La pandemia de COVID-19 ha generado numerosas preguntas sobre el impacto de la vacunación en diversos aspectos de la salud, incluyendo la fertilidad. La posible implicación de la doble vacunación contra el COVID-19 en las pacientes que se someten a un tratamiento de fertilidad ha sido una de las preguntas que la comunidad científica y los pacientes se han hecho desde que estalló la pandemia.
Los datos disponibles para la comunidad médica y científica desde el inicio de los programas de vacunación masiva han apuntado siempre a que la vacuna no afecta a la fertilidad. Además, no se reportan desviaciones relevantes entre embarazos de población vacunada y no vacunada. Los datos de embarazos naturales entre participantes de los ensayos clínicos de las vacunas han sido muy tranquilizadores desde el principio, ya que se ha visto que se embarazaban con la misma frecuencia tanto en el grupo que recibía la vacuna como en el control.
Estudios recientes sobre vacunación y fertilidad
Ahora, un nuevo estudio, publicado en la revista Obstetrics & Gynecology -el mayor realizado hasta la fecha sobre fertilidad y embarazo temprano tras la vacuna contra el coronavirus-, revela que esta no afecta a los resultados de fertilidad en pacientes sometidas a fecundación in vitro (FIV).
Los investigadores de la Escuela de Medicina Icahn del Mount Sinaí y las Clínicas de Medicina Reproductiva de Nueva York (RMA, por sus siglas en inglés) compararon las tasas de fecundación, embarazo y aborto prematuro en pacientes de FIV que habían recibido dos dosis de vacunas fabricadas por Pfizer o Moderna -vacunas de ARNm-con los mismos resultados en pacientes no vacunadas.
“Estos hallazgos no muestran absolutamente ninguna diferencia entre las pacientes vacunadas y las no vacunadas en la estimulación ovárica, la calidad de los óvulos, el desarrollo de los embriones, las tasas de embarazo y los abortos prematuros”, declara Christopher M.
En el estudio participaron, entre febrero y septiembre de 2021, mujeres cuyos óvulos fueron extraídos y fecundados por espermatozoides en un laboratorio, creando embriones que fueron congelados y posteriormente descongelados y transferidos al útero, y pacientes que se sometieron a un tratamiento médico para estimular el desarrollo de los óvulos.
Los dos grupos que se sometieron a la transferencia de embriones -214 vacunadas y 733 no vacunadas- tuvieron tasas similares de embarazo y de pérdida temprana del mismo. Devora A. Aharon, primera autora del estudio e investigadora en Icahn Mount Sinai y RMA de Nueva York, apunta cómo el hallazgo “debería ser tranquilizador para aquellas personas que están tratando de concebir o se encuentran en los primeros momentos de un embarazo. Saber que la vacuna contra la covid-19 no afecta a su potencial reproductivo les reconfortará”.
En este caso, el estudio se ha realizado en donantes de óvulos y se han comparado los ciclos antes de recibir las dosis y después. Ahora, esta investigación que lleva por título Oocyte donors and mRNA Covid-19 vaccination: Is there any impact on ovarian stimulation parameters or in IVF outcomes for recipients?
El objetivo principal de los investigadores ha sido mostrar el efecto que podría tener la vacunación en parámetros como los días de estimulación ovárica, la dosis de gonadotropinas, el número de ovocitos obtenidos tras la punción ovárica y la ratio de ovocitos maduros. “Según reflejan nuestros resultados, no hay ninguna influencia adversa de la vacunación en las tasas de fertilización, desarrollo embrionario y embarazo, obtenidas en receptoras de ovocitos.
Desmintiendo bulos sobre la vacuna y la fertilidad
Uno de los bulos que han circulado en torno a la vacuna del coronavirus es que causa infertilidad femenina y masculina. Esta falsa idea ha causado temor y reticencia frente a la vacunación en parejas que se planteaban un embarazo y en padres al valorar el beneficio de vacunar o no a sus hijos.
Parece que la duda acerca de la posible afectación de la fertilidad femenina surgió con una teoría de un investigador relacionado con el desarrollo de la vacuna. Aseguraba que los anticuerpos generados por ellas (dirigidos contra la proteína S del coronavirus) podrían atacar también a una proteína humana llamada sincitina-1, necesaria para la adecuada implantación del embrión, debido a que ambas proteínas poseen una región similar.
Esta teoría ha sido descartada posteriormente por varios estudios científicos, siendo el más específico el publicado en octubre de 2021 en la revista Cellular & Molecular Immunology, que demuestra que los anticuerpos producidos tras la vacunación no afectan a la sincitina-1 humana.
Cada vez poseemos más datos acerca de la seguridad y la eficacia de las vacunas frente al coronavirus. Aparte de los ensayos clínicos previos a su aprobación y de los múltiples estudios científicos ya publicados y los que están en proceso, tenemos la experiencia de toda la población que ha sido vacunada hasta la fecha, y ya se pueden valorar estas dudas en cuanto a la posible afectación de la fertilidad con datos objetivos.
Recientemente se ha publicado un estudio al respecto en la revista científica American Journal of Epidemiology, realizado por científicos de la Universidad de Boston, acerca de la posible afectación de la vacunación frente al Covid-19 y de la enfermedad sobre la fertilidad humana. Se trata de un estudio que ha incluido a 2.126 mujeres norteamericanas que deseaban un embarazo y sus parejas, siguiéndolas durante un año.
Sus autores demuestran que la vacunación frente al coronavirus no mostró diferencias significativas en cuanto a fertilidad frente a la no vacunación. Sin embargo, la infección por Covid 19 masculina sí se asoció con una reducción transitoria de la fecundidad, por la calidad del esperma.
Algunas mujeres refieren alteraciones leves y transitorias de su ciclo menstrual tras la vacunación, y hay varios estudios en marcha para poder valorar este hecho. Según los datos obtenidos hasta la fecha, este hecho no parece ser debido a los componentes de la vacuna, sino que parece más probable que pueda estar relacionado con el propio estrés del proceso de vacunación, aunque se precisan más estudios para confirmarlo.
En cualquier caso, podemos afirmar a la luz de los numerosos estudios científicos realizados hasta la fecha, los extensos datos de la población obtenidos tras la vacuna y los datos proporcionados por las parejas en estudio y tratamiento de fertilidad, que no existe ninguna diferencia en cuanto a la tasa de embarazo, número y calidad de ovocitos y espermatozoides entre parejas vacunadas y no vacunadas, no afectando por tanto a la fertilidad. Tampoco existe ningún aumento en la tasa de aborto espontáneo, pérdida fetal ni parto prematuro en mujeres que han sido vacunadas durante el embarazo.
Y como esta descrita (aunque rara) como posible complicación de la infección por coronavirus la afectación transitoria de la fertilidad masculina, podríamos afirmar que la fertilidad también sale beneficiada con la vacunación y que las dudas que planteábamos al principio del articulo son, en realidad, bulos que deben ser desmentidos.
La inmunóloga Adelaida Sarukhan, redactora científica del Instituto de Salud Global (ISGlobal) de Barcelona recuerda cómo este bulo lleva circulando meses y que surgió a raíz de las declaraciones de un médico alemán y un exempleado de Pfizer, que dijo que “la proteína Spike del SARS-CoV-2 compartía regiones similares con una proteína humana llamada sincitina-1, que forma parte importante de la placenta”. No hay ninguna base científica que apoye este argumento: “la secuencia compartida entre ambas proteínas es muy pequeña”, resume la inmunóloga, que cita el ejemplo de Jill Foster, pediatra de la Universidad de Minnesota: “Es como si dos números de teléfono compartieran un dígito o dos.
Por otro lado, no se ha notificado aún ningún caso de infertilidad, ni en las diferentes fases de ensayos clínicos, ni a lo largo de la campaña de vacunación. Tampoco se espera que el resto de vacunas contra la covid-19 generen problemas de fertilidad, según han corroborado las agencias reguladoras de medicamentos al autorizar su uso: "Ninguna vacuna que ha sido aprobada (hasta ahora en el mundo) genera alteraciones en la fertilidad.
Según indica el científico, el SARS-CoV-2 utiliza la enzima ACE2 para entrar en nuestro organismo, una proteína humana que regula la hormona angiotensina, que a su vez ajusta, entre otras cosas, la presión sanguínea. El artículo también asegura que existe una campaña para esterilizar a mujeres jóvenes en África mediante la vacuna del tétanos o la del virus del papiloma humano.
Sin embargo, la infertilidad no es un efecto secundario común de las vacunas: “Que yo sepa, no hay ninguna vacuna en la historia que la haya provocado”, admite Sarukhan. Lo que sí existen (en fases muy preliminares) son vacunas diseñadas específicamente para el control de la fertilidad como método anticonceptivo. Entran dentro de lo que se conoce como inmunocontracepción, una línea de investigación reciente y que aún se está explorando.
En las mujeres embarazadas, la infección por SARS-CoV-2 aumenta sustancialmente el riesgo de enfermedad grave y muerte. Sin embargo, una de las grandes preocupaciones desde el inicio de la pandemia ha sido cómo las vacunas para hacer frente al virus podrían afectar a estas mujeres y a sus futuros hijos.Durante los primeros meses, los posicionamientos sobre el impacto y la necesidad de vacunación en niños y gestantes fueron dispares.
En investigaciones anteriores se comprobó que la vacunación frente a la covid-19 ayuda a proteger a las embarazadas, confiere anticuerpos a sus bebés y no aumenta el riesgo de parto prematuro ni de problemas de crecimiento fetal.
“Los datos disponibles desde el inicio de los programas de vacunación masivos han apuntado siempre a que no se daña la fertilidad. No obstante, es importante seguir estudiando, ya que desafortunadamente hay cierta resistencia a vacunarse todavía entre quien se plantea un embarazo o ya está embarazada”, cuenta Rita Vassena, directora científica del Grupo Eugin, en declaraciones al COVID-19 Vaccine Media Hub.
“Esta reticencia se debe a varios factores, como la falta de inclusión de personas embarazadas en los ensayos clínicos de las vacunas -que se ha suplido con datos del mundo real- y la presencia de alteraciones del ciclo menstrual pasajeras en muchas mujeres tras recibir las dosis”, subraya Vassena.
Para Alan B. Copperman y Devora A. Aharon, autores de esta investigación, el mejor momento para recibir la vacuna o la dosis de refuerzo es “cuando esté disponible. Todas las pruebas indican que la vacunación es completamente segura durante el embarazo y no supone ningún daño para la mujer o el feto en desarrollo. “No tenemos motivos para creer que haya ningún efecto perjudicial para el ciclo. Se puede recibir la vacuna o la dosis de refuerzo durante la estimulación de FIV o de transferencia de embriones”, continúan los expertos.
La fiebre por cualquier causa durante las primeras etapas del embarazo puede suponer, en teoría, algún riesgo para el feto, “aunque es muy raro que tenga algún efecto perjudicial. Se aconseja que si tienes fiebre por encima de los 38 ºC como efecto secundario de la vacunación, o por cualquier otra causa, tomes paracetamol para bajar la temperatura.
Esta reticencia se debe a varios factores, como por ejemplo la falta de inclusión de personas embarazadas en los ensayos clínicos de las vacunas (falta que se ha suplido con datos del mundo real en cuanto la vacunación se ha hecho masiva), y la presencia de alteraciones del ciclo menstrual pasajeras en muchas mujeres tras la vacuna.
Cabe recordar que mientras la vacuna no afecta a la fertilidad ni a los resultados de embarazo, desarrollar covid-19 sí que conlleva más riesgo de hospitalización en mujeres embarazadas, y también de decurso más severo de la enfermedad.
Una web autodefinida como católica ha publicado un artículo en el que carga contra las vacunas de ARN mensajero (ARNm), como las de Pfizer o Moderna, por utilizar una tecnología que, según ellos, es capaz de “apagar el sistema inmunológico y el reproductivo en humanos solo con presionar un interruptor”. Se trata de una afirmación FALSA. Las vacunas ARNm son incapaces de producir infertilidad o de desactivar el sistema inmunológico. Las vacunas ARNm presentan una lista de efectos secundarios, pero entre ellos no se encuentra ni la infertilidad ni la inactivación del sistema inmune.
No es la primera vez que se dice algo parecido sobre el supuesto efecto de la vacuna en la fertilidad.
Alan B. Este estudio no analizó la vacuna de refuerzo (también conocida como booster), ya que su aprobación fue posterior y los datos aún se están recopilando. “Sospechamos que el refuerzo es igual de seguro que recibir las dos dosis originales de la vacuna. Queremos analizar esto sistemáticamente y, una vez que tengamos más datos, publicarlos también”, explica a SINC Alan B. Copperman, profesor de obstetricia, ginecología y ciencias de la reproducción en Icahn Mount Sinai y autor del estudio.
La EMA y la infertilidad: ¿Qué hay de cierto?
Según varias publicaciones virales, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ahora “admite que la vacuna contra el COVID causa infertilidad”. En las publicaciones de la red social se llama la atención haciendo creer que se trata de una “última hora” y añaden que “la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) finalmente admite que la vacunación experimental causa infertilidad”.
Algunos de estos mensajes incluyen una captura del titular de la página web a la que enlazan traducido al español. En esa imagen se puede leer lo siguiente: “La EMA admite que la vacuna contra el covid causa infertilidad”.
El enlace que acompaña a estos mensajes lleva a una página web que, según describe, se creó como alternativa a los “principales medios de comunicación mentirosos” y asegura que sus investigaciones se basan en “datos oficiales”.
Como supuesta prueba para reforzar este mensaje, las publicaciones falsas aluden a un análisis de la EMA publicado en octubre de 2022 sobre los posibles efectos temporales de la vacuna en la menstruación.
La Agencia Europea de Medicamentos explica a Newtral.es que en dicha investigación se exponía que el comité de seguridad de la EMA había decidido añadir “el sangrado menstrual abundante” como un efecto secundario “de frecuencia desconocida” a la información de dos vacunas covid, en concreto las de Comirnaty (Pfizer) y Spikevax (Moderna).
El comité también señalaba que la mayoría de los casos que habían estudiado habían sido de “corta duración”.
Desde la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) confirman a Newtral.es que no existen estudios que prueben que la vacuna covid cause infertilidad y añaden que no se ha podido demostrar “ninguna relación a largo plazo entre covid y esterilidad”. Es la misma conclusión que establece esta investigación de la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Roma, que revisa varios estudios mundiales, como explica a Newtral.es África González, catedrática de Inmunología en la Universidad de Vigo.
Tras revisar 1.406 estudios, esta investigación se publicó en septiembre de 2022 en el Centro Nacional para la Información Biotecnológica, que es parte de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. El análisis surgió con el objetivo de responder a la siguiente pregunta: “¿Existe algún impacto de las vacunas contra el COVID-19 en la fertilidad de hombres y mujeres en edad reproductiva?”.
Para González, el resultado de esta investigación, por el número de estudios que analiza y a nivel internacional, es “rotundo”. Que no existen evidencias de que la vacuna covid cause infertilidad es algo desmentido desde hace meses a través de otras investigaciones realizadas a nivel internacional con los conocimientos de multitud de expertas.
Conclusions: menstruation is linked to the hypothalamus-pituitary-ovary-endometrium axis and is regulated by hormones, alterations can occur due to changes in lifestyle, stress, infections or due to the activation of the immune system. Some alterations occur physiologically throughout a woman’s life. Studies show that there is an impact of vaccination on the menstrual cycle, extending the next cycle by 1 day, and returning to normal in subsequent cycles. This indicates little significant involvement. Vaccination does not affect follicular function, nor does it have an impact on fertility.
| Vacuna COVID-19 | Impacto en la fertilidad | Efectos secundarios reportados |
|---|---|---|
| Pfizer (ARNm) | Ninguno detectado | Sangrado menstrual abundante (frecuencia desconocida, corta duración) |
| Moderna (ARNm) | Ninguno detectado | Sangrado menstrual abundante (frecuencia desconocida, corta duración) |
| Otras vacunas aprobadas | Ninguno detectado | Varían según la vacuna |
