Durante generaciones, al inscribir a un bebé, la única pregunta era qué nombre darle al recién nacido, una decisión que a menudo causa dolores de cabeza, pero que siempre es un momento hermoso. Esto cambió en el año 2000 cuando se modificó la ley en España y se introdujo la posibilidad de colocar primero el apellido materno, aunque en la práctica supuso pocos cambios.
Ahora, una nueva modificación simplifica los trámites. Desde ABA Abogadas, la letrada Anna Salort, especialista en Derecho de Familia y Derecho Civil, explica el nuevo procedimiento: “Se obliga a que los padres hagan constar expresamente el orden de los apellidos en la solicitud de inscripción en el registro civil. En el caso de que no se haga constar, o bien estén en desacuerdo, tendrán un plazo de tres días para comunicar su decisión al Encargado del Registro Civil.
En aras de encontrar un equilibrio que satisfaga a los progenitores y que abogue por la igualdad, la nueva Ley ofrece la posibilidad de cambiar nombres y apellidos, como explica Anna Salort “Puede establecerse el uso de los apellidos de ambos padres como primer apellido compuesto, ya sea padre-madre o madre-padre.
Esta ley se aplica a los españoles, pero los extranjeros residentes en España solo pueden acogerse a la ley de su país de origen. Depende de cada cultura si se da prioridad al nombre del padre o no, incluso si la mujer cambia su apellido por el de su marido al casarse. En Austria los hijos llevan por apellido el nombre familiar que hayan elegido los padres al contraer matrimonio.
Elegir el nombre del bebé es complicado y emocionante para los padres. Tras el nacimiento del pequeño, los padres están obligados a inscribirlo en el Registro Civil, bien de forma telemática desde el hospital o en las propias oficinas del registro.
La cuestión de los apellidos ha sido un tema de debate en muchas culturas y sociedades a lo largo de la historia. ¿Se puede poner el apellido de la madre primero? Esta interrogante ha cobrado relevancia en los últimos años, especialmente en el contexto de una creciente búsqueda de igualdad de género y reconocimiento del papel de la mujer en la familia.
La decisión sobre el orden de los apellidos puede parecer trivial, pero está profundamente arraigada en tradiciones y normativas legales que varían de un lugar a otro. En este artículo, exploraremos las implicaciones de elegir el apellido de la madre primero, las normativas legales en diferentes países, las razones para tomar esta decisión y cómo puede afectar a la identidad del niño.
Marco Legal y Cultural
Para entender si se puede poner el apellido de la madre primero, es fundamental conocer el marco legal que rige esta cuestión en diferentes países. En España, desde la reforma del Código Civil en 2005, los padres tienen la libertad de decidir el orden de los apellidos de sus hijos. Esto significa que, si ambos padres están de acuerdo, pueden optar por poner el apellido de la madre primero.
La situación en América Latina varía según el país. Por ejemplo, en México, la Ley General de Población permite que los padres decidan el orden de los apellidos. Sin embargo, en otros países, como Argentina, el apellido paterno sigue predominando, aunque también existe la posibilidad de elegir el apellido materno primero en algunas jurisdicciones. En países como Suecia y Finlandia, el sistema es más flexible, permitiendo incluso la creación de apellidos compuestos.
La diversidad de enfoques legales resalta la importancia de la cultura en la decisión sobre los apellidos.
Razones para Elegir el Apellido Materno Primero
Elegir el apellido de la madre primero puede tener múltiples motivaciones, desde consideraciones culturales hasta razones personales. Una de las razones más poderosas para optar por el apellido de la madre es la búsqueda de igualdad de género. En sociedades donde tradicionalmente el apellido paterno ha prevalecido, elegir el apellido de la madre puede ser un acto simbólico que desafía las normas establecidas.
Para muchas familias, el apellido de la madre puede tener un significado emocional profundo. Puede ser una forma de honrar a las mujeres de la familia, como abuelas o tías, y mantener viva la historia familiar. En algunas culturas, el apellido materno tiene un peso significativo. Por ejemplo, en comunidades indígenas o en familias con una fuerte tradición matrilineal, el apellido de la madre puede ser un símbolo de identidad y pertenencia.
Proceso de Registro de Apellidos
El proceso de registro de apellidos es un aspecto crucial que los padres deben considerar. Generalmente, para registrar el apellido de un hijo, los padres deben presentar ciertos documentos, como el certificado de nacimiento, identificaciones y, en algunos casos, el acta de matrimonio. En muchos países, el registro de apellidos se realiza en el Registro Civil. Los padres deben acudir juntos y expresar su decisión sobre el orden de los apellidos.
Si no hay acuerdo entre los padres, es posible que se siga un procedimiento específico para resolver el conflicto. Si, por alguna razón, los padres deciden cambiar el apellido del niño después de haberlo registrado, esto puede ser un proceso más complicado. En muchos lugares, se requiere una justificación válida y, a menudo, un proceso legal.
Impacto en la Identidad del Niño
La elección del apellido puede influir significativamente en la identidad del niño a lo largo de su vida. El apellido es una parte integral de la identidad de una persona. Un niño que lleva el apellido de su madre puede sentir un sentido de orgullo y conexión con su herencia materna.
La forma en que los demás perciben a un niño también puede estar influenciada por su apellido. En algunos entornos, llevar el apellido de la madre puede generar preguntas o comentarios, lo que puede ser tanto positivo como negativo. El entorno educativo también puede verse afectado por la elección del apellido. Las escuelas y otros niños pueden reaccionar de diversas maneras ante un apellido menos común.
Ejemplos de Familias que Optaron por el Apellido Materno Primero
Conocer ejemplos de familias que han decidido poner el apellido de la madre primero puede ser inspirador y ofrecer una perspectiva real sobre esta elección.
- En una familia española, los padres decidieron poner el apellido de la madre primero, creando un ambiente de igualdad en su hogar. La madre, que es una profesional destacada, sentía que era importante reflejar su contribución en la identidad de su hijo.
- Una pareja mexicana decidió optar por el apellido de la madre primero para su hija, en un acto que representaba su compromiso con la igualdad de género. En su comunidad, esta elección generó conversaciones sobre el cambio en las tradiciones familiares y la importancia de valorar el papel de la mujer.
- En Argentina, una familia optó por el apellido de la madre primero debido a su deseo de honrar la historia familiar de la madre, que proviene de una línea de mujeres fuertes y luchadoras.
Cambios en la Legislación Española
En la actualidad los progenitores tienen libertad para establecer el orden de los apellidos de sus hijos. En España, el nombre está compuesto por el nombre propio y dos apellidos. El nombre propio se elige por los padres libremente y los dos apellidos serán los de los padres. En muchos otros países solo hay un apellido, pero desde hace más de 150 años en España se registran dos apellidos en el Registro Civil.
En la mayoría de los países de nuestro entorno se utiliza únicamente un apellido, que suele ser el del padre, ejemplos de ello son Francia o Italia.
Con la ley 11/1981 la atribución de los apellidos era diferente. A partir del año 2000, fue posible que los progenitores dieran preferencia al apellido materno al establecer el orden de apellidos del hijo. Este avance no fue completo, ya que sólo se permitía esta situación si se presentaba la inscripción ante un juez y era de mutuo acuerdo entre los progenitores.
En 2011 se aprueba la ley 20/2021 de reforma de la Ley del Registro Civil y que ha entrado en vigor en 2017. Tras esta reforma los progenitores tienen total libertad para establecer el orden de los apellidos de sus hijos que deseen. El problema viene cuando no hay acuerdo entre ellos o no quieren ejercer ese derecho.
Es importante mencionar que el orden de los apellidos deberá ser el mismo para todos los hermanos. Por lo tanto, el orden de los apellidos que escojan los progenitores para el primer hijo determinará el de los siguientes. Solo cuando los hijos cumplan 18 años podrán cambiar el orden de sus apellidos y su nombre. En ese caso, sí podría darse que hermanos tengan los apellidos en diferente orden, con un cambio a posteriori.
La ley permite la combinación de los apellidos del padre y la madre como solución al posible problema de decidir cual poner delante.
Pese a todos los cambios legales y la visible evolución en pos de la igualdad que el legislador esta buscando los datos son sorprendentes. De 2017 hasta ahora, solo el 0,5% de los bebes nacidos llevan el primer apellido de su madre. En el año 2017 fueron 3.000 y si que hubo un mayor porcentaje que otros años, pero desde entonces las cifras han sido muy bajas.
Normalmente el orden de los apellidos no suele ser fuente de conflicto en los progenitores, pero en ocasiones si que se producen estos desacuerdos. Por eso bueno conocer la legislación que actualmente regula las soluciones a este conflicto. Esto es así según el artículo 194 del Reglamento del Registro Civil de 1958.
Desde julio de 2017, el primer y único gran requisito que se debe dar para cambiar el orden de los apellidos de los hijos recién nacidos, como recuerda en una nota la Dirección General de los Registros y del Notariado del Ministerio de Justicia, es que exista acuerdo entre el padre y la madre.
Ahora, con la entrada en vigor de la nueva ley, lo que cambia (desaparece) es la opción por defecto del apellido paterno. Que el afectado por el cambio usa y es conocido por el apellido que solicita.
Si no se hace constar el orden, o bien los progenitores están en desacuerdo, transcurrido el plazo de tres días será el propio encargado del Registro Civil quien establezca dicho orden atendiendo al interés superior del menor.
Hace cinco años que en España el apellido paterno dejó de tener preferencia al registrar a un bebé. Desde 2017, los progenitores pueden elegir el orden sin necesidad de presentar ningún documento. Sin embargo, solo el 0,5% de los recién nacidos en este tiempo llevan primero el apellido de la madre. Cuesta romper la tradición aunque la ley lo facilite.
TVE ha preguntado a varias personas y todas ellas sostienen que "todos los casos que conozco siguen la inercia". "No me lo planteé, ni con el pequeño tampoco", explica una de las mujeres cuestionadas. "Hemos seguido la tradición", comenta otro padre.
Sin embargo, Rocío Benavente no lo hizo. Registró a sus hijas con su apellido por delante. Pero no solo eso. "Yo misma me cambié el orden de los apellidos antes de que naciera mi hija", subraya a TVE. Esta decisión es un homenaje a sus mujeres, consensuado con su pareja, que todavía hoy genera dudas. "Hay gente que piensa que su padre no está en sus vidas a lo mejor porque no se apellida como ellas y no, no, su padre es feliz con esta decisión como lo soy yo", continúa Benavente.
Romper con una costumbre patriarcal
La socióloga especialista en maternidad, Esther Vivas, indica a TVE que "las parejas que se deciden a hacerlo es porque quieren romper con una costumbre patriarcal". Este fue el motivo de Santi Gimeno y su pareja. "Al final las mujeres son las que cargan con el embarazo, con el parto, con la lactancia en muchos casos", señala.
También Erika y Carlos llegaron a un acuerdo: sus hijos tendrían nombres riojanos, como él, y apellido aragonés, como ella. "Yo me lo tomo con total normalidad", relata Carlos. "Es un gesto pequeño, pero al final es importante que mis hijos, nuestros hijos, vean que no es una imposición social", sostiene por su parte Erika.
Europa y sus leyes
De nuestros vecinos europeos, los portugueses tienen la ley más igualitaria. Pero, en la práctica, el apellido materno únicamente prevalece cuando la mujer no tiene hermanos, para que no se pierda el apellido, o "con madres solteras", como explica la profesora de Derecho, Helena Pereira de Melo. Normalmente, los ciudadanos siguen la tradición que impuso el dictador Salazar: ordenó poner el apellido paterno en último lugar, es el que consideran más importante, aunque, curiosamente, en su caso 'Salazar' venía de su madre.
En Italia, hasta 2016, solo se transmitía el apellido del padre y las familias recurrieron a la justicia. Esto demuestra que la gente "está más abierta a los cambios y al progreso social que el propio Parlamento", asegura Ludovica Bargellini, abogada. En abril, se dio un paso más: los bebés recibirán los dos apellidos y los padres podrán elegir solo uno si hay acuerdo.
En Francia las mujeres casadas adoptan el apellido del marido En Francia, las mujeres se han organizado en el movimiento 'Porte mon nom'. Son sobre todo divorciadas y solteras porque las casadas adoptan el apellido del marido. Desde julio, pueden poner su apellido detrás del paterno antes necesitaban permiso del hombre. No obstante, denuncian desde la asociación que la ley se está incumpliendo. "El mismo ayuntamiento dice que eso es demasiado jaleo, muchos papeles. Algunos registros de estado civil no quieren hacerlo". Por eso, dicen, toca seguir luchando.
Preguntas Frecuentes
- Cambiar el apellido de un niño después de que ha sido registrado es posible, pero puede requerir un proceso legal y una justificación válida.
- Si los padres no logran un acuerdo sobre el orden de los apellidos, algunas jurisdicciones pueden seguir un procedimiento específico para resolver el conflicto.
- La documentación necesaria para registrar el apellido de un niño generalmente incluye el certificado de nacimiento, identificaciones de los padres y, en algunos casos, el acta de matrimonio.
- Sí, el apellido de la madre puede tener un impacto significativo en la identidad del niño. Puede influir en su autoestima, en cómo se percibe a sí mismo y en las relaciones sociales que establece a lo largo de su vida.
- Varios países han adoptado legislaciones que permiten a los padres elegir el orden de los apellidos. España, México y algunos países de América Latina son ejemplos donde esta opción está disponible.
- La decisión de poner el apellido de la madre primero está ganando aceptación en diversas sociedades, aunque todavía puede ser vista como poco convencional en algunas culturas.
- El tema del apellido puede surgir en el entorno escolar, especialmente si es menos común. Es importante que los padres preparen a sus hijos para abordar estas conversaciones con confianza, fomentando un ambiente de aceptación y diversidad en el hogar.
| Año | Porcentaje |
|---|---|
| 2017 | 0.5% |
| 2018-2022 | ~0.5% (datos bajos) |
