Fisioterapia y Ejercicios para la Tortícolis Congénita en Bebés

La tortícolis congénita es una condición común en los bebés que se caracteriza por el endurecimiento de los músculos del cuello, lo que resulta en una inclinación de la cabeza hacia un lado. Afortunadamente, la fisioterapia ofrece soluciones efectivas para tratar esta condición, ayudando a los bebés a corregir la posición del cuello y mejorar su desarrollo motor.

¿Qué es la Tortícolis Congénita?

Se llama tortícolis a la contracción del músculo de un lado del cuello (esternocleidomastoideo), que provoca una postura anómala de la cabeza en inclinación hacia el mismo lado del músculo pero con rotación hacia el contrario. Esta postura se mantiene mientras persiste la contractura muscular, y puede asociarse a la contractura de otros músculos próximos.

¿A qué se debe?

Según la causa que lo provoca, podemos encontrar varios tipos:

  • Tortícolis congénito: Contractura muscular que presenta un niño al nacer, bien por una mala posición del feto en el útero durante su formación, o bien provocada por un parto difícil cuando el bebé viene mal presentado o cuando es muy grande. Se observa y se palpa en el músculo una tumefacción o “bolita” que suele crecer hasta el segundo mes y luego se reabsorbe progresivamente.
  • Tortícolis adquirido: Causada por movimientos bruscos del cuello, malas posturas u otra causa que origine daño al sistema nervioso, a la parte superior de la columna o a los músculos del cuello. Se presenta en adultos y niños después de nacer.
  • Tortícolis por anomalías congénitas.

Signos Comunes de la Tortícolis Congénita Muscular

Los síntomas más comunes de la tortícolis congénita muscular incluyen:

  • Inclinación o torsión del cuello hacia un lado
  • Asimetría en la forma de la cabeza y del rostro
  • Dificultad para girar la cabeza hacia un lado
  • Limitación en la elongación del músculo esternocleidomastoideo

Tratamiento y EJERCICIOS para la TORTICOLIS INFANTIL | Fisiolution

Tratamiento Fisioterapéutico para la Tortícolis Congénita

El tratamiento se basa en masajes de amasamiento y vibración para disminuir la retracción muscular del músculo afectado y de los músculos agonistas, es decir, del resto de músculos que hacen el mismo movimiento: la inclinación y la rotación, fundamentalmente.

Ejercicios y Estiramientos

Con la misma importancia, se deben hacer estiramientos y ejercicios activos:

  • Para alargar el músculo, realizando los movimientos en dirección contraria al que presenta la cabeza del niño. Es decir, hay que realizar una inclinación contraria a la localización del músculo, una rotación hacia el lado del músculo contraído, y una ligera flexión cervical.
  • Los movimientos se harán de manera independiente y de manera conjunta; en todos los casos de forma suave.
  • Ejercicios activos, en los que se insistirá en la realización de los movimientos correctores.

Estos ejercicios para la tortícolis muscular congénita deben acompañarse siempre de un tratamiento fisioterapéutico adecuado.

Ejemplos de Ejercicios en Casa

Aquí hay algunos ejercicios que puedes realizar en casa:

  1. Masajea el músculo esternocleidomastoideo contracturado con el dedo índice y corazón durante 5 minutos. Mantén la posición 10 segundos y relaja. Repítelo 5 veces.
  2. En la misma posición que el anterior, sujeta su hombro del lado de la lesión y, sujetando su cabeza por abajo, realiza una inclinación de su cabeza hacia el lado contrario separando la oreja del hombro. Mantén la posición 10 segundos y repítelo 5 veces.
  3. También puedes hacer los estiramientos con el niño en brazos.
  4. Para la rotación, coge al niño boca abajo con la cabeza girada hacia el lado contrario de la lesión manteniendo el estiramiento.

Técnicas de Fisioterapia

La fisioterapia para el tortícolis congénito utiliza una variedad de técnicas y ejercicios para mejorar la función del cuello y reducir la inclinación de la cabeza.

  • Estiramientos suaves del cuello: Ayudan a mejorar la flexibilidad y reducir la rigidez en los músculos del cuello.
  • Movilizaciones articulares: Consisten en movimientos suaves y controlados de las articulaciones del cuello.
  • Ejercicios de fortalecimiento: Se centran en fortalecer los músculos del cuello y mejorar la estabilidad.

Importancia del Diagnóstico Temprano

El diagnóstico temprano es fundamental para un tratamiento eficaz del tortícolis congénito. La intervención temprana y el tratamiento adecuado son cruciales para garantizar el mejor resultado posible. La terapia física no solo se centra en corregir la posición del cuello, sino que también se enfoca en fortalecer los músculos y mejorar la flexibilidad.

Beneficios de la Fisioterapia

La terapia física puede proporcionar una serie de beneficios para los bebés con tortícolis congénito.

  • Corrección de la inclinación de la cabeza: La terapia física puede ayudar a corregir la inclinación de la cabeza y mejorar la alineación del cuello.
  • Mejora de la movilidad y flexibilidad: La terapia física trabaja para mejorar la movilidad y la flexibilidad en los músculos del cuello.
  • Prevención de problemas posturales: El tortícolis congénito no tratado puede llevar a problemas posturales en el futuro.

Otros Tratamientos

Además de la terapia física, existen otras opciones de tratamiento para el tortícolis congénito.

  • Dispositivos ortopédicos: En algunos casos, se pueden utilizar dispositivos ortopédicos, como collares cervicales o cascos, para ayudar a corregir la inclinación de la cabeza.
  • Cirugía: En casos graves y persistentes de tortícolis congénito, la cirugía puede ser necesaria para corregir la inclinación de la cabeza.

El Rol de los Padres en la Recuperación

Es fundamental la implicación de los padres en la recuperación. Las sesiones tienen una duración de 50 minutos en las que la fisioterapeuta pediátrica especializada pautará con las familias un plan de tratamiento personalizado y adaptado a cada caso, para que puedan continuar con el tratamiento en casa. Los padres y cuidadores deben seguir las recomendaciones del fisioterapeuta y realizar los ejercicios con regularidad, preferiblemente varias veces al día.

Duración y Expectativas del Tratamiento

Es preferible comenzar la rehabilitación tan pronto como se diagnostique la tortícolis, idealmente dentro de las primeras semanas de vida. El tiempo necesario para ver mejoras puede variar según la gravedad de la afección y la respuesta individual del bebé. Los tratamientos de rehabilitación suelen ser suaves y no dolorosos para el bebé.

En Resumen

La terapia física es una opción de tratamiento efectiva para el tortícolis congénito. Con la orientación adecuada, los ejercicios y técnicas utilizados en la fisioterapia pueden ayudar a los bebés a corregir la inclinación de la cabeza, mejorar la función del cuello y alcanzar un desarrollo motor normal. Si tu bebé presenta signos de tortícolis congénito, no dudes en buscar la evaluación y el tratamiento adecuados.

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