Tos en Recién Nacidos: Causas, Tipos y Tratamiento

La tos en bebés es un síntoma común que preocupa a muchos padres. Es importante tranquilizar a las familias de los niños que consultan por tos aguda. La tos es un mecanismo de defensa natural del cuerpo que permite limpiar las vías respiratorias de irritantes, mucosidad o patógenos. La tos es un mecanismo defensivo del organismo que provoca la salida de aire a gran velocidad y presión arrastrando las partículas depositadas en el árbol bronquial. Se produce mediante un reflejo localizado a nivel del IV ventrículo y puede ser activado desde la laringe, la bifurcación traqueal, los bronquios y la pleura. Son zonas reflectógenas secundarias la nasofaringe, el conducto auditivo y el mediastino. La tos se puede producir también de forma voluntaria.

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Tipos de Tos en Bebés

Existen diferentes tipos de tos que pueden manifestarse en los bebés:

  • Tos Seca: Este tipo de tos no produce flema y suele aparecer cuando hay irritación en la garganta o las vías respiratorias altas.
  • Tos Productiva: Es una tos con flema que se produce cuando hay exceso de mucosidad en las vías respiratorias. La tos blanda es aquella que viene acompañada de mucosidad y suele sonar húmeda o “con flemas”. Es muy común durante resfriados, gripes o procesos virales. En estos casos, el cuerpo del bebé intenta eliminar el exceso de moco de las vías respiratorias. Aunque puede sonar alarmante, esta tos suele ser productiva, lo que significa que ayuda a limpiar los pulmones y bronquios.
  • Tos Perruna o de Perro: Se caracteriza curiosamente por un sonido ronco y seco, similar al ladrido de un perro.
  • Tos Asmática: Aparece de forma intensa junto a dificultad respiratoria o pitos al coger aire.
  • Tos Convulsiva: La tos convulsiva se caracteriza por ser muy intensa, repetitiva y brusca, y puede venir acompañada de un sonido fuerte parecido a un “gallo” al inspirar. En algunos casos, puede provocar vómitos o dificultades para respirar. Este tipo de tos puede estar asociada a infecciones más serias como la tos ferina (pertussis), especialmente en bebés no vacunados o menores de 2 meses.

Causas de la Tos en Bebés

La tos en los bebés puede tener diferentes causas, desde infecciones respiratorias hasta alergias o reflujo. Las infecciones virales como el resfriado común, son la causa más frecuente de tos en los bebés. El resfriado común es una de las enfermedades más comunes en la infancia. Las infecciones del tracto respiratorio superior son la principal causa de utilización de los servicios de salud en los países de nuestro entorno.

Resfriado Común en Recién Nacidos

El resfriado en recién nacidos es bastante habitual, y los estudios indican que suele presentarse entre 6 y 10 veces al año. El resfriado común es una infección vírica de nariz y garganta. Este número es tan elevado porque los recién nacidos aún no han desarrollado inmunidad a muchas infecciones comunes. Además, si están en contacto con otros niños como pueden ser sus hermanos, o incluso si van a la guardería, este número puede aumentar, ya que estos virus se transmiten con mucha facilidad. A pesar de que este número tan elevado de resfriados pueda alarmarnos, afortunadamente, la mayoría desaparecen por sí solos y no tienen consecuencias mayores.

Es importante diferenciar el resfriado de la gripe. Aunque los síntomas en ambas son muy similares, en el caso de la gripe son bastante más intensos y suelen estar acompañados de fiebre durante aproximadamente 3 días, dolores musculares que pueden ser moderados o intensos y fatiga. Normalmente todos sus síntomas aparecen de forma súbita y pueden prolongarse hasta dos semanas. En el caso del resfriado los síntomas son más leves, suelen presentarse de manera gradual y tienen una duración más corta que los de la gripe. Además de los síntomas que comparte con la gripe, el resfriado presenta síntomas adicionales como estornudos. La fiebre que se produce en estos casos suele ser baja e incluso en ocasiones puede ser que no se presente.

Bronquiolitis

Es muy común en niños menores de dos años, y sus síntomas iniciales son iguales a los del resfriado. La diferencia con este es que en la bronquiolitis la tos empeora pasados un par de días, y el bebé comienza a presentar dificultades para respirar. Esta dificultad para respirar puede identificarse si el abdomen del bebé se mueve mucho y si en su pecho se escucha una especie de silbido. Otras señales de que al niño le cuesta respirar pueden ser la pérdida de apetito, el rechazo a los líquidos y los vómitos. Ante cualquier duda, es importante acudir al médico para evitar complicaciones mayores como puede ser la deshidratación. La bronquiolitis suele durar entre 7 y 10 días, mostrando con el tratamiento adecuado una mejoría gradual tanto de la dificultad para respirar como del estado general de salud, aunque la tos puede prolongarse hasta 4 semanas.

Tos Ferina

El causante habitual de la tos ferina es un bacilo (una bacteria) del género Bordetella, llamado Bordetella Pertusis, que tiene una apetencia especial por el aparato respiratorio. La tosferina es una infección bacteriana incluida en el calendario de vacunación de los bebés con las primeras dosis a los 2 y 4 meses. El contagio se realiza directamente desde la persona enferma a la sana por el aire (al hablar, toser...), por las gotas de Pflugge. Desde el periodo catarral hasta cuatro semanas después de iniciada la tos, si no se trata al enfermo adecuadamente. Antes de la utilización de la vacuna, la edad de mayor incidencia era entre 2-5 años.

Periodo de incubación: dura entre 1-2 semanas. Periodo catarral o de inicio: Dura 2 semanas con síntomas catarrales inespecíficos: rinitis, estornudos, febrícula (si la hay), lagrimeo, tos leve, seca e irritativa, que se va haciendo cada vez más intensa, de predominio nocturno y que puede provocar vómitos. La tos se vuelve paroxística o convulsiva en accesos o "quintas": el enfermo, encontrándose bien, nota que va a tener un acceso, realiza una inspiración profunda y comienza con una tos a golpes, ininterrumpida, atropellada, que dificulta la respiración por lo que el niño estira la cara y el pecho hacia delante, saca la lengua, se va poniendo colorado, cianótico y con ojos llorosos y tiene una gran sensación de angustia. Al finalizar cada crisis se pueden producir vómitos o pérdida de consciencia.

De ahí que en algunos países desarrollados se recomiende lo que se denomina estrategia del nido para prevenir la tos ferina en los recién nacidos menores de tres meses, en tanto reciben la vacuna. De este modo se logra reducir en un 70% las posibilidades de que el neonato pueda sufrir la enfermedad. Pese a todo, conviene señalar que en los últimos tiempos se ha registrado un aumento de esta infección entre los adolescentes y adultos.

Cuándo Buscar Atención Médica

Es importante saber cuándo la tos en un bebé requiere atención médica. En bebés, la tos puede ser preocupante si es persistente por más de una semana, está acompañada de fiebre alta, dificultad para respirar, sibilancias, o cambios en el color de la piel como labios azulados (cianosis). La tos seca y ladrante, típica del crup, o los ataques de tos intensa con vómitos, asociados a la tos ferina, también son señales de alerta, especialmente en menores de 1 año. Además, una tos con fiebre alta o que empeora con el tiempo puede indicar infecciones graves como bronquitis, neumonía o laringotraqueítis. Ante cualquier dificultad para respirar, tos violenta o prolongada, o síntomas adicionales preocupantes, es esencial acudir al pediatra para un diagnóstico y tratamiento oportunos. Debes acudir al pediatra si tu bebé tiene tos persistente, dificultad para respirar, fiebre alta, vómitos frecuentes, ruidos extraños al respirar o si notas que se le marcan las costillas o se le ponen los labios azulados. También es recomendable consultar si el bebé tiene menos de 3 meses, si la tos dura más de 10 días sin mejoría o si ha habido un posible atragantamiento. Si observas estos signos, es importante consultar con el pediatra para confirmar el diagnóstico y definir el tratamiento adecuado.

Medidas y Remedios para Aliviar la Tos en Bebés

Existen varias medidas que los padres pueden tomar en casa para aliviar la tos en los bebés:

  1. Mantener al Bebé Bien Hidratado: Es fundamental para aliviar la irritación de las vías respiratorias y facilitar la eliminación de la mucosidad. Se recomienda ofrecer líquidos al bebé con frecuencia como agua, leche materna, caldos, etc. dependiendo de la edad del bebé.
  2. Utilizar un Humidificador: Un humidificador puede ayudar a mantener el ambiente húmedo, lo que reduce la sequedad de las vías respiratorias y alivia la tos. Recomendaremos evitar las estufas que producen aire caliente y seco, manteniendo cierto grado de humedad ambiental.
  3. Posición Incorporada: Colocar al bebé en una posición ligeramente incorporada puede facilitar la respiración y reducir los episodios de tos nocturna.
  4. Descanso Adecuado: El descanso adecuado es esencial para que el sistema inmunológico del bebé pueda recuperarse y combatir la infección que está causando la tos. Además, un buen colchón que ofrezca soporte adecuado contribuye a que el bebé descanse mejor y tenga un sueño reparador, lo que favorece una recuperación más rápida.
  5. Remedios Naturales: Algunos remedios naturales, como infusiones suaves de manzanilla (para bebés mayores de 6 meses) o miel para niños mayores de 1 año, pueden ayudar a calmar la tos y suavizar la garganta irritada. La miel, siempre que tu bebé sea mayor de un año, puede ser una forma natural de diluir y aclarar la mucosidad, y como consecuencia reducirá la tos. Recordemos que la miel no debemos utilizarla por debajo del año por el riesgo de botulismo.
  6. Higiene Nasal: Mantener la vía nasal desobstruida mediante lavados nasales con suero fisiológico. Para los lavados nasales existen diferentes métodos, como utilizar ampollas de suero fisiológico o incluso existen perillas de goma con las que se pueden aspirar los mocos. Estos lavados nasales se recomiendan sobre todo antes de las tomas y antes de acostar al bebé, para que así pueda alimentarse y descansar mejor.
  7. Evitar Irritantes: Debemos ser militantes en que los niños no deben estar en ambientes contaminados, especialmente por humo de tabaco. Múltiples trabajos muestran la mayor frecuencia y precocidad de procesos respiratorios en hijos de padres fumadores, sobre todo si lo es la madre durante el embarazo. Está demostrada una función pulmonar anómala, que se prolonga por lo menos hasta los 18 meses, en los hijos de madres fumadoras.

Tratamiento para el Resfriado en Recién Nacidos

En primer lugar, debes saber que no existe ninguna cura para el resfriado, que suele tener un periodo de incubación de 1 a 5 días, y desaparecer por sí solo a los 7 o 10 días. Sin embargo, mientras dura, sí que puedes tomar algunas medidas para aliviar sus molestos síntomas. En el caso de bebés y niños, es muy importante no medicarlos sin consultar previamente al médico, pues los fármacos sin receta para el resfriado pueden tener efectos adversos, como ya lo alertó la FDA (Agencia de administración de alimentos y medicamentos de los Estados Unidos). En este comunicado advierten que el uso de medicamentos como antitusivos, descongestionantes o antihistamínicos en niños menores de dos años puede tener graves consecuencias.

  • Hidratar bien al bebé, que en el caso de los lactantes sería asegurándonos de que realizan todas sus tomas y en ellas ingieren la cantidad suficiente de leche.
  • Evitar las altas temperaturas dentro de casa.
  • Por supuesto, evitar que el niño esté en contacto con humo de tabaco.
  • Ventilar diariamente la habitación del bebé.
  • Realizar lavados nasales para facilitar la expulsión de los mocos.

¿Por qué no funcionan los antibióticos?

Como te hemos explicado, el resfriado es una infección causada generalmente por el virus “rinovirus”. Los antibióticos son medicamentos que combaten enfermedades causadas por bacterias, no por virus, por este motivo, no tiene sentido administrarlos si la patología tiene un origen vírico. Si tomamos antibióticos para intentar luchar contra infecciones víricas, puede ocurrir que desarrollemos una resistencia a los antibióticos. Si desarrollamos esta resistencia cuando realmente tengamos una infección por bacterias y tomemos el antibiótico, el fármaco no será efectivo.

Tratamiento Farmacológico

Los más recientes ensayos clínicos y revisiones sistemáticas sobre el uso de fármacos antitusígenos recomiendan limitar al máximo su utilización en Pediatría. Se reportan beneficios muy limitados con mejoras de los síntomas con placebo muy altas, de hasta un 85% y, sin embargo, se describen a menudo efectos secundarios no siempre leves, sobre todo en lactantes, dado que son ampliamente utilizados y comprados sin receta.

A continuación, se mencionan algunos fármacos y sus consideraciones:

  • Codeína: Es el fármaco más eficaz, pero con marcados efectos secundarios, como: mareo, vómitos, estreñimiento, somnolencia o depresión del centro respiratorio. No ha de ser utilizada en menores de dos años, y aun por debajo de los 7 años su empleo ha de ser excepcional.
  • Dextrometorfano: Actúa a nivel central sobre el centro regulador de la tos.
  • Prometazina: Actúa a nivel central y por su acción antihistamínica puede presentar una discreta somnolencia que puede ser útil en algunos cuadros de tos nocturna. A dosis altas puede favorecer que se espesen excesivamente las secreciones.
  • Cloperastina: De acción básicamente periférica a nivel traqueobronquial. Por este motivo, no produce somnolencia ni depresión del centro respiratorio. Tiene una discreta acción antibroncoespástica, por lo que sería de elección para el tratamiento de la tos nocturna de los hiperreactivos.

Consideraciones Adicionales

Es interesante incluir, dentro de los consejos de educación sanitaria que ofrecemos a los padres, un documento sobre el resfriado común y, en éste, el tratamiento de sus síntomas más comunes, incluida la tos. Que los padres lo comprendan, ahorrará al niño tratamientos y exploraciones complementarias innecesarias.

Después de un cuadro respiratorio agudo, plantearemos a la familia la conveniencia de posponer unos días la asistencia a guardería, pues parece demostrada una mayor susceptibilidad a nuevas infecciones si la reincorporación es excesivamente inmediata. Incluso, en algunas ocasiones, deberemos plantear a los padres (sobre todo en niños con hiperreactividad bronquial muy marcada o con antecedentes de atopia muy claros) la búsqueda de soluciones alternativas a la guardería en los primeros años de vida.

En la tabla siguiente, se resumen los puntos clave sobre la tos en bebés:

Aspecto Descripción
Tipos de tos Seca, productiva, perruna, asmática, convulsiva
Causas comunes Infecciones virales (resfriado común), bronquiolitis, tos ferina, alergias, reflujo
Cuándo buscar atención médica Tos persistente, dificultad para respirar, fiebre alta, sibilancias, cambios en el color de la piel
Medidas de alivio Hidratación, humidificador, posición incorporada, descanso, remedios naturales (miel para mayores de 1 año)
Tratamiento farmacológico Limitar al máximo el uso de antitusígenos; considerar opciones con supervisión médica

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