Las orquídeas son populares entre los entusiastas de las flores por su belleza única y diversidad. El trasplante de orquídeas es un aspecto clave de su cuidado, que contribuye a su longevidad y crecimiento saludable. Aprende la técnica correcta de trasplante y el momento idóneo para evitar que el sustrato se deteriore y dañe las delicadas raíces, especialmente en las orquídeas más maduras que han florecido varias veces.
“Bajo la apariencia exótica de la orquídea se esconde una especie todoterreno que se ha adaptado increíblemente a todo tipo de climas gracias a sus raíces epífitas (se anclan a otros soportes o plantas, sin parasitarlas, solo como sustento físico y obtienen los nutrientes del aire y otros elementos)”, nos contaba María Eugenia Diego, del estudio Kokon Design.
No obstante, pese a estar muy extendidas, las orquídeas que suelen venderse son del género Phalaenopsis, una especie que sí tiene origen tropical, por lo que no siempre resultan fáciles de cuidar en casa: necesitan mucha luz tanto en el tallo como en la raíz, pero nunca directa. El riego puede hacerse una vez a la semana, pero ha de ser abundante y no debe encharcar la planta.
¿Cuándo es la Época Ideal Para Trasplantar Orquídeas?
En lugar de someter a tus orquídeas a estrés innecesario, es importante realizar el trasplante cada dos o tres años. No todas las etapas son adecuadas para el trasplante. Evita el trasplante cuando las orquídeas están en plena floración y en su lugar, hazlo en la fase posterior a la floración, justo antes de que comiencen a crecer nuevos brotes.
Es por ello que el mejor momento para llevar a cabo esta tarea es en primavera. ¿Por qué? Porque es la época perfecta para que tus orquídeas se recuperen rápidamente. La luz abundante y las temperaturas más cálidas de la primavera brindan a las orquídeas trasplantadas el ambiente ideal para sanar y florecer.
Si la luz es muy débil puede tardar mucho en florecer o no hacerlo. Recuerda que las orquídeas tienen raíces aéreas, ya que en su entorno natural suelen crecer sobre otras plantas, como los árboles. Por eso, al cultivarlas en macetas, es crucial seleccionar la maceta adecuada y utilizar un sustrato idóneo que proporcione las mejores condiciones para su crecimiento.
Preparación Para el Trasplante
Antes de trasplantar tu orquídea debes regarla y cuidarla adecuadamente. Debes saber que después del trasplante, tu planta crecerá más lentamente. Aquí tienes un consejo útil: dos días antes del trasplante, mezcla compost líquido en abundante agua y riega generosamente la planta. Este paso previo garantizará su crecimiento saludable después del trasplante, además ablandará las raíces para facilitar el proceso y que no se dañen.
La preparación es un paso crucial para un trasplante exitoso. Antes de comenzar, asegúrate de tener todo lo necesario:
- Sustrato adecuado: Las orquídeas necesitan una mezcla especial que permita una buena aireación y drenaje. Un sustrato típico para orquídeas contiene corteza, perlita y, a veces, fibra de coco.
- Maceta transparente: Una maceta transparente es ideal porque permite monitorear la salud de las raíces. La nueva maceta debería ser de 2 a 3 cm más grande que la actual.
SALVA TUS ORQUÍDEAS #phalaenopsis: trasplantar, quitar el tapón, y fertilizar || en20metros
¿Qué Tierra Usar Para Trasplantar Las Orquídeas?
Por lo general, el sustrato ideal para las orquídeas está compuesto por una combinación de ingredientes como turba, hojas secas, estopa de coco, carbón vegetal, musgo e incluso corteza de árbol. Esta mezcla única proporciona las condiciones perfectas para el crecimiento saludable de tus orquídeas, evitando el temido problema de la pudrición de raíces.
El sustrato ideal para orquídeas suele estar compuesto por materiales como corteza de pino, musgo sphagnum, perlita o carbón vegetal.
Pasos a Seguir Para Trasplantar Orquídeas
Descubre los pasos a seguir para trasplantar tu orquídea:
- Quitar la maceta vieja: El primer paso es retirar con precaución la orquídea de su maceta anterior. Asegúrate de no dañar la planta ni sus raíces en el proceso. Si las raíces están firmemente adheridas al recipiente, puedes ayudar aflojando suavemente el contenedor con tus dedos. En caso de que las raíces de la planta hayan crecido a través del fondo de la maceta, puedes cortarla cuidadosamente para facilitar su extracción.
- Quitar el sustrato viejo: Asegúrate de limpiar cuidadosamente el sustrato viejo para dejar al descubierto las raíces, evitando dañarlas en el proceso. Para aflojar el sustrato, puedes agitar suavemente la planta. Esto ayudará a desprender parte del sustrato antiguo. Una vez que hayas aflojado el sustrato, limpia las raíces con agua tibia para eliminar cualquier resto de sustrato que aún esté adherido a ellas.
- Elimina las raíces dañadas o secas: En este punto, también es recomendable eliminar cualquier raíz podrida o seca para dar espacio a las nuevas raíces y fomentar un crecimiento saludable. Utiliza tijeras bien afiladas y desinfectadas para realizar los cortes necesarios. Sin embargo, ten cuidado de no dañar las raíces verdes y sanas, ya que son vitales para el crecimiento de la orquídea. Si alguna raíz resulta dañada durante el proceso, puedes sellar la herida con polvo de azufre, carbón vegetal o una pasta selladora especial para prevenir la pudrición. Si descubres la presencia de plagas, sumerge la planta en un baño de agua durante algunas horas antes de plantarla en el sustrato fresco.
- Planta la orquídea en la maceta nueva: Comienza vertiendo una capa inicial de sustrato en la nueva maceta. Luego, coloca la orquídea asegurándote de que los extremos de las raíces estén dentro del recipiente y gíralos suavemente hasta que todas las raíces aéreas queden dentro. Ten especial cuidado de no dañar ninguna hoja durante este proceso.
- Rellenar con suelo fresco: Una vez que la orquídea esté colocada adecuadamente, comienza a rellenar con sustrato fresco desde los lados de la maceta. Asegúrate de que el sustrato se distribuya uniformemente alrededor de las raíces. Para facilitar esta tarea, puedes golpear suavemente la maceta sobre una mesa, lo que ayudará a que el nuevo sustrato se asiente correctamente. Es importante asegurarse de que no haya espacios vacíos entre las raíces y el sustrato, llenando por completo esos espacios.
Consejos Para el Cuidado de la Orquídea Después Del Trasplante
- Evita el riego durante una semana: Después del trasplante, evita regar tu orquídea durante al menos una semana. Esto permitirá que las raíces se adapten al nuevo sustrato y evita el riesgo de sobrehidratación, lo que podría dañar la planta.
- Espera antes de fertilizar: Es recomendable no fertilizar tu orquídea durante aproximadamente cuatro semanas después del trasplante. Durante este período, las raíces necesitan tiempo para establecerse y recuperarse del estrés del trasplante.
- Rocía las hojas diariamente: Para brindarle el mejor cuidado, rocía ligeramente las hojas de tu orquídea con agua cada día durante este período sin riego. Esto ayudará a mantener un nivel adecuado de humedad y promoverá un entorno favorable para el desarrollo de la planta.
Cómo Trasplantar Hijuelos de Orquídea (Keikis)
Si has cuidado realmente bien tu planta, es posible que le crezcan pequeñas orquídeas, conocidas como keikis o hijuelos. Un keiki es, esencialmente, un clon de la planta progenitora que surge habitualmente en el tallo floral y, ocasionalmente, en la base de la orquídea.
La aparición de un keiki se evidencia inicialmente por el brote de raíces aéreas. Posteriormente, se desarrollan hojas idénticas a las de la planta madre. En lugar de detener su crecimiento, es recomendable permitir que el keiki alcance un tamaño considerable antes de proceder a su trasplante.
Por "tamaño considerable" se entiende generalmente que las nuevas raíces aéreas hayan alcanzado una longitud de entre tres y cuatro centímetros. Alternativamente, se puede aplicar la "regla del tres" para determinar el momento óptimo de trasplante: el keiki debe tener como mínimo tres raíces de al menos tres centímetros de largo, acompañadas de tres hojas maduras.
Pasos Para Trasplantar Keikis
En ese momento, podemos trasplantarlos. Te contamos cómo:
- Separa el keiki: Corta el tallo dos o tres centímetros por debajo y por encima del keiki. Si está en la base de la planta madre, sepáralo con cuidado sin dañar las raíces.
- Llena parcialmente una maceta pequeña y transparente con sustrato para orquídeas.
- Coloca el keiki en el centro del recipiente: Las raíces deben estar extendidas y cubiertas con sustrato y el punto de crecimiento debe quedar justo por encima del nivel del sustrato. Luego, rellena la maceta con sustrato, presionando suavemente alrededor del hijuelo.
- Riega ligeramente (humedece el sustrato sin empaparlo).
- Coloca el keiki en un lugar con luz indirecta brillante y mantenlo a una temperatura de entre 18-24 °C.
Durante los días siguientes, mantén el keiki en un ambiente húmedo sin mojar las hojas, riega cuando el sustrato esté casi seco y chequea regularmente tu planta para ajustar los cuidados si fuera necesario.
Tabla de Cuidados Post-Trasplante
| Cuidado | Descripción | Duración |
|---|---|---|
| Riego | Evitar regar para prevenir sobrehidratación | 1 semana |
| Fertilización | No fertilizar para permitir la adaptación de las raíces | 4 semanas |
| Humedad | Rociar las hojas diariamente para mantener la humedad | Indefinido |
| Ubicación | Luz indirecta y temperatura entre 18-24°C | Indefinido |
