Sentir cómo se mueve tu bebé dentro de la barriga es uno de los momentos más maravillosos cuando se está embarazada. Los movimientos fetales son las acciones que realiza el bebé dentro del útero materno.
En este artículo, exploraremos cuándo comienzan a sentirse estos movimientos, cómo evolucionan y qué significan para el desarrollo del bebé.
Primeros Movimientos Fetales
Obviamente, el feto comienza a moverse dentro del útero materno mucho, muchísimo antes de que la embarazada comience a sentirlo. Aunque el bebé comienza a moverse en el interior del útero desde la séptima u octava semana de embarazo, en realidad no será hasta la semana 16 cuando comiences a notar las primeras patadas del bebé -si se trata del segundo embarazo- o hasta la semana 20 -si se trata del primero-. Lo más probable es que no empieces a sentir los movimientos de tu bebé hasta que estés entre las semanas 16 y 22 del embarazo, aunque tu pequeño ya se ha estado moviendo desde la séptima u octava semana. Las mamás veteranas suelen percibir con mayor facilidad los movimientos tempranos y suaves que las mamás primerizas.
Es importante saber que el bebé ya se mueve antes de que percibas nada. Los movimientos fetales comprenden todo tipo de actividad dentro del útero, tanta la que notas como la que todavía no.
¿A qué se parecen los primeros movimientos?
Seguramente has oído hablar de las “mariposas” en la barriga durante el embarazo. Así describen muchas mujeres estas primeras sensaciones.
Además de estos “cosquilleos”, estos primeros movimientos también pueden percibirse como:
- Pequeños golpecitos
- Sutiles pulsaciones
- Sensación de aleteo
- Burbujitas de gas
- Pequeños espasmos musculares
- Suaves movimientos de giro
No te preocupes si en un primer momento no sabes identificar lo que sientes. Al principio, son movimientos sutiles, pero a medida que avanza el embarazo son cada vez más claros e intensos.
¿Dónde se suelen notar los primeros movimientos del bebé?
Es normal preguntarse dónde notarás esas sensaciones mientras esperas los primeros movimientos. El lugar donde notarás esos primeros movimientos varía de una mujer a otra, igual que el momento en que aparecen. Cada embarazo es único.
Como el bebé es muy pequeño y el útero todavía está bajo al principio, es poco frecuente notar sus movimientos. Alrededor de la semana 12, cuando empiezan los primeros movimientos del bebé, el útero todavía se encuentra bajo, a la altura del pubis. A la semana 20, la parte superior del útero no ha llegado aún al ombligo. Por eso, lo más común es que los primeros movimientos se noten en la zona baja del abdomen.
Lo más frecuente es notar estos primeros movimientos en la parte baja del abdomen, próxima al pubis.
Sentimos más al bebé cuando estamos en reposo o después de haber ingerido algún alimento o bebida dulce. Si queremos reconocer sus primeros movimientos, podemos colocarnos semisentadas, con las manos por debajo del ombligo, concentrándonos en lo que sentimos.
Evolución de los Movimientos Fetales
A medida que pasan las semanas, verás que los movimientos se vuelven más intensos y frecuentes. Alrededor del inicio del tercer trimestre, es común notar movimientos más enérgicos, como patadas, empujones o incluso giros. Sobre la semana 28, es habitual notar al menos 10 movimientos en un periodo de dos horas.
Aquí tienes un resumen general del desarrollo de los movimientos durante el embarazo:
El embarazo: Una guía mes a mes | Animación 3D
| Cronología típica: movimientos del bebé | Tipo de movimiento | Cuándo suele ocurrir | ¿Qué puedes notar? |
|---|---|---|---|
| Primeros movimientos fetales | Semana 12 | No se notan | |
| Percepción de los primeros movimientos | Semana 16 a 20 | Cosquilleo suave, pequeños golpecitos, espasmos, burbujas, etc. | |
| Movimientos suaves | Semana 20 a 28 | Movimientos similares a los primeros, pero más evidentes | |
| Patadas y movimientos intensos | Semana 28 en adelante | Movimientos más fuertes como patadas, empujones y giros |
No siempre son patadas literalmente: a veces son hipo, cambios de posición, pequeños empujones o estiramientos. A medida que avance el embarazo, irás identificando un patrón de movimientos y te harás una idea de cuándo suelen ocurrir.
- Entre la semana 16 y la semana 19 de embarazo se empiezan a sentir los primeros movimientos, que suelen ser percibidos como pequeñas vibraciones.
- Entre la semana 20 y la semana 23 de embarazo comienzan las llamadas "pataditas”. Además, el bebé puede tener hipo (que se traduce también en un movimiento interior).
- Entre la semana 24 y la semana 28 de embarazo es el momento en que el bebé tendrá más espacio para moverse flotando en el líquido amniótico, lo que provocará que la futura mamá lo note con mucha más frecuencia que antes.
- En la semana 32 de embarazo los movimientos del bebé alcanzan su máxima expresión. Cada vez crece más, por lo que tendrá menos espacio. Por eso sus movimientos se volverán más lentos y durarán más.
- Entre la semana 36 y semana 40 de embarazo el bebé ya debería haber tomado la posición cabeza hacia abajo, aunque seguirá moviendo las piernas.
Por otro lado, hacia la semana 36 el cuerpo reabsorbe parte del líquido amniótico, haciendo que disminuya la cantidad que rodea al feto y reduciendo el espacio que tiene el bebé para moverse.
Desarrollo Sensorial del Feto
El hecho de que el niño intrauterino tenga habilidades demostradas para reaccionar ante su entorno a través de los sentidos, muestra que esta posesión de los requisitos básicos del aprendizaje. Se ha sugerido que el comienzo de la conciencia podría estar entre las semanas veintiocho y treinta y dos. En ese momento se formarían los circuitos neurales del cerebro y estarían tan desarrollados como en un recién nacido.
- En la quinta semana el feto ya desarrolla un repertorio sorprendentemente complejo de actos reflejos.
- En la octava semana no sólo mueve fácilmente la cabeza, los brazos y el tronco, sino que además con estos movimientos ya ha labrado un primitivo lenguaje corporal: expresa sus gustos y aversiones con sacudidas y patadas bien colocadas.
- Al cuarto mes el niño intrauterino es capaz de fruncir el ceño, bizquear y hacer muecas.
- De cuatro a ocho semanas después es tan sensible al tacto como un niño de un año.
Investigaciones recientes también demuestran que a partir de la semana veinticuatro, el niño intrauterino en todo momento oye. Además tiene muchas cosas que oír: el abdomen y útero de la embarazada es muy ruidoso. Los retumbos estomacales de su madre son los sonidos más potentes que oye, La voz de ella, la de su padre y otros sonidos ocasionales son más amortiguados, pero igualmente resultan audibles. Sin embargo, el sonido que domina su mundo es el rítmico tac del latido cardíaco de la madre.
Por razones obvias la visión del niño intrauterino se desarrolla con más lentitud: aunque no está totalmente a oscuras, el útero no es el lugar ideal para practicar la visión. Esto no significa que el feto no vea.
¿Por qué los bebés se mueven y dan pataditas en el útero?
El movimiento fetal es fundamental para el desarrollo del bebé. Favorece su crecimiento y la buena salud de sus huesos, músculos y articulaciones. Estos movimientos le ayudan a prepararse para la vida fuera del útero.
Recuerda que hay bebés más activos y bebés más tranquilos. A medida que tu bebé adquiera rutinas de sueño o se acerque el nacimiento y tenga menos espacio, es normal que los movimientos sean algo menos frecuentes.
Si alguna vez te preocupa no notar los movimientos de tu bebé, no dudes en consultar a un profesional de la salud.
Consejos Adicionales
- Cambiar de posición: A veces, el bebé se mueve más cuando la madre cambia de postura, ya sea acostada, sentada o de pie.
- Comer o beber algo: Los alimentos modifican los niveles de azúcar en sangre y este cambio puede hacer que tu bebé decida activarse cuando estaba tranquilo.
- Hablarle, cantarle o ponerle música: Como hemos dicho, los movimientos fetales son una forma de comunicación, entre mamá y bebé.
Es importante saber que los sentimientos maternos son demasiado complejos y personales para reducirlos por completo a reacciones biológicas. Los millares de momentos íntimos que a lo largo de la vida unen a la madre y al hijo son también importantes.
