya que eso ahorra tiempo en el transporte público.

Os sugerimos empezar vuestro itinerario por los dos edificios religiosos más célebres de París: Notre Dame y Sainte-Chapelle (ambos situados en la Île de la Cité). Desde allí podéis partir hacia el Louvre, uno de los museos más frecuentados del mundo, para continuar por el jardín de las Tullerías, Ópera Garnier, Galerías Lafayette, Montmartre y el Sagrado Corazón. Tampoco pueden faltar el palacio de Versalles, el Arco del Triunfo, los Campos Elíseos, la Torre Eiffel y, finalmente, la plaza de la Concordia. Y no importa si no os da tiempo a todo, ¡ya volveréis! Encuentra aquí los mejores alojamientos para familias en París.

7. Toulouse, Francia

Bañada por el río Garona, Toulouse es la cuarta localidad más grande de Francia y un destino perfecto para una escapada. El puente de San Pedro es uno de sus sitios más populares, ya que ofrece unas bonitas vistas a la chapelle Saint-Joseph de la Grave. La basílica medieval de San Sernín es también uno de sus edificios más destacables, pero, sin duda, la plaza del Capitolio es el lugar más famoso, puesto que de ella nace su centro neurálgico.

La catedral de Toulouse, situada al sur de la ciudad, combina los estilos gótico y románico, y posee unas increíbles vidrieras del siglo XV. Son también recomendables el convento de los Jacobinos, el Museo de los Agustinos, el jardín japonés y el mirador de las Galerías Lafayette. Encuentra aquí los mejores alojamientos para familias en Toulouse.

8. Dublín, Irlanda

Dublín es un núcleo urbano pequeño y lleno de encanto, por lo que es una de las ciudades de Europa perfectas para una escapada. Una buena forma de acercarse a su ambiente es tomarse una pinta en Temple Bar o en Oliver St. John Gogarty, dos de los pubs más famosos. Como punto de partida, es una buena opción ir a la cárcel de Kilmainham o a la fábrica de Guiness. A continuación, y siguiendo la calle Old Kilmainham, llegaréis a la catedral Christ Church y a la de San Patricio, las construcciones religiosas más importantes.

El Trinity College, uno de los símbolos de la ciudad y una de las universidades más antiguas de Irlanda, se encuentra muy cerca de Merrion Square, un animado parque del centro, y de la Casa Número 29, una antigua residencia de estilo georgiano que se conserva amueblada al estilo de la burguesía dublinesa de finales del siglo XVIII y principios del XX. Otros puntos imprescindibles son el castillo de Dublín, el Museo de Historia Natural, la Galería Nacional de Irlanda, el Museo Nacional de Arqueología y la Biblioteca Nacional. Encuentra aquí los mejores alojamientos para familias en Dublín.

9. Ámsterdam, Países Bajos

Aunque Ámsterdam tiene mucho que ver y muchos planes interesantes, si optimizáis bien vuestros días, seréis capaces de ver la mayor parte de sus lugares más turísticos. Pasear por sus cuatro canales es algo a lo que no podéis renunciar. Todos ellos bordean el centro y ofrecen maravillosas vistas.

Desde Sapos y Princesas también aconsejamos ir al Mercado de las Flores, el Museo Van Gogh; el Rijksmuseum; Vondelpark, el parque más popular; Begijnhof, un beaterio del siglo XIV; la plaza Dam; el Palacio Real; la iglesia Vieja (Oude Kerk) y la iglesia Nueva (Nieuwe Kerk). Por otro lado, visitar la Casa de Ana Frank os servirá para conocer el sitio donde varias familias se ocultaron huyendo de los nazis y evocar la historia que esta niña dejó escrita en su diario. Encuentra aquí los mejores alojamientos para familias en Ámsterdam.

10. Bruselas, Bélgica

El mejor punto de partida para callejear por la capital de Bélgica es la Grand Place, llena de edificios históricos como el Ayuntamiento o la Casa del Rey. Muy cerca están la iglesia de San Nicolás y el edificio neoclásico de la Bolsa. Junto con el Parlamento Europeo, cabe mencionar la catedral de San Miguel y Santa Gúdula, el Palacio de la Justicia, el parque de Bruselas, el Palacio Real, el Palacio de la Nación, el Museo Magritte, la plaza Real y la iglesia St-Jacques-sur-Coudenberg.

Si queréis una buena panorámica de la ciudad, la tendréis desde la plaza Poelaert. Tampoco pueden faltar en vuestro viaje el Manneken Pis, el Atomium y la iglesia de Notre Dame du Sablon, una de las más bonitas. Encuentra aquí los mejores alojamientos para familias en Bruselas.

Y, si tienes ocasión, no dejes de aprovechar para hacer una escapada a la naturaleza de Flandes, porque cerca de la capital belga hay excursiones que, sin duda, os sorprenderán. Por ejemplo, la del Bosque de Soignes, que forma parte del Parque Nacional de los Bosques de Brabante. Aquí, la reserva forestal Joseph Zwaenepoel, una de las cinco zonas del parque que son Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, cuenta con estupendas rutas a pie, en bici o a caballo.

¿El entorno?: un espacio de naturaleza virgen de hayas y robles majestuosos, ríos serpenteantes y rica biodiversidad, una ventana que nos permite asomarnos a cómo eran las selvas europeas en los remotos tiempos del Neolítico.

Caminar rodeado de hayas es una experiencia increíble.

11. Praga, República Checa

Con un centro histórico Patrimonio de la Humanidad y barrios ideales para pasear, museos, castillos, miradores y puentes, Praga es otra de las ciudades de Europa perfectas para una escapada. Lo mejor es empezar por la plaza de la Ciudad Vieja, donde podréis ver el famoso Reloj Astronómico, el Antiguo Ayuntamiento y la iglesia de Nuestra Señora de Týn.

Muy cerca se encuentra el barrio judío, Josefov, donde están sus seis sinagogas, aunque las más populares son la europea y la española. También allí es muy recomendable visitar el antiguo cementerio judío. Otro de los lugares más bonitos de Praga es el puente de Carlos, que ofrece unas vistas impresionantes del castillo, monumento muy reseñable junto con la catedral de San Vito y el bohemio barrio de Mala Strana.

La iglesia de Nuestra Señora de la Victoria es un edificio religioso muy importante para la comunidad cristiana, ya que recibe peregrinos durante todo el año que van allí para ver la imagen del Niño Jesús de Praga. Encuentra aquí los mejores alojamientos para familias en Praga.

12. Copenhague, Dinamarca

Copenhague es una urbe tranquila en la que es raro ver grandes masificaciones de turistas en comparación con otras capitales europeas. Un fin de semana es tiempo más que suficiente para descubrir sus lugares de interés, porque, por lo general, se puede llegar a ellos a pie.

Nyhavn es un pequeño canal con antiguas casas de pescadores alrededor y, sin duda, uno de los puntos más fotografiados junto con la Sirenita. Si bien es verdad que hay que tener cuidado con las expectativas que tenemos en cuanto a esta escultura, ya que es bastante pequeña. Un monumento muy importante es el castillo de Rosenborg, construido como retiro veraniego en 1606 y residencia real hasta 1710.

Si vais con niños, os recomendamos que os acerquéis al Tivoli, un parque de atracciones con jardines que datan de 1843. Otros lugares de interés son la Ópera de Copenhague; el castillo de Amalienborg y la iglesia de Mármol. Encuentra aquí los mejores alojamientos para familias en Copenhague.

13. Oporto, Portugal

Se trata de uno de esos destinos perfectos para disfrutar de una escapada de pocos días, los suficientes para desconectar y empaparse de su esencia. Un buen punto de partida para empezar a recorrer Oporto es la avenida de los Aliados, en pleno centro, entre cuyos edificios destaca el del Ayuntamiento. Muy cerca se localizan la p...

Primer Viaje a Europa 🇪🇺 ¡17 tips!

Tabla resumen de destinos europeos para viajar con niños

Ciudad País Atracciones destacadas Ideal para
Budapest Hungría Parlamento, Colina de Buda, Balneario Széchenyi Familias con niños de todas las edades
Milán Italia Duomo, Galería Vittorio Emanuele II, Castillo Sforzesco Adolescentes interesados en moda y arte
Venecia Italia Plaza de San Marcos, Puente de Rialto, Islas de Murano y Burano Paseos en góndola y exploración cultural
Berlín Alemania Puerta de Brandenburgo, Muro de Berlín, Isla de los Museos Niños mayores interesados en historia
Múnich Alemania Marienplatz, Palacio de Nymphenburg, Olympiapark Aire libre y cultura bávara
París Francia Torre Eiffel, Louvre, Notre Dame, Versalles Cultura, historia y romanticismo
Toulouse Francia Plaza del Capitolio, Basílica de San Sernín, Puente de San Pedro Ambiente relajado y arquitectura
Dublín Irlanda Temple Bar, Trinity College, Castillo de Dublín Historia, pubs y parques
Ámsterdam Países Bajos Canales, Museo Van Gogh, Casa de Ana Frank Bicicleta y cultura
Bruselas Bélgica Grand Place, Manneken Pis, Atomium Chocolate y arquitectura
Praga República Checa Plaza de la Ciudad Vieja, Puente de Carlos, Castillo de Praga Cuentos de hadas y arquitectura
Copenhague Dinamarca Nyhavn, Sirenita, Tivoli Parques de atracciones y ambiente relajado
Oporto Portugal Avenida de los Aliados, Ribera, Bodegas de Vino de Oporto Vistas al río Duero y gastronomía

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