Cada vez con mayor frecuencia las pacientes embarazadas consultan por si hay alguna contraindicación para volar en avión y, en general, no la hay. Sin embargo, sí podemos hacer algunas consideraciones al respecto. Volar durante el embarazo es seguro en la mayoría de los casos, pero es importante conocer las restricciones de las aerolíneas. ¡Descubre todo lo que necesitas saber para disfrutar del viaje!
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Restricciones de las Aerolíneas para Pasajeras Embarazadas
Al referirnos a un viaje ocasional durante el embarazo, debemos generalizar que volar en sí no afecta el desarrollo del embarazo, no implica riesgos para la madre ni para el feto, y no influye en el inicio del parto. Sin embargo, las aerolíneas, algunas con políticas más estrictas que otras, imponen restricciones para admitir a mujeres embarazadas en las últimas semanas de gestación entre sus pasajeros. Esto es únicamente una medida de seguridad para evitar el riesgo de tener que atender un parto en pleno vuelo, lo que representaría un grave compromiso para la tripulación y la empresa.
De acuerdo con esto, la regla general es permitir a las mujeres con embarazos que transcurren con normalidad y etiquetadas de bajo riesgo viajar sin restricciones hasta la semana 28, aunque se puede requerir un documento firmado por el obstetra que certifique las semanas de embarazo y que no hay contraindicaciones para volar a partir de la semana 28 o 32, según la aerolínea. No se permite volar a partir de la semana 36, que es aproximadamente un mes antes de la fecha probable de parto en embarazos únicos, y desde la semana 32 en los embarazos múltiples.
Consideraciones para Miembros de la Tripulación Embarazadas
Otra cuestión es formar parte de la tripulación y realizar varios vuelos a la semana a lo largo del embarazo; en este caso, debemos considerar los posibles efectos de la radiación cósmica. Los rayos cósmicos son partículas energéticas que se desplazan por la atmósfera, con una densidad mucho mayor a la altitud en la que vuelan los aviones que en el suelo terrestre. La exposición a estos rayos durante un viaje específico es mínima y no se conocen repercusiones sobre el desarrollo del embarazo; sin embargo, su efecto acumulativo podría afectar al embrión o feto, lo cual es importante considerar en el personal de vuelo.
Otro factor para considerar es el impacto de las variaciones de presión y de concentración de oxígeno que pueden ocurrir durante el vuelo, las cuales en situaciones normales son compensadas sin afectar el embarazo.
Riesgo de Trombosis
La principal preocupación es el riesgo de trombosis venosa derivado de la inmovilidad durante viajes prolongados, ya sea en avión, en otros medios de transporte o por cualquier otra razón. La gestación aumenta la probabilidad de estos eventos trombóticos, al igual que la falta de movimiento, por lo que es altamente recomendable, en caso de hacer viajes prolongados, levantarse para caminar un poco cada dos horas como máximo, además de ejecutar ejercicios de flexión o rotación de los tobillos durante el trayecto y usar medias compresivas por debajo de las rodillas para reducir este riesgo. No se aconseja de manera general el uso de aspirina o heparina, quedando su aplicación al juicio médico en situaciones muy específicas.
Otras Preocupaciones Relacionadas
Un tema relacionado con los vuelos, y que genera consultas de las gestantes, son los arcos de seguridad en los aeropuertos. Estos emplean, para identificar metales, radiación electromagnética de baja frecuencia, la cual no tiene efectos perjudiciales conocidos sobre el embarazo; es la misma que emiten los teléfonos móviles, los ordenadores y numerosos electrodomésticos de uso habitual. Por lo tanto, si estás embarazada, puedes atravesar sin reservas los arcos de seguridad típicos de los aeropuertos y de muchos edificios gubernamentales.
Medidas a Tomar al Volar
Si tenemos en cuenta todas estas consideraciones, no hay objeción para volar en avión si estás en estado de gestación. Eso sí…Considera que el momento óptimo para viajar es durante el segundo trimestre, pues la mayoría de las embarazadas ya han superado la etapa de náuseas, fatiga y falta de energía típicas del primer trimestre, y nos alejamos del tiempo de mayor riesgo de aborto, cuando indudablemente preferiremos estar cerca de nuestro centro médico. Y también antes del tercer trimestre, cuando se vuelven a experimentar molestias relacionadas con el estado avanzado del embarazo y cuando soportar largas horas de viaje sentadas será mucho más incómodo.
Recuerda usar prendas cómodas que no ajusten en la cintura; dependiendo del tiempo de viaje, considera unas medias compresivas debajo de la rodilla. Si puedes, elige un asiento de pasillo para que puedas levantarte con frecuencia y estirar las piernas o ir al baño. Evita ciertos alimentos y bebidas gaseosas que puedan provocar molestos gases que arruinen tu viaje. Bebe agua en abundancia ya que la humedad dentro de la cabina es bastante baja y es común experimentar deshidratación en la piel y mucosas.
El primer trimestre de gestación hasta la semana 18, debe tenerse gran precaución, sobre todo por el riesgo que existe de sufrir un aborto espontáneo. El periodo que menos riesgo tiene a la hora de viajar es el segundo trimestre, puesto que la implantación se ha realizado correctamente y existe menor peligro de sufrir un aborto espontáneo. Se debe saber con antelación, tanto el traslado, el lugar y los hospitales de referencia próximos del destino elegido.
El riesgo de bajada de tensión o de niveles de glucemias, que son muy frecuentes en la embarazada, obliga a llevar siempre en el bolso una botella de agua pequeña y unos caramelos de azúcar, que ante la mínima sospecha, la mujer tiene que tomar. Si el viaje se realiza a una zona de playa o de montaña, es necesario el uso de protectores solares de factor alto, debido al riesgo de aparición de manchas en cara, cloasmas, difíciles de eliminar tras el parto.
Precauciones Específicas al Viajar en Avión, Tren o Automóvil
Te damos una serie de recomendaciones que debes tener en cuenta si planeas viajar durante el embarazo. Sin embargo, te aconsejamos que compartas tus planes con tu ginecólogo/a. Él/lla son los que mejor conocen como va tu embarazo, y te harán recomendaciones adecuadas a tu caso en particular. Por ello, antes de viajar, especialmente en vuelos largos o destinos internacionales, es importante tener una evaluación médica.
- Hidratación y movilidad: Durante viajes largos, es esencial mantenerse hidratada y moverse cada 1-2 horas para evitar el riesgo de trombosis venosa profunda (coágulos en las piernas). En el caso de vuelos, usar medias de compresión puede ser útil.
- Evitar destinos de alto riesgo: Evita viajar a lugares con riesgo de enfermedades como el Zika o la malaria, ya que pueden ser peligrosas para el embarazo.
- Acceso a atención médica: Asegúrate de que en el destino exista un buen acceso a servicios médicos en caso de emergencias.
Condiciones Médicas que Desaconsejan Viajar
Efectivamente existen varias condiciones médicas y complicaciones del embarazo que pueden hacer que viajar no sea recomendable, especialmente si se requiere un viaje largo o a lugares con acceso limitado a atención médica. Es fundamental que consultes con tu obstetra antes de planificar tu viaje.
Algunas de las condiciones médicas o complicaciones que podrían limitar o desaconsejar tu viajar son:
- Riesgo de parto prematuro
- Placenta previa
- Preeclampsia
- Hipertensión no controlada
- Diabetes gestacional no controlada
- Hiperémesis gravídica
- Historia de aborto recurrente
- Rotura prematura de membranas
- Embarazo múltiple (gemelos o más)
- Problemas de coagulación o trombosis
Si alguna de estas condiciones está presente, lo más seguro es evitar viajar o hacerlo solo bajo estricta supervisión médica. En algunos casos, es posible que se necesiten cuidados especiales o restricciones específicas para garantizar la seguridad de la madre y el bebé.
Recomendaciones sobre Vacunaciones, Alimentos y Bebidas en Destinos Internacionales
Si planeas viajar a destinos internacionales, especialmente a países con riesgos sanitarios específicos, hay varias recomendaciones importantes en cuanto a vacunas, alimentos y bebidas para proteger tanto a la madre como al bebé en desarrollo. Es esencial que realices una consulta previa con tu obstetra y, si es necesario, con un especialista en medicina del viajero.
Vacunas Recomendadas:
- Vacuna contra la influenza: Se recomienda a todas las mujeres embarazadas.
- Vacuna contra la hepatitis A y B: Estas vacunas son seguras si se viaja a áreas donde las infecciones por hepatitis son comunes.
- Vacuna contra el tétanos, difteria y tosferina (Tdap): Se recomienda para todas las embarazadas.
Vacunas que Deben Evitarse:
- Vacuna contra la fiebre amarilla: Solo se recomienda en casos estrictamente necesarios.
- Vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR): No se debe administrar durante el embarazo.
Alimentación:
- Evitar alimentos crudos o mal cocidos: Carne, pescado o huevos crudos o poco cocidos.
- Precaución con los productos lácteos: Evitar los productos lácteos no pasteurizados.
- Frutas y verduras: Comer solo frutas y verduras que estén bien lavadas o peladas.
- Comida callejera: Evitar la comida callejera en áreas con estándares sanitarios bajos.
Agua Potable:
- Beber siempre agua embotellada.
- Evitar el consumo de agua del grifo, hielo o bebidas que podrían haber sido preparadas con agua no tratada.
Enfermedades Transmitidas por Mosquitos:
- Malaria: Consulte con su médico sobre la profilaxis antimalárica segura para el embarazo.
- Zika y dengue: Extremar las medidas de protección contra picaduras de mosquitos.
Medidas y Ejercicios para Prevenir Hinchazón, Coágulos Sanguíneos y Malestar
Durante los viajes largos, especialmente en avión, tren o automóvil, las mujeres embarazadas son más propensas a sufrir hinchazón, coágulos sanguíneos (trombosis venosa profunda) y malestar debido a la inmovilidad prolongada y los cambios de presión. Para minimizar estos riesgos y garantizar un viaje más cómodo, te recomendamos las siguientes medidas y ejercicios:
- Haz movimientos frecuentes: Levántate y camina cada 1-2 horas.
- Haz ejercicios en el asiento: Rotaciones de tobillos, flexión y extensión de pies, estiramiento de piernas.
- Cambia de posición regularmente.
- Eleva las piernas si es posible.
- Usa medias de compresión graduada.
- Asegura una hidratación adecuada: Bebe suficiente agua.
- Evita ropa ajustada.
- Realiza comidas ligeras y evita alimentos con alto contenido en sodio.
Con todos estos consejos puedes viajar tranquila y disfrutar del vuelo. De todas formas, si consideras que es mejor no tomar ese vuelo, con los seguros de viaje MAPFRE tienes la cobertura de cancelación de viaje, con la cual recibirás el reembolso de gastos por numerosas razones de anulación de viaje.
