La transición del biberón al vaso es un paso importante en el desarrollo de tu bebé. Es esencial comprender que cada niño tiene sus propios tiempos y ritmos de aprendizaje. Como padres, es fundamental respetar este proceso y observar cómo evoluciona el niño, evitando cualquier tipo de presión.
La siguiente regla universal también se aplica a la transición del biberón al vaso: cada niño es diferente y aprende a su ritmo. Es esencial no presionarle, obligarle ni hacer comparaciones: tu hijo te hará saber cuándo está preparado para dejar el biberón y para empezar a beber como los niños o las niñas mayores.
Por regla general, los primeros cambios tienen lugar en torno a los 6 meses como resultado de varios desarrollos anatómicos: a esta edad, la laringe baja y empiezan a aparecer los primeros dientes. Para poder beber de un vaso, el niño debe aprender nuevos movimientos. En los primeros intentos empezaremos con pequeñas cantidades de líquido e iremos aumentándolas poco a poco.
Vasos de Aprendizaje: ¿Son Realmente Necesarios?
Podemos encontrar infinidad de gadgets relacionados con la alimentación infantil, entre ellos los vasos “especiales” para que los bebés empiecen a beber agua o leche como transición al vaso normal: “VASOS DE APRENDIZAJE” Pero… ¿son necesarios? Pues no son necesarios, son totalmente prescindibles. Un bebé puede beber con vasito desde su nacimiento (de hecho algunos bebés amamantados que necesitan suplementos de fórmula o hacen lactancia mixta pueden tomar la leche en vasito en lugar de hacerlo con biberón)Es alrededor de los 6 meses, cuando empezamos la alimentación complementaria, el momento de empezar a ofrecer al bebé agua. Y sí, ¡lo podemos hacer directamente con un vasito! Sin necesidad de pasar antes por un vaso de aprendizaje u ofrecerle el agua con biberón.
Demasiados aprendizajes tienen en su primer año de vida como para andar aprendiendo-desaprendiendo-reprendiendo de nuevo. De hecho, un exceso de uso de estos vasos adaptados (360º, antivuelco/antiderrame, con boquilla, con pajita) favorecen un patrón de deglución erróneo, pudiendo alterar el desarrollo de la musculatura de la masticación, de la posición dental y el desarrollo facial, y por tanto la respiración y el habla.
Como todo sentido común. Si en la calle o en la escuela infantil os/les es más cómodo usarlo para que no se mojen, perfecto. Pero mi consejo es limitarlos al mínimo de ocasiones posible; y en casa, siempre que podamos, utilizar un vaso de boquilla abierta.
Consejos para la Introducción del Vaso
- Utiliza un vasito pequeño con boquilla abierta.
- Hay diferentes hay en el mercado para bebés, algunos con asa que facilitan su agarre, CamoCup, Tiny cup, Doidy cup, Babycup, Twistshake… e incluso en cualquier supermercado ¡¡Pero podría ser un vaso de vidrio que tengas en el armario!!
- Si tu bebé toma lactancia materna exclusiva-- desde los 6 meses: vasito abierto para agua o leche (si das ocasionalmente).
- Si tu bebé toma leche adaptada con biberón. -- desde los 6 meses: vasito abierto para agua, e intentar retirar el biberón de la leche poco a poco.
- Al principio tendrás que ser tú quien le ofrezca el agua. Poco a poco, a medida que mejore su coordinación y su agarre lo hará de manera más independiente.
- No llenes mucho el vaso.
- Coloca el vaso en su boquita e inclínalo poco a poco.
- ¡Paciencia y práctica!
En vez de imponerle qué vaso debe usar, una buena táctica puede ser ofrecerle dos o tres diferentes y dejar que sea él mismo quien elija el que más le guste. No presiones al bebé para que use el vaso. Si ves que su uso le agobia, dale un descanso y dejar pasar un par de días sin mostrárselo. Después, vuelve a ofrecérselo con naturalidad. Para ponérselo más fácil, elige su primer vaso con asas que faciliten el agarre.
Es importante elegir vasos de entrenamiento con un diseño especial que ayuden a los niños a superar cada fase de desarrollo de una forma fácil y natural, animándoles a beber solos. Por el mismo motivo, es crucial elegir vasos con boquillas intercambiables y válvulas anti goteo extraíbles que se adapten a cada fase del crecimiento. Así se evitará la tentación de recurrir al socorrido biberón. De hecho, las distintas boquillas intercambiables están diseñadas para ayudar a los pequeños a colocar correctamente los labios, adaptándose a cada fase de crecimiento.
La válvula extraíble te permite personalizar el vaso de acuerdo a la habilidad de tu bebé: si la pones, evita derrames indeseados; y si la quitas, el líquido fluye libremente aunque con un flujo limitado.Además, la forma de las asas ergonómicas, el peso del vaso evolutivo y los materiales utilizados deben adaptarse a las capacidades motoras del niño en cada fase de su desarrollo.
Algunos consejos:
- Utiliza un vasito pequeño con boquilla abierta.
- No llenes mucho el vaso.
- Coloca el vaso en su boquita e inclínalo poco a poco.
- ¡Paciencia y práctica!
A medida que el bebé crece y sobre todo a partir de la introducción de la alimentación complementaria el pequeño irá familiarizándose poco a poco con el uso de utensilios para comer y beber, como los cubiertos y el vaso. Como padres, es importante respetar el ritmo de cada bebé según su grado personal de maduración y ayudarle a perfeccionar las destrezas para que logre agarrar los utensilios y conducirlos a su boca sin frustrarse.
Hay algunas pautas que pueden ayudar en este aprendizaje. A partir de que el bebé cumple 16 semanas de vida la coordinación mano-vista-objeto mejora notablemente. Es uno de los hitos del desarrollo que se logran en torno al cuarto mes después de su nacimiento: poco a poco, el pequeño será es capaz de agarrar un objeto con su mano y llevárselo a la boca para experimentar. En relación con la alimentación, esta destreza llega a un punto esencial alrededor del sexto mes, coincidiendo con la introducción de la alimentación complementaria. Objetos cotidianos hasta ahora desconocidos para él, como la cuchara o el vaso, se cuelan de repente en su día a día.
Una buena recomendación en torno al quinto mes de vida del bebé es comenzar a ofrecerle un vaso de aprendizaje para que se acostumbre a sus formas, a su volumen y a su peso. No te preocupes si al principio el bebé se resiste a beber del vaso. Esta es una habilidad que más tarde o más temprano el bebé conseguirá aprender. Es habitual que la introducción del vaso en el día a día del bebé provoque un rechazo inicial y que el pequeño solo acceda a beber del biberón. Dale un vaso y deja que juegue con él aunque se moje un poco. Este entrenamiento le permitirá acercarse al vaso de forma lúdica, predisponiéndole para su uso. Muchas veces los niños se sienten fascinados por determinadas formas, dibujos o colores.
Los vasos o tazas con boquilla son prácticamente invencibles. Su contenido resulta imposible de derramar, muchos se pueden transportar llenos incluso dentro de un bolso o mochila, brindan movimiento 360º y sistema antigoteo, otros tienen un contrapeso de tentempié en la base que los mantiene siempre en la posición erguida... Como objeto de puericultura son una gran opción. Sin embargo, algunos pediatras y dentistas infantiles no aconsejan el uso de vasos con boquilla ya que aumentan el riesgo de que el bebé sufra caries dentales.
Establece límites a la hora de sorber. Limita el uso del vaso con boquilla solo para el agua. Evita que el bebé se acostumbre a usar a taza como calmante o utensilio de entretenimiento. La taza con boquilla no es un mordedor ni un chupete.
Las pajitas suelen asociarse de forma casi inevitable a bebidas azucaradas o poco saludables. Además, la pajita dirige los líquidos hacia el fondo de la boca, a la entrada a la garganta. El correcto uso de la pajita se consigue cuando el bebé logra tragar el líquido -idealmente agua, no zumos ni batidos- una vez que este llega a su boca, sin acumularlo ni hacer bochinches.
La tercera ventaja tiene que ver con aspectos prácticos y de seguridad: los vasos de transición son livianos, fáciles de manipular por el bebé, no se rompen fácilmente, y muchos de ellos llevan válvula antiderrame para evitar que vayan todo el día mojados.
¿Qué Vaso de Transición Elegir?
Los vasos de entrenamiento con asas suelen utilizarse a partir de los 4 o 6 meses, con el inicio la alimentación complementaria. Los vasos con boquilla se recomiendan a partir de los 6 meses, cuando el bebé ya se mantiene sentado erguido. La boquilla requiere un poco más de coordinación y esfuerzo de succión que una tetina.
Sobre los 12 a 15 meses, tu bebé ya estará casi preparado para beber como un pequeño adulto y pronto lo tendrá todo bajo control. Los vaso para mayores ya no tienen boquilla, simplemente llevan una tapa con válvula a prueba de salpicaduras que solo se activa cuando el peque presione los labios contra el borde.
Métodos de Suplementación Respetuosos con la Lactancia Materna
Cuando el bebé no mama directamente del pecho o si necesita suplementos de leche extraída o leche de fórmula, a los padres les asalta la duda de cómo suplementar. En ocasiones, los métodos que utilizamos para dar leche extraída o de fórmula al bebé, puede generarle confusión de manera que cuando intente coger el pecho, no consiga extraer la leche. Por tanto, debemos encontrar un sistema de alimentación que evite interferencias con la lactancia y además sea “compatible con la vida”.
Hay sistemas muy respetuosos con la lactancia que necesitan de muchas manos o mucho tiempo para poder ser utilizados. A la hora de elegir un método de suplementación, vamos a tener en cuenta nuestros objetivos y en función de ellos, actuaremos.
Consideraciones clave al elegir un método de suplementación:
- Alimentar al bebé. Por encima de todo, esto es lo más importante.
- La facilidad de uso y limpieza.
- Debemos evaluar el posible estrés en el bebé al alimentarse. Si el flujo es demasiado rápido el bebé puede mostrar inquietud y dificultad para comer, llegando incluso a rechazar el método. El estrés en el bebé lo valoraremos mediante la observación.
- El método que se elija debe asegurar una ingesta suficiente en 20-30 minutos como máximo.
- Debemos valorar si es para corto o largo plazo.
- Debemos tener en cuenta las preferencias maternas, que no tienen por qué ser lo que elegiríamos nosotros. Nuestras prioridades (salvo la de alimentar al bebé) no tienen por qué estar en el mismo orden que las de los padres.
- El personal que vaya a enseñar a los padres el uso del suplementador debe estar entrenado y familiarizado con el método elegido.
Todos los sistemas tienen ventajas y desventajas. Debemos tenerlas en cuenta para poder explicárselas a los padres de forma que ellos puedan elegir.
Como HACER la Transición del PECHO o BIBERÓN al VASO
Tabla 1. Métodos de Suplementación
| Método | Descripción | Ventajas | Desventajas |
|---|---|---|---|
| Cucharilla | Administración de pequeñas cantidades de leche con una cuchara. | Útil para administrar calostro y pequeñas cantidades en los primeros días. | Agotador para cantidades mayores de 5-10 ml. |
| Vasito | Administración de leche con un vaso pequeño. | Pasivo, válido para los primeros días o suplementos puntuales. | Fácil que se caiga leche y se desperdicie. |
| Jeringa | Introducción lenta de leche en la boca del bebé con una jeringa. | Indicada en el periodo neonatal. | Requiere mucha paciencia y cuidado para evitar atragantamiento. |
| Succión al dedo | Suplementación con jeringa mientras el bebé succiona el dedo. | Ejercicio de músculos linguales, puede reeducar la succión. | Requiere buena higiene de manos y técnica adecuada. |
| Suplementación al pecho | Suplementación con sonda colocada en el pecho mientras el bebé mama. | Estimula la lactancia, asegura un buen agarre. | Requiere práctica y puede ser rechazado por algunos bebés. |
Alimentación con Cucharilla
Alimentar con cucharilla puede servir los primeros días para administrar el calostro, ya que nos va a servir bien para pequeñas cantidades. Administrar la leche con cucharilla más allá de 5 o 10 ml puede resultar agotador. Es útil en bebés adormilados en los primeros días y que no cogen el pecho. Existe en el mercado un biberón cuchara que puede servir cuando la cantidad que queremos suplementar es mayor de 5 o 10 ml. Habrá que pensar bien si merece la pena el gasto teniendo en cuenta que la cuchara la planteamos para suplementación a corto plazo.
Alimentación con Vasito
Al igual que la cucharilla, es muy pasivo. Por ello, es válido para los primeros días o para suplementos puntuales mientras continúa mamando. Para este tipo de alimentación nos servirá cualquier vaso pequeño de plástico o vidrio que esté limpio. La técnica consiste en colocar al bebé bien sujeto (especialmente los brazos) sentado en posición vertical y se le ofrece el vasito mediado de leche. Para sujetarlo puede servir envolverlo en una toalla. Colocamos el vaso en las comisuras y lo inclinamos de forma que la leche quede justo al borde sin llegar a caer. El bebé es quien extraerá la leche utilizando la lengua. Nosotros solo tenemos que sujetar el vaso para que la leche se mantenga en el borde. No vamos a echar leche dentro de la boca. La parte negativa es que es fácil que se caiga leche y se desperdicie una cantidad importante.
Alimentación con Jeringa
La jeringa sola, como sistema de alimentación, al igual que la cucharilla y el vasito, está indicada en el periodo neonatal. La técnica de administración consiste en introducir el cono de la jeringa por la comisura de los labios e ir introduciendo muy, muy lentamente la leche en dirección a la cara interior de la mejilla.
Alimentación con Succión al Dedo
Podríamos decir que es una mejora de la alimentación con jeringa. Consiste en utilizar la jeringa para suplementar mientras se le da a succionar el dedo. También ejercita los músculos linguales y se puede utilizar para reeducar la succión, haciendo masaje circular en la parte posterior de la lengua, justo debajo de la mandíbula, cuando queremos que succione. Cuando el bebé realiza una succión bien hecha, obtiene leche. Existe en el mercado un alimentador de dedo hecho de silicona que se conecta a una jeringuilla con conexión luer.
En los hospitales encontraremos cánulas y jeringuillas con conexión Enfit. Otra opción es utilizar una sonda de nutrición o de aspiración del 5 o menor, y una jeringuilla. Hay que tener en cuenta que, si la jeringa que utilizamos es de las especiales de nutrición, la sonda también deberá ser de alimentación para que puedan encajar las conexiones Enfit. Si la sonda de la que disponemos es de aspiración, la jeringa debe ser con conexión Luer.
Consideraciones Importantes para la Succión al Dedo
- Para realizar la alimentación con succión al dedo es muy importante una buena higiene de manos haciendo énfasis en las uñas que deben estar cortas.
- El dedo de elección para dar a succionar debe ser un dedo grande, no el meñique.
- Se debe colocar la punta de la sonda encima del dedo o en un lateral, de forma que no sobresalga de la largura del dedo, y se fija con un esparadrapo de papel.
- Es importante asegurar la velocidad del flujo al esfuerzo o capacidad del niño para evitar estrés o atragantamiento.
Lo ideal es que sea el bebé quien succione y mueva el émbolo de la jeringa introduciendo así la leche, pero no siempre ocurre, sobre todo en bebés prematuros con poca capacidad para hacer vacío. En esos casos, le ayudaremos empujando el émbolo cuando está succionando. Si no succiona, no lo haremos, ya que debe aprender que primero tiene que succionar para que salga la leche. Si no, tratará de hacer lo mismo en el pecho.
Debemos vigilar signos de disconfort en el bebé mientras toma el suplemento. Los ojos extremadamente abiertos o los dedos abiertos y en tensión pueden ser signos de que no está cómodo comiendo. La cara del bebé debe parecer relajada mientras come.
Cuando la cantidad con la que vamos a suplementar es grande no debemos aumentar el tamaño de la jeringa ya que una mayor de 20 cc hace difícil controlar la cantidad que administramos y el bebé no puede mover el émbolo por sí mismo. Para que la toma sea fluida, puede ser útil dejar preparadas las distintas jeringas para poder hacer el cambio sin extraer la sonda de la boca del bebé de forma ágil. Otra posibilidad sería sustituir la jeringa por un tarro en el que se inserte el extremo de la sonda. En este caso, es el bebé el que debe extraer la leche.
Este sistema es protector de la lactancia si se realiza bien, aunque, si el bebé es capaz de coger el pecho, la succión al dedo no sería el sistema más indicado. En ese caso la suplementación debería realizarse colocando la sonda directamente en el pecho.
Suplementación al Pecho
Cuando el bebé es capaz de succionar del pecho, pero no toma toda la leche que necesita estaría indicado suplementar, en vez de al dedo, al pecho. Existen modelos comercializados en el mercado de diferentes marcas en los que el recipiente se cuelga del cuello de forma que puedes variar la altura para facilitar o dificultar la salida de la leche en función de las necesidades del bebé.
El extremo de la sonda se debe colocar en el lateral del pezón, sin que sobresalga de la punta de este. Puede estar colocada en el lateral o en la parte inferior del pecho, de manera que cuando el bebé hace el enganche, la sonda queda o bien entre la lengua y el pecho o en la comisura. Algunos bebés pueden encontrar extraña la sonda al hacer el agarre y rechazarla. En esos casos, se podría permitir al bebé enganchar el pecho libremente y cuando ya esté mamando, introduciríamos la sonda por la comisura.
Este es un sistema de suplementación que requiere práctica. A algunas mujeres les resulta complicado utilizarlo y les lleva varios intentos conseguir que funcione de forma adecuada. En ocasiones, especialmente cuando la producción del pecho es poca, puede ocurrir que el bebé se quede sólo con la sonda en la boca y succione de ella en vez del pecho. Eso no nos interesa en absoluto ya que el agarre y el vacío no se hacen de la forma adecuada.
El Vaso Graduado Medela: Una Opción Práctica
El vaso graduado para bebés es una solución de bajo coste para la alimentación a corto plazo con leche materna, suplementos o medicamentos. Medela ofrece productos de lactancia materna y cuidado infantil, diseñados para apoyar a las madres en la alimentación y el bienestar de sus bebés.
¿Por qué Elegir el Vaso Graduado Medela?
Medela utiliza materiales de alta calidad y diseños innovadores para ofrecer productos que apoyan la lactancia materna y el bienestar de los bebés de manera eficaz y segura. Medela ofrece una gama de productos diseñados para abordar diversas necesidades de lactancia materna y cuidado infantil, garantizando resultados eficaces y seguros.
Medela se destaca por su compromiso con la calidad y su enfoque en ofrecer productos seguros y eficaces para diversas necesidades de lactancia materna y cuidado infantil. Medela se compromete a utilizar las mejores prácticas y tecnologías para asegurar la calidad y eficacia de sus productos, proporcionando soluciones confiables y efectivas para la lactancia materna y el cuidado infantil.
Es importante seguir estos pasos para asegurar un uso correcto y seguro del vaso graduado:
- Lávese minuciosamente las manos con agua y jabón antes de tocar el vaso graduado.
- Se recomienda que la madre dé las primeras tomas con el vaso graduado para bebés bajo la supervisión de un profesional/personal con la formación pertinente.
- Compruebe siempre la temperatura del líquido antes de dárselo al bebé.
- Lea todas las instrucciones antes de utilizar el producto.
Los productos Medela son fáciles de usar e incorporar en la rutina diaria, ofreciendo soluciones prácticas y efectivas para apoyar la lactancia materna y el bienestar del bebé.
Precauciones Importantes
Tenga en cuenta las siguientes precauciones para la seguridad de su bebé:
- Use este producto solamente bajo la supervisión de un adulto.
- No caliente líquido en un microondas, pues se calienta de modo irregular y podría quemar al bebé lactante.
- El uso por parte de más de un bebé lactante sin el reprocesamiento adecuado puede entrañar riesgos para la salud y puede producir contaminación cruzada.
- Inspecciónelo antes de cada uso. Deséchelo ante los primeros signos de daños, moho o defectos.
- No deje nunca el embalaje ni los componentes sin supervisión.
- Deposite el vaso graduado en una bolsa de conservación limpia o en un entorno limpio. Es importante que se seque toda la humedad residual.
Esta información puede sufrir modificaciones. Consultar el envase del producto.
Alternativas al Biberón: Vasos de Inicio y Método Kassing
En realidad, el biberón es un método de alimentación o suplementación no recomendado ni por la OMS ni por UNICEF, por los riesgos de contaminación bacteriana que comporta. Aunque parece imposible, incluso los bebés prematuros se pueden alimentar en vasito. Para conseguir que puedan beber la leche y no se atraganten, en primer lugar el bebé debe estar sentado. Se le acercará el vasito o la cuchara en el labio superior, para permitir así que el bebé vaya lamiendo la leche. Es importante señalar que en bebés pequeños no se debe verter NUNCA la leche dentro de la boca ya que el bebé puede atragantarse o aspirar la leche.
Los vasos de inicio son fáciles de conseguir en cualquier tienda de alimentación o hipermercado. Existen dos tipos de vasos de inicio, los que tienen una válvula anti-vuelco que evitan que la leche se derrame accidentalmente. Si no tienen la válvula, este método es ideal para bebés de más de 6 meses que pueden agarrar el vaso y tragan sin dificultad.
Para bebés mayorcitos, más de 8 meses, puede ser un gran método de alimentación nocturna cuando la madre no está en casa o quiere intentar destetar por las noches. El método Kassing consiste en colocar al bebé sentado, el adulto debe mantener el biberón lo más horizontal posible a fin de que sea el bebé el que regule la ingesta de leche y no se estrese.
Importancia de la Hidratación y la Introducción del Agua
Como hemos visto en nuestro último vídeo, muchos bebés, acostumbrados al pecho muestran un fuerte rechazo a las tetinas, cuando intentamos ofrecerles leche - o agua en este caso - con un biberón. Lo primero que debes saber es que las necesidades de agua varían de persona a persona, también en el caso de los bebés. A su vez, estas necesidades se ven condicionadas por la temperatura y humedad del ambiente, la actividad diaria, la alimentación. Al igual que con la lactancia, una vez introduzcas nuevos alimentos a su dieta, simplemente debes ofrecerle agua a demanda. No debes agobiarte si bajo tu criterio te parece que bebe poca agua a lo largo del día.
