Traje de Cuerda de Paterna: Historia y Significado de una Tradición Pirotécnica

La "Cordà" de Paterna, un espectáculo pirotécnico de gran tradición en España, tiene una historia que se remonta al menos a mediados del siglo XIX. La preocupación por el disparo de cohetes y la pasión por la pólvora que sienten los vecinos de Paterna se reflejan en esta celebración, cuyo máximo exponente es la "Cordà" que se realiza el último domingo de agosto.

Cordà de Paterna

Orígenes Históricos

Según la investigación realizada por el historiador local Félix Gámez, se ha localizado una referencia sobre esta fiesta en el "Diario Mercantil" de Valencia del 27 de agosto de 1871, donde se hacía mención a las "cuerdas de fuegos artificiales". El antecedente de la "Cordà" actual era el disparo de cohetes sujetados con una larga cuerda.

Camilo Segura, Cronista Oficial y director del archivo, apunta que para que pueda hablarse de una "tradición", tanto festiva como sociocultural, deben pasar al menos tres generaciones, por lo que los orígenes de la antigua "Cordà" podrían remontarse hasta el siglo XVIII, o incluso a tiempos anteriores, posiblemente a la Edad Media.

En 1412, en la ciudad de Valencia, se prohibió el disparo nocturno de "coets corredors" (los actuales cohetes borrachos), lo que sugiere que el consumo de cohetes era habitual en la región, incluyendo Paterna.

Cordà de les canyes 2023 Paterna Valencia

La Cordà en el Siglo XX y XXI

La tradicional "Cordà" de Paterna ya no se puede circunscribir exclusivamente al escenario del siglo XX, como hasta ahora venía sucediendo tras una referencia hallada en el año 1898. Su pasado es más grande y en él va a indagar el Archivo Municipal que dirige Camilo Segura.

El archivo está en pleno proceso de confección de una monografía sobre el espectáculo pirotécnico, que abordará tanto la historia y los aspectos que han variado o los que han permanecido invariables, como la seguridad que se mantiene con una Comisión Técnica del Fuego que controla y supervisa todo lo relacionado con el disparo de más de 50.000 cohetes.

La "Cordà" fue distinguida como Fiesta de Interés Autonómico en abril de 2007. Su lugar de celebración desde tiempo inmemorial es el tramo del Carrer Major comprendido entre la Plaça Major y el Carrer Sant Antoni.

Organización y Participación

Tradicionalmente, la organización de la "Cordà" estaba a cargo de las Clavarías, que también organizaban las Fiestas Mayores en honor del Santísimo Cristo de la Fe y San Vicente Ferrer. A finales de la década de 1990 se crea el Consejo Sectorial de la Cordà y la Comisión Técnica del Fuego, que reúne a autoridades, tiradores, asociaciones festivas, etc. con el fin de organizar cada año el desarrollo de la Cordà.

Desde el año 2015 existe la Concejalía del Fuego que se crea con el objetivo institucional de promocionar, proteger y supervisar tanto el buen desarrollo de la Cordà, como el amplio abanico de actos de fuegos y festejos que tienen lugar en torno a ella.

En el seno del Consejo Sectorial de la Cordà se adoptan año tras año, todas aquellas decisiones que repercutan en un buen funcionamiento tales como preservación de la tradición, cumplimiento de la normativa aplicable y participación de todos los sectores sociales, culturales y festivos implicados.

Tiradores de la Cordà

El Tirador: Protagonista Principal

El personaje por excelencia en la Cordà es el tirador o tiradora. Con el paso de los años ha ido aumentando su número y participación. El amor por la tradición y una adecuada renovación generacional ha conducido a que en la actualidad se hayan incorporado a la celebración festiva todos los estamentos y entidades de la localidad. De esa forma, en la última celebración fueron 350 los tiradores y tiradoras.

Cabe reseñar como especial característica de los últimos años, la progresiva participación de la mujer en todas las fases de la Cordà tanto de su preparación como desarrollo.

Junto a los tiradores y tiradoras, la Cordà cuenta durante su desarrollo con un dispositivo de 35 personas que cumplen la misión de velar por la seguridad y buen desarrollo de la misma para aplicar estrictamente los protocolos de diseñados al efecto.

Vestimenta y Roles de los Tiradores

En cuanto a su vestimenta, suelen proteger todo el cuerpo con ropa gruesa de algodón para amortiguar los golpes de los cohetes, usando como capa exterior normalmente un mono de cuero de una o dos piezas.

Los tiradores se dividen en números marcados para los cajones (3 por número) y se distribuyen el trabajo, normalmente organizados por el tirador o tiradora más experto; de esa forma, uno de ellos abre y cierra el cajón para extraer los cohetes bajo su criterio; otro, con la mecha prende fuego a los cohetes que extrae el compañero; el resto prenden y crean fuego vivo en su zona.

Resulta muy meritorio el trabajo en conjunto que realizan los tiradores y tiradoras en cada uno de los puestos asignados conformando una armónica actuación y una extraordinaria labor en equipo.

La Villa de Paterna y la Pirotecnia

La villa de Paterna se encuentra, por razones obvias, íntimamente ligada al mundo pirotécnico y de la pólvora. La documentación municipal refiere la existencia en nuestro término municipal de industria pirotécnica a finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Igualmente, estas celebraciones tradicionales de fuego, estimulan una importante actividad comercial en distintos ámbitos, pues diversos establecimientos se afanan durante meses en proveerles del material requerido. Podemos hablar en este sentido de ferreterías, paqueterías, tiendas de ropa, calzado e, incluso, joyerías.

Las viviendas, locales y elementos urbanos se dotan de protección para evitar ser dañados, y sirven de protección para los espectadores que se sitúan en los balcones.

Rituales y Simbolismo

La Cordà se desarrolla en la madrugada del último domingo de agosto al lunes. Se inicia con el toque de la corneta que transcurre de lado a lado de la calle, previniendo a los tiradores de que el espectáculo va a comenzar. A continuación, el coeter Major comienza el ritual pasando con la bengala verde significando que todos han de estar preparados para el comienzo del espectáculo de tan honda raigambre.

Como se ha señalado en numerosas ocasiones, el inicio, desarrollo y finalización de la Cordà requiere de toda una simbología y un marcado ritual que contiene una serie de pasos y marcados protagonistas.

El Carrer Major como elemento simbólico y representativo del entramado urbano e histórico de la localidad conforma el lugar donde se desarrolla nuestra tradicional Cordà y, en este sentido posee de todo tipo de protección por parte del Ayuntamiento de Paterna con el objetivo de preservar dicho patrimonio.

En la Plaça Major se ubica el Monumento al tirador lugar muy emblemático en nuestra localidad pues simboliza la tradición de los tiradores y tiradoras de Paterna a lo largo de la historia.

Por otro lado, destacamos la construcción en la explanada de la Torre de Paterna, a partir de las Fiestas Mayores de 2001, del denominado Cohetódromo. Recinto cerrado por todas sus partes a través de una estructura metálica especialmente diseñada para acoger celebraciones de fuego a lo largo del ciclo festivo, en el que prima especialmente la seguridad evitando la fuga de cualquier tipo de artificios pirotécnicos.

La fiesta de la pólvora en Paterna tendría como punto de partida la concepción antropológica del fuego y el simbolismo que conlleva. Desde la antigüedad el hombre buscó su domesticación y se sirvió de él tanto en aspectos puramente materiales como espirituales. La Cordà de Paterna se enmarca en este contexto antropológico y, en ese sentido, ha adquirido a lo largo de su existencia una serie de ritos que la definen.

Preparativos y Desarrollo

Así, además de toda la organización durante el año, en los días previos, la maquinaria organizativa se pone en marcha, y unas jornadas antes se reúnen los tiradores previamente seleccionados para, en una ceremonia festiva, hacer entrega del brazalete que les identifica.

El Consejo Sectorial de la Cordà trabaja durante todo el año para que, cuando llegue la semana del fuego en Paterna, todo esté preparado y coordinado para un correcto funcionamiento. Y no podemos olvidar que el principio básico de actuación es el soporte y pervivencia de la tradición y los ancestrales rituales que se utilizan alrededor de nuestra rica cultura festiva del fuego, tratando de mantener las tradiciones de nuestros antepasados.

Para controlar las distancias y organizar los grupos y el fuego, se rotulan los números en el suelo de la calle por parte de la Comisión de Fuego.

Y llegamos al ritual del último domingo de agosto que posee una alta carga simbólica, puesto que supone la culminación de todas las vivencias de los días anteriores. De esa forma, se acude a la emblemática Plaza del Pueblo para encontrarse con la presencia en las puertas de la iglesia de la tradicional proclama a modo de bando municipal que concluye con la frase paternera: Qui no vullga pols, que no vaja a l’era.

Tras la finalización del pasacalle se acude a los lugares tradicionales para vestirse cuidadosamente para la Cordà, donde en un ambiente de armonía y emoción se preparan para dirigirse a la calle mayor.

Una vez allí, son identificados en los preceptivos puestos de control con el correspondiente brazalete.

Durante las tensas horas que preceden al disparo pirotécnico, los tiradores se van concentrando en las calles aledañas.

Una bengala verde recorre el Carrer Major de lado a lado, junto al sonido de una corneta, avisando que el espectáculo va a comenzar.

Otra bengala, en este caso roja, avisa de que deben de dispararse los últimos cohetes para que concluya la Cordà.

Una vez despejada la calle de personas, y tras la limpieza inmediata del recinto por parte de los servicios municipales, los paterneros se reúnen en locales y viviendas para comentar, junto a algún licor, chocolate caliente y dulces típicos, las anécdotas vividas durante la celebración de ese año e interesándose por el estado de todos los conocidos que han participado.

Seguridad

Al ser un espectáculo pirotécnico, la organización de la Cordà requiere de una delimitación de espacios. En el recinto de disparo solo se permite la presencia de los tiradores y los efectivos de seguridad previamente autorizados.

El Ayuntamiento destacó que la Cordà ha contado con un riguroso protocolo de seguridad, que se revisa y mejora cada año.

Participación en la Cordà Infantil

Para participar en la Cordà infantil deben tener de 10 a 14 años, además será obligatorio hacer l'Escola de foc para participar en este acto.

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