Trump y el Aborto: Un Giro a las Políticas Restrictivas

Dos nuevas órdenes ejecutivas del entonces presidente Donald Trump revocaron normas de la administración Biden sobre el aborto, restaurando políticas previas con la intención de restringir y limitar el derecho a la interrupción del embarazo.

Además, el gobierno de Trump renovó la participación del país en dos pactos internacionales antiaborto, incluido uno que corta los fondos de planificación familiar de Estados Unidos para organizaciones extranjeras si proporcionan o promueven abortos.

Restricción de Fondos Federales para el Aborto

En primer lugar, Donald Trump ordenó cortar los fondos federales dirigidos a financiar o promover los abortos electivos. Su orden ejecutiva subraya que desde hace casi 50 años el Congreso ha promulgado anualmente leyes que impiden una financiación federal a la interrupción voluntaria del embarazo y que la administración del demócrata Joe Biden (2021-2025) no las ha respetado.

Biden había permitido el uso de fondos federales a este objeto en 2022. Ante la "crisis sanitaria" desatada el Gobierno federal estaba tomando medidas para proteger la prestación de servicios sanitarios y promover el acceso a servicios críticos de salud reproductiva, incluido el aborto.

Trump afirma que con su orden se pone fin "al uso forzoso del dinero de los contribuyentes federales para financiar o promover el aborto electivo".

Cabe recordar que actualmente el aborto es ilegal o está severamente restringido, sin excepciones para casos de violación o incesto, en 23 de los 50 estados de Estados Unidos, según el Center for Reproductive Rights (CRR), una organización que defiende el derecho al aborto.

La Casa Blanca apuntó en la nueva orden ejecutiva que el director de la Oficina de Gestión y Presupuesto promulgará directrices a los jefes de departamentos y agencias ejecutivas relacionadas con la implementación de lo acordado ahora.

"Si bien esta orden no tiene un impacto inmediato, es una indicación de que la administración Trump está redoblando la apuesta por negar el acceso al aborto a las personas con bajos ingresos", dijo el proveedor de atención médica para mujeres Planned Parenthood en un comunicado recogido por la agencia Reuters.

Restauración de Políticas Antiaborto

Trump también firmó otra orden ejecutiva que restablece la política antiabortista llamada "Mexico City Policy", que prohíbe que se destinen fondos federales a organizaciones no gubernamentales extranjeras que practiquen o realicen abortos. Esta política, instaurada por el expresidente Reagan en 1984, ha sido rescindida por cada presidente demócrata desde entonces y restablecida cuando un republicano regresa a la Casa Blanca.

Joe Biden (2021-2025) la eliminó y ahora Trump la recupera. Los opositores la llaman la "orden de la mordaza global" porque dicen que silencia a los defensores del aborto.

El presidente de Estados Unidos requiere el retorno de esta medida "para garantizar que los dólares de los contribuyentes estadounidenses no financien organizaciones o programas que apoyen o participen en la gestión de un programa de abortos coercitivos o esterilización involuntaria".

Los demócratas y los defensores del derecho al aborto sostienen que la norma altera otras formas de acceso a la atención médica e impide que las organizaciones no gubernamentales en el extranjero reciban fondos estadounidenses, incluso si usan su propio dinero en la atención del aborto.

Janeen Madan Keller, investigadora de políticas del Centro para el Desarrollo Global, en declaraciones a la agencia Reuters, ha dicho que las investigaciones mostraron que la "orden de mordaza" ha llevado a un aumento de embarazos no deseados y abortos, en contra de su impacto previsto.

Declaración de Consenso de Ginebra

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció que Estados Unidos se reincorporaba a la Declaración de Consenso de Ginebra, un acuerdo internacional antiaborto de carácter simbólico que, según los críticos, tiene como objetivo limitar el acceso al aborto a millones de mujeres y niñas en todo el mundo.

Marcha Anual en Washington

Este viernes se celebró en Washington la llamada "Marcha por la vida", que se celebra desde hace décadas. En ella, a través de un mensaje grabado reproducido en una gran pantalla, el presidente Donald Trump prometió apoyar a los activistas contra el aborto durante los próximos cuatro años.

"En mi segundo mandato, volveremos a defender con orgullo a las familias y los derechos de los no nacidos, protegiéndolos de los ataques de la izquierda radical contra las iglesias", dijo.

Esta manifestación de organizaciones y ciudadanos contra el aborto comenzó a celebrarse en 1973, tras el fallo del Tribunal Supremo Roe v. Wade, que protegió el derecho al aborto, y cada año reúne a miles de activistas en Estados Unidos que llenan la Explanada Nacional con todo tipo de imágenes y consignas contra la interrupción del embarazo.

Se Rebaja la Protección a las Clínicas

Según un memorando emitido por Chad Mizelle, jefe de gabinete del fiscal general, los futuros procesos judiciales y causas civiles relacionados con el aborto que se lleven a cabo en virtud de una ley llamada Ley de Libertad de Acceso a las Entradas de las Clínicas (FACE, por sus siglas en inglés) sólo se permitirán en casos graves y "circunstancias extraordinarias".

La ley de 1994 prohíbe el uso de la fuerza y la obstrucción física para impedir que una persona obtenga o preste servicios de salud reproductiva.

En el documento al que ha tenido acceso la agencia Reuters, Mizelle también ordenó la desestimación inmediata de tres causas civiles presentadas contra acusados de obstruir el acceso a clínicas en Florida, Pensilvania y Ohio.

En adelante, dijo Mizelle, los casos futuros relacionados con el aborto en virtud de la Ley FACE se presentarán solo en "circunstancias extraordinarias o en casos que presenten factores agravantes significativos, como muerte, lesiones corporales graves o daños materiales graves".

Mizelle dijo que hasta nuevo aviso, no se permitirá ningún caso nuevo relacionado con el aborto en virtud de la ley sin una autorización de alto nivel dentro de la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia.

Restricciones Estatales al Aborto

Al actual movimiento del gobierno republicano, hay que añadir otros también promovidos desde esa formación política, que en distintos estados, como el de Texas, han impuesto procedimientos restrictivos para la práctica de abortos, como el recorte de fondos para su realización o la obligación de que la gestante visione una ecografía de su hijo antes de decidir abortar.

También se ha exigido que los fetos abortados sean incinerados o enterrados.

Garin Marschall cree que lo que está haciendo Donald Trump es “echar gasolina al fuego” de un debate que “excluye a las personas a las que de hecho les afecta: los pacientes”.

Tanto él como su mujer, Erika, dejaron sus respectivos trabajos para concentrarse en la defensa del derecho al aborto. Conocer el relato de los afectados es, para Garin, la clave para despolitizar el aborto.

“Las complicaciones del embarazo no discriminan según a quién votas”, señala Marschall, para quien Trump “está demonizando a su propia gente y haciéndoles sentir terriblemente mal a causa de sus decisiones”.

Ante el renovado acoso de Trump al aborto, y particularmente al practicado durante el último trimestre, tanto Garin como su esposa Erika figuran entre los firmantes de una carta pública escrita como respuesta a la petición del presidente durante el discurso del 5 de febrero. En ella defienden que la decisión de poner fin al embarazo “jamás es una decisión política sino personal” y le recuerdan al presidente y a la sociedad que los afectados “no somos monstruos. Somos vuestra familia, vuestros vecinos, alguien a quien queréis”.

En un comunicado posterior difundido por su campaña electoral, Trump sostiene que si se ilegaliza el aborto "el doctor o cualquier otra persona practicando este acto ilegal con una mujer debería ser responsable legalmente, no la mujer". "En este caso la mujer es la víctima, y también lo es la vida que lleva en su seno", añade la nota. Trump agrega también que su posición "no ha cambiado", y que, al igual que el expresidente Ronald Reagan, es "pro vida con excepciones".

Aquí tienes una tabla que resume las políticas y acciones clave de Trump en relación con el aborto:

Política/AcciónDescripción
Órdenes EjecutivasRevocación de normas de la administración Biden y restauración de políticas restrictivas sobre el aborto.
Restricción de FondosCorte de fondos federales para organizaciones que practican o promueven abortos.
Mexico City PolicyRestablecimiento de la política que prohíbe fondos a ONGs extranjeras que realizan abortos.
Declaración de GinebraReincorporación de EE.UU. a un acuerdo internacional antiaborto.
Ley FACERestricción de la aplicación de la Ley de Libertad de Acceso a las Entradas de las Clínicas a casos graves.

Políticas que implementaría Donald Trump sobre el aborto generan preocupación en los estadounidenses

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