Cuando una pareja está buscando el embarazo, existen varios métodos para tratar de aumentar las posibilidades de conseguirlo. Todos ellos se basan en estimar cuándo se producirá la ovulación para, así, calcular cuáles son los días fértiles de la mujer. Una fórmula mucho más tradicional de saber si se está embarazada es la aplicación del método de temperatura basal.
El test de la temperatura basal se fundamente en las variaciones de temperatura del organismo de la mujer según el momento de su ciclo menstrual. Si estás interesada en controlar tus días fértiles, es probable que hayas oído hablar del método de la temperatura corporal basal (TCB). Esta técnica es un método muy popular, ya que es barato y fácil de realizar en casa con un termómetro.
Se fundamenta en el hecho de que la temperatura corporal es más baja al inicio del ciclo menstrual, durante la ovulación, y se eleva en el periodo infértil de la mujer.
¿Qué es el método de la temperatura basal corporal y cómo se realiza?
¿En qué consiste el método de la temperatura basal?
La temperatura basal es la temperatura que tiene nuestro cuerpo en reposo. Por ello, la temperatura basal se mide inmediatamente tras despertarse, sin llegar a levantarse de la cama, para no realizar antes de la medición ningún tipo de actividad o esfuerzo que pudiera alterar el resultado.
A lo largo del ciclo menstrual, la temperatura basal del cuerpo experimenta variaciones. Así, sabemos que, debido a la secreción de progesterona por parte del ovario, justo después de la ovulación esta temperatura aumenta entre 0,3 y 0,5 grados, manteniéndose elevada hasta el siguiente período menstrual.
Si se realiza un registro diario de la temperatura basal, desde el inicio del ciclo menstrual (el primer día de menstruación), la mujer podrá observar un aumento de 0,3-0,5°C en su temperatura basal, el cual se produce tras la ovulación.
La explicación es que, una vez que se produce la ovulación, los restos del folículo vacío en el ovario dan lugar al cuerpo lúteo. El cuerpo lúteo produce estrógenos, pero, especialmente, progesterona, siendo esta hormona la responsable del aumento en la temperatura basal.
De este modo, tras varios ciclos menstruales registrando diariamente la temperatura, la mujer podrá encontrar un patrón que le permitirá estimar cuándo se va a producir la ovulación.
La ovulación es la liberación de un óvulo desde el ovario para ser recogido por las trompas de Falopio, donde un espermatozoide podría fecundarlo.
En este punto, es importante conocer que los días más fértiles de la mujer se corresponden con el día de la ovulación, los 3-5 días previos (porque los espermatozoides pueden sobrevivir 3-5 días en el tracto reproductor de la mujer en espera del óvulo) y el día posterior (porque el óvulo solo sobrevive 12-24 horas tras ser ovulado).
Por ello, llevar un registro de la temperatura basal durante todo el ciclo te puede ayudar a calcular tus días fértiles de forma sencilla y económica, aumentando tus posibilidades de conseguir el embarazo.
Si estás intentando tener un bebé, lo importante no es solo el día de la ovulación, sino los días previos a que esta ocurra (tu período fértil). Por este motivo, el método de la TCB puede ser bastante impreciso si quieres concebir; de hecho, los estudios han demostrado que solo tiene un 70 % de éxito en la predicción de los días fértiles (con una precisión de un día).
Si quieres identificar con exactitud tus días más fértiles, el uso de un test de ovulación te proporcionará una precisión de, al menos, el 99 % en la detección del aumento de la LH que se produce antes de la ovulación. Algunos tests de ovulación también detectan el estrógeno para identificar un período fértil más amplio -ya que el estrógeno aumenta antes que la LH- y pueden ayudar a aumentar las posibilidades de quedarse embarazada.
¿Es posible saber que estás embarazada antes de que lo confirme una prueba o de la primera falta?
No cabe duda de que el síntoma más claro y evidente de un embarazo es la falta de menstruación. Pero también hay otros muchos que nos pueden dar algunas pistas. Entre los más conocidos están las típicas náuseas o mareos, la alta sensibilidad del pecho o los cambios en el apetito.
Sin embargo, algunas mujeres confiesan sentir otro tipo de signos que no saben si son o no indicativos de un posible embarazo. Por ejemplo, una subida de la temperatura corporal acompañada de una sensación de calor constante o en un determinado momento del día que nunca han tenido y que comienza a repetirse día tras día.
La respuesta es sí. Así nos lo confirma la Dra. Mónica Aura, directora médica de la Clínica Ginefiv Barcelona, que nos confiesa que “los ligeros cambios de temperatura pueden ser un síntoma en las primeras semanas del embarazo”. Pero, cuidado, nos advierte, “también pueden ser un indicador de que la mujer está a punto de ovular”.
Sin embargo, “si después de 15 días se siguen experimentando estas subidas en la temperatura corporal de la mujer, lo más probable es que exista ya un embarazo”.
Cuando hablamos de un embarazo, nos cuenta la doctora, “lo normal durante las primeras semanas del embarazo es que alcance los casi 37 ºC”. Es una subida continuada, es decir, que la notarás durante todo el día, aunque bien es cierto que irá variando dependiendo de muchos factores, entre los que destacan el clima, la actividad física y el estrés.
Este incremento de la temperatura se debe, nos explica la doctora, “al aumento de los niveles de progesterona segregada por el cuerpo lúteo una vez se ha producido la ovulación”. El papel fundamental de la progesterona en concreto es facilitar la implantación del embrión.
¿Cómo medir correctamente la temperatura basal?
Para aplicar el método de la temperatura basal de manera correcta y tratar de ser lo más precisa posible, es conveniente tener en cuenta estas recomendaciones:
- La temperatura basal se mide idealmente vía oral, vaginal o rectal. Una vez elegida la vía, la temperatura basal debe medirse todos los días en ese mismo sitio (al menos durante ese ciclo menstrual) para evitar cualquier variación. Con respecto a la zona, elige entre la vagina o debajo de la lengua. Eso si, el sitio que elijas va a ser el que siempre uses para tomar la temperatura.
- El termómetro debe estar a mano, preparado en la mesilla de noche, y siempre debe utilizarse el mismo. Intenta usar siempre el mismo termómetro, sin cambiarlo durante el ciclo.
- La medición de la temperatura basal debe ser lo primero que se hace todos los días tras despertar, sin realizar antes ningún tipo de actividad. Tómate la TCB todas las mañanas antes de levantarte de la cama. Intenta asegurarte de que has dormido tres horas seguidas antes de tomar la temperatura. Y os preguntaréis... ¿Y cuál es ese momento? ¡No! ¿Me tomo la temperatura tumbada en la cama? Sí, lo recomendable es que esto sea lo primero que hagas justo en cuanto abras un ojo y lo hagas recostada.
- Es importante medir la temperatura basal siempre a la misma hora. Lo mejor es intentar tomarse la temperatura más o menos a la misma hora cada día. No obstante, está bien que no superes el margen de 30 minutos antes o después de la hora elegida. Puedes utilizar una alarma como recordatorio.
- La mujer debe estar relajada durante la medición, en reposo, sin realizar ningún movimiento ni hablar.
- Una vez realizada la medición diaria, se debe anotar la temperatura basal en un gráfico de la manera que se detallará a continuación.
- Utiliza para ello un termómetro, de mercurio o digital: Es importante que midas tu temperatura basal siempre a la misma hora y después de haber dormido un mínimo de tres horas. Las variaciones en el horario de medición también se deben apuntar, ya que tomada una hora más tarde, la temperatura basal puede elevarse una décima, o reducirse si se toma una hora antes de la habitual.
Si trabajas en turno nocturno, debes tomártela después del período de mayor descanso. Por todo ello, el método de la temperatura basal corporal requiere compromiso y constancia por parte de la mujer.
Recuerda que la medición y el registro de la temperatura basal es uno de los varios métodos para conocer tus días fértiles que puedes utilizar. De cualquier forma, y aunque es un método bastante efectivo, lo más seguro es combinarlo con otros métodos de control de la ovulación, observando el ciclo menstrual en el calendario y el flujo vaginal, porque existen factores que pueden alterar su medición exacta.
Cómo medir la temperatura basal
- Cada día, desde el cuarto o quinto día del ciclo y hasta el primer día del ciclo siguiente, siempre antes de levantarte de la cama, tómate la temperatura por vía oral, rectal o vaginal (siempre la misma).
- Por vía oral: Coloca la punta del termómetro bajo de la lengua y mantén los labios cerrados.
- Por vía vaginal: Introduce el termómetro dentro de la vagina.
- Por vía rectal: Utiliza vaselina o lubricante e inserta la punta del termómetro en el recto mientras te mantienes en posición fetal.
Si utilizas un termómetro de mercurio, déjalo cada noche con el mercurio por debajo de los 35 °C. En el caso de tomar la temperatura vía oral, deberás ponértelo unos 5 minutos y, en el caso de que sea vía vaginal o rectal, 3 minutos. Si utilizas un termómetro digital, pasados unos 60 segundos el termómetro pitará para avisarte de que la temperatura está tomada.
Factores que pueden afectar a la temperatura basal
Además de los consejos mencionados, es importante tener en cuenta que determinados factores pueden afectar a la temperatura basal. Entre estos factores podemos mencionar los siguientes:
- Enfermedad y/o fiebre. Si tienes fiebre o estás enferma, los datos de esos días no sirven, y hay que registrar este hecho.
- Falta de descanso: no haber dormido bien, desvelarse, trasnochar. La medición de la temperatura es más precisa si se ha tenido un periodo largo de sueño. Si quieres conocer tu temperatura basal de forma muy precisa, se recomienda tomarla durante todo el mes, siempre a la misma hora y de la misma forma, e ir anotando la temperatura que indique el termómetro para hacerse una idea de la temperatura más habitual. También suele recomendarse apuntar circunstancias especiales como pueden ser haber dormido menos de cuatro horas, haber salido de fiesta, haber consumido alcohol, estar enferma o estresada.
- Estrés.
- Consumo de alcohol.
- Algunos medicamentos. También deberás tener en cuenta lo que pueda estar afectando a la temperatura (una cena copiosa, un resfriado, el consumo de alcohol, trasnochar, tomar alguna medicación, un cambio de termómetro, etc.).
La mujer deberá anotar cualquier factor que haya podido alterar su temperatura basal, ya que estos pueden producir variaciones en la temperatura que no se correspondan a la ovulación. Por tanto, estos factores deberán tenerse en cuenta a la hora de interpretar el gráfico de la temperatura basal.
Interpretar el gráfico de la temperatura basal
Si la mujer desea seguir el método de la temperatura basal, debe medir y anotar diariamente su temperatura basal en un gráfico. Para ello, debe comenzar a registrar su temperatura basal el primer día de menstruación, es decir, el día 1 del ciclo menstrual.
Para elaborar dicho gráfico, lo ideal es utilizar una hoja con cuadrícula y colocar en el eje vertical la temperatura (un rango de 35,5 a 37,5°C) y en el eje horizontal cada uno de los días del ciclo. No obstante, se pueden encontrar plantillas que ya tienen este gráfico dibujado e, incluso, aplicaciones móviles, lo que facilita mucho llevar a cabo este método.
Si se utiliza un gráfico en papel, cada día se anotará la temperatura basal con un punto, según el día del ciclo menstrual en el que se encuentre la mujer y a la altura de la temperatura que se haya obtenido en la medición. Al final del ciclo menstrual, se unirán todos los puntos para formar una línea y ver de manera más clara el aumento de la temperatura basal.
La temperatura basal aumenta 0,3-0,5°C tras la ovulación, en la fase lútea del ciclo menstrual, en respuesta al aumento de la progesterona. Por ello, si la mujer es capaz de establecer un patrón tras varios ciclos menstruales utilizando este método, podrá estimar qué día se producirá dicho aumento. De este modo, si se está buscando el embarazo, se podrán mantener relaciones sexuales en los días previos, que será cuando haya más probabilidades de conseguirlo por tratarse de los días fértiles.
Si la mujer no se queda embarazada, los niveles de progesterona bajarán, al igual que la temperatura basal. Esto ocurrirá justo antes de que llegue la menstruación (el inicio de un nuevo ciclo menstrual), lo que significa que la temperatura basal se mantendrá elevada hasta que llegue la siguiente regla.
En cambio, si la mujer se queda embarazada en ese ciclo menstrual, los niveles de progesterona no descenderán y la temperatura se mantendrá elevada.
Cómo registrar la temperatura basal
Para el registro de tus temperaturas, diseña un gráfico cuyo eje vertical sea la temperatura y el horizontal los días del ciclo. Cada día, cuando te tomes la temperatura, anótala en la gráfica para luego poder formar una línea. Esto te permitirá comprobar el desnivel (de entre 0,2 ºC y 0,5 ºC) que se produce en un momento determinado del ciclo, justo cuando el ovario comienza a producir progesterona un día después de producirse la ovulación.
No podrás identificar el momento exacto de la ovulación de manera directa, pero teniendo en cuenta que el período fértil comienza 4 días antes de la fecha de la ovulación y termina unas 24 horas después, te será fácil establecer un patrón más o menos regular de los días más fértiles de tu ciclo.
Es importante que tengas en cuenta que solo podrás registrar el momento de la ovulación una vez que haya ocurrido. Por eso se recomienda hacer un control de la curva de temperatura basal durante dos ciclos menstruales consecutivos como mínimo, antes de poder realizar una interpretación fiable de los datos.
Apunta la temperatura basal todos los días del ciclo a partir del cuarto o quinto día de menstruación.
Ejemplo de gráfico de temperatura basal.
Comportamiento de la temperatura basal a lo largo del ciclo
- Durante los primeros días del ciclo, la temperatura suele oscilar entre los 36 °C y los 36,6°C.
- 25 horas después de la ovulación, la temperatura sufre un aumento brusco de 0.3 y 0.5°C. Un óvulo femenino vive aproximadamente entre 12 y 15 horas. Por lo tanto, tener relaciones sexuales después del aumento de la temperatura no permite la fecundación.
- La temperatura vuelve a disminuir inmediatamente después de la aparición de la regla, al final del ciclo.
¿Cómo conocer los días fértiles?
Si durante varios meses observas un patrón regular (aumento de la temperatura a partir del mismo día), tus días fértiles serán aquellos anteriores a la subida de temperatura.
Manteniendo relaciones sexuales en los días anteriores a ese cambio de temperatura, tendrás más probabilidades de quedarte embarazada.
Ello es debido a que, en teoría, ya habrás ovulado y el óvulo ya está dispuesto, aunque no lo indique el cambio de temperatura, que se producirá 24 horas después.
Ventajas y desventajas
Entre las ventajas del método de la temperatura basal para la observación de la fertilidad podemos destacar que se trata de un método:
- Natural.
- Sencillo.
- Económico.
- Sin riesgos ni efectos secundarios o adversos.
Además, el método de la temperatura basal permite a la mujer conocer mejor su ciclo menstrual y los cambios que suceden en su cuerpo.
Sin embargo, entre sus principales inconvenientes se encuentra que la mujer detectará el aumento en la temperatura basal cuando ya ha ovulado, por lo que ya habrán pasado los días más fértiles. Otra desventaja es que la TCB no te dirá cuándo estás entrando en tu período fértil, sino que solo te indicará cuando hayas ovulado, momento en el que tu período fértil ya ha terminado.
Por ello, será necesario registrar la temperatura basal durante varios ciclos menstruales, hasta que se encuentre un patrón que permita estimar el día que se va a producir la ovulación y los días fértiles, para saber cuándo hay más probabilidades de conseguir el embarazo. No obstante, esto requiere que los ciclos menstruales sean regulares.
Otra de las posibles desventajas es que este método puede ser algo tedioso de llevar a cabo, ya que requiere mucha constancia. Por otro lado, el método de la temperatura basal puede ser poco efectivo e impreciso, por lo que sería recomendable realizarlo junto con otros métodos como la observación del aspecto del moco cervical o el uso de test de ovulación.
Información importante: La información facilitada por este medio no puede, en modo alguno, sustituir a un servicio de atención médica directa, así como tampoco debe utilizarse con el fin de establecer un diagnóstico, o elegir un tratamiento en casos particulares. En este servicio no se hará ninguna recomendación, explícita o implícita, sobre fármacos, técnicas, productos, etc... que se citarán únicamente con finalidad informativa.
