Cuando bajan las temperaturas, los dolores de garganta y las toses se convierten en el día a día de muchas personas. Esto no es coincidencia: el aire frío reseca nuestras mucosas, la calefacción en espacios cerrados nos expone a cambios ambientales drásticos y diversos virus (de la gripe y el resfriado, entre otros) atacan nuestro aparato respiratorio superior. La faringitis, las toses, el dolor al tragar, la fiebre y el malestar generalizado suelen ir acompañados. En las siguientes líneas, te contamos a qué se deben estos síntomas y cómo evitar su aparición.
Dolor de Garganta en Niños: ¿Cómo aliviarlo y descubrir su causa?
¿Qué es la Faringitis?
La faringe es un conducto de paredes musculosas y membranosas que comunica la boca con el esófago, forma parte del tubo digestivo y permite la respiración y el habla, entre otras cosas. La faringitis, conocida comúnmente como dolor de garganta, es una afección que cursa con irritación, inflamación o infección de la faringe.
La faringitis es la inflamación (incluyendo eritema, edema, exudado, enantema, úlceras y vesículas), generalmente debida a infección, de las membranas mucosas de la garganta. Menos frecuentemente, es debida a causas ambientales, antiguamente conocidas como faringitis “irritativas”: tabaco, polución, alérgenos, cáusticos, alimentos o líquidos muy calientes.
También hay faringitis asociada a múltiples cuadros inflamatorios como: el síndrome PFAPA, la enfermedad de Kawasaki, la enfermedad inflamatoria intestinal, el síndrome de Stevens Johnson y el lupus eritematoso diseminado.
Faringitis estreptocócica
Tipos de Faringitis
Se distinguen dos formas de faringitis:
- Aguda: es una infección a corto plazo. Puede presentarse como inflamación de las amígdalas y se refiere a la inflamación de la faringe, de la úvula (campanilla), las amígdalas y el paladar blando.
- Crónica: permanece por mucho más tiempo, al menos varias semanas. Incluye una serie de procesos inflamatorios o irritativos de la mucosa faríngea que persisten o se repiten a menudo, generalmente sin causa infecciosa, y que se pueden dar en diversas situaciones: el reflujo gastroesofágico, ante irritantes tóxicos como puede ser polvo, sustancias químicas, el humo del tabaco, o cuando la respiración es por la boca ante afecciones de la nariz que cursan con obstrucción nasal.
Causas de la Faringitis en Niños de 2 a 3 Años
Las causas de la faringitis son variadas, aunque hasta en el 80% de los casos el responsable es un virus. Entre los agentes causales más comunes, destacan aquellos pertenecientes a los grupos Rhinovirus, Adenovirus, Coronavirus, Influenza y Parainfluenza. El virus de Epstein-Barr o el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) también pueden estar implicados, aunque en un número de casos mucho más bajo.
La faringitis puede ser bacteriana. Estos casos suelen ser más graves que los víricos y, en ocasiones, se instauran después de una infección viral previa. Los causantes principales de las faringitis bacterianas son los estreptococos beta-hemolíticos del grupo A. En este caso, hablamos de faringitis estreptocócica.
Las faringitis crónicas tienen una causa algo más variada. Por ejemplo, si es de origen respiratorio, el motivo suele ser el consumo de tabaco o la exposición prolongada a compuestos químicos irritantes.
Amigdalitis y Faringitis en niños
Agentes Infecciosos Comunes
- Virus: Rhinovirus, Adenovirus, Coronavirus, Influenza, Parainfluenza, Virus de Epstein-Barr, VIH.
- Bacterias: Estreptococos beta-hemolíticos del grupo A (Faringitis estreptocócica).
Síntomas de la Faringitis
Como hemos dicho en líneas previas, el síntoma principal de la faringitis es el dolor de garganta. La intensidad y tipología de los síntomas dependen mucho de las causas subyacentes de la faringitis. Ante cualquier duda o persistencia de los signos clínicos, lo mejor es acudir al profesional médico cuanto antes.
El dolor en la garganta es el síntoma principal. Como se ha comentado anteriormente, y en función del origen vírico o bacteriano de la infección, la odinofagia se puede acompañar de síntomas catarrales, fiebre, dolor de cabeza, dolor de tripa, ganglios del cuello o debajo de la mandíbula inflamados (y muchas veces dolorosos al tacto), vómitos y sensación de cansancio.
Al mirar directamente la faringe con una luz,se podrá ver un enrojecimiento de la garganta y las amígdalas, acompañado o no de puntos o placas blanquecinas. En ocasiones, la faringoamigdalitis se acompaña de una erupción generalizada en la piel.
Síntomas Adicionales
- Fiebre
- Malestar general
- Dificultad para tragar
- Enrojecimiento de la garganta
- Puntos o placas blanquecinas en la garganta
Diagnóstico de la Faringitis
El primer paso para el diagnóstico de la faringitis es hacer un examen físico y observar la garganta directamente. La prueba rápida de antígenos (Rapid antigen test) puede ser de gran utilidad para detectar una faringitis estreptocócica de forma rápida y sencilla, pero la sensibilidad oscila entre un 70-90%, por lo que hay cierto margen de error.
Tratamiento de la Faringitis en Niños
La mayoría de los dolores de garganta están causados por infecciones víricas. En este escenario, con tomar medidas en casa y esperar a que el sistema inmunitario combata la infección por sí solo es más que suficiente.
Medidas Generales
- Hidratarse bien: Una buena hidratación fomenta la eficacia del sistema inmunitario, pero también puede reducir el picor de garganta y el dolor.
- Usar humidificador.
Tratamiento Específico
El uso de antibióticos se restringe a las faringitis estreptocócicas. Es de gran importancia realizar esta distinción, ya que tomar antibióticos ante un dolor de garganta vírico no tiene ninguna utilidad. En caso de que la faringitis sea bacteriana, los antibióticos de elección son la penicilina V o la amoxicilina oral. Las cefalosporinas, los macrólidos o la clindamicina también se pueden emplear, pero siempre bajo dirección médica.
Cuándo Consultar al Médico
La faringitis es, en la mayoría de los casos, una condición leve que se resuelve por sí sola con los cuidados caseros necesarios. De todas formas, si esta se acompaña de fiebre alta y malestar que no mejora con los días, lo más recomendable es acudir al médico.
Prevención de la Faringitis
Resulta difícil la prevención, y más en la edad infantil, pues el contagio se produce a través de la vía respiratoria por tos, besos o respiración próxima entre las personas. También puede transmitirse la infección a través de las manos, después de tocar un objeto contaminado por otra persona infectada.
La faringitis puede tener múltiples causas, pero un sistema inmunitario sano siempre ayuda a combatirla o evitar que los síntomas sean graves. Compra cualquiera de nuestros perfiles sanguíneos para conocer tu estado general de salud.
Consejos para Evitar la Faringitis Aguda
- Evita los ambientes muy contaminados.
- Huye de los cambios bruscos de temperatura.
- Protégete para evitar el contagio.
- Mantén una adecuada hidratación.
- Refuerza tu garganta con una dieta rica en vitamina C.
- Si fumas, deja el tabaco.
- La bufanda, tu mejor complemento este invierno.
- Consulta a tu farmacéutico.
- Ante el menor síntoma, acude al médico.
