La reproducción asistida es un conjunto de tratamientos médicos orientados a ayudar a las personas con problemas de fertilidad a concebir. Conocer las distintas técnicas disponibles es fundamental para tomar decisiones informadas y adecuadas a cada caso. La Fecundación In Vitro (FIV) es la unión de los gametos femenino y masculino en el laboratorio y se ha convertido en una práctica común, tan popular como cualquier otra intervención médica. Nuestros actuales hábitos, el retraso de la maternidad o las circunstancias medioambientales, son entre otras algunas de las posibles causas de la infertilidad que hoy día afecta a cerca de 800.000 personas y que sigue en aumento.
Se calcula que el número de bebés que han nacido con ayuda de la fecundación in vitro supera los 8 millones en todo el mundo, y en España, según datos de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), un 8% de todos los niños que nacen lo hacen con la ayuda de técnicas de reproducción asistida. La Unidad de Reproducción HLA Vistahermosa ha reducido muy significativamente los embarazos múltiples y los partos prematuros, consiguiendo que, en la mayoría de los casos, se transfiera un solo embrión. Este logro se debe a la combinación de la fecundación in vitro con nuevas técnicas de reproducción asistida, la ayuda de sofisticados equipos tecnológicos y la gran evolución de la genética reproductiva.
La suma de todos estos factores optimiza la evaluación embrionaria, mejora el estudio del medio de cultivo los embriones y permite mayor precisión en la selección de los embriones lograr su implantación en el útero materno y el embarazo a término. Cabe destacar el gran avance que ha supuesto el proceso de vitrificación con el que se consigue la criopreservación de gametos y embriones. Esta técnica permite congelar los embriones óptimos de un ciclo de FIV para transferirlos de uno en uno, de forma que la mujer pueda descansar de la medicación, preparar mejor el útero para la implantación y reducir los riesgos de la hiperestimulación ovárica”.
Tipos de Fecundación In Vitro
La fecundación in vitro engloba seis tipos de tratamientos de fertilidad que, por causas como la procedencia de los gametos o la forma de unirlos en el laboratorio, varían en cuanto a cómo se lleva a cabo, a quién se destinan y cuánto cuestan. Si estás pensando en formar una familia por medio de una técnica de reproducción asistida, es importante que conozcas los distintos tipos de tratamientos de fertilidad disponibles.
Los profesionales de la Unidad de Reproducción HLA Vistahermosa están especializados en distintos tipos de fecundación in vitro que combinan con otras técnicas de reproducción asistida para personalizar los tratamientos en función de las circunstancias de cada paciente:
- FIV con óvulos propios y semen de la pareja: recomendada para mujeres con endometriosis, pacientes que presenten una lesión, ausencia de trompas de Falopio o que padezcan el síndrome del ovario poliquístico
- FIV con óvulos propios y semen de un donante: indicada en parejas en las que el varón presenta una alteración grave o irreversible del semen; parejas en las que el hombre pueda transmitir enfermedades hereditarias graves a la descendencia; casos en los que el hombre carece de espermatozoides en el eyaculado (azoospermia); parejas con problemas inmunológicos de incompatibilidad; parejas que no han conseguido el embarazo tras varios ciclos de FIV; mujeres con pareja femenina y mujeres solteras.
- FIV con óvulos de donante y semen de la pareja: ovodonación. Tratamiento con óvulo de una donante joven y anónima que se fecunda con el semen de la pareja para formar los embriones. La ovodonación tiene una de las mayores tasas de éxito en la reproducción asistida debido a la calidad de los gametos de las donantes.
- FIV con óvulos y semen de donante.
A continuación, se describen algunas de las técnicas más comunes:
1. Inseminación Artificial (IA)
La IA es una técnica muy sencilla para conseguir un embarazo y la de primera elección si se cumplen los mínimos de edad en la mujer, permeabilidad tubárica y calidad seminal. Es una técnica de baja complejidad que consiste en introducir los espermatozoides directamente en el útero de la mujer durante su periodo fértil. Esta opción reproductiva consiste en el depósito de espermatozoides de manera no natural, es decir, artificialmente, en el aparato reproductor de la mujer. Lo más habitual es depositar los espermatozoides en el útero, aunque también sería posible hacer una IA intravaginal o intratubárica, por ejemplo. Puede realizarse con semen de la pareja (IAH) o de un donante (IAD).
Durante el procedimiento, se estimula el ciclo ovárico de la mujer y se controla la ovulación. Así, cuando se haya producido el desarrollo de 1-2 folículos, se inducirá la ovulación y se programará la inseminación unas 32-36 horas después. La muestra seminal para la inseminación se recoge por masturbación y se capacita en el laboratorio. El proceso de capacitación espermática consiste en preparar un medio enriquecido con los espermatozoides de mejor calidad y que se introducirá en la mujer con una cánula de inseminación. La técnica de IA no requiere ningún tipo de anestesia, ya que es indolora. En caso de utilizar semen de donante, éste estará congelado. Por tanto, es necesario realizar una descongelación del semen previa a la IA. Aproximadamente dos semanas después de la IA, la mujer se realizará una prueba de embarazo en sangre para saber si el proceso ha finalizado con éxito.
Inseminación artificial
2. Fecundación In Vitro (FIV)
Es una técnica de alta complejidad donde los óvulos se fecundan con los espermatozoides en un laboratorio. Posteriormente, los embriones obtenidos son transferidos al útero materno para lograr el embarazo. Una vez formados los embriones, se seleccionan los más viables y se implantan en el útero de la mujer.
A continuación, se describe el procedimiento de la FIV:
- Estimulación ovárica controlada: se administra la medicación hormonal para controlar el ciclo menstrual y conseguir un número de folículos adecuado que permita la maduración de varios óvulos.
- Punción folicular: en función del tamaño de los folículos y el valor del estradiol en sangre, se inyecta la hormona hCG para desencadenar la ovulación y se programa la punción unas 34-36 horas después. Ésta se realiza bajo sedación leve o anestesia local.
- FIV: en el laboratorio se incuban conjuntamente el óvulo con los espermatozoides durante unas 19 horas. Pasado este tiempo se observa si se ha conseguido la fecundación con la aparición de dos pronúcleos.
- Cultivo de embriones: los embriones obtenidos se mantienen en cultivo y se observa su desarrollo a través de las divisiones celulares. Durante 5 días, los embriones pasan por lo estadios de cigoto, 4 y 8 células, mórula y blastocisto.
- Transferencia embrionaria: se puede realizar a los 3 o 5 días de desarrollo. El especialista introduce una cánula, previamente cargada con el embrión, en el útero.
Los embriones que no son transferidos a la mujer, se pueden crioconservar mediante un proceso conocido como vitrificación. De esta manera, la mujer no tendrá que volver a pasar por todo el proceso de la estimulación ovárica en caso de tener que hacer un segundo intento o querer otro hijo pasados unos años.
3. Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides (ICSI)
Esta técnica es una variante de la FIV. Consiste en inyectar un único espermatozoide directamente dentro del óvulo para lograr la fecundación. La ICSI es una variación de la FIV con un paso de mayor complejidad a la hora de fecundar los óvulos. La obtención de los óvulos se realiza del mismo modo que la FIV: por punción folicular. Sin embargo, la fecundación no tiene lugar de manera natural, sino que se selecciona un espermatozoide bajo el microscopio y se introduce en el interior del óvulo mediante una microaguja. Por tanto, requiere todavía más intervención de personas. El posterior desarrollo embrionario, evaluación de la calidad y transferencia embrionaria se realiza al igual que en la FIV convencional.
La ventaja de esta técnica es que ofrece muy buenos resultados en casos de mal pronóstico masculino, es decir, cuando los espermatozoides del varón no son capaces de fecundar por sí solos al ovocito por tener mala movilidad o morfología.
4. Donación de Gametos
Cuando no es posible utilizar óvulos o espermatozoides propios, se recurre a gametos donados.
5. Preservación de la Fertilidad
Esta técnica permite conservar óvulos, espermatozoides o embriones mediante congelación para su uso futuro.
6. Método ROPA (Recepción de Óvulos de la Pareja)
Este nuevo tratamiento consiste en una modalidad de fecundación in vitro en la que a una mujer se le extraen los óvulos y los embriones creados con semen de donante son transferidos a la pareja femenina de esta mujer.
Técnicas de Baja Complejidad
En una clínica de reproducción asistida, los tratamientos de fertilidad con técnicas de baja complejidad se definen como aquellos que no suponen ningún riesgo ni grandes molestias para los pacientes. Los métodos sin gran dificultad técnica para los especialistas médicos o el personal de laboratorio también se consideran métodos de baja complejidad.
Preservación de la Fertilidad
La preservación de la fertilidad es una técnica que consiste en congelar los óvulos y/o los espermatozoides. De este modo, las células se pueden mantener sin alterarse durante un tiempo indefinido hasta que se desee tener descendencia. Se trata de un procedimiento indicado en pacientes oncológicos, en mujeres que deseen retrasar la edad de maternidad y/o mujeres que sufren endometriosis. Además, los varones también pueden preservar su fertilidad para convertirse en padres en el futuro.
Congelación de Semen
La congelación de esperma es una técnica rápida y sencilla que, además, tiene muchas ventajas. Por ejemplo, permite la preservación de la fertilidad en pacientes oncológicos que van a someterse a quimioterapia. También ha permitido el desarrollo de la donación de semen, pues las muestras seminales de los donantes deben estar congeladas al menos 6 meses para poder confirmar que están libres del VIH.
En concreto, la criopreservación espermática se lleva a cabo mediante un proceso de congelación lenta. Para ello, es necesario mezclar la muestra de semen con crioprotectores para evitar daños en los espermatozoides. A continuación, se desciende la temperatura de la muestra paulatinamente en función del tipo de técnica (vapores, hielo seco, etc.) y, finalmente, se introduce en nitrógeno líquido a -196ºC.
Vitrificación de Óvulos
La preservación de la fertilidad en las mujeres se lleva a cabo mediante la técnica de vitrificación de óvulos, es decir, mediante congelación ultrarrápida pasando los óvulos de 15ºC a -196ºC. De esta forma se mantienen los óvulos sin sufrir alteraciones físicas ni funcionales durante un tiempo ilimitado.
A diferencia de lo que ocurre en la congelación lenta, la vitrificación no genera cristales de hielo. Por este motivo, la supervivencia de los óvulos es elevada y se permite retrasar la maternidad con altas probabilidades de éxito. Aquellas pacientes que deseen vitrificar sus óvulos deberán administrarse medicación hormonal de forma controlada para hacer madurar varios óvulos. Posteriormente, se realiza la punción folicular para obtener los óvulos, los cuales serán vitrificados y almacenados en un banco de nitrógeno hasta su utilización en el futuro.
Técnicas de Alta Complejidad
Las técnicas de alta complejidad se realizan con instrumentos de alta tecnología y a manos de personal más especializado. Normalmente, se hacen en el laboratorio de embriología y en el quirófano, los cuales deben cumplir las condiciones de máxima esterilidad. Se trata de tratamientos más costosos y con mayores riesgos. Sin embargo, las técnicas de alta complejidad ofrecen mayores tasas de éxito que las técnicas de baja complejidad.
Fecundación In Vitro Convencional (FIV)
La FIV es una técnica reproductiva que consiste en la extracción de los óvulos de la mujer por punción de los folículos del ovario y su fecundación con los espermatozoides del varón o de un donante en el laboratorio. Posteriormente, los embriones obtenidos son transferidos al útero materno para lograr el embarazo.
Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides (ICSI)
La ICSI es una variación de la FIV con un paso de mayor complejidad a la hora de fecundar los óvulos. La obtención de los óvulos se realiza del mismo modo que la FIV: por punción folicular. Sin embargo, la fecundación no tiene lugar de manera natural, sino que se selecciona un espermatozoide bajo el microscopio y se introduce en el interior del óvulo mediante una microaguja. Por tanto, requiere todavía más intervención de personas. El posterior desarrollo embrionario, evaluación de la calidad y transferencia embrionaria se realiza al igual que en la FIV convencional.
Transferencia de los Embriones
Se trata del proceso final de ambas técnicas de fecundación in vitro, tanto la convencional como la ICSI. El objetivo de esta técnica es que los embriones transferidos consigan implantar en el útero y dar lugar a un embarazo evolutivo.
La transferencia de los embriones al útero materno se puede llevar a cabo el tercer o el quinto día de desarrollo embrionario. Esto se decide en función del tipo de infertilidad que tenga la pareja, del número de óvulos fecundados y de la evolución de los embriones en ciclos previos de FIV.
Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP)
El DGP es una técnica complementaria que puede realizarse después de una FIV o ICSI, pero no es posible después de una IA. Su finalidad es detectar la existencia de anomalías genéticas en el embrión. Para llevarlo a cabo, es necesario extraer una célula del embrión cuando éste cuenta con unas 8 células. De esta manera, no se ve comprometida la viabilidad del embrión.
Una vez recibidos los resultados del análisis, se seleccionan los embriones genéticamente sanos para la transferencia y se descartan el resto. Normalmente, la transferencia de estos embriones tiene lugar en día 5 de desarrollo porque hay que esperar a los resultados. Aquellos embriones sin alteraciones cromosómicas que no son transferidos, se pueden vitrificar para su uso en un futuro.
Tabla Resumen de Técnicas de Reproducción Asistida
| Técnica | Descripción | Complejidad | Indicaciones |
|---|---|---|---|
| Inseminación Artificial (IA) | Introducción de espermatozoides en el útero. | Baja | Edad adecuada, permeabilidad tubárica, calidad seminal. |
| Fecundación In Vitro (FIV) | Fecundación de óvulos en laboratorio y transferencia de embriones al útero. | Alta | Obstrucción de trompas, endometriosis, baja reserva ovárica. |
| ICSI | Inyección de un espermatozoide directamente en el óvulo. | Alta | Mal pronóstico masculino, baja movilidad o morfología espermática. |
| Ovodonación | Utilización de óvulos de donante para la FIV. | Alta | Mala calidad ovocitaria, fallo ovárico. |
| Método ROPA | FIV con óvulos de una mujer y transferencia del embrión a su pareja. | Alta | Parejas de mujeres. |
La reproducción asistida ofrece una variedad de soluciones personalizadas para las diferentes causas de infertilidad. Elegir la técnica adecuada depende de múltiples factores médicos, emocionales y éticos. En CGB Fertility Unit adaptamos los tratamientos de fertilidad a tus necesidades.
