El proceso de interrupción del embarazo es un momento difícil y confuso. Es crucial estar informado sobre los cuidados necesarios y las posibles complicaciones que pueden surgir después del procedimiento.
Tipos de Aborto
Existen principalmente dos métodos para la interrupción del embarazo:
- Aborto Farmacológico: Se realiza mediante el consumo de productos farmacológicos. La duración del embarazo no debe superar las 7 semanas para optar por este método. Antes de cualquier procedimiento, la mujer debe someterse a una ecografía para determinar el estado del feto y conocer las posibilidades para llevar a cabo este procedimiento.
- Aborto Quirúrgico: Se considera una cirugía leve. El tiempo máximo recomendado de embarazo para someterse a este método no debería ser superior a las 12-14 semanas, por su mayor facilidad y menores riesgos. Se podría realizar también en embarazos superiores a 14 semanas, pero ya requeriría de mayor cirugía para dilatar un poco más el cuello uterino.
Cuidados Post-Aborto Inmediatos
Independientemente del método utilizado, es fundamental seguir ciertas recomendaciones y cuidados:
- Reposo: Es vital tomarse un tiempo de descanso para recuperarse física y anímicamente.
- Abstinencia Sexual: No tener relaciones sexuales durante dos-tres semanas para evitar infecciones, ya que el cuello del útero está más propenso a ellas.
- Evitar Sustancias Nocivas: Se recomienda no beber ni fumar en las dos-tres semanas posteriores.
- Atención a la Temperatura: Estar atenta a su temperatura durante la primera semana después del aborto.
- Evitar Productos Vaginales: Evita el uso de tampones o cualquier objeto dentro de la vagina.
Recuperación Física Según el Tipo de Aborto
Aborto Quirúrgico
Después de un aborto quirúrgico, las consecuencias no son más que una posible fuerte menstruación, aunque se recomienda no realizar actividades con cargas pesadas o que supongan movimientos acelerados, para asegurarse una pronta recuperación. La menstruación suele ser más leve que un período menstrual común. La mujer podrá sentir ciertos dolores calambres en la zona abdominal, no muy fuertes, pero que pueden ser contrarrestados con los habituales analgésicos que la paciente consuma, indicados siempre por el especialista que la ha tratado.
Se recomienda un reposo de 1-2 días para comprobar que el cuerpo reacciona correctamente.
Aborto Farmacológico
En este caso, después de un aborto sí pueden darse sangrados más abundantes, por lo que se recomienda descansar en casa durante 2-3 días, realizar el mayor reposo posible durante este corto tiempo y esperar que la menstruación vuelva a su cauce. En estos casos es más frecuente que el sangrado dure alrededor de semana y media o dos semanas, pudiendo llegar a ser más fuerte que una menstruación normal en las primeras horas después del aborto inducido. Si el aborto se ha inducido mediante el consumo de productos farmacológicos, es probable sufrir dolor abdominal o de espalda.
Complicaciones Post-Aborto
Si bien los abortos médicos y quirúrgicos generalmente se consideran seguros, a veces pueden provocar complicaciones. Las complicaciones tras un aborto son varias, la mayoría muy poco frecuentes. Los abortos que se realizan bajo el cuidado de un profesional médico con licencia dentro de una clínica generalmente son procedimientos seguros con pocas complicaciones.
Complicaciones Comunes
- Infección: Una de las complicaciones más comunes. Los síntomas incluyen flujo vaginal con olor fuerte, fiebre y dolor pélvico intenso. La infección del tracto genital ocurre hasta en un 10% de los casos. Se debe considerar cuando aparece fiebre >39ºC en las primeras 72 horas tras el aborto.
- Hemorragia: El riesgo de hemorragia es baja (aproximadamente 1 cada 1.000 abortos) y es menor en gestaciones más precoces. El sangrado abundante constante se define como usar dos o más compresas grandes en una hora, o sangrar mucho durante 12 horas o más. La hemorragia puede llegar a ser muy intensa y requerir transfusión sanguínea. Suele ceder con un legrado uterino, pero si la pérdida de sangre es muy importante se puede complicar con una coagulación intravascular diseminada (CID).
- Hematometra: Consiste en la acumulación de coágulos dentro del útero y puede ocurrir tras el tratamiento quirúrgico. Los síntomas pueden ser inmediatos o tardíos dependiendo de la velocidad de acumulación y del volumen. Se presenta sangrado muy abundante con muchos coágulos.
Complicaciones Menos Frecuentes
- Aborto Séptico: Se produce por la infección del material gestacional de dentro de la cavidad uterina. La fiebre es el síntoma principal y su evolución puede ir desde un cuadro leve que se resuelva con tratamiento antibiótico a un cuadro muy severo que precise tratamiento quirúrgico y unidad de cuidados intensivos.
- Perforación Uterina: Tampoco es infrecuente, precisando generalmente solo de tratamiento médico y la cicatrización del tejido lesionado.
- Síndrome de Asherman: Consiste en la formación de adherencias uterinas. En algunos casos puede producirse una reparación anómala del tejido endouterino, formando sinequias o adherencias dentro de la matriz, de forma que no queda una cavidad normal sino que las paredes del útero están «pegadas». Este síndrome es una de las causas de esterilidad y puede también alterar el flujo menstrual al impedir su salida normal hacia el exterior.
El Legrado Uterino
¿Cuáles son los riesgos o complicaciones de un legrado uterino?
El legrado uterino, también llamado curetaje, es una técnica ginecológica que consiste en raspar el tejido de las paredes internas del útero, con el fin de eliminar la capa mucosa del mismo: el endometrio. Se trata de una intervención realizada por parte de un ginecólogo, bajo anestesia, y tiene una duración aproximada de 15 minutos. Aunque la principal indicación del legrado es en caso de aborto, este procedimiento también puede realizarse ante otras situaciones.
¿Cuándo se realiza un legrado?
La mayoría de mujeres asocia el legrado con el aborto, pero realmente esta técnica tiene varias indicaciones:
- Aborto espontáneo: para vaciar el contenido del útero en caso de aborto incompleto o aborto retenido.
- Interrupción voluntaria del embarazo: como opción para interrumpir un embarazo durante el primer trimestre.
- Diagnóstico: en caso de sospecha de cáncer de útero.
- Tratamiento de una menstruación irregular: para solucionar sangrados fuera del periodo menstrual, menstruaciones muy abundantes, etc.
- Eliminación de pólipos: crecimientos de tejido endometrial hacia la cavidad del útero.
Cuidados tras el legrado uterino
Después de haberse sometido a un legrado, es posible que la mujer tenga sangrado vaginal durante varios días debido a la intervención. Por otro lado, la paciente también puede sufrir algunas molestias como dolor abdominal o pélvico. En este caso, se debe consultar con el especialista qué analgésicos se pueden tomar para aliviarlo.
Normalmente, la mujer debe hacer reposo durante el primer día, pero puede seguir con su estilo de vida y actividades habituales al día siguiente, aunque deberá tener en cuenta algunas recomendaciones:
- Abstinencia sexual, al menos, durante dos semanas después del legrado.
- No utilizar tampones.
- No realizar duchas vaginales ni bañarse (no hay problema en ducharse).
- Evitar realizar ejercicio físico intenso.
Riesgos y complicaciones del legrado uterino
Aunque se trata de una intervención sencilla que no suele implicar riesgos, el legrado uterino puede dar lugar a algunas complicaciones como las siguientes:
- Daños en el útero: perforación del útero con la varilla, desgarro del cérvix, etc.
- Síndrome de Asherman: se trata de una mala cicatrización de las paredes uterinas, las cuales quedan adheridas entre sí. Esto lleva a una situación de infertilidad porque el útero se deforma y no puede albergar una gestación.
- Infecciones del útero o zona pélvica: esto puede ocurrir debido al traspaso de microorganismos de la vagina al útero al introducir los instrumentos quirúrgicos, o por el abandono de tejido endometrial o restos abortivos en el interior uterino tras el raspado. Los síntomas de una posible infección son la fiebre, el flujo vaginal con mal olor y el dolor intenso.
- Hemorragias: es normal que haya sangrado por la herida provocada en el útero, pero será necesario controlar que no sea muy intenso, ya que esto podría deberse a una complicación mayor.
Aspecto Psicológico y Emocional
Es importante reconocer que muchas veces, estas situaciones de malestar general son causadas por razones más sentimentales que físicas, por lo que puede suponer a una persona la pérdida, voluntaria o no, del feto. Está demostrado que las mujeres tienen reacciones frente a un aborto provocado, reacciones físicas, psicológicas, emocionales y relacionales y que las reacciones son diferentes para cada mujer. La vivencia es muy personal pero casi todas las mujeres la descripción traumática.
La ambivalencia que reportan las mujeres en la proximidad del aborto se convierte en un hilo conductor de su propia significación biográfica del aborto: por un lado están las “razones” que justificarían la necesidad de abortar, pero por otro lado, el episodio traumático, la pérdida, el duelo del hijo ausente, el rechazo - temporal - a la propia maternidad. Esta ambivalencia, que ha sido descrita como un conflicto cabeza-corazón (Kimport, 2012), suele permanecer como una constante en la historia vital de la mujer que aborta, salvo en aquellos casos.
Tabla Resumen de Cuidados Post-Aborto
| Aspecto | Recomendaciones |
|---|---|
| Reposo | 1-3 días según el tipo de aborto |
| Actividad Física | Evitar actividades intensas durante 2 semanas |
| Relaciones Sexuales | Abstenerse durante 2-3 semanas |
| Higiene | Evitar tampones y duchas vaginales |
| Alimentación | Dieta equilibrada y evitar alcohol y tabaco |
| Seguimiento Médico | Cita de revisión ginecológica 15 días después del procedimiento |
Es de vital importancia que tras la interrupción de un embarazo (sobre todo si es muy deseado), la paciente se tome un tiempo de descanso para recuperarse física y anímicamente. Lo más importante tras la interrupción de un embarazo es estar atentos a la respuesta del cuerpo a este proceso.
