Vacunación en Embarazadas y Lactantes: Recomendaciones Clave para Proteger la Salud Maternoinfantil

La vacunación es un pilar fundamental en el cuidado de la salud maternoinfantil, siendo una herramienta clave para la salud de la madre y el bebé, antes, durante y después del embarazo. A continuación, se amplía la información y se detallan una serie de puntos clave sobre la vacunación en mujeres embarazadas y lactantes, abordando tanto la vacunación contra la COVID-19 como otras vacunas esenciales.

Vacunación Antes del Embarazo

Si estás planeando un embarazo, es importante revisar y completar tu calendario de vacunación. Incluyen la triple vírica (sarampión, rubeola y parotiditis), varicela, fiebre amarilla y fiebre tifoidea oral. En el caso de la vacuna de la COVID-19, se puede administrar sin restricciones de tiempo en relación con la búsqueda de un embarazo. En relación con la búsqueda de embarazo es importante conocer que hay que evitar las vacunas vivas atenuadas, como la fiebre amarilla, fiebre tifoidea oral, gripe intranasal, triple vírica, varicela y BCG, contra la tuberculosis, al menos 28 días antes de la concepción.

Vacunación Durante el Embarazo

Durante el embarazo, la vacunación sigue siendo una herramienta clave para proteger tanto a la madre como al bebé. Las vacunas recomendadas durante el embarazo incluyen la inyectable de la gripe (en cualquier momento del embarazo), la tosferina (que confiere una protección al bebé, y debe adminsitrarse prefentemente entre la semana 28 y la 32 del embarazo) y la vacuna de ARNm contra el SARS-CoV-2. Todas estas vacunas son seguras y no presentan riesgos para el feto.

Es importante destacar el papel de la vacunación contra la tosferina, pues es crucial para proteger al recién nacido en sus primeros meses de vida, un periodo en el que aún no ha iniciado su propio calendario vacunal.

Vacunas Recomendadas en el Embarazo

Durante el embarazo, ciertas vacunas son esenciales para proteger tanto a la madre como al bebé. Estas vacunas se consideran seguras y efectivas durante la gestación. Cada una de estas vacunas cumple un papel específico en la prevención de enfermedades que podrían afectar negativamente tanto a la madre como al desarrollo del feto o del recién nacido, por lo que conviene conocerlas y asegurarse de recibirlas a lo largo de todo el seguimiento del embarazo.

  • Vacuna de la Tosferina: Protege al recién nacido de una enfermedad potencialmente grave. Al vacunar a la madre, se transfieren anticuerpos al bebé a través de la placenta, proporcionando protección inmediata después del nacimiento. Lo más óptimo es que sea a partir de la 27ª semana de gestación, preferiblemente entre la 28ª y la 32ª semana, aunque los especialistas pueden decidir adelantarla en caso de la existencia de riesgo de parto prematuro.
  • Vacuna contra la Gripe: Muy recomendable durante el embarazo debido a que las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo de complicaciones graves relacionadas con la gripe. Estas complicaciones pueden afectar tanto a la madre como al feto, incluyendo un mayor riesgo de hospitalización y parto prematuro. La vacuna no solo protege a la madre, sino que también ofrece protección al bebé después del nacimiento. De hecho, no solo me puedo vacunar estando embarazada contra la gripe, sino que además la vacuna de la gripe en el embarazo puede ser inoculada en cualquier momento del mismo.
  • Vacuna Antitetánica-Antidiftérica: Esencial para proteger tanto a la madre como al bebé de estas enfermedades graves. El tétanos puede ser fatal, y la difteria es una infección seria que afecta la garganta y las vías respiratorias. Esta vacuna asegura que la madre tenga anticuerpos suficientes para protegerse a sí misma y transferir protección al bebé.
  • Vacuna contra el VPH: Es recomendable antes del embarazo para prevenir el cáncer de cuello uterino y otras enfermedades relacionadas con el VPH. Aunque esta vacuna no se administra típicamente durante el embarazo, no se ha asociado con efectos adversos en el embarazo. Sin embargo, aunque es una de las vacunas aceptadas durante el embarazo, es preferible administrarla antes del embarazo o tras el parto.
  • Vacuna de ARNm contra el COVID-19: Recomendada durante los meses de gestación debido a los riesgos significativos que el virus representa para las mujeres embarazadas y sus bebés. Las vacunas de ARN mensajero han demostrado ser seguras y efectivas en la prevención de complicaciones graves, hospitalizaciones y muertes relacionadas con el COVID-19. Además, como ocurre con el resto de las vacunas en el embarazo, esto ayuda a transferir anticuerpos protectores al feto, motivo por el que las mujeres embarazadas no deberían tener dudas con este tipo de vacuna. La vacunación frente al COVID 19 está disponible durante la gestación.

Para la vacunación COVID-19 pueden solicitar cita en el centro de salud que le corresponda, tanto en el caso de tener aseguramiento público como privado.

¿Qué sabemos de las vacunas de Covid-19 en niños, embarazadas e inmunodeprimidos?

¿Tienen Mayor Riesgo de Infección las Mujeres Gestantes?

El embarazo supone un factor de riesgo reconocido para tener complicaciones graves por la COVID-19, pudiendo afectar tanto a la embarazada como al feto. Los primeros meses de vida también suponen una situación de mayor riesgo de COVID-19 graves para el lactante, por lo que la vacunación durante el embarazo ayudará a que el lactante se defienda mejor ante estos virus. Por tanto, se recomienda que todas las embarazadas reciban la vacuna actualizada de COVID-19 (Comirnaty®), así como la vacuna de la gripe (Influvac® o Flucelvax®). Es muy recomendable que estas personas reciban la vacuna de gripe y de COVID-19.

Se recomienda que los convivientes de una mujer embarazada o en los primeros 6 meses del puerperio se vacunen de gripe. Los niños y niñas y adolescentes convivientes, se recomienda que se vacunen de gripe.

En comparación con las mujeres no embarazadas, las mujeres embarazadas fueron ingresadas en una UCI con mayor frecuencia (10,5 versus 3,9 por 1000 casos; riesgo relativo ajustados [RRa] = 3,0; intervalo de confianza [IC] del 95% = 2,6¿3,4), y precisaron con mayor frecuencia ventilación invasiva (2,9 versus 1,1 por 1000 casos; RRa = 2,9; IC del 95% = 2,2-3,8) y recibió ECMO (0,7 versus 0,3 por 1000 casos; RRa = 2,4; IC del 95% = 1,5-4,0). Se notificaron 34 muertes (1,5 por 1.000 casos) entre las mujeres embarazadas sintomáticas y 447 (1,2 por 1.000 casos) entre las mujeres no embarazadas, lo que refleja un aumento del 70% en el riesgo de muerte asociado con el embarazo (RRa = 1,7; IC del 95% = 1,2-2,4).

La presencia de comorbilidad materna también se asocia a mayor mortalidad: un metanálisis (6), que incluyó 13 estudios con 154 gestantes fallecidas, observa que, en general, la presencia de una comorbilidad o un factor de riesgo aumentó el riesgo de muerte al doble durante la infección por COVID-19 (RR 2,26; IC del 95%: 1,77 a 2,89). La presencia de obesidad en la gestante duplicó el riesgo de muerte (RR 2,48; IC del 95%: 1,41-4,36) pero no hubo cambios significativos en el riesgo de muerte en mujeres con diabetes gestacional o asma.

Y otra amplia revisión sistemática (8) (31.016 mujeres embarazadas) se informa que: las mujeres tenían un promedio de 30,9 años de edad; la mayoría (77,7%) estaban en el tercer trimestre y el 16,4% desarrollaron COVID-19 grave. Casi la mitad eran asintomáticos, mientras que los síntomas más comunes fueron tos, fiebre, fatiga y anosmia / ageusia. Aproximadamente el 7% ingresó en la UCI, el 8% requirió ventilación mecánica y el 2% de las mujeres falleció. El 48,4% de las mujeres que dieron a luz tuvo partos por cesárea.

Entre los recién nacidos, el 23,4% eran prematuros (<37 semanas), el 16,6% tenían bajo peso al nacer y el 23,7% ingresaron en la UCI neonatal. Se registró un total de 21 mortinatos (1,6%) y 24 muertes neonatales (1,6%), mientras que 50 bebés (3,5%) fueron COVID-19 positivos.

Los estudios que compararon mujeres embarazadas con COVID-19 grave y no grave mostraron que las mujeres con COVID-19 grave tenían 3,7 años más y el riesgo de COVID-19 grave era 1,5 veces mayor entre las mujeres> 35 años. El riesgo de COVID-19 grave fue significativamente mayor entre las mujeres obesas, fumadoras, diabéticas y con preeclampsia.

Las gestantes con COVID-19,¿tienen mayor riesgo de resultados adversos obstétricos y/ neonatales? Actualmente no hay datos que sugieran un mayor riesgo de aborto espontáneo o pérdida temprana del embarazo en relación a la infección por SARS-CoV-2 pero los datos de infecciones en el primer y segundo trimestre son limitados (1). Sin embargo, algunas series publicadas describen una mayor incidencia de complicaciones durante el embarazo o el parto en mujeres afectadas por COVID 19, fundamentalmente en casos de enfermedad grave (3,4): el COVID-19 materno se relaciona con un riesgo más alto de preeclampsia, parto prematuro, tromboembolismo venoso e infarto de miocardio.

Un estudio de cohortes multinacional (participaron 43 instituciones de 18 países) fue realizado con el objetivo de evaluar los riesgos asociados con COVID-19 en el embarazo sobre los resultados maternos y neonatales en comparación con las mujeres embarazadas no infectadas (6). Se inscribieron un total de 706 mujeres embarazadas con diagnóstico de COVID-19 y 1.424 mujeres embarazadas sin diagnóstico de COVID-19, todas con características demográficas muy similares (edad media 30,2 [6,1] años). Las mujeres con diagnóstico de COVID-19 tenían un mayor riesgo de preeclampsia / eclampsia (riesgo relativo [RR] 1,76; IC del 95%, 1,27-2,43), infecciones graves (RR 3,38; IC del 95%, 1,63-7,01), ingreso en UCI (RR 5,04; IC del 95%, 3,13-8,10), mortalidad materna (RR 22,3; IC del 95%, 2,88-172), parto prematuro espontáneo (RR 1,59; IC del 95%, 1,30-1,94), parto prematuro médicamente indicado (RR 1,97; IC del 95%, 1,56-2,51), morbilidad neonatal grave (RR 2,66; IC del 95%, 1,69-4,18) y mortalidad y morbilidad perinatal grave (RR 2,14; IC del 95%, 1,66-2,75).

Las mujeres asintomáticas con diagnóstico de COVID-19 presentaron mayor riesgo de morbilidad materna (RR 1,24; IC del 95%, 1,00-1,54) y preeclampsia (RR 1,63; IC del 95%, 1,01-2,63). Entre las mujeres que dieron positivo (98,1% por RT-PCR), 54 (13%) de sus recién nacidos dieron positivo.

En otro amplio estudio de cohortes prospectivo (7), que incluyó a 88.159 bebés de Suecia, la infección por SARS-CoV-2 en el embarazo se asoció significativamente con una mayor morbilidad neonatal pero no con mayor mortalidad. Del total de bebés evaluados 2.323 (1,6%) nacieron de madres que dieron positivo al SARS-CoV-2. La proporción de lactantes prematuros (edad gestacional <37 semanas) fue de 205 / 2.323 (8,8%) entre los lactantes de madres positivas al SRAS-CoV-2 y de 4.719/85.836 (5,5%) entre los lactantes control.

Después de emparejar las características maternas, la positividad de la prueba del SARS-CoV-2 materno se asoció significativamente con el ingreso en atención neonatal (11,7% frente a 8,4%; razón de posibilidades [OR] 1,47; IC del 95% 1,26-1,70) y con morbilidades neonatales tales como síndrome de dificultad respiratoria (1,2% frente a 0,5%; OR 2,40; IC del 95% 1,50-3,84), cualquier trastorno respiratorio neonatal (2,8% frente al 2,0%; OR 1,42; IC del 95% 1,07-1,90) e hiperbilirrubinemia (3,6% frente a 2,5%; OR 1,47; IC del 95% 1,13-1,90).

La mortalidad (0,30% frente a 0,12%; OR 2,55; IC del 95%, 0,99-6,57), las tasas de lactancia materna al alta (94,4% frente al 95,1%; OR 0,84; IC del 95% 0,67-1,05) y la duración de la estancia en la unidad neonatal (mediana 6 días en ambos grupos; diferencia, 0 días; IC del 95%, -2 a 7 días) no difirió significativamente entre los grupos.

En cuanto a la afectación mental de las gestantes durante la pandemia, otro metanálisis de junio de 2021 (15 estudios con un total de 11.187 embarazadas/parturientas) (10) encuentra que la prevalencia de depresión fue del 30% (IC del 95%: 0,23-0,37), la prevalencia de ansiedad fue del 34% (IC del 95%: 0,26-0,43) y la prevalencia tanto de ansiedad como de depresión fue del 18% (95% CI: 0,09-0,29).

Vacunación Tras la Gestación

Tras dar a luz, vacunas y embarazadas siguen estando ligadas por el bien de la salud de la madre y su bebé. Las madres que no se vacunaron durante el embarazo deben recibir ciertas vacunas inmediatamente después del parto. Esto incluye la vacuna contra la tosferina y, si es temporada, la vacuna contra la gripe.

Estas vacunas son esenciales para proteger al recién nacido de enfermedades infecciosas respiratorias, especialmente en los primeros meses de vida, cuando son más vulnerables. Además, se recomienda la vacunación contra el sarampión, la rubéola y las paperas (triple vírica) si la madre no está inmunizada o no ha padecido antes estas enfermedades.

La vacuna contra el COVID-19 también puede administrarse después del embarazo, especialmente si la madre no fue vacunada durante la gestación. Es importante tener claro que la lactancia materna no contraindica ninguna vacuna, por lo que el hecho de amamantar al bebé no solo no resulta negativo a la hora de vacunarse, sino que puede proporcionar protección adicional al lactante a través de los anticuerpos presentes en la leche materna.

Vacunas Contraindicadas en el Embarazo

Durante el embarazo, ciertas vacunas están contraindicadas debido a los potenciales riesgos para el feto, como todas las vacunas que contienen microorganismos vivos atenuados.

  • Triple vírica.
  • Varicela.
  • Fiebre amarilla.
  • Vacuna oral contra la fiebre tifoidea.
  • Intranasal contra la gripe.
  • Vacuna BCG contra la tuberculosis.

Aunque no hay evidencia de efectos perjudiciales para el feto si estas vacunas se administran accidentalmente durante el embarazo, se recomienda evitar su uso como medida de precaución. Conviene evitar la vacunación a embarazadas con estas vacunas, que deben realizarse por tanto o bien antes del embarazo o después del parto.

Campaña de Vacunación frente a Gripe y COVID19

Las vacunas de la gripe y de la COVID pueden administrarse en cualquier trimestre del embarazo. No obstante, se recomienda vacunarse cuanto antes para garantizar la protección tanto de la madre como del bebé. Actualmente se recomienda la vacunación frente a la COVID-19 durante el embarazo, en cualquier trimestre, en caso de que no estar correctamente vacunada de forma previa.

Beneficios de la Vacunación para el Bebé

Los datos muestran que las vacunas contra el COVID-19 de ARNm durante el embarazo, son efectivas. Reducen el riesgo de enfermar gravemente y de otros efectos secundarios en personas que están embarazadas. La vacunación contra el COVID-19 también podría ayudar a prevenir muertes fetales y partos prematuros.

En resumen, la vacunación es una herramienta esencial para proteger la salud de las mujeres embarazadas y sus bebés. Consultar con un profesional de la salud es fundamental para tomar decisiones informadas y personalizadas sobre la vacunación.

Vacuna Recomendación Beneficios
Gripe Recomendada en cualquier trimestre Protege a la madre y al bebé de complicaciones graves
Tosferina Recomendada entre la semana 28 y 32 Protege al recién nacido de la tosferina
COVID-19 (ARNm) Recomendada en cualquier trimestre Reduce el riesgo de enfermedad grave y complicaciones
Triple Vírica, Varicela, Fiebre Amarilla, BCG Contraindicadas durante el embarazo Potenciales riesgos para el feto

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