En los dos primeros trimestres de embarazo, el feto es aún pequeño y puede moverse de manera más libre en el interior del útero materno. Sin embargo, a partir del séptimo mes de embarazo, las posibilidades de movimiento del bebé se vuelven más limitadas debido al aumento de tamaño.
Aproximadamente entre la semana 28 y la 32 de embarazo, el bebé suele colocarse en posición cefálica, es decir, presentando la cabeza hacia abajo, orientada hacia la pelvis materna. Al final de la gestación, alrededor de un 3-4% de los bebés estarán en posición podálica presentando las nalgas.
A medida que transcurren las semanas de embarazo, cada vez será más infrecuente que, si el bebé está de nalgas, se gire espontáneamente para adoptar la presentación cefálica.
¿Qué significa que el bebé viene de nalgas?
La presentación de nalgas, pelviana o podálica es el nombre que recibe la presentación en la que la pelvis fetal está en contacto con la pelvis materna (en concreto, con su estrecho superior). Por tanto, el feto se encuentra "sentado" sobre la pelvis de la madre.
Sin embargo, se pueden distinguir tres tipos de presentación de nalgas:
- Presentación de nalgas francas o puras: las piernas del bebé se encuentran estiradas hacia arriba. Por tanto, los pies estarán cerca de la cabeza. Es la presentación de nalgas más frecuente, entre un 65-70% de los casos.
- Presentación de nalgas completas: el feto está sentado sobre la pelvis materna, con las rodillas dobladas y los pies cerca de las nalgas. Se encuentra en un 5% de los casos de presentación de nalgas.
- Presentación de nalgas incompletas: en un 25-30% de ocasiones, el bebé se encuentra de nalgas, pero con uno o ambos pies en la vagina. Es en el momento del parto cuando puede producirse este prolapso de los pies.
El especialista puede comunicar a la embarazada que su bebé se encuentra de nalgas tras una palpación del vientre (maniobras de Leopold), auscultación del bebé o durante una ecografía.
No obstante, cuando se necesita confirmar la presentación podálica (por ejemplo, antes de realizar una versión cefálica externa) se emplea la ecografía que, además, proporciona más información.
¿Por qué el bebé se presenta de nalgas?
Hay ciertos factores que pueden dificultar que el bebé se dé la vuelta espontáneamente para colocarse en posición cefálica. Entre ellos, se encuentra:
- Bebé prematuro o con bajo peso.
- Alteraciones en la morfología del útero materno.
- Placenta previa.
- Cordón umbilical corto.
- Problemas con el volumen de líquido amniótico: oligohidramnios y polihidramnios.
- Embarazo múltiple.
No obstante, en muchas ocasiones (50-80%), las causas por las que el bebé se encuentra en posición podálica son desconocidas.
¿Qué puedo hacer para cambiar la posición del bebé?
A partir de la semana 34 (o tras la ecografía del tercer trimestre), es posible realizar ciertos ejercicios o técnicas para intentar que el bebé se coloque en presentación cefálica. Si se realizan antes, aún puede ocurrir con frecuencia que el bebé se gire de manera espontánea.
Estos métodos no garantizan el éxito, pero pueden ayudar y favorecer que el bebé gire y se coloque con la cabeza hacia abajo.
Ejercicios
Hay una serie de ejercicios que la embarazada puede realizar, incluso en casa, para intentar favorecer que el bebé que viene de nalgas se dé la vuelta. No obstante, se debe consultar primero con el ginecólogo o matrona para comprobar que no existe ninguna contraindicación.
Estos ejercicios incluyen:
- Gatear sobre una manta o esterilla, para no hacerse daño en las rodillas.
- Practicar yoga adaptado al embarazo. Muchas de las posturas adaptadas en el yoga para embarazadas ayudarán al bebé a girarse. Una de ellas es la posición del gato.
- Ponerse a cuatro patas apoyando rodillas, pies y manos, para luego apoyar los antebrazos y bajar la cabeza y los hombros hacia el suelo. Esta postura final se puede mantener durante unos 10 minutos.
- Realizar ejercicios en el agua y matronatación.
No obstante, también es importante recordar la importancia de mantenerse activa durante todo el embarazo y realizar ejercicio adaptado a cada periodo gestacional si el especialista no lo ha contraindicado.
Aquí hay algunos ejercicios que puedes probar:
- Elevación de la Pelvis: Tienes que tumbarte con varios cojines bajo tu pelvis, elevando esta parte por encima de la cabeza, como si estuvieras en un plano inclinado. Practica esta postura dos veces al día durante 10-15 minutos, siempre con el estómago vacío.
- Postura de Gato-Vaca: Colócate a cuatro patas, con las rodillas a la altura de las caderas y las manos apoyadas en el suelo. Realiza movimientos suaves hacia delante, hacia atrás y círculos con la pelvis.
- Posturas de Yoga: Los beneficios de la práctica del Yoga son innumerables: despierta la columna vertebral, suelta la tensión acumulada en articulaciones, ligamentos y músculos, nos calma, centra y nos llena de energía. También nos fortalece para el parto y la maternidad.
- Postura del mahometano: Practicar durante 10 ó 15 minutos al día la “postura del mahometano”: empezando a cuatro patas, se desplaza el tronco hacia atrás y se pega el pecho al suelo, con los brazos extendidos hacia adelante.
- Postura de Tabla: Acostada en el suelo, acercarse a una pared y elevar las piernas por ella hasta que el cuerpo quede formando un ángulo de 90º. Se mantiene la postura unos minutos.
- Postura del gato enfadado: Comenzar a cuatro patas, con las rodillas separadas el ancho de las caderas, las manos alineadas con los hombros y mirando hacia delante. Se arquea la espalda hacia arriba y se lleva la cabeza hacia abajo mirando al ombligo.
| Ejercicio | Descripción | Duración/Frecuencia |
|---|---|---|
| Elevación de la Pelvis | Tumbarse con cojines bajo la pelvis, elevando esta parte. | 10-15 minutos, 2 veces al día |
| Postura de Gato-Vaca | A cuatro patas, movimientos suaves de la pelvis. | Varias repeticiones |
| Postura del Mahometano | A cuatro patas, desplazar el tronco hacia atrás y pegar el pecho al suelo. | 10-15 minutos al día |
| Postura de Tabla | Acostada, elevar las piernas contra la pared formando un ángulo de 90º. | Unos minutos |
| Postura del Gato Enfadado | A cuatro patas, arquear la espalda hacia arriba y luego estirarla. | Varias repeticiones |
¡Precaución! Si tu bebé sigue de nalgas en la semana 35, evita ponerte en cuclillas ya que podrías contribuir a que se encaje de nalgas. Si ya se ha dado la vuelta, es bueno practicar esta posición de cuclillas para que se encaje en la pelvis.
Otras Alternativas Naturales
Si los ejercicios no son suficientes, considera estas alternativas:
- Masaje Abdominal: Este masaje te ayudará a relajar los músculos y ligamentos que sostienen el útero, favoreciendo el movimiento del bebé.
- Meditación y Relajación: Es una herramienta poderosa para reducir el estrés y liberar tensiones en el útero, lo que facilita que el bebé tenga más espacio para moverse.
- Estimulación Sonora: También la pareja puede hablar al bebé en la parte baja del abdomen y así lo animará a moverse hacia el sonido de su voz.
- Vigilar la postura: evitar posiciones semisentadas o estar mucho tiempo recostada. Si pasas mucho tiempo sentada en el trabajo haz pausas regularmente, procura inclinar la pelvis hacia delante.
Moxibustión
La moxibustión es una técnica de medicina tradicional china que utiliza artemisa para elaborar una especie de puro, el cual se acerca caliente a un punto del pie en la parte externa del dedo meñique (en este caso de presentación fetal de nalgas).
Lo recomendable es consultar al ginecólogo/matrona y a un especialista en medicina tradicional china acerca de su eficacia, sus contraindicaciones y cómo realizarla correctamente (ya que una vez aprendida, esta técnica podría realizarse en casa).
Se utiliza raíz de artemisa prensada en forma de puro para aplicar calor en ciertas zonas del cuerpo. El puro, una vez prendido, se dirige a ciertos puntos específicos, pero manteniendo una distancia con la piel de unos 4 cm, en particular se aplica en un punto conocido como “meridiano de la vejiga” que se encuentra en la cara externa del dedo meñique del pie.
Esta técnica está recomendada por la OMS para la presentación podálica del feto y se puede realizar a partir de la semana 32. El porcentaje de éxito que muestran los numerosos estudios realizados varía de uno a otro, pero es bastante elevado en todos ellos y mayor que el de la versión cefálica externa, que veremos más adelante.
Versión cefálica externa
La versión cefálica externa (VCE) es una maniobra obstétrica llevada a cabo en el hospital por un especialista (o dos) entrenado en esta técnica. Consiste en intentar girar poco a poco al bebé que se presenta de nalgas para que adopte la posición cefálica.
La VCE se realiza, como su nombre indica, de manera externa, es decir, el especialista coloca sus manos por fuera del vientre materno.
Esta técnica se suele realizar en la semana 36 o 37 de gestación si no existe ninguna contraindicación y la embarazada decide someterse a ella. Además, ya que la VCE trata de evitar la cesárea a la que se recurre en muchos casos de presentación de nalgas, la embarazada no debe tener contraindicado el parto vaginal
La realización de la VCE es molesta y quizá algo dolorosa, pero es un procedimiento breve y suele ser tolerado. No obstante, se puede realizar tras la administración de analgésicos (siempre por parte del especialista) o con el uso de anestesia.
Finalmente, es importante mencionar que puede que no se consiga girar al bebé o que, incluso, este vuelva a darse la vuelta después del procedimiento. Además, la VCE puede tener algunos riesgos o complicaciones (los más graves son poco frecuentes), por lo que la mujer debe ser informada previamente de todo.
Ofrece una posibilidad de éxito al 80%, pero al ser una maniobra no exenta de riesgos, se debe meditar bien. El principal inconveniente es que puede desencadenar el parto.
La versión externa es una técnica segura, aunque su principal inconveniente es que puede desencadenar el parto, por lo que se debe realizar con bebés a término. Tampoco ofrece los mismos resultados en primerizas que en multíparas.
Para que sea efectiva esta manipulación, deben darse unas condiciones muy concretas como multiparidad, abdomen relajado, presentación flotante, placenta posterior y peso fetal adecuado. Además, está contraindicada en las siguientes circunstancias: anomalía fetal, retardo de crecimiento fetal, parto en curso, bolsa amniótica rota, signos de sufrimiento fetal, diabetes, hipertensión arterial asociada al embarazo, oligoamnios, hidramnios, cesárea previa y circular cordón.
¿Y si no se da la vuelta?
Es cierto que en los últimos años (a partir del año 2000), cuando un bebé venía de nalgas, se optaba por la cesárea programada, ya que se pensaba que era mejor respecto al parto vaginal en bebés de nalgas a término.
No obstante, estudios posteriores han mostrado que, siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos y con un adecuado control y atención al parto, el parto vía vaginal es una opción razonable en el caso de un bebé a término que viene de nalgas.
Entre estos requisitos se encuentra:
- Crecimiento intrauterino adecuado y peso estimado inferior a 4000 gramos.
- Actitud de la cabeza fetal (evaluada preferiblemente por ecografía al inicio del trabajo de parto) en flexión o indiferente.
- Presentación de nalgas puras o completas. La presentación de nalgas incompletas se asocia más a problemas relacionados con el cordón umbilical o a un riesgo mayor de atrapamiento de la cabeza fetal por una dilatación del cérvix incompleta.
En el caso de intentar el parto por vía vaginal, adoptar una posición en cuclillas es una buena idea. No obstante, si el parto no progresa bien, se realizará una cesárea.
Por todo ello, es importante que la mujer cuyo bebé viene de nalgas se informe previamente de todas sus posibilidades.
