El cuerpo de la mujer experimenta una serie de cambios significativos durante el embarazo y la lactancia. Uno de los cambios más notables ocurre en los senos, que se preparan para la producción y el suministro de leche materna. Entre estos cambios, la aparición de venas más visibles en los senos puede ser motivo de preocupación para algunas mujeres. A continuación, exploraremos las causas de este fenómeno y otros cambios comunes en las mamas durante este período.
Cambios en los Senos Durante el Embarazo
Los cambios en los pechos son absolutamente normales durante el embarazo, pues tienen como objetivo la preparación para la lactancia. Estos cambios están mediados por un aumento de hormonas femeninas a lo largo de la gestación. Los primeros meses, se acumula grasa en los senos y las glándulas mamarias aumentan de tamaño. Sí, es normal que los pechos crezcan durante el embarazo.
Aumento del Suministro de Sangre
Durante el embarazo, hay un aumento en el suministro de sangre a las mamas, y esto puede causar venas azuladas debajo de la piel. Este incremento en el flujo sanguíneo es necesario para apoyar el crecimiento de las glándulas mamarias y la producción de leche.
Cambios en los Pezones y la Aréola
Los pezones se tornan más oscuros y la aréola también, además crecen y las pequeñas glándulas de las aréolas aumentan y se vuelven irregulares, segregando una sustancia oleaginosa (calostro) que evita que se resequen y se agrieten.
Otros Cambios Comunes
- Crecimiento del pecho: Con el cambio hormonal que prepara el cuerpo tanto para gestar el bebé como para alimentarlo posteriormente, el pecho puede llegar a aumentar hasta dos tallas. Debido a este rápido aumento de volumen, la piel se estira, produciendo picores y la aparición de estrías.
- Aumento de la sensibilidad: Esto es algo muy común que puede llegar a ser bastante molesto.
- Aumento de los pezones: Con el objetivo de favorecer la lactancia materna en el futuro los pezones se agrandan.
La areola es una zona de piel pigmentada alrededor del pezón. Es la zona en la que se concentran las fibras musculares que logran levantar el pezón. La areola también aloja tres tipos de glándulas: sebáceas, sudoríparas y glándulas de Montgomery. La actividad hormonal se altera desde el momento de la concepción. Por lo tanto, desde el primer trimestre de embarazo se pueden empezar a producir y apreciar cambios en los pechos, los pezones y las areolas.
Cambios en la Pigmentación y Tamaño de la Aréola
Durante el embarazo la melanina aumenta su actividad y es muy probable que la areola se oscurezca (y también otras zonas del cuerpo como la línea alba). La areola en el embarazo también puede sufrir cambios en su diámetro, haciéndose más grande.
Glándulas de Montgomery
Para cumplir su misión de hidratar y lubricar el pecho, estas glándulas aumentan su tamaño y pueden incluso llegar a percibirse al tacto.
Secreción de Calostro
La areola durante el embarazo puede empezar a secretar este líquido, aunque aún no hayas pasado por el parto, especialmente durante el tercer trimestre de embarazo cuando la llegada del bebé empieza a ser inminente. Como puedes comprobar, todos los cambios en la areola durante el embarazo responden a la necesidad de prepararse para la lactancia del bebé. El oscurecimiento del pezón ayudará al futuro bebé a localizar el pecho. El aumento de su tamaño responde a la necesidad de estimular el paladar del bebé para despertar el reflejo de succión.
Los que la areola durante el embarazo cambie es un proceso totalmente normal que no debe preocuparte. Tus mamas al principio del embarazo te dolerán y aumentarán su tamaño. El dolor de pecho suele ser uno de los primeros síntomas del embarazo.
¿Cómo lidiar contra el dolor de pechos durante la lactancia?
Cambios en los Senos Durante la Lactancia
Durante la lactancia, los senos experimentan varios cambios para prepararse y adaptarse a la producción y el suministro de leche para el bebé. Estos cambios son controlados principalmente por hormonas y pueden variar en cada mujer.
Hinchazón y Aumento de Tamaño
Los pechos, por la subida de leche (que se produce a los 3-4 días), se inflaman y aumentan de tamaño a medida que las glándulas mamarias se llenan con leche.
Cambios en los Pezones y Areolas
Los pezones también van a cambiar por la succión del bebé. Si son planos o poco prominentes pueden quedar “salidos” y no volverán a su forma anterior al terminar la lactancia. Las areolas, que son el área pigmentada alrededor del pezón, tienden a agrandarse y oscurecerse durante el embarazo y pueden permanecer así durante la lactancia.
Venas Más Prominentes
Las venas de los pechos, desde la clavícula hacia el pezón, pueden volverse más visibles, ya que aumenta el flujo sanguíneo para apoyar la producción de leche.
Asimetría en los Pechos
Es muy habitual que un pecho produzca más leche que el otro, lo que hace que el bebé prefiera el que más produce. Esto hace que en poco tiempo un pecho sea mucho más grande que el otro.
Problemas Comunes Durante la Lactancia
Además de los cambios normales, también pueden surgir algunos problemas durante la lactancia que requieren atención. Aquí hay algunos de los más comunes:
Infección (Mastitis)
Durante la lactancia, un problema todavía más común es la infección, que puede producir dolor, enrojecimiento e inflamación. Se pueden multiplicar bacterias en la mama e ingresar al cuerpo a través del pezón, lo que causa una infección conocida como “mastitis”. A medida que el cuerpo intenta combatir la infección, la mama se puede poner roja o sensible e inflamarse. Otros síntomas posibles: fiebre, dolor de cabeza, sensación de malestar general, un bulto en la zona, secreción blanquecina y espesa por el pezón, un absceso o una acumulación de pus en la zona.
La mastitis se trata con antibióticos. Debería mejorar dentro de los 10 días posteriores o entre las 2 a 3 semanas siguientes, como mucho. Para aliviar el dolor, algunos analgésicos de venta libre, como el paracetamol (marca comercial: Tylenol) o ibuprofeno (marcas comerciales: Advil, Motrin) pueden ayudar, además de la aplicación espaciada de compresas calientes.
Galactoceles
Los galactoceles son quistes que contienen líquido y que, se cree, surgen por el bloqueo de un conducto durante la lactancia. El primer síntoma suele ser una masa blanda en la mama. La ecografía puede confirmar si es efectivamente un quiste. En algunos casos, un galactocele se puede drenar para aliviar los síntomas. Las compresas frías o las bolsas de hielo y un sostén cómodo pueden ayudar. Si un galactocele regresa, se puede volver a drenar. En algunos casos no frecuentes, puede provocar infección que requiere tratamiento con antibióticos.
Adenoma de la Lactancia
El adenoma de la lactancia es la causa más común por la que puede aparecer una masa en las mamas de mujeres embarazadas o lactantes. Un adenoma es un tumor que está compuesto, en su mayoría, por tejido glandular. Las hormonas asociadas al embarazo y la lactancia pueden ser las responsables de la aparición del tumor. Se puede tener un adenoma de la lactancia o varios. Los nódulos se mueven libremente, tienen bordes bien definidos y, por lo general, contienen varios lóbulos (lobulado).
Secreciones de Sangre por el Pezón
Durante el embarazo o la lactancia, muchas mujeres experimentan secreciones de sangre por el pezón. Esto se puede deber a un traumatismo o a algún tejido interno que puede ser necesario examinar. Es posible que el médico tome una muestra de la secreción para analizarla con el microscopio y registre qué conducto es el afectado. No se suele encontrar nada anormal, y el médico puede continuar controlándote durante las consultas de seguimiento. Si se detectan células anormales en la muestra, o hay una masa en la mama, se pueden indicar más pruebas por imágenes o una biopsia. El médico y tú decidirán lo mejor para tu caso.
Cuándo Consultar a un Médico
Aunque la mayoría de los cambios que ocurren en la mama durante el embarazo y después de este son benignos, es importante saber que el cáncer de mama puede aparecer, y de hecho aparece, en mujeres embarazadas y madres recientes. Se debe informar al médico cualquier síntoma inusual, como una zona irritada o un bulto, de inmediato. Siempre es mejor exagerar en la precaución y hacerse examinar.
Si sientes una masa en la mama, es probable que el médico la examine y te indique hacerte una o más pruebas por imágenes. La mamografía con protección abdominal (o una protección especial para resguardar al feto de la exposición a los rayos X) se considera segura. Sin embargo, la ecografía, que utiliza ondas de sonido en lugar de rayos X, es lo que se suele indicar. Esta prueba puede ayudarle al médico a diferenciar entre un quiste (que tiene líquido en su interior) y un nódulo con alguna parte sólida.
Es posible que el quiste deba aspirarse (drenarse con una aguja fina) y que la masa sólida requiera ser analizada mediante una biopsia con aguja gruesa para descartar cáncer. Puedes obtener más información en Detección del cáncer de mama durante el embarazo.
Si los síntomas no mejoran con el tratamiento para la mastitis, el médico debe descartar cualquier posibilidad de cáncer de mama inflamatorio. Esta es una forma agresiva, pero rara, de cáncer de mama, que aparece primero como un zona de enrojecimiento e irritación de la piel en lugar de un bulto distinguible. El médico puede indicarte una biopsia de piel o tejido para asegurarse.
En la mayoría de las mujeres, los cambios en las mamas durante el embarazo y la lactancia resultan ser benignos. Cualquiera de las afecciones benignas incluidas en esta sección puede aparecer en mujeres embarazadas. Las siguientes son afecciones benignas asociadas específicamente al embarazo y la lactancia. Ninguna de ellas está vinculada con un aumento del riesgo de cáncer de mama.
Consejos para el Cuidado de los Senos Durante el Embarazo
- El sostén de maternidad mejora la sujeción de los pechos y puede aliviar muchas molestias musculares. Los sostenes de algodón suelen ser más cómodos que los sintéticos.
- Una buena higiene de los pechos también ayuda a minimizar las posibles molestias.
- Para prevenir la aparición de estrías, es importante una buena hidratación de la piel de las mamas.
- Si existe secreción de calostro, se recomienda el uso de almohadillas desechables o lavables.
Tabla Resumen de Cambios y Problemas Comunes
| Cambio/Problema | Descripción | Acciones Recomendadas |
|---|---|---|
| Venas Marcadas | Aumento del flujo sanguíneo en los senos. | Generalmente no requiere tratamiento. |
| Aumento de Tamaño | Crecimiento de las glándulas mamarias y acumulación de grasa. | Usar sostenes de maternidad cómodos. |
| Pezones y Aréolas Oscurecidas | Cambios hormonales que aumentan la melanina. | No requiere tratamiento. |
| Mastitis | Infección bacteriana en los senos. | Antibióticos y compresas calientes. |
| Galactoceles | Quistes llenos de líquido debido a conductos bloqueados. | Drenaje si es necesario, compresas frías. |
| Adenoma de la Lactancia | Tumor benigno de tejido glandular. | Monitoreo y posible biopsia. |
