Joaquín Carbonell, figura destacada en la cultura aragonesa, desarrolló una carrera multifacética como cantante, escritor y periodista. Su trayectoria, marcada por la creatividad y el compromiso social, dejó una huella imborrable en el panorama cultural de Aragón.
Primeros Años y Formación
Joaquín Carbonell estudió interno cuatro años en los Salesianos de Sarriá (Barcelona). Con 15 años abandonó los estudios y entró a trabajar de botones en el hotel Subur de Sitges. Años más tarde, en Teruel, retoma la actividad estudiantil en el Instituto Nacional de Bachillerato Ibáñez Martín (1966-1969), donde se encuentra con profesores de la talla de José Antonio Labordeta, Eloy Fernández Clemente o José Sanchis Sinisterra, luego consagrado como un gran dramaturgo. Durante ese periodo, al igual que otros chicos de la provincia que estudiaban en la capital, residió en el Colegio Menor San Pablo de Teruel.
La Generación Paulina
De ahí que Joaquín Carbonell, junto con el pintor Gonzalo Tena, Federico Jiménez Losantos, Pedro Luengo, Carmen Magallón, Pilar Navarrete, Rafael Navarro e incluso el ex-gobernador del Banco de España, Jaime Caruana, o el que fuera presidente de Endesa, Manuel Pizarro, forman parte de la Generación Paulina. En ese mismo entorno nacieron el movimiento de la Nueva Canción Aragonesa y la revista Andalán.
Inicios en la Música
Esta etapa turolense fue muy productiva. La iniciativa y el dinamismo del equipo docente ofrecían continuamente gran variedad de actividades intelectuales y culturales, y Carbonell participaba en la mayoría de ellas. Al llegar al Instituto en septiembre 1966 se inscribió en el Festival de la Canción, sin saber tocar la guitarra, y en una semana aprendió los acordes de Crying in the chapel, de Elvis Presley, en versión española de Francisco Heredero, con la que consiguió el primer premio. Junto a Cesáreo Hernández formó un dúo que musicaba poemas y actuaba en todo tipo de escenarios, y a veces junto a su profesor José Antonio Labordeta. Pusieron en pie Discodelismo-68, un programa semanal de radio donde Joaquín hacía sonar la música que seleccionaba para la página musical en el diario Lucha (actualmente Diario de Teruel), con el título Siete por redondo.
La Nueva Canción Aragonesa
En ese Teruel surgió, de la mano de Labordeta, el movimiento de la Nueva Canción Aragonesa, que incluye a Tomás Bosque, La Bullonera, o al propio Joaquín Carbonell, que en aquel entonces había descubierto las canciones de Georges Brassens gracias a su profesor de literatura, José Sanchis Sinisterra, y ya comenzaba a componer. En 1969, ya en Zaragoza, conoce a Javier Mas, compañero de pupitre en la Escuela de Publicidad con el que pasa tres años ajenos a la materia y sumergidos en la música.
Su primer disco, Con la ayuda de todos (RCA), vio la luz en 1976 y desde entonces ha grabado más de 15 discos, dos de ellos dedicados a la figura del cantautor francés Georges Brassens, en español. Actuó en 1980 un par de veces en La Mandrágora, legendario bar de la madrileña Cava Baja, en una de ellas cantando canciones de Brassens y acompañado a la guitarra por Joaquín Sabina. Actuó en nueve ocasiones en el mítico programa de TVE Si yo fuera presidente, que dirigió Fernando G.
JOAQUÍN SABINA canta a BRASSENS "La Tormenta" (subtitulado)
Carrera Literaria y Periodística
Desde todos los ángulos posibles (poesía, biografía, novela y ensayo), ha cultivado la faceta de escritor. Trabajó durante cuatro años en el periódico El Día. Luego se inició como poeta y narrador, además de colaborar durante 24 años en El Periódico de Aragón, donde ha realizado más de 7.000 entrevistas y la crítica televisiva diaria bajo el título Antena paranoica. Acumula más de 14 obras impresas en diversas editoriales, entre ellas, Pongamos que hablo de Joaquín, una mirada personal sobre Sabina (2011), o Querido Labordeta (2012).
Últimos Proyectos
En 2015 creó el grupo Los 3 Norteamericanos, junto con Roberto Artigas “Granbob” y David Giménez. Esta formación ofrece canciones de los años 60, mezcladas con presentaciones cargadas de humor.
Reconocimiento y Giras
A lo largo de esta trayectoria ha cantado en numerosas ciudades españolas y, por supuesto, en casi todos los lugares de Aragón, donde destacan cuatro actuaciones en la plaza del Pilar ante más de 200.000 personas, y un entrañable concierto en Salcedillo (Teruel), un pueblo de 9 habitantes considerado el segundo más pequeño de España. Ha actuado varias veces en el Festival Barnasants y en distintas ciudades francesas (Pau, Nantes, Toulouse, Sète, Crespières, Burdeos, Saint Alban, Saint Jory, París o Montpellier). En cuatro ocasiones ha viajado a Argentina, invitado a radios y TV’s nacionales y para actuar en numerosas salas de conciertos de Buenos Aires, Rosario, La Plata; también a Uruguay, Chile, Costa Rica.
Legado
El 12 de septiembre ha fallecido nuestro amigo Joaquín Carbonell, tras una larga y dura afección del coronavirus. Casi todas las canciones que luego ha escrito y cantado hacen referencia a ese pueblo más que singular. Sus personajes fueron reales, su maestro fue mi tío José Clemente, y conocíamos a esa Paca la del Cañizar, Pascual el Redondo, el sargento Comín, Manolico el Rincón, Colinche, el tío Sordo, su abuelo, las beatas que tanto fustigara a la vez que evocaba con cariño las sencillas devociones a San Roque y San Antón. Y de telón de fondo siempre el paisaje: los olivos y las viñas de Montalvo, los solanares y las masadas, esa tierra, “arcilla, sierra cortada y té por los collados… testamento de piedra y de ciprés… fríos eriales, eternos surcos de cartón… tambores, curtida piel a golpes”.
Pronto unió a su condición de poeta en muchas de las letras y de cantautor, la de periodista, con excelente pluma, con vibrantes artículos y entrevistas y junto a Roberto Miranda,fueron autores de varios raros y divertidos libros de humor cítrico, fustigadores de tantos males aragoneses (Proyecto de Estatuto de Aragón plan B; Gran Encicopledia de Aragón Preta y Aragón a la brasa), y en solitario, una variada serie de reportajes, novelas, poemas y libros y la biografía de Joaquín Sabina).
En 1980 le escribí una carta abierta en Lucha, tras escuchar despacio, tomando buena cuenta de todos los matices, sus cuatro discos. “Desde el principio, -le decía- iban a coexistir en ti tres estilos y tres temas bien claros: lo popular, lo social y la ternura que va más allá del amor y lo trasciende, a cosas y seres de todo tipo. Esa veta popular que basas en el sarcasmo y la ironía -tantas veces por nuestra impotencia contra el tópico, que tan bien atacas…. Ciertamente predomina lo popular en tu primera colección de canciones. En cambio, en la segunda, Dejen pasar (eran años duros, de esfuerzo, en que había que abrirse paso así), domina lo social: “cuando vayas a Huesca”, “Con razón o sin razón”, o esa maravilla del “A veces llueve”… En tu tercer disco derivas hacia la ternura: son Semillas sembradas hace tiempo, que cuajan en expresiones tan hermosas como las de “Me gustaría darte el mar” y todas las nanas y canciones de cuna.
