La búsqueda de un embarazo puede ser un camino lleno de interrogantes y decisiones importantes. Un estudio reciente de la Universidad de Aberdeen ha arrojado luz sobre la efectividad de los métodos naturales en comparación con algunos de los tratamientos de fertilidad más comunes.
Este estudio, publicado por la BBC, sugiere que intentar concebir de forma natural podría ser más efectivo que dos tratamientos de fertilidad ampliamente utilizados: el medicamento Clomid y la inseminación artificial.
Las pruebas realizadas en 580 mujeres de Escocia indican que estos tratamientos podrían no ser tan efectivos como se pensaba. Además, se destaca que aproximadamente un tercio de las parejas que experimentan dificultades para concebir sufren de "infertilidad inexplicable", lo que significa que no se puede identificar una causa médica clara para sus problemas de fertilidad.
Según los investigadores, estos tratamientos se han ofrecido durante muchos años, en parte, debido a la presión de los pacientes por hacer algo. Sin embargo, hasta ahora, su efectividad no había sido rigurosamente evaluada.
Esta investigación involucró a varias universidades británicas, incluyendo Aberdeen, Edimburgo, Falkirk, Glasgow y el hospital de Ninewells, así como a científicos de la Universidad de Oxford. El estudio, que tuvo una duración de seis meses, incluyó a participantes que habían experimentado problemas de fertilidad durante más de dos años.
En total, 101 mujeres lograron quedar embarazadas durante el estudio. De aquellas que intentaron concebir de forma natural, un 17% tuvo éxito y dio a luz a un bebé. En contraste, solo el 14% de las mujeres que utilizaron Clomid lograron el embarazo. Las pacientes sometidas a inseminación artificial tuvieron un 23% de éxito, una cifra que los científicos consideran no significativa en comparación con las posibilidades de concebir sin intervenciones.
Es importante tener en cuenta que entre un 10% y un 20% de las mujeres que tomaron Clomid experimentaron efectos secundarios como dolores abdominales, náuseas, sofocos y dolores de cabeza. Además, el medicamento aumenta el riesgo de embarazos múltiples, lo que puede ser más peligroso para la madre que un embarazo único.
El director del estudio, Siladitya Bhattacharya, ha afirmado que estas conclusiones desafían la práctica médica actual. En un artículo de la Fundación San Thomas, los investigadores señalan que, debido a los inexplicables problemas de fertilidad, muchas parejas emprenden "largos, potencialmente arriesgados y frecuentemente innecesarios tratamientos".
Las diferencias en las tasas de éxito entre las técnicas de reproducción asistida y la búsqueda de un embarazo de forma natural han sido objeto de debate en la prensa. Diversos estudios en parejas que buscan un embarazo natural han demostrado que la probabilidad de concebir espontáneamente es de aproximadamente un 25% por ciclo de búsqueda. Después de seis meses, alrededor del 60% de las parejas logran el embarazo, y después de un año, esta cifra alcanza el 80%-85%.
Si hablamos de la inseminación artificial, la técnica más sencilla, la probabilidad de éxito que se obtiene en cada ciclo es de un 18 %-20 %. Tras 4 ciclos de tratamiento, la probabilidad de éxito acumulada de todos esos ciclos es de un 65 %. Si el tratamiento de fertilidad que estamos considerando es una fecundación in vitro, la probabilidad media de cada intento es un 45 %. Después de 3 intentos más del 80 % de las parejas ha conseguido el embarazo.
Después de lo que hemos visto anteriormente se puede afirmar que, en contra de lo que se puede haber afirmado en ocasiones, la reproducción asistida ofrece mejores probabilidades de éxito que las que se obtienen mediante la búsqueda espontánea del embarazo.
En contraposición, surge la Naprotecnología, una nueva ciencia reproductiva desarrollada en EE.UU. por el Dr. Thomas W. Este procedimiento médico se dedica a resolver los trastornos reproductivos y se basa en el Método Creighton como herramienta diagnóstica. La eficacia de la Naprotecnología, que está constatada y consolidada, también emplea un estudio diagnóstico completo en el varón para identificar todos los factores que están afectando a su fertilidad y poder prescribir un tratamiento efectivo.
Una vez alcanzado un diagnóstico completo de todo lo que está afectando a la fertilidad del hombre y de la mujer, se aplica un plan terapéutico personalizado.
Por otro lado, la fecundación in vitro (FIV) ha demostrado ser de gran ayuda para muchas personas que desean formar una familia. Sin embargo, en algunos casos, pueden ser necesarios varios ciclos de FIV antes de lograr un embarazo exitoso. La tasa de éxito varía según cada persona, pero en términos generales las pacientes con ovocitos propios tienen un porcentaje de éxito del 37%, frente a un 77,5% en el segundo intento.
Cada caso es un mundo y es importante que un especialista estudie los resultados de los ciclos anteriores para tratar de entender las posibles explicaciones de los fracasos.
Antes de decidir comenzar un tratamiento de reproducción asistida la duda sobre su efectividad suele paralizar a muchas mujeres. Los tratamientos de reproducción asistida tendrán una mayor o menor efectividad dependiendo de múltiples parámetros que condicionan las tasas de éxito del mismo. La historia clínica de cada paciente, teniendo en cuenta posibles patologías (miomas, endometriosis, etc), con toda la información anteriormente mencionada serán los factores determinantes para alcanzar el éxito en un tratamiento de reproducción asistida.
Anteriormente a la realización del tratamiento, los pacientes se realizarán diversas pruebas que los profesionales médicos consideren oportunas y estas orientarán al facultativo en la elección de las técnicas a realizar en el tratamiento. Asimismo, las diferentes técnicas de reproducción asistida presentan diferentes porcentajes de éxito.
Es una técnica sencilla, económica y de bajo riesgo que consiste en dirigir las relaciones sexuales al momento más fértil del ciclo menstrual. Se administra una pauta de medicación, para inducir la ovulación en mujeres anovulatorias, disovulatorias o para controlar la ovulación en mujeres con ciclos menstruales regulares.
Tipos de Inseminación Artificial
- IAC: Inseminación Artificial con semen de Cónyuge. Semen de pareja.
- IAD: Inseminación Artificial con semen de Donante.
Estadísticamente la probabilidad o tasa de embarazo tras una inseminación con semen de pareja es de un 15 %.
Actualmente existen dos técnicas principales en Reproducción Asistida utilizadas para lograr la fecundación in vitro. En la FIV los espermatozoides del varón capacitados son depositados junto con los ovocitos de la mujer con el objetivo de conseguir una fecundación lo más similar posible a la que ocurre de forma natural.
El FIV convencional se utiliza en situaciones como: fracaso repetido de coitos programados y/o de inseminación artificial, esterilidad de origen desconocido (EOD), obstrucción tubárica y endometriosis.
La microinyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) consiste en la introducción de un único espermatozoide en el interior de un ovocito maduro para conseguir su fecundación. Es la técnica de reproducción asistida (TRA) más empleada. La técnica ICSI no ha variado mucho desde sus inicios.
Los tratamientos de reproducción asistida están encaminados a reproducir el proceso natural de fecundación cuando este fracasa repetidamente.
La Inseminación Artificial (IA) es un tratamiento de reproducción fácil e indoloro que realizamos en consulta. La IA consiste en depositar la muestra de semen, de la pareja (IAC) o donante (IAD), previamente capacitada en el laboratorio, dentro del útero de la mujer. Facilitamos así el encuentro entre el óvulo y los espermatozoides, pero la fecundación y desarrollo embrionario ocurren dentro del cuerpo de la mujer.
La Fecundación in vitro (FIV) es una técnica de reproducción asistida en la que la unión de los dos gametos (óvulo y espermatozoide) se realiza en el laboratorio. Para ello realizamos un proceso de estimulación ovárica, que dura entre 10 - 12 días, con el fin de conseguir el desarrollo de varios óvulos. Después los recuperamos mediante una punción folicular bajo sedación.
Las tasas de embarazo tras un tratamiento de fecundación in vitro se sitúan en torno al 60% en transferencias de un embrión en día +5 de desarrollo (Blastocisto). Cada tratamiento, la FIV y la IA, tiene su indicación, como decíamos anteriormente.
¿Qué Técnica de Reproducción Asistida es Mejor?
Cuando hay una situación de infertilidad, el primer paso es acudir a una clínica de reproducción asistida para hacer un estudio de fertilidad en ambos miembros de la pareja.
Puedes personalizar tu informe de fertilidad en 2 minutos. En función de los resultados obtenidos, el especialista informará de cuál es el camino más adecuado para poder lograr un embarazo y convertirse en padres , ya que la vía natural no ha funcionado.
Existen varios tratamientos de fertilidad para buscar el embarazo, aunque en general, no hay una técnica que sea mejor que otra. Todo depende de las condiciones de cada pareja.
En un primer momento, si todas las pruebas de fertilidad salen bien, la pareja empezará por las técnicas de baja complejidad o técnicas no invasivas. De este modo, se busca el mayor acercamiento al embarazo natural.
Las técnicas de reproducción asistida más comunes, de menor a mayor complejidad son las siguientes: coito programado, inseminación artificial y fecundación in vitro (FIV).
La FIV ya se considera una técnica más invasiva puesto que es necesario hacer una pequeña intervención quirúrgica para obtener los óvulos. A esta intervención se le conoce como punción ovárica o punción folicular.
El coito programado o coito dirigido consiste en controlar la ovulación de la mujer para mantener relaciones sexuales sin protección en los días fértiles, cuando mayor probabilidad de embarazo hay. Este control del momento de la ovulación se puede realizar de forma natural o con medicación hormonal.
Esta opción reproductiva está indicada en parejas muy jóvenes, que no tengan más de 30 años, y con buen pronóstico reproductivo, es decir, que no presenten ninguna alteración grave en su fertilidad. Además, es importante que la pareja lleve poco tiempo intentando el embarazo.
En función de si se usa medicación hormonal o no, existen los siguientes tipos de coito programado:
- Coito dirigido natural: no se emplea medicación y no requiere supervisión médica. Simplemente se controlan los días fértiles mediante test de ovulación y se tienen las relaciones sexuales en esos días.
- Coito dirigido con inducción de la ovulación: se prescribe un fármaco inductor de la ovulación para controlar el justo momento en que el óvulo sale del ovario y propiciar las relaciones sexuales con eyaculación en ese instante. Requiere control ecográfico por parte del especialista para determinar el momento más oportuno para inducir la ovulación con fármacos que contengan la hormona LH o hCG.
- Coito dirigido con estimulación: la paciente recibe una dosis baja de estimulación ovárica para controlar mejor el desarrollo folicular y la ovulación. De esta manera se consigue aumentar la probabilidad de embarazo. También precisa la supervisión de un médico especialista.
La elección de un tipo de coito dirigido u otro dependerá de la situación de cada paciente y de sus necesidades.
El tratamiento farmacológico puede ser básico o incluso innecesario, por lo que las relaciones sexuales programadas es el tratamiento reproductivo de menor complejidad.
Ventajas del Coito Programado
Puesto que el coito programado utiliza el ciclo natural de la mujer para tratar de conseguir el embarazo, es la estrategia reproductiva más sencilla y con menor intervención.
Entre sus ventajas, podemos nombrar las siguientes:
- Es la técnica más similar a la concepción natural.
- Es el tratamiento de fertilidad más económico.
- Aumenta la probabilidad de embarazo en parejas jóvenes y cuando la mujer presenta alteraciones en su ovulación.
- Controlar la ovulación es muy sencillo y la técnica en sí produce menos estrés en las parejas que el resto de tratamientos.
Inconvenientes del Coito Dirigido
La principal desventaja del coito programado es la poca tasa de éxito que tiene.
La probabilidad de conseguir el embarazo mediante relaciones sexuales dirigidas está en torno al 10%.
Además, el coito dirigido solamente está indicado para parejas con infertilidad muy leve o sin causa aparente, por lo que es una técnica de uso limitado.
Los especialistas recomiendan realizar coitos programados después de estar 6 meses buscando el embarazo. No obstante, tras 3 o 4 ciclos sin éxito, será necesario recurrir a otras técnicas como la IA.
La inseminación artificial o IA consiste en realizar una estimulación ovárica leve en la mujer para inducir el desarrollo de uno o dos folículos en los ovarios. A continuación, mediante una cánula de inseminación, se deposita una muestra de semen capacitado en el interior de su útero.
El semen capacitado es aquel que ha pasado un proceso de lavado para eliminar el plasma seminal y las células muertas y, de esta forma, quedarse con los mejores espermatozoides.
Esta técnica está indicada para mujeres menores de 35 años, con poco tiempo de esterilidad y trompas de Falopio permeables. En cuanto al varón, su calidad seminal debe ser buena, pues los espermatozoides tienen que ser capaces de alcanzar el óvulo y fecundarlo.
Ventajas de la Inseminación Artificial
La IA también se considera una técnica de baja complejidad. Aunque los espermatozoides se introducen de forma artificial dentro del útero, el proceso de la fecundación ocurre de forma natural. El espermatozoide más rápido es el que antes llega al óvulo y puede introducirse en su interior.
Otras de sus ventajas de la IA son las siguientes:
- Es un proceso cómodo y rápido para la mujer. Puede hacerse en la propia consulta del ginecólogo.
- No produce dolor a la mujer ni precisa anestesia. Los efectos secundarios de la medicación también son pocos.
- Se mejora la calidad del semen gracias a la capacitación espermática.
- Las tasas de éxito son mayores que en el coito programado.
- Sigue siendo una técnica de bajo coste en comparación con la FIV.
- Permite a las mujeres solteras o parejas lesbianas ser madres gracias a la donación de semen.
Inconvenientes de la Inseminación Artificial
Al igual que con el coito programado, la inseminación artificial también cuenta con algunos puntos en contra. A continuación, se enumeran cada uno de ellos:- Tiene algunos requisitos, como la calidad seminal y la funcionalidad tubárica.
- Es necesario administrar a la mujer medicación hormonal para la estimulación, lo que puede dar lugar a algunos síntomas molestos.
- La mujer debe acudir a la clínica periódicamente para hacer controles.
- Tiene un mayor riesgo de embarazo múltiple que el coito programado.
- La tasa de éxito, aunque es mayor que en el coito programado, es bastante más baja que la de la FIV.
Si, tras un máximo de cuatro inseminaciones, no se obtiene el embarazo, existen otras técnicas de mayor complejidad. Dada esta situación, lo recomendable sería pasar a la FIV, ya que ofrece mejores resultados.
6 consejos para mejorar la fertilidad femenina
Para resumir la información presentada, la siguiente tabla compara las tasas de éxito aproximadas de diferentes métodos de fertilidad:
| Método de Fertilidad | Tasa de Éxito Aproximada por Ciclo |
|---|---|
| Concepción Natural | 25% |
| Inseminación Artificial (IA) | 18-20% |
| Fecundación In Vitro (FIV) | 45% |
