La gestación, aunque es un proceso fisiológico, implica cambios y adaptaciones temporales que pueden sobrecargar el organismo de la mujer. A mayor número de embarazos, más cambios corporales y mayor probabilidad de sufrir sus consecuencias.
Es importante resaltar la predisposición a desarrollar un cuadro tromboembólico durante la gestación. La pared de las venas y sus válvulas pueden soportar grandes sobrecargas debido a su elasticidad, aunque de manera más eficiente en periodos cortos.
Cambios fisiológicos durante el embarazo.
Riesgos Tromboembólicos Durante el Embarazo
La ralentización de la circulación venosa y un estado de hipercoagulabilidad, junto con eventos como placenta previa, infección, lesiones uterinas traumáticas, hipertensión gestacional, antecedentes de enfermedad venosa o trombótica, afecciones hematológicas o desarreglos endocrinológicos, aumentan las probabilidades de sufrir un evento tromboembólico.
Hipotensión en el Embarazo
Durante el primer trimestre, aumenta la volemia y se produce una vasodilatación, lo que disminuye la tensión arterial. Esta disminución es progresiva y se mantiene durante el segundo trimestre, tendiendo a aumentar al final del tercer trimestre.
La hipotensión se define cuando la tensión sistólica baja por debajo de 9 y la diastólica por debajo de 6. Sin embargo, tener la tensión por debajo de estos límites no siempre es peligroso, ya que muchas mujeres están acostumbradas a tener esa tensión sin presentar síntomas.
La tensión baja puede producir mareos, sensación de inestabilidad e incluso pérdida de conocimiento. En el final del embarazo, el peso del útero puede comprimir la vena cava inferior, disminuyendo la circulación de sangre materna al corazón y provocando una disminución de la tensión.
Recomendaciones para Evitar la Hipotensión
- Levantarse lentamente para evitar movimientos bruscos.
- Mantenerse bien hidratada.
- Evitar temperaturas elevadas o cambios bruscos de temperatura.
Interrupción de la Vena Cava Inferior
El diagnóstico prenatal de la interrupción de la vena cava inferior con continuación de la vena ácigos es infrecuente. Este hallazgo obliga a descartar un síndrome de cardioesplenia o isomerismo, especialmente el isomerismo izquierdo o poliesplenia, ya que la interrupción de la vena cava inferior es un marcador de esta afección en un 55-85% de los casos.
También puede corresponder a una malformación vascular aislada, con escasa repercusión en el pronóstico vital del recién nacido, aunque no exenta de posibles complicaciones en la vida adulta.
Desarrollo embrionario de la vena cava inferior.
Casos Clínicos
Se presentaron dos casos de pacientes donde se sospechó una alteración del retorno venoso en la ecografía morfológica. En ambos casos, se visualizó una imagen en «doble burbuja» o «doble vaso» en el corte de 4 cámaras cardíacas. Además, se apreció la ausencia de la vena cava inferior en el corte transverso del abdomen superior.
En un corte longitudinal, se visualizó una imagen de «doble vaso» acompañando a la aorta, correspondiente a la vena ácigos. La técnica Doppler color demostró el flujo inverso de ambos vasos.
Tras una minuciosa valoración de la posición de los órganos fetales y una ecocardiografía normal, se sugirió el diagnóstico de interrupción aislada de la vena cava inferior desde la porción renal hasta la hepática, con continuación de la vena ácigos.
En ambos casos, se realizó una amniocentesis con resultados normales y se informó a las parejas del diagnóstico y pronóstico de la malformación. Ambos embarazos continuaron sin complicaciones.
Discusión
La interrupción de la vena cava inferior con continuación de la vena ácigos se define como la ausencia de la vena cava inferior entre la porción renal y la hepática. Esta anomalía implica un retorno anómalo de la sangre de la mitad inferior del cuerpo a través del sistema colateral de la vena ácigos o hemiácigos, que drenan en la vena cava superior.
Esta condición suele estar incluida dentro de las cardiopatías congénitas, adscrita a los síndromes de heterotaxia o cardioesplenia, sobre todo en su forma de isomerismo izquierdo o poliesplenia. Sin embargo, también puede presentarse de forma aislada.
El desarrollo del sistema venoso ocurre entre la quinta y la octava semana de embarazo, pasando de un sistema simétrico a uno asimétrico. La interrupción de la vena cava inferior se debe a un fallo primario de la vena subcardinal derecha en la conexión con el segmento hepático de la vena cava inferior.
La prevalencia de la interrupción de la vena cava inferior con continuación de vena ácigos es del 0,6%. El diagnóstico se basa en dos marcadores ecográficos presentes en la ecografía morfológica de la semana 20:
- Ausencia de la vena cava inferior en el corte transversal del abdomen superior, visualizando la imagen de «doble vaso» o «doble burbuja».
- Presencia de dos vasos de calibre similar en el corte de 4 cámaras cardíacas, donde habitualmente solo se observa la aorta.
La visualización de estos marcadores permite sospechar la afección y confirmarla con otros cortes ecográficos. La ecografía 4D y el Doppler color pueden ser útiles para visualizar las conexiones vasculares anómalas.
Trombosis venosa profunda en el EMBARAZO
| Anomalía de la VCI | Descripción | Prevalencia |
|---|---|---|
| Agenesia de la VCI | Ausencia completa de la VCI | 0.07% |
| VCI Doble | Persistencia de ambas venas supracardinales | 0.2-3% |
| Vena Renal Retroaórtica | Vena renal izquierda transcurre posterior a la aorta | 3.4% |
| Interrupción de la VCI con continuación ácigos | Ausencia de la VCI entre la porción renal y hepática | 0.6% |
Trombosis de la Vena Cava Inferior Durante el Embarazo
La trombosis de la vena cava inferior es poco frecuente durante el embarazo, pero presenta una elevada morbilidad y mortalidad. Se presenta el caso de una paciente de 18 años, con sobrepeso y antecedentes de anticoncepción hormonal, que desarrolló trombosis de la vena cava inferior durante el embarazo.
La trombosis se extendió al miembro inferior izquierdo, lo que representó un alto riesgo para la madre y el feto. La paciente fue tratada con heparina de bajo peso molecular y elastocompresión, y se detectó una mutación V3XL factor XIII en estado homocigótico.
La trombosis de la vena cava inferior debe sospecharse, aunque se considera un reto para el equipo médico.
Cesárea de Emergencia y Trombosis Venosa Profunda
Una cesárea de emergencia incrementa los riesgos debido a las complicaciones potenciales para la madre y el feto. La presencia de un trombo masivo en la vena femoral común izquierda que se extendía hacia la vena cava aumenta aún más este riesgo.
Representación de la trombosis venosa profunda.
En estos casos, es fundamental debatir las opciones terapéuticas, como trombectomía, filtro de vena cava o tratamiento anticoagulante, para garantizar la máxima seguridad a la madre y al feto y prevenir complicaciones como el tromboembolismo pulmonar masivo.
Filtro de Vena Cava Inferior (FVCI)
La inserción de un FVCI en una mujer que sufre un episodio de tromboembolismo venoso (TEV) durante el embarazo debe restringirse a los casos en los que está contraindicado el tratamiento anticoagulante o en mujeres con trombosis venosa profunda (TVP) que sufren un embolismo pulmonar (EP) recurrente a pesar de una adecuada anticoagulación.
Los filtros recuperables, no permanentes, son considerados de elección debido a que el aumento riesgo de TEV es transitorio en estas pacientes.
