La amenaza de aborto es una situación que genera gran preocupación en las mujeres embarazadas. Se define como la presencia de sangrado vaginal, generalmente escaso, durante las primeras 20 semanas de gestación. Es importante destacar que la amenaza de aborto no siempre implica la pérdida del embarazo, pero requiere atención médica inmediata para evaluar la situación y tomar las medidas necesarias.
¿Qué es la Amenaza de Aborto?
La amenaza de aborto es la primera señal de que el embarazo se puede interrumpir de manera precoz. Se estima que entre el 15 y 25 por ciento de las mujeres presenta una amenaza de aborto, pero en más de la mitad de los casos el embarazo continúa con normalidad.
Es fundamental mantener la calma y ponerse en contacto con el ginecólogo, ya que los motivos del sangrado pueden ser diversos. En cualquier caso, guardar reposo siempre es lo primero que se recomienda.
Causas de la Amenaza de Aborto
La causa exacta por la que se produce una amenaza de aborto tampoco se conoce, aunque parece que hay algunos factores que parecen incrementar la probabilidad de que esto ocurra.
Las causas de un aborto precoz no siempre llegan a determinarse. Algunas de las causas pueden prevenirse y/o controlarse, reduciendo así el riesgo de aborto. El aborto espontáneo generalmente es debido a problemas en el desarrollo del feto o alteraciones en la salud de la madre.
Algunas de las causas y factores de riesgo asociados a la amenaza de aborto incluyen:
- Anomalías genéticas: Alrededor de la mitad de los abortos espontáneos se deben a problemas cromosómicos en el feto como un déficit o exceso de cromosomas que impiden el desarrollo adecuado del feto.
- Afecciones maternas: Enfermedades como la diabetes mal controlada, problemas hormonales, anomalías uterinas, infecciones graves y enfermedades autoinmunes pueden aumentar el riesgo de aborto.
- Factores externos: La exposición a radiación o sustancias químicas, especialmente en el entorno laboral, podrían influir.
- Edad materna avanzada: El riesgo de aborto se incrementa a partir de los 30 años, haciéndose más grave entre los 35 y los 40 años, y mucho mayor a partir de los 40.
- Estrés de la madre: Muchas veces intentamos mantener el mismo ritmo y no nos damos cuenta de que nuestra situación es diferente, nuestro cuerpo está en pleno cambio y necesita bajar un poco de “revoluciones”.
- Malos hábitos: No fumar, ingerir alcohol, cafeína u otras drogas, así como asegurar una adecuada alimentación.
- Malas condiciones ambientales o exposición a sustancias químicas nocivas.
Es recomendable conocer y tratar los problemas de salud antes de quedar embarazada.
Síntomas de la Amenaza de Aborto
El síntoma principal de la amenaza de aborto es el sangrado vaginal, normalmente de cantidad como una regla o mayor, acompañado o no de cólicos abdominales.
Los síntomas del aborto espontáneo pueden variar dependiendo de la etapa del embarazo en la que se presente y del tipo de aborto.
Los síntomas más comunes incluyen:
- Sangrado vaginal: Se trata de la principal evidencia de esta problemática y suele producirse durante las primeras 20 semanas. Puede comenzar como un manchado leve y progresar hasta convertirse en un sangrado abundante, similar al de una menstruación intensa. En algunos casos, el sangrado puede contener coágulos o fragmentos de tejido gestacional, lo cual indica que se está expulsando parte del contenido uterino.
- Cólicos abdominales: Estos también pueden aparecer. Pueden ocurrir con o sin sangrado vaginal. Los cólicos abdominales, que suelen ser similares a los de la menstruación, pueden variar en intensidad, desde molestias leves hasta dolor severo. Este dolor generalmente se localiza en la parte baja del abdomen o en la región pélvica, y puede irradiarse hacia la espalda o las piernas.
- Dolor en la parte baja de la espalda: Algunas mujeres experimentan dolor en la zona lumbar, especialmente si el aborto se encuentra en curso o es inminente.
- Disminución o desaparición de los síntomas del embarazo: En algunos casos, las mujeres pueden notar una disminución repentina en los síntomas típicos del embarazo, como náuseas, sensibilidad en los pechos y fatiga.
- Aceleración del ritmo cardíaco o sensación de mareos: En casos de aborto espontáneo cuando se produce una hemorragia masiva, es posible que se experimenten síntomas como palpitaciones, mareos o desmayos.
- Fiebre y escalofríos: Aunque menos frecuente, la fiebre puede ser un síntoma de una infección asociada al aborto, especialmente en casos de aborto incompleto o séptico.
- Fatiga extrema o debilidad: La fatiga y la debilidad también pueden aparecer durante un aborto espontáneo, especialmente si se produce un sangrado en cantidad muy abundante.
Ante un sangrado vaginal durante el embarazo, la primera sospecha será una amenaza de aborto y se debe consultar inmediatamente con el médico especialista.
Diagnóstico de la Amenaza de Aborto
Ante la sospecha de una amenaza de aborto, es fundamental acudir al médico para una evaluación completa. El diagnóstico se basa en:
- Exploración física: En primer lugar, se lleva a cabo una exploración física para valorar la cuantía de la hemorragia y el estado del cuello del útero, que debe estar cerrado y acompañado del tamaño idóneo para la edad gestacional.
- Ecografía: Habitualmente cuando una mujer sangra se recomienda una exploración vaginal para estimar la cuantía del sangrado y examinar el estado del cérvix uterino, así como una ecografía que normalmente se realiza vía vaginal. Además, el especialista evaluará el cuello uterino a través de un examen pélvico.
- Análisis de sangre: Otra de las pruebas ante de una amenaza de aborto será un análisis de sangre a la embarazada para determinar:
- El nivel de beta-hCG durante unos días o semanas para confirmar que la gestación sigue.
- El conteo sanguíneo completo (hemograma) para saber la cantidad de sangre que se pierde.
- El nivel de progesterona.
- La medición de glóbulos blancos para averiguar si existe infección.
Cómo afrontar el duelo que se padece tras sufrir un aborto
Es importante descartar mediante atención sanitaria que no se trate de un embarazo ectópico -desarrollo del óvulo fecundado fuera de la placenta-, ya que sus síntomas son similares y es potencialmente peligroso.
Tratamiento y Cuidados ante la Amenaza de Aborto
Según indica la ginecóloga, la amenaza de aborto “no tiene tratamiento en líneas generales”. Tan solo se demanda a la paciente que realice reposo relativo y cese la actividad sexual hasta que haya cedido el sangrado.
En los casos de amenaza de aborto, el médico explicará a la paciente las pautas que debe seguir. Algunas recomendaciones cuando existe riesgo de aborto espontáneo son:
- No tener relaciones sexuales.
- Estar en reposo relativo o absoluto, según la gravedad de los síntomas.
- No comer alimentos cárnicos crudos.
- Evitar tomar medicamentos que no hayan sido prescritos por el médico.
Además, es aconsejable seguir un estilo de vida saludable con una dieta equilibrada para aportar al bebé los nutrientes necesarios. La mujer debe evitar el consumo de drogas, alcohol y tabaco durante el embarazo.
Para aliviar el dolor, en ocasiones, se administran relajantes uterinos. El uso de progesterona vía oral o vaginal no está validado para la amenaza de aborto.
Una amenaza de aborto no significa que éste se vaya a producir. Por tanto, es fundamental estar tranquila y relajada. El apoyo emocional en estos momentos es muy importante, así como seguir las indicaciones del médico.
Posibles causas del sangrado:
- Sangrado de implantación: suele ocurrir alrededor de los 6 ó 14 días después de la concepción y ocurre cuando el ovulo fertilizado se adhiere al revestimiento del útero.
- Estrés de la madre: muchas veces intentamos mantener el mismo ritmo y no nos damos cuenta de que nuestra situación es diferente, nuestro cuerpo está en pleno cambio y necesita bajar un poco de “revoluciones”.
- Finalización del embarazo: no todas las veces que se sangra es porque hay un aborto en marcha, pero las primeras señales de un aborto sí empiezan por un sangrado vaginal que suele ir acompañado de dolor abdominal.
- Hematoma: poco grave y no siempre acompañado de sangrado.
- Sangrado del cuello del útero: o flujo ligeramente sangriento, se puede dar tras mantener relaciones sexuales o tras un examen obstétrico.
- Otras posibles causas: existen otras causas de sangrado, que deberían ser diagnosticadas por un médico, tales como cáncer de cuello uterino, embarazo ectópico, embarazo molar o infecciones en el cuello del útero.
Pronóstico de la Amenaza de Aborto
El pronóstico depende del grado de desprendimiento que se observe en la ecografía, es decir, de cuánto se haya separado el embrión de la pared del útero. Cuando el desprendimiento es pequeño el pronóstico suele ser bueno y el embarazo continúa su curso.
Aunque durante todo el embarazo existen peligro potenciales de pérdida, la posibilidad disminuye progresivamente según avanzan las semanas de gestación.
Prevención del Aborto Espontáneo
Al igual que sucede con los propios abortos espontáneos, la amenaza de aborto no puede prevenirse, ya que no tiene una causa identificable más allá del propio hecho de gestar un ser vivo.
Únicamente las mujeres con alguna patología previa que predisponga a las pérdidas gestacionales pueden hallar motivo a estos sucesos. De esta forma, al resto de mujeres se recomienda mantener un estilo de vida saludable y alejarse de factores de riesgo.
Algunas recomendaciones para reducir el riesgo de aborto espontáneo incluyen:
- Mantener un estilo de vida saludable.
- Seguir las indicaciones médicas.
- Evitar el consumo de sustancias nocivas como el alcohol y el tabaco.
- Acudir a controles prenatales regulares.
- Tratar de forma adecuada cualquier enfermedad preexistente.
Medidas que pueden reducir el riesgo:
- Si padeces alguna enfermedad crónica acude al médico cuando conozcas la noticia o incluso cuando te plantees quedarte embarazada.
- Tras la primera visita médica tendrás unas nociones para saber cómo va tu embarazo.
- En estas semanas notarás cambios en tu cuerpo y uno de ellos es el cansancio.
- Llevar una dieta sana y equilibrada, controlar el peso y renunciar a los estimulantes, es clave para superar el primer trimestre del embarazo.
- Muchos medicamentos aumentan el riesgo de aborto y provocan efectos adversos en el bebé. Si estás embarazada únicamente debes tomar aquellos que hayan sido recetados por tu médico.
- La deficiencia de ácido fólico aumenta el riesgo de aborto espontáneo.
- Los niveles bajos de progesterona en las primeras fases del embarazo pueden causar un aborto espontáneo.
La causa más común de un aborto espontáneo es la presencia de alguna anormalidad genética.
Tipos de aborto:
- Amenaza de aborto: Puedes tener cólicos moderados y sangrado vaginal, pero el cuello uterino permanece cerrado.
- Aborto incompleto: junto con el sangrado sale parte del tejido del embarazo, pero otra parte se queda dentro del útero.
- Aborto retenido: se pierde el embarazo, pero los tejidos no salen del cuerpo.
Apoyo Emocional Tras la Amenaza de Aborto
Un aborto espontáneo es un momento muy duro emocionalmente que suele ir acompañado de sentimientos de pérdida y duelo. Es un tema que con frecuencia se trata como tabú y del que no se suele hablar, lo que puede añadir una sensación de soledad y desamparo e incluso llegar a sentir que se ha hecho algo mal.
Así pues, este proceso suele ser emocionalmente doloroso para la mujer y/o la pareja. Por eso es recomendable acudir a un especialista que evalúe la situación emocional y valore la necesidad de recibir apoyo terapéutico. Sobre todo es importante entender que se trata de un proceso natural, que ocurre en muchas ocasiones y del que no podemos culpabilizarnos.
