Anemia en el Tercer Trimestre de Embarazo: Síntomas, Causas y Tratamiento

Aunque te pueda parecer extraño, la anemia en el embarazo es bastante común durante el tercer trimestre, apareciendo en hasta un tercio de las mujeres embarazadas. Es crucial entender las causas, síntomas y consecuencias de esta condición para asegurar el bienestar tanto de la madre como del feto.

¿Por qué aparece la anemia en el embarazo?

Es normal que durante el embarazo la madre sufra de anemia, ya que el volumen de sangre incrementa por momentos. Esto es así porque necesita satisfacer tanto las necesidades del bebé como las suyas. La anemia durante el embarazo es un problema relativamente frecuente, ya que el cuerpo se ve forzado a producir más sangre para garantizar el correcto desarrollo del bebé.

Las causas más comunes de la anemia en un embarazo son la deficiencia de hierro y la deficiencia de ácido fólico. En una situación normal, una mujer puede considerarse que tiene anemia si la manifestación de hemoglobina es menor a 12 gramos por decilitro (g/dl). No te asustes si durante el segundo trimestre de embarazo tienes anemia, puesto que como te hemos nombrado anteriormente es algo corriente en embarazadas debido a los cambios fisiológicos maternos producidos por el embarazo.

La anemia engloba los cambios hematológicos y fisiológicos del embarazo, momento en el que se produce una disminución fisiológica de los valores de hemoglobina y hematocrito, correlacionada con un aumento del aporte de hierro, especialmente en el segundo y el tercer trimestre. Las personas embarazadas con anemia no tienen un índice eritrocitario suficiente en su torrente sanguíneo que garantice la transferencia necesaria de oxígeno a los tejidos y órganos de su cuerpo y al propio bebé.

Tipos de Anemia Durante el Embarazo

  • Anemia ferropénica: Este es, sin duda, el tipo de anemia más predominante, ya que se da en alrededor el 15 % de los embarazos. La anemia ferropénica en un embarazo es debido a la deficiencia de hierro, ya sea por una mala absorción del hierro o que no dispones de suficientes depósitos. Esto ocurre porque el organismo necesita hierro para elaborar hemoglobina, y durante el embarazo se requiere duplicar la cantidad de hierro.
  • Anemia megaloblástica: Este es el segundo tipo de anemia durante el embarazo más común. En cuanto a la anemia megaloblástica es causa de la deficiencia de ácido fólico o de vitamina B12 -debido a una ingestión inadecuada o mala absorción. El ácido fólico, también conocido como vitamina B9, actúa como coenzima necesaria para el proceso de generación de ADN y ARN y tiene su función en la división celular. Otra vitamina presente en la generación de eritrocitos es la vitamina B12.

ANEMIA EN EL EMBARAZO, POR GINECOLOGA DIANA ALVAREZ

Factores de Riesgo de la Anemia Gravídica

La deficiencia de hierro durante el embarazo puede ocasionar que la mujer se sienta cansada. Por ello, es importante conocer los factores de riesgo para reducir lo posible esta afección.
  • Si se trata de un embarazo múltiple.
  • Si la mujer tiene vómitos con frecuencia.
  • Si no se consume la suficiente cantidad de alimentos ricos en hierro.
  • Si las reglas antes del embarazo eran abundantes.

¿Cuáles son los signos más comunes de la anemia en el embarazo?

Si padeces de anemia en un embarazo no debes descuidarla, puesto que puede agravarse y originar consecuencias graves para el feto y para ti. En una etapa temprana, la anemia puede ser asintomática. Por lo tanto, en la primera cita prenatal ya se debe pedir un análisis de sangre, que permitirá evaluar si hay o no anemia.

Además, hay otras fuentes, como los suplementos de hierro y ácido fólico o vitamina B12. La forma más eficaz de evitar tener anemia por déficit de hierro es garantizar un aporte de hierro adecuado mediante la alimentación. De todos modos, esta suplementación se debe regir siempre por las instrucciones de tu especialista.

La anemia puede provocar cansancio y fatiga, así como palidez y taquicardia. Todo esto es debido a que al haber menos glóbulos rojos que puedan transportar oxígeno por la sangre, el corazón debe trabajar más aumentando la frecuencia cardíaca. Sin embargo, también es posible que la embarazada no tenga ningún síntoma, especialmente si se trata de una anemia leve.

Síntomas Comunes de la Anemia en el Embarazo

  • Palidez de la piel y las mucosas.
  • Cansancio excesivo o injustificado.
  • Somnolencia.
  • Debilidad.
  • Mareos y vértigos.
  • Sudoración.
  • Ansiedad.
  • Dolor de cabeza.
  • Apatía.
  • Inapetencia.
  • Pérdida abundante de cabello.
  • Uñas que se quiebran fácilmente.
  • Taquicardia.
  • Dificultades respiratorias.

Es importante tener en cuenta que un exceso de hierro también es perjudicial: niveles de hemoglobina por encima de 13,5 están asociados con problemas como preeclampsia, eclampsia, crecimiento intrauterino retardado e hiperviscosidad sanguínea.

Consecuencias de la Anemia en el Embarazo

La anemia puede provocar dificultades en la oxigenación del feto, algo que perjudica su desarrollo. Y en el momento que estés de parto sufrirás pérdidas de sangre considerables. Además, la anemia también aumenta el riesgo de tener un bebé prematuro. Si sufres de una anemia grave durante el embarazo esta puede afectar en el peso del bebé, puesto que puede aumentar el riesgo de que nazca con poco peso. Además de provocarte una depresión posparto.

Estas deficiencias se asocian con bajo peso al nacer, los partos prematuros y, sobre todo cuando se registran niveles inferiores a 8,5, un aumento de la mortalidad perinatal. Además, perjudica el rendimiento cognitivo y el desarrollo físico de los recién nacidos.

Sin embargo, la anemia en su forma más grave puede aumentar la probabilidad de sufrir un aborto, la mortalidad perinatal o determinadas infecciones. La anemia durante el embarazo también puede suponer que el bebé tenga un bajo peso al nacer y hay mayor probabilidad de parto prematuro.

Tratamiento de la Anemia en el Embarazo

Si sufres de anemia por deficiencia de hierro, el tratamiento para revertirla es ingerir diariamente por vía oral sulfato de hierro. Aunque si sufres de anemia severa en el embarazo se puede considerar la opción de llevar a cabo una transfusión de sangre. Por otra parte, las vitaminas prenatales contienen hierro y puede ayudarte a prevenir y tratar tu anemia si es por falta de hierro.

La dosis de hierro recomendada en el embarazo es de 30 mg diarios, es decir más del 30% de la dosis habitualmente indicada. Si los análisis indican que existe anemia, los médicos recetan un suplemento de hierro de 60 a 120 mg por día o más. Para absorber la mayor cantidad de hierro posible, lo mejor es tomar las tabletas de hierro con el estómago vacío, ya sea con agua o con zumo de naranja (la vitamina C ayuda a la absorción).

Cuando el ginecólogo especialista en Obstetricia, detecta una anemia leve/ moderada durante la gestación se instaura un tratamiento con hierro oral (sulfato ferroso, hierro sucrosomado, lactoferrina, hierro proteinsuccinilato…), diario, hasta el final de la gestación, para mejorar la situación todo lo posible de cara al parto.

¿Qué alimentos son buenos para tratar la anemia en el embarazo?

El hierro que viene de los alimentos de origen animal es más fácil de absorber, pero para mejorar la absorción de este mineral de los vegetales puedes combinarlos con un alimento que sea alto en vitamina C -como las naranjas o las fresas-. La asociación con vitamina C mejora la absorción. Por ese motivo, conviene terminar las comidas con frutas para aprovechar mejor este mineral ingerido en los platos principales.

Para cubrir la dosis de hierro adecuada a todas las mujeres embarazadas se les recomienda comer alimentos ricos en hierro. La carne roja es la mejor opción, aunque la carne de ave (carne oscura), otras carnes y los mariscos también son buenas fuentes. Las espinacas, acelgas y legumbres están entre los productos de origen vegetal con mayor contenido de hierro, pero su aprovechamiento es inferior. Conviene combinarlos con cítricos y otros alimentos con vitamina C, ya que esta favorece la absorción del mineral.

Entre los alimentos ricos en hierro que no provienen de animales se encuentran los siguientes: legumbres, tofu, pasas, dátiles, ciruelas, higos, albaricoques, patatas (con piel), brócoli o brécol, remolachas, vegetales de hoja verde, panes integrales y cereales fortificados con hierro.

Además, si se acompañan los alimentos con frutas o verduras con vitamina C se ayudará a una mejor absorción del hierro. En cambio, se debe evitar el consumo de alimentos con grandes cantidades de calcio puesto que va a dificultad la absorción del hierro.

Recomendaciones Adicionales

  • No consumir un exceso de alimentos integrales (cantidades superiores a los 50 gramos).
  • No es recomendable beber té en las comidas principales. Los taninos que lo componen dificultan la asimilación de hierro.

Prevención de la Anemia en el Embarazo

Para prevenir, lo ideal es seguir una dieta sana y tomar un complejo vitamínico específico para embarazadas, que contiene, entre otras cosas, hierro, ácido fólico y vitamina B12, porque la dosis de hierro recomendada en el embarazo es de 30 mg diarios, es decir más del 30% de la dosis habitualmente indicada. Además, si tu médico te lo indica, podrás complementar la alimentación con complejos vitamínicos.

Tabla de Alimentos Ricos en Hierro

Alimento Tipo de Hierro Recomendaciones
Carne roja Hemo Fácil de absorber
Carne de ave (oscura) Hemo Buena fuente de hierro
Mariscos Hemo Buena fuente de hierro
Legumbres No Hemo Combinar con vitamina C
Tofu No Hemo Combinar con vitamina C
Vegetales de hoja verde No Hemo Combinar con vitamina C

Después del parto, normalmente hay una recuperación completa de la anemia.

Publicaciones populares: