Tras una cesárea, en el útero queda una cicatriz que hace que éste sea más débil. Esto puede ocurrir por diferentes causas: problemas médicos de la madre, del feto, complicaciones en el momento del parto, y en ocasiones, por decisión personal de la madre. Hay casos en los que la cesárea es programada, y otros en los que se realiza de manera urgente, ante un riesgo inmediato para la salud de la madre o el feto. Habitualmente la cicatriz es horizontal, y la cesárea segmentaria, pero existen casos en los que la incisión en el vientre es vertical.
La cesárea es un tipo de parto en el que se realiza un procedimiento quirúrgico para el nacimiento del bebé. Aunque la cesárea es una intervención que se ha normalizado, no deja de ser una cirugía que de entrada implica un mayor riesgo que un parto por vía vaginal. Por ello todas las mujeres son conscientes de que es preferible evitarla.
Sin embargo, tras haber dado a luz un primer hijo por cesárea para muchas mujeres la situación cambia y lo que les preocupa precisamente es que, a causa del embarazo, las contracciones y el esfuerzo que conlleva un parto vaginal, la herida se vuelva a abrir de forma espontánea o se produzca una rotura uterina. Por ello, casi prefieren que su segundo bebé nazca también por cesárea. Con esta opción se sienten más seguras pensando que así el parto estará controlado desde el primer momento por el equipo médico y se ahorrarán tener que pasar por un proceso más largo de dilatación que, finalmente, también puede acabar con la necesidad de practicar una cesárea.
Es importante recalcar que cada mujer es diferente, y esta recomendación general puede variar según cada paciente. No es recomendable realizar más de tres cesáreas, ya que con cada nuevo embarazo aumenta el riesgo de complicaciones.
La Dra. ¿Cuántas cesáreas puede tener una mujer de forma segura? Es una pregunta muy frecuente entre nuestras pacientes. No es un factor determinante pero sí muy a tener en cuenta. Tres cesáreas parece ser un número con el que muchos profesionales están de acuerdo, aunque es algo que depende mucho de cada caso.
Las adherencias son bandas de tejido similar al cicatricial que se desarrollan después de cada cesárea. Es la consecuencia más grave.
Tras realizar la cirugía, en el útero queda una cicatriz que supone un punto más débil en la pared del útero. Durante el embarazo que sigue a una cesárea, el obstetra deberá controlar la pared del útero mediante ecografía, y hacer un seguimiento a lo largo de la gestación del grosor de la cicatriz.
La cicatrización del útero es independiente de cómo sea la cicatriz en la piel, o del aspecto que pueda tener la barriga al pasar los meses desde el parto.
DR. SERGIO RODRÍGUEZ TRIVERO "Parto vaginal después de una cesárea"
Riesgos Obstétricos y Rotura Uterina
Los riesgos obstétricos asociados a tener una cesárea anterior son la rotura uterina (ya que, como hemos comentado, el útero que ha pasado por una cesárea tiene una zona más débil). El riesgo de rotura uterina tras una cesárea es bajo, de un 0.5% en caso de inicio espontaneo. Pero como hemos indicado, se incrementa en caso de que el segundo embarazo tenga lugar antes de al menos 18 meses -periodo intergenésico corto, cesárea iterativa -que ha de volverse a practicar porque persisten la indicación que motivó la primera o surge otra nueva-- o inducción del parto.
La incidencia de rotura uterina aumenta dependiendo de la suma de factores de riesgo, entre los que se encuentra que se trate una gestación gemelar, un feto grande, un parto largo, el empleo de oxitocina durante la dilatación, la aparición de fiebre materna, entre otras cosas. Todos estos factores tienen que ser valorados por los obstetras para considerar los riesgos y beneficios de cada actitud.
Si bien esta complicación puede ser grave, su incidencia es realmente muy baja. Esta incidencia se estima entre un 0,2 a un 1%.
De igual modo, las mujeres con dos cesáreas anteriores también pueden optar a un parto vaginal. La evidencia científica a este respecto es mucho menor que el caso anterior, pero cada vez existen más estudios que avalan que existe relativa seguridad en estos partos. La tasa de rotura uterina es algo mayor aunque no se dispara.
En cualquier caso, como ya hemos comentado antes, hay que valorar cada caso. Así que lo importante es respetar que el embarazo siga su curso y ver su evolución. Y a partir de ahí, en función del historial clínico de cada paciente y de cómo se desarrolle el parto, optar por la opción que se considere mejor.
Parto Vaginal Después de Cesárea (PVDC)
Tras una primera cesárea, existe un riesgo mayor de que el segundo parto sea también de esta manera. Esto depende de la razón por la que se realizó la primera cesárea (por ejemplo, si la primera cesárea fue porque el feto estaba presentado de nalgas, y el segundo embarazo cursa con un feto en cefálica, puede ser posible un parto vaginal). Dependerá también de la evolución del embarazo y del tamaño del bebé.
Quedan lejos aquellos años en los que se decía que una mujer que había sido sometida a una cesárea ya no iba a poder tener un parto vaginal. La estadística nos dice que una mujer que tiene una cesárea previa puede optar a un parto vaginal y conseguirlo en un 80% de los casos.
Por ello, es muy recomendable que la primera opción de una mujer con una cesárea sea intentar un parto por vía vaginal.
Una mujer con una cesárea anterior debe de tener un cuidado más estricto durante el proceso activo del parto. ¿Qué significa esto? Que deben controlarse la intensidad y la frecuencia de las contracciones uterinas de forma continua. Ha de haber una estrecha supervisión de las constantes maternas. Además se ha de tener monitorizada la frecuencia cardíaca fetal en todo momento. Esto nos va a permitir diagnosticar de forma temprana las posibles complicaciones que pueden acaecer.
Se contraindica el parto vaginal si ya se ha sufrido una rotura uterina, si la cesárea no se realizó a nivel segmentario (el corte se realiza en el segmento inferior del útero, donde el daño es menor y la cicatrización más rápida), a partir de 3 cesáreas o si ha habido alguna otra cirugía uterina con entrada en cavidad uterina.
En los centros hospitalarios trabajamos en base a la evidencia científica y los protocolos médicos. Se valora cada caso en particular incluyendo el deseo de la paciente respecto a su parto para asesorarla, y se le explican siempre los riesgos y beneficios de cada opción.
Factores que Favorecen el Parto Vaginal
- Inicio espontáneo del parto
- Cesárea anterior motivada por posición fetal diferente a la actual
- Dilatación mayor a 4 cm
- Edad gestacional entre las 37 y 41 semanas
Absoluta. Siempre se explican pros y contras y la última palabra la tiene la paciente.
No se puede dar un porcentaje global si no se conoce el contexto. Hay que valorar cada caso y las circunstancias. Pero es posible que el proceso se estanque o que en algún momento surja alguna complicación que lo desaconseje.
Tiempo de Espera y Cuidados Post-Cesárea
¿Cuándo consideramos que es demasiado pronto para quedarse embarazada tras una cesárea? Por norma general, recomendamos no buscar embarazo hasta pasado un año desde la cesárea. Aunque la recomendación es esperar un tiempo antes de un nuevo embarazo, no hay que alarmarse si el embarazo llega antes del año, incluso en la cuarentena. Lo primero será buscar cita con un obstetra en cuanto aparezcan los primeros síntomas de embarazo, incluso con el test de embarazo positivo.
¿Cuánto tiempo se aconseja esperar entre un parto que se ha resuelto por cesárea y un nuevo embarazo? Como mínimo hay que esperar 18 meses, porque existe un mayor riesgo de complicaciones si no se respeta ese plazo. Este tiempo de intervalo se denomina periodo intergenésico.
Cuidados de la Cicatriz
Un aspecto que sí debemos tener presente es que la cicatriz anterior es importante en este nuevo embarazo. Es una zona de tejido más vulnerable que va a estar sometida a tensión en el nuevo embarazo y trabajo de parto y aunque es un riesgo muy pequeño, puede abrirse. Ese es uno de los motivos por los que se recomienda esperar como mínimo un año para un nuevo embarazo -o incluso más en función de la evolución de la cicatriz o de los antecedentes maternos-.
Cuando se repite la cesárea, la cicatriz se va a producir en el mismo lugar. Desde el punto de vista estético, no vamos a ver muchas diferencias, pero los tejidos van a estar más debilitados, no solamente en la piel sino en las diferentes capas de tejido subcutáneo y uterino.
En primer lugar, aplicaremos curas antisépticas para evitar la infección. Tras la retirada de las grapas o los puntos, ya es posible utilizar Trofolastin Reductor de Cicatrices cubriendo toda la superficie de la cicatriz. Tras las primeras 6-8 semanas, poco a poco podrás recuperar una actividad física más intensa. Tu obstetra te aconsejará cuáles son los mejores tiempos para cada fase en función de tus características individuales, el tipo de cesárea y la causa que la originó.
Consideraciones Adicionales
No. El hecho de que el bebé haya sido el resultado de una técnica de reproducción asistida o que la madre no sea joven no son una contraindicación para intentar un parto vaginal. Tampoco hay datos que demuestren un incremento de la tasa de cesáreas per se.
Por último no podemos dejar de hacer un comentario de la inducción del parto en mujeres con cesárea anterior. Se sabe que la inducción al parto conlleva partos más prolongados, más instrumentalizados, y más intervenidos, y todo ello asocia a mayor riesgo de rotura uterina.
