¿Cuánta leche de fórmula necesita mi bebé de 2 meses? Guía completa

Es normal que cuando nace tu bebé te surjan muchas dudas acerca de su cuidado y alimentación. Uno de los temas que más dudas genera entre madres y padres es saber cuánta leche debe tomar su bebé en cada etapa.

¿Le vas a dar el pecho, vas a optar por el biberón o vas a decidirte por una lactancia mixta? Dar el biberón a tu bebé es una opción de lactancia materna igual de válida que dar el pecho.

Conocer las cantidades de biberón para un bebé según su edad te ayudará a ofrecerle una alimentación equilibrada y adaptada a sus necesidades. A medida que crece, sus requerimientos cambiarán, pero lo más importante es mantener una rutina flexible, observando siempre a tu pequeño y consultando con profesionales de la salud.

Lactancia con biberón: una experiencia enriquecedora

De hecho, el proceso de dar el biberón puede resultar una experiencia muy enriquecedora para ambos progenitores, ya que es un momento muy íntimo en el que se fortalece el vínculo con tu hijo a través del contacto y con el que puedes aprovechar para sentirte más cerca de él.

Del mismo modo que los niños alimentados con leche materna, los niños que se alimentan mediante lactancia artificial son perfectamente capaces de autorregularse en cuanto a sus necesidades alimenticias, así como en la frecuencia de las tomas. En consecuencia, será el bebé quien establezca el ritmo de las tomas a libre demanda.

¿Cuánta leche debe tomar un bebé según su edad?

En primer lugar, hay que señalar que cada niño es único y que no todos necesariamente deben tomar la misma cantidad de leche para tener un crecimiento sano y equilibrio. Hay niños que comen más y otros que comen menos.

El neonatólogo o el pediatra, o en su caso la matrona o la enfermera de pediatría, son las figuras de referencia para las indicaciones sobre la alimentación del bebé. Ante cualquier duda o incertidumbre, te aconsejamos que realices una consulta y sigas sus indicaciones.

Las necesidades nutricionales cambian rápidamente durante los primeros meses de vida, y conocer las cantidades de biberón recomendadas según la edad es clave para asegurar su correcto desarrollo.

🍼😰 Cómo PREPARAR EL BIBERÓN al bebé correctamente | Lactancia artificial

Cantidad de biberón para un bebé de 2 meses

Durante los primeros días de vida del bebé la cantidad de mililitros (ml) que vamos a darle en su biberón es ínfima: no más de 20 ml por toma con una frecuencia que puede rondar entre seis y siete ingestas durante todo el día.

A medida que el bebé vaya creciendo también lo harán sus ganas de comer, por lo que la cantidad de leche de fórmula que podremos darle cuando haya cumplido los dos meses será de entre 120 y 150 ml en cada seis tomas durante 24 horas.

Con dos meses, los bebés necesitan una cantidad de leche superior que se acerca a los 200 mililitros por toma, una medida que se asemeja a la de un vaso. Aunque por lo general todavía oscila entre los 150-180 ml.

Con dos meses, tu bebé habrá alcanzado y puede que superado los 5 kilos. Si bien es cierto que suele haber cierta variación si se trata de niño o niña. En el caso de las chicas, no es común que con 8 semanas los superen. Pero en los chicos esto puede darse, llegando a los 5,4 kilos.

Cantidades orientativas según la edad:

  • Recién nacido: 60-70 ml cada 3-4 horas.
  • 1 mes: 120-150 ml cada 4 horas.
  • 2 meses: 150-180 ml, 5-6 veces en 24 horas.
  • 4 meses: 210-240 ml, 5 veces en 24 horas.
  • 6 meses: 240 ml, 4-5 veces en 24 horas.
  • 1 año: 240 ml, 2 veces en 24 horas.

¿Cómo saber si mi bebé está satisfecho?

Las cantidades de biberón que hemos comentado son orientativas y no pasa nada si tu hijo no se acaba todo el contenido del biberón porque cada bebé es diferente y tiene unas necesidades específicas, así que fíjate en las señales que te dé para saber que no tiene más hambre.

Lo que indicará que tu bebé está siguiendo una buena alimentación es que vaya ganando peso a medida que pasan los meses. No existen normas fijas para todos los niños.

Es fundamental recordar que las necesidades de cada niño son únicas y que no se puede establecer a ciencia cierta cuándo necesita recibir alimento y en qué cantidad.

En general, es el apetito del bebé quien mejor regula sus necesidades. No obstante, en este artículo se ofrecen pautas orientativas y, además, consejos sobre cómo preparar del mejor modo las tomas de leche artificial.

Consejos útiles para la alimentación con biberón

Teniendo en cuenta que el bebé es el mejor indicador, debes seguir estos consejos:

  • No hay que extrañarse de que unas veces tome menos que otras ni intentar forzarle nunca. Criados al pecho, tampoco maman siempre lo mismo.
  • No hay que insistir para que se acaben los biberones. Uno de los inconvenientes de la lactancia artificial es que, al serles más fácil obtener su alimento, los peques tienen tendencia a comer más de lo que necesitan.
  • No hay que alarmarse porque coma menos de lo que indica la etiqueta del bote, ya que estas instrucciones toman como referencia a los niños de más peso dentro de cada grupo de edad. Por otra parte, las etiquetas siempre aconsejan consultar al pediatra en caso de duda. Y el médico, a su vez, aconsejará guiarse por el apetito del bebé siempre que tenga un aspecto y un comportamiento saludables.
  • Cualquier horario al que se les quiera adaptar debe ser flexible. Si es inhumano hacer esperar a un niño que tiene hambre, tampoco es muy lógico despertarle para satisfacerle una necesidad antes de que la haya sentido, aunque en ocasiones sea conveniente y no suponga mayor problema.

Preparación del biberón: paso a paso

Teniendo en cuenta las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para preparar biberones, debes seguir estos pasos:

  1. Limpiar biberón: Lavarse muy bien las manos y secarlas con una toalla limpia. Limpiar en agua jabonosa caliente todos los utensilios con un cepillo especial para biberones y tetinas. Aclarar muy bien.
  2. Esterilizar: Se pueden esterilizar en un esterilizador, teniendo en cuenta las instrucciones. Si se esteriliza en cazuela: hay que llenarla de agua y meter el biberón, tetina, etc. Deben quedar completamente cubiertos por el agua. Llevar el agua a ebullición, tapando la cazuela con una tapa. Cuando hierva, retirar la cazuela del fuego y mantenerla cubierta hasta que vayas a usar los utensilios.
  3. Preparar el biberón: Limpiar la superficie donde se va a preparar. Lavarse a fondo las manos. Hervir agua. Verter la cantidad apropiada de agua hervida (vendrá en las instrucciones del envase de la leche en polvo) en un biberón limpio y esterilizado. Añadir la cantidad de polvo indicada en el envase de la leche. Cerrar el biberón y agitar para que se mezcle por completo. Enfriar el contenido para que no esté demasiado caliente, poniendo el biberón bajo un chorro de agua fría. Secar el exterior del biberón. Comprobar la temperatura de la leche vertiendo unas gotas en el interior de la muñeca. Tras dar el biberón, tirar lo que haya sobrado. ¡Nunca hay que guardarlo para tomas siguientes!

¿Qué tipo de leche debo elegir?

Puedes estar segura de que las leches de iniciación para bebés están especialmente preparadas para satisfacer las necesidades nutricionales de tu hijo, casi como la leche materna, en la cual se basa su elaboración. Las principales marcas de leche de iniciación son similares. A menos que tu pediatra te indique lo contrario, elige una leche de iniciación enriquecida con hierro.

Las leches de iniciación vienen en dos variedades básicas:

  • Listas para servir (las más costosas).
  • En polvo (la más económica).

Como es de suponer, las que permiten ahorrar más tiempo y esfuerzo son las más costosas. No obstante, todas son iguales si se preparan adecuadamente. Lee cuidadosamente las instrucciones cada vez que prepares la leche de iniciación. Para prepararla, sigue las instrucciones en forma exacta.

Consideraciones adicionales

  • No es necesario que prepares el biberón con agua embotellada, a menos que existan problemas con el agua potable en tu localidad. Después de los seis meses de edad, los bebés también necesitan flúor. Es posible que el agua embotellada no lo contenga y que el agua potable no tenga las proporciones adecuadas. Tu pediatra te indicará si tu bebé necesita una cantidad adicional de flúor, además de la que se usa en la preparación de la leche de iniciación.
  • La leche de iniciación avanza más lentamente por el tracto digestivo que la leche materna, de modo que puedes esperar que el tiempo entre cada comida sea un poco más largo (tres a cuatro horas) y que las heces sean un poco más grandes y secas que cuando lo amamantabas.
  • Recuerda, cada bebé es único, por lo que su consumo variará día a día, entre una comida y otra. No lo fuerces a tomar más de lo que quiere ni lo dejes con ganas de seguir tomando. A los bebés que suelen regurgitar, será mejor darle menores cantidades en forma más frecuente. Deja que tu bebé te guíe.

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